Personajes

Hacia el año 1607 se funda la Cofradía de Santa Ana y poco después en 1614 ya está edificada la Ermita.

En el siglo XVIII el presbítero D. Joaquín Conejero Marín y López Amo moratallero acometió obras de reedificación (1760-1796) bajo su misma dirección allegando incluso fondos personales: aguamanil órgano (desaparecido) bóveda del Coro escalón del Presbiterio torre terminación de fachada etc.

La Ermita es saqueada durante la Guerra Civil destruyéndose la decoración interior. Finalizada la contienda se realizan las reparaciones oportunas.

El transcurso del tiempo y la humedad constante del recinto deterioran progresivamente el templo teniéndose que cerrar al culto en 1988. En octubre de 1994 comienza la restauración emprendiéndose obras de consolidación y notables reformas interiores que cambian la fisonomía. Los nuevos trabajos tratan de adaptar el templo a las directrices del Vaticano II buscándose en los elementos el simbolismo cristiano.

Durante las obras los obreros encuentran un manantial en el subsuelo -origen de la eterna humedad y sobre él se levanta la hornacina del actual Sagrario. La disposición del Altar Ambón y Sede constituyen lo más llamativo del nuevo templo de Santa Ana así como la disposición de los asientos de los fieles. Se agrandan las tres pequeñas hornacinas del ábside colocando arcos de escayola presidiendo el central una gran pintura mural de la artista Ana Mª Almagro.

Las medidas del Altar se han fijado tomando como base la numerología del nombre de María en hebreo.