Personajes
El tenista murciano se sobrepuso a sus problemas de tobillo para ganar un nuevo título
Carlos Alcaraz continúa reforzando su condición de icono global.
El español conquistó este martes el 24.º título de su carrera al proclamarse campeón del Kinoshita Group Japan Open Tennis Championships, marcando territorio en Japón en plena etapa de dominio internacional. En una gira asiática que hasta ahora no figuraba en su palmarés, el número 1 del PIF ATP Rankings volvió a dejar clara su ambición: ser competitivo y dominante en cualquier tramo del calendario para consolidarse en lo más alto del tenis mundial.
El primer cabeza de serie desplegó su mejor versión para sumar su octavo título de la temporada, imponiéndose por 6-4, 6-4 a Taylor Fritz en un Ariake Colosseum lleno hasta la bandera. El estadounidense, que días atrás había logrado vencerlo en la Laver Cup, se encontró con una respuesta contundente por parte del murciano en uno de los torneos más emblemáticos de Asia. Si derrotar a Alcaraz ya es una de las tareas más complejas del circuito, repetirlo se ha convertido en una misión casi imposible.
“Está siendo mi mejor temporada, sin duda”, reconoció Alcaraz. “Ocho títulos, diez finales… Eso demuestra lo duro que he trabajado para estar aquí y cumplir mis objetivos. No empecé bien el año, sufrí emocionalmente… Me siento orgulloso de cómo me he recuperado. Toda la gente que me rodea ha sido clave para que hoy esté en esta posición”.
En una pista de condiciones rápidas, Carlos Alcaraz consiguió someter a uno de los jugadores más potentes del torneo. Con apenas 22 años y un estado físico imponente, el murciano se movió por la pista con absoluta confianza, protegió su servicio con solvencia —solo cedió un quiebre en toda la final— y desplegó una colección de golpes ganadores de enorme variedad, mostrando una creatividad sobresaliente desde el fondo de la cancha.
El español completó una semana de crecimiento constante: pasó de sufrir una torcedura en su debut a coronarse con autoridad, en un torneo que recordará siempre con especial afecto por tratarse de su primera visita a Tokio.
“He disfrutado cada momento, salvo los cinco minutos que estuve en el suelo por el tobillo”, bromeó Alcaraz. “Estoy muy feliz con el nivel que he mostrado. La semana no empezó bien, pero me alegra mucho cómo he podido recuperarme”.
Con este triunfo, Alcaraz continúa construyendo una temporada memorable. Ha firmado sus mejores cifras de victorias (67) y títulos (8), ampliando una vitrina que no deja de crecer. A los dos Grand Slams añadidos este año (Roland Garros y US Open) y a los tres Masters 1000 conquistados (Montecarlo, Roma y Cincinnati), suma ahora su tercer ATP 500 del curso, tras Róterdam y Queen’s.
Ya clasificado para las Nitto ATP Finals, el murciano centra ahora sus esfuerzos en lograr por segunda vez en su carrera el Year-End ATP No. 1 presented by PIF, que ya alcanzó en 2022. El título en Tokio le permite tomar una ventaja de 2.760 puntos sobre Jannik Sinner en la PIF ATP Live Race To Turin, referencia directa de la lucha por cerrar el año como número uno. El italiano, eso sí, disputará este miércoles la final de Pekín.
Por su parte, Taylor Fritz abandona Tokio como número 4 en dicha Race y con opciones reforzadas de clasificarse por tercera vez a las ATP Finals. El estadounidense, subcampeón vigente en el torneo de maestros, cuenta ahora con un colchón de 1.090 puntos sobre Felix Auger-Aliassime, décimo clasificado y jugador que marca actualmente el corte para estar en el evento de final de temporada.

