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Para mis bisabuelas, que parieron demasiado.
Y para mis tías, que decidieron no parir.

El cielo de la selva – Elaine vilar madruga

Autora

Elaine Vilar Madruga

Elaine Vilar Madruga (La Habana, 1989) es considerada una de las voces jóvenes más importantes de la Cuba literaria actual. Narradora, poeta y dramaturga, se licenció en Arte Teatral, especialidad Dramaturgia, por el Instituto Superior de Arte (ISA), y es profesora de escritura creativa. Ha ganado diversos premios nacionales e internacionales y su obra ha sido editada en antologías a lo largo del mundo. 

Otros libros de la autora


Sinopsis

La selva es un dios hambriento. Uno que permite vivir a salvo en sus dominios pero exige el más alto de los precios a cambio. Su voracidad no termina nunca y aquellos que viven bajo su control deben entregarle a sus hijos como parte de un cíclico tributo caníbal.

En este cuento de terror caribeño, las madres son obligadas a criar a sus propios hijos como futuro alimento, en un sacrificio hecho de sangre y locura. Si se desea sobrevivir aquí, ninguna mujer puede decidir no ser madre. Y ninguna madre puede no convertirse en una mera productora de carne humana para que el sistema de ofrendas y retribuciones siga funcionando.

En un mundo despiadado de guerrilleros y narcos, la selva garantiza la seguridad a sus habitantes, quienes renuncian a cualquier tipo de derecho y esperanza en esta fábula terrible sobre la maternidad y el cuerpo de la mujer.

Personajes

Una adolescente que empieza a descubrir su sexualidad en medio de un mundo brutal que la condena. Representa la juventud atrapada: sus deseos personales colisionan con un sistema que la quiere sacrificar, sin darle opción de elección.

Una madre constante paridora, atrapada en una rutina infernal: su función es dar a luz repetidamente para alimentar a la selva. Su maternidad se convierte en condena, y personifica la violencia impuesta sobre los cuerpos de las mujeres.

Conocida como “la perra” en la historia, es una mujer que rechaza la maternidad y su rol impuesto. Vive encerrada, animalizada, y representa la resistencia —aunque traumática— a los mandatos de un sistema despiadado.

Hombre representativo de la masculinidad depredadora del relato. Es parte del mecanismo de control y violencia: ejerce poder sobre las mujeres, las preña (muchas veces sin consentimiento), y es la mano que consume la vida de sus propios hijos, destinados a ser comida de la selva.

Una mujer más joven, marcada por la degradación y la violencia del entorno. Aun así, mantiene cierta ternura hacia otras mujeres en su posición (como las prostitutas con las que convive), lo que crea una forma tenue de sororidad en medio del horror.


Reseñas

«El pasado, presente y futuro se entrelazan en el mismo cielo de la selva.»

Alejandro Zambra

Reseña Julia Però

Imagínate que tu madre lleva días y días sin comer. Que está sola contigo en una habitación. Imagínate que empiezas a notar su irritabilidad, su cansancio, su locura. Imagínate ahora que un día de esos empieza a mirarte y ya no te quita los ojos de encima. La mirada que te estás imaginando es igual que este libro.

Reseña Patricia Logarza

¿Cómo hablar de un libro que contiene tanto en unos pocos párrafos y sin destriparlo en exceso? «El cielo de la selva» es una novela repleta de metáforas. Una fábula despiadada y asfixiante sobre la maternidad y el cuerpo de la mujer. Una historia repleta de belleza en su forma y crueldad en su contenido. Una obra delirante cuyas imágenes se quedan enclavadas en la memoria como espinas.

Reseña Sara Lomana

“El cielo de la selva” es también una historia de rebeldía (“Haberla nombrado fue un acto de crueldad. Cuando nombras a una criatura, sea humana o gallina, puerca o yegua, le confieres una identidad, una dignidad, un espacio en el mundo: junto al nombre, se regala un tiempo y un derecho a elegir sobre el propio cuerpo.”) y de insurrección (“Todo el mundo, incluso los niños, sabía que la selva quería carne y que no estaba dispuesta a dar ningún tipo de bendición que no fuese su mordida.”)