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Fósil Avalón

El origen de los fósiles: 'Avalon'-'Nama'

Siempre se ha creído que los fósiles que aparecieron y se denominaron como los de ‘Avalon’ fueron los primeros que se asentaron sobre la corteza terrestre. Después los paleontólogos descubrieron que los del ‘Mar Blanco’ fueron las siguientes comunidades sobre el suelo que hoy pisamos y, finalmente, llegó el denominado ‘Nama’ que es lo que hubo antes de la denominada explosión cámbrica.

Sin embargo, ahora, un nuevo descubrimiento ha llamado la atención de los investigadores y es que lo que se ha descubierto en el área de Terranova lleva a un planteamiento que puede resultar incómoda. ¿Es correcta la cronología de la extinción tal y como la conocemos hasta ahora?

Y es que en el yacimiento que se conoce como Inner Meadow, conserva un conjunto diverso de fósiles de cuerpos blandos y se ha datado en unos 551 millones de años, aproximadamente 13 millones de años más joven que otros hallazgos clásicos de Avalon cercanos.

Duncan Mcllory autor del estudio: “La extinción fue mucho más profunda de lo que creemos”

El autor principal, Duncan McIlroy, de la Universidad Memorial de Terranova, y sus colegas indican que las pérdidas estimadas en la ‘Crisis de Kotlin’ es en la que desaparecieron cerca del 80% de los grandes organismos conocidos del Ediacárico, lo que supone que la extinción de las especies fue “mucho más profunda de lo que se pensaba”.

Avalon (no destacada tarea 28)

Para explicar esta afirmación, en el estudio se indica que el conjunto de Avalon duró más de lo que se pensaba lo que significa que, en términos prácticos, las comunidades de ese periodo de Avalon se superponen con el periodo de tiempo que en su momento se asignó al conjunto del Mar Blanco.

Esa superposición es importante porque cambia la forma en que los científicos contabilizan las desapariciones. Y aquí está el giro: si los fósiles de aspecto más antiguo sobreviven más tiempo del que indican los libros de texto, el final del Ediacárico podría haber sido un punto de inflexión biológico mucho más abrupto de lo que parecía en un principio.

Llegados a este punto, se puede decir que los fósiles de la etapa del Ediacárico tienen más de quinientos millones de años y provienen de un mundo con pocas conchas duras. Los científicos suelen agruparlos en tres grandes "conjuntos", lo que significa que se agrupan en rocas de ciertas edades y entornos.