Con gritos, aplausos y alguna lágrima de emoción, así vivió España su primer eclipse del siglo, que oscureció una enorme franja de la Península ―de Galicia a la Comunidad Valenciana para desaparecer en el mar tras pasar por Baleares— sobre las 20.30 de la tarde. A esa hora, cuando el falso atardecer ya había teñido de plateado la atmósfera y la temperatura tórrida de mediados de agosto había bajado unos cuantos grados, llegó la imagen que todos estaban esperando: la Luna cubrió completamente el Sol y los miles de españoles y turistas que se habían concentrado para ver el fenómeno astronómico celebraron la escena en playas, huertas, miradores oficiales, campos de fútbol, castillos medievales y páramos.
Mois : août 2026
El eclipse conquista el corazón de España
Y el astro rey reveló por fin su corona. Lo hizo bajo un gigantesco manto de sombra que cruzó del norte al este de España a velocidad hipersónica, en apenas siete minutos, desde que entró por la costa cantábrica a las 20.26 hasta que salió por las Baleares a las 20.34 para fundirse con la noche en el mar Mediterráneo. El primer eclipse total que recorre el territorio peninsular desde 1905 cumplió con precisión astronómica los pronósticos; pero al mismo tiempo, sobrecogió a un país que lo esperaba y no recordaba nada semejante. A las ocho y media, el país entero se asomó asombrado hacia el mismo horizonte y más de una lágrima se derramó por las mejillas de quienes lo miraban, que luego se convirtió en una cascada, pero de mensajes que caían sin parar en los grupos de WhatsApp. “Yo también lo estoy viendo”, venían a decirse unos españoles a otros, en innumerables fotos y vídeos compartidos en redes.
Oído durante el eclipse en una playa asturiana: “El del siglo que viene lo vemos en otro sitio”
A las once de la mañana, la playa de Vega, en el oriente asturiano, está mucho más poblada de lo habitual.
El olvidado asombro de estar vivos
En Esmelle, Ferrol, la Luna ocupó por completo el Sol, y un silencio impresionante cubrió poco a poco durante segundos toda la costa. Las playas llenas, los montes en los que se apostaron grupos de personas, las fincas, los balcones de las casas, las sillas de verano delante de las caravanas. Callaron primero los pájaros, que volaron a meterse en los nidos, y después ya sólo hubo silencio. De emoción, de estupor, de belleza insólita. Siempre levanta ternura el hecho de que, cuando el ser humano no encuentra palabras para describir lo que está pasando, de repente renuncie a buscarlas, calle (por fin) y observe en silencio con la boca abierta.
Las campanadas del eclipse: el ritual que hay que seguir durante el minuto aproximado que dura la totalidad
Solo durante la fase de totalidad, cuando el disco del Sol ha desaparecido por completo, es seguro mirar un eclipse sin gafas de protección. Es más, todos los expertos en astronomía consultados por EL PAÍS coinciden en que si no se retiran las gafas, es imposible ver la imagen más espectacular del fenómeno: un Sol negro y rodeado de un halo blanco que es la corona solar.
Gafas para ver el eclipse solar del 12 de agosto: todo sobre su uso correcto
Durante un eclipse total, solo hay que protegerse de la misma cosa que cualquier otro día: la intensa luz y radiación del Sol. Un día normal, el brillo cegador de nuestra estrella nos hace apartar la vista inmediatamente; pero durante un eclipse avanzado, se hace mucho más tentador, y además soportable, mirar directamente al Sol. Pero para evitar daños graves en los ojos, siempre hay que hacerlo con gafas de protección, y solo con las homologadas con la certificación ISO 12312-2.
¿Puedo quitarme las gafas cuando el eclipse sea total? Esta es la manera segura de hacerlo
La clave para poder ver el fenómeno en su momento culminante, y sin riesgo de daños oculares, es no exponerse a la potente luz del Sol en cuanto reaparece tras la totalidad
Se acabó la espera: España vivirá su primer eclipse de Sol total en más de un siglo
El ritual comenzará pasadas las 19.30 en los primeros puntos del noroeste peninsular. Millones de españoles y turistas levantarán la mirada hacia el horizonte para ver un evento astronómico ancestral y fascinante: comprobarán cómo se va haciendo de noche en pleno día, mientras la Luna cubre completamente el Sol en el primer eclipse total en cruzar la Península en 121 años, de Galicia a Baleares, que será visible en su totalidad en buena parte de la mitad norte peninsular.
Mapa de miradores oficiales donde ver el eclipse total de Sol
EL PAÍS completa un buscador con casi 500 miradores oficiales
Los ‘haters’ del eclipse: “Prefiero ir al cine antes que verlo”
El eclipse de este miércoles llega con todos los ingredientes de un acontecimiento nacional y excepcional. Una franja de totalidad atravesará buena parte de España. Desde 1905, la península Ibérica no estaba en la lista de los afortunados. Esto ha provocado semanas de titulares, publicaciones en redes sociales y una legión de personas organizándose para no perderse el espectáculo que nos ha preparado la mecánica celeste. Y, sin embargo, hay quienes han decidido hacer justo lo contrario. No dejarse llevar por el FOMO (miedo a perderse de algo) o preparar su mejor coartada para no observarlo.
De 20.26 a 20.34: así será el recorrido del eclipse total por España, segundo a segundo
“Cuando vi mi primer total [Turquía, 2006], lo había estudiado y leído todo sobre los eclipses. Incluso había hecho cálculos por mí mismo. Pero la oscuridad llegó tan de repente que algo se revolvió dentro de mí”, recuerda el astrofísico y divulgador Borja Tosar. Para entender por qué se pasa del día a la noche en solo un instante, Tosar cree que lo mejor es visualizar el rapidísimo recorrido que la umbra de la Luna —la parte más profunda de su sombra— hace por la superficie de la Tierra durante un eclipse total de Sol.
El Govern catalán verá el eclipse en un punto amenazado por las nubes: “Estamos muy preocupados”
Hace 25 años, Barbara fue a ver el eclipse total que tuvo lugar en su país, Alemania. Pero la ilusión y el esfuerzo quedaron en nada porque las nubes no les dejaron contemplar el fenómeno: “Fue frustrante e indignante”, recuerda. Ahora, Barbara y su marido han viajado desde Freiburg (Alemania) hasta Roquetes (Tarragona) para poder ver el eclipse solar total de este miércoles. Y esperan que la previsión no les vuelva a estropear los planes. “Esperamos que vaya bien, porque no hemos venido aquí a estar a 30 grados y pasar tanto calor para no ver nada”, explica acalorada mientras hace cola para participar este martes en una visita guiada al Observatorio del Ebro, ubicado en Roquetes.