cartel no pasaran

Alzamiento y defensa de Madrid (julio–noviembre de 1936)

El Alzamiento y defensa de Madrid marcó un punto de inflexión en la Guerra Civil Española. Tras el fracaso parcial del golpe militar en la capital, Madrid se convirtió en el principal bastión republicano y objetivo estratégico de las fuerzas sublevadas. La resistencia de la ciudad, organizada por las milicias populares, el general Miaja y las Brigadas Internacionales, bajo el lema «¡No pasarán!», transformó Madrid en el símbolo mundial de la lucha antifascista y prolongó la guerra durante casi tres años más.

Galería de Imágenes

Entre julio y noviembre de 1936, Madrid se convirtió en el corazón de la guerra. La lucha se concentró en la Ciudad Universitaria, la Casa de Campo y los accesos por el oeste y el sur. De un lado avanzaban las fuerzas sublevadas, con el Ejército de África y unidades nacionales bajo el mando de Francisco Franco y jefes como José Enrique Varela y Juan Yagüe. Del otro, la República defendía la capital con un Ejército Popular aún en formación, milicias y, desde noviembre, el refuerzo decisivo de las Brigadas Internacionales.

El objetivo de los sublevados era tomar la ciudad cuanto antes para provocar el derrumbe político y militar de la República. Para los defensores, mantener Madrid significaba ganar tiempo, organizar una defensa en profundidad y demostrar que el golpe no sería una guerra relámpago. Los asaltos de noviembre marcaron el punto álgido: la Junta de Defensa dirigida por José Miaja, con la planificación de Vicente Rojo, logró contener los ataques en combates casa por casa, mientras la llegada de voluntarios extranjeros elevaba la moral y apuntalaba los sectores más débiles.

El resultado fue claro aunque costoso: Madrid resistió y el frente quedó estabilizado. Aquella resistencia tuvo consecuencias de largo alcance. La guerra se alargó y el esfuerzo militar se desplazó a otras campañas como Jarama, Guadalajara, Brunete, Teruel y, más tarde, el Ebro. En el plano simbólico, la capital se convirtió en emblema de la resistencia republicana, resumido en el “¡No pasarán!”, y en el bando sublevado la imposibilidad de conquistar la ciudad en 1936 contribuyó a consolidar el liderazgo de Franco y a orientar la contienda hacia una guerra de desgaste.

Protagonistas

Sublevados

Entre los sublevados, el liderazgo recayó en Francisco Franco, ya nombrado Generalísimo y Jefe del Estado desde octubre de 1936, coordinando el empleo del Ejército de África. Emilio Mola, planificador del golpe, seguía siendo referencia estratégica; sobre el terreno sobresalieron José Enrique Varela y Juan Yagüe, implicados en el ataque sobre Madrid tras el avance desde el sur. La figura de José Moscardó, vencedor del asedio del Alcázar de Toledo poco antes, operó como potente símbolo propagandístico que los nacionales utilizaron para sostener la moral de sus tropas.

Republicanos

En el lado republicano destacaron José Miaja, al frente de la Junta de Defensa de Madrid, y Vicente Rojo, principal estratega de la defensa y arquitecto del dispositivo que frenó los asaltos de noviembre. Se sumaron Buenaventura Durruti y su columna anarquista, cuya presencia tuvo un fuerte impacto simbólico pese a su muerte en combate, así como Santiago Carrillo en tareas de orden público dentro de la capital. La llegada de las Brigadas Internacionales, con voluntarios de numerosos países, reforzó la moral y el frente en la Ciudad Universitaria y otros sectores.

Enlaces y Referencias

https://www.youtube.com/watch?v=6ehU6_VyWpA

Relato audiovisual del alzamiento y defensa de Madrid donde el golpe fracasa y Madrid resiste los primeros asaltos.