Personajes
El suceso ocurrido en Toledo, en el Casar de Escalona, se ha producido después del disparo en Sevilla a un policía que iba a por unos narcotraficantes

El País – 10/11/2025 https://elpais.com/espana/2025-11-10/un-presunto-narco-abatido-y-dos-heridos-al-enfrentarse-a-tiros-a-los-geos-que-iban-a-detenerlos.html
Un presunto narcotraficante falleció este domingo y otros dos resultaron heridos en un tiroteo contra agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) en El Casar de Escalona (Toledo). Según fuentes policiales, los disparos se produjeron alrededor de las ocho de la tarde, durante un operativo de la Unidad de Droga y Crimen Organizado (Udyco) que tenía como objetivo detener a los cuatro miembros de un grupo criminal de origen dominicano relacionado con el tráfico de drogas y especializado en el cobro de deudas a otros narcos.
Los hechos tuvieron lugar ya de noche, cuando el vehículo en el que viajaban los sospechosos llegó a la localidad procedente de Asturias. Las primeras investigaciones apuntan a que pretendían reclamar el pago de un alijo a una banda local y que incluso valoraban secuestrar a alguno de sus integrantes para garantizar la deuda, un intento que ya habrían tratado de ejecutar sin éxito con anterioridad. Al aproximarse a su destino, el coche fue interceptado por dos vehículos camuflados de la Policía Nacional que bloquearon su paso para evitar la huida. Los ocupantes respondieron abriendo fuego con las pistolas que llevaban, lo que obligó a los agentes del GEO a repeler la agresión.
Tras el intercambio de disparos, los propios agentes intentaron reanimar al sospechoso más gravemente herido, que terminó falleciendo. Otros dos integrantes del grupo fueron trasladados a un hospital con heridas de bala y permanecen ingresados bajo custodia policial. Un cuarto individuo sufrió convulsiones tras su detención, aunque posteriormente recibió el alta médica y fue llevado a dependencias policiales. Ningún agente resultó herido, aunque tanto el coche de los sospechosos como los vehículos policiales presentaban numerosos impactos de bala.
Este incidente se produce apenas días después de otro grave enfrentamiento con criminales en Isla Mayor (Sevilla), donde un policía nacional de 45 años fue herido de gravedad por un disparo de fusil de asalto durante una operación antidroga. Los autores de ese ataque continúan en paradero desconocido. En el marco de ese operativo, la Policía ha localizado 700 kilos de hachís en una nave y, según informó este lunes el Ministerio del Interior, otros 3.800 kilos adicionales relacionados con la misma investigación.
El tiroteo en Toledo evidencia el aumento del uso de armas de guerra por grupos de narcotráfico, tras otro ataque reciente que dejó a un policía herido grave en Sevilla.
La sucesión de episodios violentos ha llevado a los principales sindicatos policiales, como Jupol y la Unión Federal de Policía, a reclamar al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, más medios materiales, refuerzos de personal y cambios legislativos para restablecer “el principio de autoridad”. Interior rechaza estas críticas y sostiene que el presupuesto destinado a la Policía Nacional ha aumentado un 37% desde 2018 y que la plantilla supera ya los 74.000 agentes, 11.000 más que al final del gobierno de Mariano Rajoy. El ministerio destaca además que los policías disponen de más de 67.000 chalecos antibalas, con un nuevo contrato que prevé otros 25.864 entre 2025 y 2028. Solo en el último mes y medio, la Policía ha decomisado más de 60 toneladas de hachís y cocaína.
La fiscal antidroga de la Audiencia Nacional, Rosa Ana Morán, advertía este lunes del riesgo de que España reproduzca escenarios de violencia similares a los de Bélgica o Países Bajos, donde el auge del narcotráfico ha desencadenado amenazas a políticos y jueces, tiroteos y explosiones en plena calle. Morán reclama nuevas normas y reformas legislativas y subraya que la lucha contra el crimen organizado no compete únicamente al Ministerio del Interior.
Ya en 2022, un informe interno de la Policía Nacional alertaba de que la invasión de Ucrania podía provocar un aumento del tráfico ilegal de armas en Europa, alimentado por arsenales sin control y con destino a organizaciones criminales. En los últimos años, Interior ha reforzado la protección de los agentes con escudos balísticos capaces de resistir disparos de fusiles de asalto a corta distancia y nuevas placas de alta resistencia para chalecos antibalas, una respuesta al creciente uso de armas de guerra por parte de las redes de narcotráfico.
