Hace 25 años, Barbara fue a ver el eclipse total que tuvo lugar en su país, Alemania. Pero la ilusión y el esfuerzo quedaron en nada porque las nubes no les dejaron contemplar el fenómeno: “Fue frustrante e indignante”, recuerda. Ahora, Barbara y su marido han viajado desde Freiburg (Alemania) hasta Roquetes (Tarragona) para poder ver el eclipse solar total de este miércoles. Y esperan que la previsión no les vuelva a estropear los planes. “Esperamos que vaya bien, porque no hemos venido aquí a estar a 30 grados y pasar tanto calor para no ver nada”, explica acalorada mientras hace cola para participar este martes en una visita guiada al Observatorio del Ebro, ubicado en Roquetes.
El Govern catalán verá el eclipse en un punto amenazado por las nubes: “Estamos muy preocupados”