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'Nobel' de matemáticas por resolver la conjetura de Kakeya, un endiablado juego de agujas

ABC
2 días 9 horas ago
La pregunta parece un acertijo para pasar la tarde: ¿cuánto espacio se necesita para girar una aguja de manera que llegue a apuntar en todas las direcciones? No se engañe, el problema es fácil de formular, pero extraordinariamente difícil de resolver. Se llama desafío de Kakeya y ha permanecido más de un siglo sin respuesta hasta que, en 2025, una joven matemática china, Hong Wang , de solo 34 años, logró destejer el enredo para tres dimensiones. Su solución, que se extiende a lo largo de más de un centenar de páginas, ha merecido este jueves la medalla Fields, el premio más prestigioso de las matemáticas, junto a los trabajos del también chino Yu Deng, el estadounidense John Pardon y el canadiense Jacob Tsimerman. Los Fields son considerados los 'Nobel' de las matemáticas. La Unión Matemática Internacional (ICM) los otorga cada cuatro años a talentos que no han cumplido los 40 en el marco de un congreso internacional que en esta ocasión se celebra en Filadelfia (EE.UU.). Wang, investigadora de la Universidad de Nueva York, es la tercera mujer en llevarse el galardón. La han precedido la matemática iraní Maryam Mirzakhani (2014) y la ucraniana Maryna Viazovska (2022).El nombre de Wang sonaba en las quinielas para el premio desde hace varios años. El problema de Kakeya «empezó siendo una mera curiosidad, una especie de divertimento matemático, pero ha devenido en tema central del análisis armónico contemporáneo, un área muy importante de las matemáticas que aparece en todos los modelos de propagación de ondas, así como en los algoritmos que hacen funcionar en los hospitales las máquinas TAC, o en los que permiten transmitir imágenes por un teléfono móvil», explica a este periódico Antonio Córdoba, catedrático emérito de Análisis Matemático de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT- CSIC). Conoce muy bien este campo de las matemáticas, ya que él mismo resolvió el problema en dos dimensiones en 1974. Ahora, Wang y su colaborador Joshua Zahl lo han logrado en un espacio tridimensional. Tres dimensionesEl matemático japonés Soichi Kakeya formuló en 1917 la curiosa pregunta de encontrar «el recinto plano de área mínima en el que es posible mover una aguja (es decir, un segmento rectilíneo unidad) hasta invertir su posición: donde antes estaba el ojo ahora está la punta, y viceversa», indica Córdoba. «Fácilmente podemos comprobar que un círculo de radio ½ o un triángulo equilátero de altura 1 son ejemplos de conjuntos donde esa inversión es posible. Pero ambos están muy lejos de la solución», señala. La solución fue encontrada por el matemático ucraniano Abran Besicovitch en 1919, al parecer desconociendo la pregunta de Kakeya, quien construyó un conjunto plano, cerrado y de área cero con un segmento unidad en cada dirección. Esos conjuntos fueron utilizados por el estadounidense Charles Fefferman en 1970 para resolver una cuestión fundamental del análisis armónico «en un trabajo genial». Desde entonces, estos conjuntos, que para Córdoba deberían llamarse de Besicovith y no de Kakeya, han pasado a ser centrales en este campo de las matemáticas. La resolución, objeto de deseo de los matemáticos, es un auténtico 'tour de force' de cien páginas «que recuerda a los cuadros de Malevich»En su tesis doctoral en la Universidad de Chicago, Córdoba daba respuesta al problema en dos dimensiones, donde es posible desplazar y rotar una aguja de forma ingeniosa dentro de una región muy pequeña, pero el problema análogo de Kakeya en tres dimensiones resultó ser mucho más complejo. «Lo que ocurre en dimensiones mayores, de tres en adelante, ha permanecido como un arcano, objeto de deseo de los analistas, durante todos estos años -reconoce- hasta que Wang y Zahl sorprendieron con su resultado tridimensional». La propuesta «siguiendo la estela de mi tesis, se reduce a controlar la intersección de cilindros o paralelepípedos en el espacio, componiendo figuras que recuerdan los cuadros suprematistas de Malevich». Ecuación de BoltzmannLa resolución ha abierto el camino a numerosos teoremas y conjeturas en análisis armónico, ecuaciones en derivadas parciales, teoría geométrica de la medida y otras áreas de las matemáticas. Pero el problema sigue abierto en dimensiones cuatro y superiores.Con todo, la demostración que han publicado, y por la que reciben la medalla, «es un auténtico 'tour de force' de más de cien páginas. Si mi tesis era un haiku matemático, esto es el 'suprematismo barroco' en el análisis armónico. Se tardará todavía un tiempo en entenderlo bien». Las medallas Fields se entregan desde 1936, pero Wong es solo la tercera mujer en conseguir una. «Tradicionalmente, ha habido pocas mujeres en el campo de las matemáticas puras. Pero cuando han empezado a entrar, han demostrado estar a la misma altura y conseguir los mismos premios importantes (que sus colegas varones), aunque sigan siendo menos», señala Daniel Peralta, investigador del ICMAT- CSIC. Los premios también han reconocido al chino Yu Deng, de la Universidad de Chicago, por su trabajo en ecuaciones diferenciales que describen los fenómenos físicos. «Son resultados espectaculares, más cercanos a la física. Ha conseguido demostrar la ecuación de Boltzmann (un modelo de la física estadística propuesto en el siglo XIX y fundamental para la termodinámica) a partir de la dinámica microscópica», apunta Peralta. Deng comparte con Wong su origen chino, un país que se impone cada vez más en matemáticas. Teoría de las supercuerdasEl tercer galardonado es John Pardo, investigador en la Universidad Stony Brook (Nueva York, EE.UU.) y niño prodigio de las matemáticas. Determinó cómo contar curvas sobre determinadas formas dentro del campo de la geometría simpléctica, demostrando la conjetura MNOP, planteada veinte años antes, que sostenía que dos métodos distintos de contar curvas eran, en realidad, equivalentes. Se cree que esas formas específicas, denominadas 3-variedades de Calabi–Yau, modelan nuestro universo en la teoría de las supercuerdas. El trabajo de Pardon tiene implicaciones para la teoría de la representación, la topología simpléctica y la física cuántica.Jacob Tsimerman, de la Universidad de Toronto, es el premiado «más abstracto». Comenzó abordando grandes problemas de la teoría de números, utilizando la geometría para revelar propiedades de los números. Posteriormente incorporó a la geometría algebraica el concepto de o-minimalidad —un marco lógico utilizado para 'simplificar' estructuras matemáticas muy complejas— procedente de una de las ramas más abstractas de las matemáticas, la teoría de modelos, obteniendo «resultados extraordinarios». Sus aportaciones están estrechamente relacionadas con la conjetura de Hodge, uno de los siete célebres Problemas del Milenio dotados con un premio de un millón de dólares.MÁS INFORMACIÓN noticia Si ¿Por diversión? Orcas revientan peces luna como si fueran piñatas noticia Si Hallan el primer cáncer contagioso entre peces, un extraño melanomaLa historia de Hong Wang ilustra bien cómo avanzan las matemáticas: una pregunta que parece un pasatiempo puede acabar transformándose, un siglo después, en una herramienta esencial para comprender cómo se propagan las ondas, cómo se procesan las imágenes médicas o cómo se describen fenómenos físicos fundamentales. Esa es también la filosofía de las medallas Fields, que distinguen no solo problemas resueltos, sino nuevas formas de pensar.
Judith de Jorge

Científicos descubren una forma contagiosa de cáncer en los peces de un lago de Norteamérica

Wired Ciencias
2 días 14 horas ago
Científicos identificaron en un lago de EE UU y Canadá el primer cáncer transmisible entre peces de agua dulce; se trata de un tipo de pez gato con melanoma.
Javier Carbajal

El Niño de 2026 podría ser el más intenso de los últimos 150 años

Wired Ciencias
2 días 15 horas ago
El Niño de este año podría elevar la temperatura global hasta 1.7 °C por encima del promedio preindustrial y generar pérdidas económicas 10 billones de dólares para 2032.
Fernanda González

Mensajes alienígenas: ¿Y si hemos estado 'sintonizando' la emisora equivocada?

ABC
2 días 17 horas ago
¿Y si nos hubiéramos dejado una parte del 'dial' sin mirar? ¿Y si el tan ansiado mensaje de las estrellas estuviera ahí mismo, pero en una zona del espectro de las ondas de radio que hace mucho que no exploramos?Muchos sugieren que no encontramos nada porque asumimos (erróneamente) que una civilización extraterrestre usará, como nosotros, ondas de radio para comunicarse, cuando en realidad podría estar utilizando una tecnología totalmente distinta.¿Pero y si, efectivamente, están comunicándose por radio, solo que lo hacen en frecuencias poco o nada usadas por la Humanidad?El 'abrevadero' cósmicoDesde que el astrónomo Frank Drake iniciara en 1960 el ya legendario Proyecto Ozma , la inmensa mayoría de los rastreos del instituto SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) y de otros ambiciosos programas como el actual Breakthrough Listen se han centrado en un estrecho callejón del espectro electromagnético: las frecuencias entre 1,42 y 1,66 GH, una región a la que los astrofísicos llaman coloquialmente 'el abrevadero' porque se encuentra justo entre las frecuencias de emisión naturales del hidrógeno y del hidroxilo, las dos moléculas que, al combinarse, forman el agua. La lógica dictaba que cualquier civilización tecnológicamente avanzada reconocería la enorme importancia del agua para la vida y utilizaría esta tranquila región de radio, relativamente libre de ruido cósmico, para emitir y recibir sus mensajes. Es decir, que estaríamos haciendo algo similar a esperar tranquilamente junto al único oasis de un enorme desierto en el que intentamos encontrar a alguien .Las bandas de radio milimétricas y submilimétricas siguen estando casi completamente inexploradas en la búsqueda de inteligencia extraterrestrePero ahora, un nuevo y revelador estudio recién presentado en la Reunión Nacional de Astronomía de la Royal Astronomical Society en Birmingham (Reino Unido), sugiere que la Humanidad podría haber estado intentando 'sintonizar' la emisora equivocada. La investigadora Louisa Mason, de la Universidad de Mánchester, ha liderado el primer rastreo SETI de la historia llevado a cabo con el formidable conjunto de antenas ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), situado en el desierto chileno. Pero en vez de realizar nuevas observaciones astronómicas, Mason y sus colegas (el profesor Michael Garrett y los doctores Andrew Siemion y Kelvin Wandia) bucearon en los inmensos archivos de ALMA, buscando señales de banda estrecha en frecuencias mucho más altas (por encima de los 90 GHz), unas firmas que indicarían el uso de tecnología artificial y no un simple fenómeno astrofísico natural.«Durante décadas -explica Mason-, las búsquedas de SETI se han concentrado en una parte relativamente pequeña del espectro de radio. Queríamos saber qué pasaría si miráramos en un lugar muy diferente. Las bandas de radio milimétricas y submilimétricas siguen estando casi completamente inexploradas para SETI, por lo que esto trata realmente de abrir una nueva área del espacio de parámetros para buscar».La 'pesca accidental' de estrellasAunque en las cuatro observaciones analizadas no se hallaron firmas tecnológicas (las codiciadas señales alienígenas), el trabajo encierra un descubrimiento asombroso en la forma en que evaluamos el firmamento.Al usar un nuevo modelo informático, el recuento de estrellas rastreadas pasó repentinamente de 288.000 a más de 6,1 millonesCuando los astrónomos apuntan sus radiotelescopios hacia un objetivo concreto (como quien lanza el haz de una linterna en la oscuridad), la lente capta también, sin quererlo, innumerables estrellas que se cruzan en su campo de visión. En la jerga científica, esto se denomina 'captura estelar incidental' o 'pesca' accidental. Hasta la fecha, los investigadores contaban estas estrellas de fondo usando grandes catálogos como Gaia, el satélite europeo. Sin embargo, Mason decidió aplicar el sofisticado Modelo Galáctico de Besançon, una potente herramienta de simulación informática capaz de estimar la población estelar al completo, incluyendo astros que están demasiado lejos, son demasiado débiles o resultan muy difíciles de identificar con la tecnología actual.La inmensa mayoría de los rastreos espaciales se han centrado tradicionalmente en el 'abrevadero', la frecuencia de radio natural entre el hidrógeno y el hidroxiloLos resultados fueron más allá de las expectativas. Al aplicar la técnica a un estudio previo de SETI que apuntó a 1.327 objetivos, el número de estrellas realmente observadas saltó de las 288.000 identificadas por Gaia a más de 6,1 millones. En otras palabras: sin quererlo, habíamos estado 'escuchando' a 20 veces más sistemas estelares de los que creíamos. En palabras de Mason, «una de las cosas más emocionantes de este trabajo es darse cuenta de que hemos rastreado a muchas más estrellas de lo que pensábamos inicialmente».El silencio no significa ausenciaEl hallazgo demuestra sin lugar a dudas que los radiotelescopios de alta frecuencia aún tienen un papel vital que desempeñar en los programas del futuro. Como concluye Mason: «Incluso una observación muy pequeña puede contener una gran cantidad y diversidad de estrellas que tal vez nunca tuvimos la intención de estudiar. Al combinar observaciones de alta frecuencia con simulaciones galácticas, podemos comprender mejor exactamente qué hemos buscado y dónde debemos buscar a continuación».MÁS INFORMACIÓN noticia Si ¿Por diversión? Orcas revientan peces luna como si fueran piñatas noticia Si Hallan el primer cáncer contagioso entre peces, un extraño melanomaLa científica hace hincapié en un detalle fundamental: el hecho de no haber detectado por ahora ninguna señal no significa que la vida inteligente no exista. Tan solo implica que no se encontró nada en las pequeñas ventanas de frecuencia analizadas. Al final, el Universo es un pajar inmenso, y nosotros apenas hemos empezado a buscar la aguja. Quizá el susurro de otra civilización lleve décadas atravesando nuestro planeta, y lo único que nos hacía falta era girar, de una vez, el dial de la radio hacia la emisora correcta.
José Manuel Nieves

España impulsa la nueva guía internacional contra la pubertad precoz

El País Ciencia
2 días 22 horas ago
El país ha sido clave en las nuevas directrices para el tratamiento de una dolencia rara, pero potencialmente grave, que en ocasiones va acompañada de tumores cerebrales
Nuño Domínguez

Ciencia mexicana confirma que el veneno de abeja puede mejorar los tratamientos para el Parkinson

Wired Ciencias
2 días 22 horas ago
Investigadores de la Universidad de Guadalajara documentaron cómo el veneno de abeja, combinado con L-DOPA, mejoró el movimiento y la memoria en ratones con Parkinson.
Javier Carbajal

El colapso de la ‘Torre de Babel’: los humanos han perdido miles de idiomas desde la Antigüedad

El País Ciencia
2 días 22 horas ago
Según un estudio de ‘Science’, la Tierra alcanzó su mayor diversidad lingüística entre 1.000 y 3.000 años atrás, con un número de lenguas unas diez veces superior a las 7.500 actuales
Miguel Ángel Criado

¿Por diversión? Orcas revientan en mil pedazos peces luna como si fueran piñatas

ABC
3 días 5 horas ago
Las orcas son cazadoras temibles. Tienen una gran variedad de estrategias de caza y presas, hasta el punto de que se les ha visto arrancar el corazón y el hígado de tiburones blancos en las costas de Sudáfrica, o enfrentarse en grupo y de manera coordinada a tiburones ballena , tan largos como un autobús articulado, en el Golfo de California. Pero un equipo de investigadores de Beneath The Waves , una organización sin fines de lucro que promueve la salud de los océanos, ha registrado por primera vez un comportamiento insólito en estos animales que, a nuestros ojos, puede parecer despiadado pero cuyo objetivo quizás sea simplemente la diversión.En julio de 2024, los autores observaron cómo un grupo de orcas del Golfo de California interactuaba con un pez luna de cola afilada de metro y medio de longitud al que habían matado previamente. Una hembra sujetó al pez por su gran aleta caudal —un punto de agarre efectivo— mientras que un macho nadaba a gran velocidad hacia ambos. Poco antes del impacto, la hembra soltó al pez. El embiste provocó que el tejido del pez se fragmentara en mil pedazos que salieron disparados por el agua como si fuera una piñata de cumpleaños. Un año más tarde, en septiembre de 2025, los equipos filmaron otro suceso similar. El comportamiento fue ejecutado en ambos eventos por grupos pequeños y altamente coordinados, y en ambos casos participó una cría. ¿Para qué harían las orcas algo semejante? En el evento de 2024, la cría del grupo comenzó a consumir trozos más pequeños del pez luna. Los adultos se alimentaron de lo que quedaba del cuerpo, pero no consumieron los fragmentos diminutos. «Creemos que esto podría ayudar a las orcas jóvenes a alimentarse con mayor facilidad o simplemente podría ser por diversión. Las orcas son conocidas por jugar con su comida», afirma Kathryn Ayres, primera autora del artículo publicado en ' Frontiers in Ethology' .Ataques a barcos¿Podría este comportamiento estar relacionado con los ataques de las orcas a barcos en las costas de la Península Ibérica, que también se han atribuido al juego? "Sí, existe un vínculo conceptual claro. En ambos casos, observamos comportamientos cognitivos y autorrecompensantes que se propagan en una población mediante el aprendizaje social", afirma a este periódico Erick Higuera , director de fotografía de vida salvaje y biólogo marino. "La diferencia crucial radica en el objetivo: mientras que las orcas ibéricas han desarrollado un comportamiento lúdico o de moda centrado en los timones de los veleros, el grupo de orcas del Golfo de California descrito en nuestro artículo aplica esta innovación lúdica al procesamiento de alimentos. Ambos comportamientos demuestran que las orcas no actúan únicamente por instinto de supervivencia; poseen la capacidad cognitiva para la innovación, la práctica colectiva y las tradiciones que se transmiten de generación en generación", explica.Para Higuera, es probable que el comportamiento de "embestir para desmembrar" cumpla dos funciones interconectadas. La primera es el procesamiento mecánico: "Los peces luna poseen una dermis increíblemente densa, elástica y colagenosa que es difícil de desgarrar. Al romper el cadáver mediante embestidas de alto impacto, la presa se fragmenta en trozos más pequeños y manejables, lo que facilita la ingestión, especialmente para los ejemplares jóvenes o subadultos del grupo, que carecen de la fuerza mandibular de los adultos".Por otro lado, la actividad también implica juego y aprendizaje social. Las orcas "son depredadores con un alto grado de encefalización que frecuentemente manipulan objetos y juegan con sus presas. Dado que los peces luna se mueven lentamente y son indefensos, representan una oportunidad de bajo riesgo para que la manada practique la precisión de sus ataques y fortalezca sus lazos sociales".A juicio de Higuera, estas dos hipótesis pueden coexistir a la vez, aunque la presencia de un juvenil en el primer evento, que se alimentó activamente de los fragmentos más pequeños, sugiere fuertemente la inversión parental y la facilitación de la alimentación. "Romper un pez luna duro y gomoso en trozos pequeños lo hace mucho más accesible para una orca joven -subraya-. Para separar definitivamente el juego del cuidado parental, necesitaríamos observar una muestra más amplia. Observar a los adultos realizar esta misma rutina sin la presencia de juveniles".Las orcas transmiten métodos de caza especializados de generación en generación a través de su cultura. La presencia de crías durante estas interacciones con los peces luna pone de manifiesto cómo las hembras adultas utilizan estos eventos como "herramientas de enseñanza cruciales". "En mamíferos sociales altamente inteligentes, el juego rara vez es solo 'entretenimiento'; es el mecanismo principal para practicar habilidades motoras complejas, fortalecer la coordinación del equipo y compartir una experiencia colectiva", señala. "Piénselo como un atajo lúdico e innovador que además proporciona una excelente nutrición para los jóvenes". resume.El comportamiento de embestida de alto impacto, que provocó una desintegración sustancial del tejido de la presa, no se había descrito previamente como una estrategia de depredación de las orcas. Ambos eventos sugieren que las orcas siguieron una estrategia coordinada y cooperativa, en la que una estabilizó el cadáver para que la otra pudiera golpearlo con mayor precisión. Los peces luna ya estaban muertos en ambos casos, por lo que se cree que la embestida fue una técnica de procesamiento más que un medio para asestar un golpe mortal.La estrategia puede ser una manera de alimentar a las crías con trozos más pequeños al tiempo que el grupo comparte una "experiencia colectiva"La capa gelatinosa que recubre a los peces luna, conocida como cápsula, y su piel albergan un microbioma distintivo. Si este tejido se rompe, los taxones microbianos que lo habitan se dispersan en el agua, donde alteran la composición de nutrientes. Por lo tanto, la fragmentación del tejido podría facilitar el contacto entre los microbiomas de los peces luna y las orcas, lo que podría proporcionar beneficios nutricionales u otros, como la regulación inmunitaria."Parece imposible que un vertebrado sólido se haga añicos, pero el pez no explotó únicamente por la fuerza del impacto. El secreto reside en una combinación de sincronización y física anatómica. En primer lugar, el pez luna ya estaba muerto y estructuralmente dañado: las orcas ya le habían extraído los órganos internos. Esto dejó un cilindro hueco formado por una gruesa cápsula de colágeno gelatinosa compuesta casi en un 90 % de agua", explica Higuera.Además, las orcas son capaces de alcanzar velocidades vertiginosas, llegando a acelerar hasta 30 o 45 kilómetros por hora. "Cuando un superdepredador de varias toneladas embiste una estructura de colágeno hueca y saturada de agua a esa velocidad, la energía cinética no puede ser absorbida. El tejido saturado de agua actúa como una onda de choque fluidodinámica, provocando que el cadáver se desintegre por completo en una nube de fragmentos", aclara.Si bien se sabe que las orcas desmantelan selectivamente a sus presas —como extraer quirúrgicamente los hígados ricos en lípidos de los tiburones o despedazar mamíferos marinos en grupo—, hacer estallar un gran vertebrado en miles de fragmentos mediante un simple impacto cinético es algo totalmente único. Esto refleja la física estructural específica del cuerpo elástico y colágeno del pez luna de cola afilada, pero también pone de relieve una tradición cultural singular.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Resuelto el misterio del 'monstruo galáctico' que engañó a la ciencia durante 40 años noticia Si «No tenemos manera de gestionar esta avalancha de gente»Los investigadores pudieron reconstruir estas interacciones gracias a una combinación de herramientas como drones aéreos no invasivos y cámaras subacuáticas. Reconocen que es necesario obtener más grabaciones de alta calidad, especialmente de las aletas dorsales y las manchas oculares de las orcas, para poder identificar a los individuos que participaron. «Seguimos descubriendo nuevas técnicas sobre cómo las orcas cazan y procesan a sus presas», concluye Ayres. «Son uno de los depredadores marinos más emblemáticos del mundo, y aun así, continúan sorprendiéndonos».
Judith de Jorge

Hallan el primer cáncer contagioso entre peces, un extraño melanoma

ABC
3 días 11 horas ago
Los bagres o peces gato de los lagos de Nueva Inglaterra (EE.UU.) y Canadá se transmiten entre ellos un raro tipo de cáncer, visible por sus manchas negras en la piel. Curiosamente, se trata de un melanoma, generalmente asociado a la exposición solar, que se contagia de ejemplar a ejemplar como si fuera un parásito. Este cáncer es el primero transmisible en una criatura de agua dulce y el cuarto conocido en el reino animal después del tumor facial del demonio de Tasmania , el venéreo en perros y enfermedades similares a la leucemia en almejas, mejillones y otros moluscos bivalvos . Según investigadores de las Universidad de Vermont (UVM), que han dado a conocer sus resultados en la revista 'Nature', el cáncer de los peces no supone ningún riesgo para los humanos. Los peces enfermos se encontraron por primera vez en 2012 en el lago Memphremagog, en la frontera entre Vermont y Quebec. Dos años después, casi uno de cada tres presentaba estas lesiones oscuras. Al principio, las manchas desconcertaron a los investigadores. «Pensamos que podría ser un virus», reconoce Julie Dragon, del Centro Oncológico de la UVM y una de las responsables del estudio. Dado que los bagres se consideran indicadores de la calidad ambiental, el equipo también sospechó de un contaminante.Nada de eso. Las lesiones resultaron ser melanoma, un cáncer de piel. El resultado sorprendió a los investigadores: ¿Cómo un pez que vive en el fondo marino podía desarrollar un cáncer que asociamos con la exposición excesiva a la luz solar? Los científicos secuenciaron el genoma completo del pez y compararon el ADN de tumores y tejidos sanos de los ejemplares afectados. Descubrieron que las células cancerosas estaban mucho más emparentadas entre sí que con los peces huéspedes, lo que constituye la característica distintiva de un cáncer transmisible clonalmente, en el que las propias células tumorales actúan como agentes infecciosos. Las muestras de tumores compartían cientos de miles de varientes genéticas ausentes en los peces huéspedes, superando con creces los niveles observados en los cánceres convencionales.Durante la reproducciónEste descubrimiento marca el cuarto tipo de cáncer transmisible en el reino animal, y el primero en peces o especies de agua dulce. «Parece que solo ocurre en peces grandes en edad reproductiva», dice Mark Henderson, biólogo y codirector del estudio en la Escuela Rubenstein de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la UVM. «Quizás algún aspecto del comportamiento reproductivo provoque la propagación del cáncer entre los animales», añade.Durante la época de desove, los bagres se agrupan densamente en aguas poco profundas, lo que permite el contacto físico que podría transmitir células tumorales. Al ser peces bentónicos sin escamas, también interactúan estrechamente con el sedimento, que podría albergar células cancerosas libres. El estudio señala que los contaminantes o los cambios hormonales podrían debilitar el sistema inmunitario, haciendo que los bagres del lago sean más vulnerables a las infecciones.El impacto ecológico de este cáncer sigue siendo incierto. Si bien algunos cánceres transmisibles son devastadores —el tumor del demonio de Tasmania ha diezmado algunas poblaciones—, otros, como el tumor canino, coexisten con sus huéspedes desde hace miles de años. En el lago Memphremagog, los ejemplares de bagre gravemente enfermos pueden sobrevivir durante años, pero aún se desconocen los efectos a largo plazo en las poblaciones.La enfermedad no representa ningún peligro para el ser humano, «pero yo no me comería estos peces», dice un investigadorDado que el lago Memphremagog abastece de agua potable a más de 175.000 personas, los investigadores recalcan que la enfermedad no representa ningún riesgo conocido para los humanos. Las células cancerosas no pueden infectar ni sobrevivir en otras especies, y los peces son seguros para manipular y estudiar. Sin embargo, «personalmente, no comería los que tienen tumores», admite Henderson, quien señala que alrededor del 30 % de los peces gato del lago parecen estar afectados.Beata Ujvari, profesora de Genética y Bioinformática de la Universidad Deakin (Victoria, Australia), una de las revisoras del artículo para 'Nature', asegura al Science Media Centre (SMC) que «no hay peligro de preocupación pública. Los seres humanos poseen un sistema inmunitario altamente eficiente, capaz de reconocer células extrañas, como las células cancerosas transmisibles de los peces; por lo tanto, la probabilidad de transmisión de los bagres a los humanos es prácticamente nula». La transmisión de tumores entre humanos es extremadamente rara: se han documentdo algunos casos aislados por transmisión materno-fetal, cánceres derivados de donantes en receptores de trasplantes de órganos y algunos casos de exposición accidental en laboratorios o cirugías.Presencia de arsénicoAlgunos ecologistas se han preguntado si el vertedero cercano de Coventry podría estar vertiendo toxinas al lago, provocando el cáncer. El equipo de investigación lo descarta. El cáncer se encuentra distribuido uniformemente a lo largo de los 51 kilómetros del lago, en poblaciones de peces reproductivamente aisladas. Además, el equipo ha encontrado el tumor en otros estanques y lagos de la región que tienen aguas cristalinas. Sin embargo, el equipo descubrió que las células cancerosas de los peces presentaban niveles elevados de arsénico, un elemento notoriamente tóxico y carcinógeno. La distribución geográfica del cáncer sí parece estar correlacionada con los niveles de arsénico en el suelo que rodea los lagos. «El arsénico se encuentra de forma natural en toda Nueva Inglaterra, y hay concentraciones muy altas en la región del Noreste de Vermont, así como en Maine, donde también hemos visto indicios de este tipo de cáncer», afirma Henderson.Es muy probable que haya más casos de tumores transmisibles en la naturaleza que han pasado desapercibidosDragon cree que el cáncer transmisible «tal vez no sea tan raro como se cree. Puede que no veamos muchos simplemente porque no los estamos buscando». De hecho, la primera observación documentada del cáncer en el bagre podría provenir de los diarios del filósofo y naturalista Henry David Thoreau. En julio de 1852, Thoreau se encontraba en el río Concord (Massachusetts), y escribió sobre un bagre con una mancha negra aterciopelada muy grande, que incluía la aleta pectoral derecha, «una especie de enfermedad que he observado a menudo en ellos». Seis años después, volvió a describir otro caso cercano, con la mitad de la cabeza »cubierta de una especie de lepra negra como la tinta». Los científicos están explorando actualmente estanques y ríos en Massachusetts para determinar si el cáncer pudo haberse originado allí.«Hasta hace unos diez años, se creía que el cáncer transmisible era un fenómeno extremadamente raro que solamente afectaba a dos especies de mamífero, el perro y el demonio de Tasmania. Sin embargo, en la última década se ha descubierto que es bastante común entre bivalvos de mar», afirma al SMC Adrián Báez-Ortega, investigador universitario de la Royal Society y la Universidad de Cambridge (Reino Unido). «El medio acuático podría ser más propicio para la transmisión del cáncer entre individuos. Es muy probable que existan muchos otros casos en la naturaleza que han pasado desapercibidos hasta ahora por falta de estudio».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Infierno Triásico: cuando Europa quedó arrasada por incendios que duraron decenas de miles de años noticia Si El asombroso 'superpoder' geométrico que compartimos con los monosJulie Dragon considera que comprender este cáncer transmisible podría ofrecer nuevas perspectivas sobre la biología del cáncer en general. «Al estudiar cómo sobreviven y se propagan los cánceres fuera de su huésped original, podemos aprender mucho sobre qué los mantiene contenidos y qué sucede cuando esas barreras se rompen», afirma. «Estos peces brindan la oportunidad de observar la evolución del cáncer».
Judith de Jorge

El hallazgo de la primera 'exoluna' del Universo desafía todo lo que sabemos: es gaseosa y más grande que Júpiter

ABC
3 días 11 horas ago
Las fronteras de nuestro conocimiento de lo que es posible o no en el Universo acaban de saltar por los aires, como piezas de un rompecabezas que ya no encajan. Atrás quedan descubrimientos que nos dejaron sin aliento, como el gigantesco exoplaneta GJ 504b envuelto en asombrosas nubes de sal, o la reciente observación directa de cuatro enanas blancas ocultas en sistemas binarios a apenas 65 años luz de la Tierra.Cuando los científicos creían tener por fin bien catalogados los objetos que hay 'ahí fuera', aparece algo que rompe por completo los esquemas. Y eso es justo lo que acaba de suceder con el sistema CD-35 2722, cuya arquitectura es tan extraña que los astrónomos, sencillamente, no saben cómo llamar a lo que acaban de encontrar allí.Según un estudio recién publicado en ' Nature ', un equipo internacional de investigadores, utilizando el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile, ha detectado claras evidencias de un objeto gigante, similar a un satélite, pero que no orbita alrededor de un planeta normal, sino de una enana marrón. Una enana marrón que, a su vez, gira alrededor de una estrella.Si se confirma, estaríamos ante la primera 'luna' descubierta fuera de nuestro Sistema Solar. Aunque, desde luego, no se trata de una luna cualquiera.Pero veamos. Tenemos un sistema en cuyo centro hay una estrella 'normal', con aproximadamente la mitad de la masa de nuestro Sol. Girando a su alrededor hay una enana marrón (CD-35 2722 B), un tipo de objeto que está a 'medio camino' entre una estrella y un planeta. De hecho, es demasiado masivo para ser considerado un planeta normal (tiene unas 37 veces la masa de Júpiter), pero resulta demasiado pequeño para encender en su núcleo las reacciones de fusión nuclear que lo convertirían en una auténtica estrella. Y aquí viene lo asombroso. Alrededor de esa enana marrón, los datos revelan la existencia de un 'tercer invitado': un enorme cuerpo gaseoso que tiene casi la misma masa que nuestro gigante Júpiter y que tarda unos 170 días en dar una vuelta completa a su peculiar anfitrión.Este sistema desdibuja las líneas entre estrellas, planetas y lunas, haciéndolo extremadamente complicado de describirTras varios meses de análisis minuciosos, Kevin Hoy, autor principal del estudio, no duda en calificar el sistema como algo 'súper raro'. «Este sistema -afirma- es un tanto difícil de definir usando palabras basadas en el Sistema Solar, como planeta y luna. El exosatélite es claramente lo bastante masivo como para ser un planeta, pero no orbita una estrella, sino un objeto que, a su vez, orbita una estrella». Para el investigador, el misterio está servido: «Ser el tercero en discordia en este sistema nos empuja a llamarlo luna, aunque no se parezca en nada a las lunas pequeñas y rocosas que tenemos en el Sistema Solar».Un bamboleo delatorDetectar lunas más allá de nuestro vecindario cósmico ha sido, durante años, el Santo Grial de la astronomía exoplanetaria. Pese a que ya se conocen más de 6.000 exoplanetas confirmados, ninguna exoluna había podido ser ratificada definitivamente hasta ahora. Hoy y su equipo lo han logrado aplicando el 'método de la velocidad radial', y gracias al uso del potentísimo instrumento CRIRES+ del VLT.¿En qué consiste exactamente este método? Imaginemos a un adulto muy fornido (la enana marrón) haciendo girar velozmente a un niño (la exoluna) cogiéndolo de las manos. Aunque el adulto es mucho más pesado, el peso del niño tirando constantemente de él hace que el adulto se 'tambalee' ligeramente. Eso es exactamente lo que miden con precisión milimétrica los astrónomos: el levísimo bamboleo gravitatorio de la enana marrón producido por la fuerza de su gigantesco acompañante invisible.Detectar lunas más allá de nuestro vecindario ha sido durante años el Santo Grial de la astronomía exoplanetaria«Asentamos una clara línea divisoria entre los planetas y el Sol en el Sistema Solar - explica Alice Zurlo, coautora de la investigación- por lo que definir cosas como las lunas resulta sencillo. Pero en el sistema CD-35 2722, donde desdibujamos las líneas entre estrellas, planetas y lunas, todo se vuelve más complicado de describir». Con todo, Zurlo señala que el hallazgo supone «un gran avance: la primera detección plausible de un exosatélite».En la frontera de lo conocidoLas reacciones, por supuesto, no se han hecho esperar, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Jorge Lillo-Box, por ejemplo, investigador científico del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA), destaca la enorme proeza tecnológica que ha supuesto utilizar el instrumento CRIRES+ para obtener mediciones tan increíblemente precisas de un objeto tan débil. No obstante, en cuanto a la nomenclatura, el astrofísico español difiere de la calificación directa de 'exoluna'. Para él, al ser la enana anfitriona demasiado grande para ser considerada legalmente un exoplaneta (tiene 30 masas de Júpiter), «no estamos ante la detección de la primera exoluna, que debiera ser un objeto de masa planetaria orbitando alrededor de otro objeto de masa planetaria».El levísimo bamboleo gravitatorio de la enana marrón ha delatado a su gigantesco acompañante invisiblePor su parte, Pedro J. Amado, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), lo ve como una saludable lección de humildad cósmica: «Para mí, lo más interesante de este resultado es que nos ofrece otro ejemplo de lo diferentes que pueden ser otros sistemas planetarios respecto al nuestro». Subraya que lo vital no es la etiqueta final, «sino el hecho de que la naturaleza forme objetos y sistemas complejos que no encajan fácilmente en las categorías que hemos creado a partir de nuestro propio Sistema Solar».Finalmente, Benjamín Montesinos, también del CAB, recuerda que configuraciones jerárquicas similares ya habían sido observadas (estrellas orbitadas por otras estrellas y enanas marrones), pero recalca que «la peculiaridad de este trabajo en Nature es que lo que llaman exosatélite es un objeto de masa planetaria». Montesinos incide en que la Unión Astronómica Internacional (IAU) aún carece de una definición férrea para el término «exoluna».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Infierno Triásico: cuando Europa quedó arrasada por incendios que duraron decenas de miles de años noticia Si Sismógrafos registraron las vibraciones de las celebraciones del gol de Ferran Torres por toda EspañaSea como fuere, lo que está claro es que el Universo nos acaba de lanzar una nueva 'bola curva'. Sea o no una extraña luna, un planeta caprichoso atrapado en un baile a tres bandas, o algo intermedio y completamente nuevo, este hallazgo inaugura una nueva era de descubrimientos que prometen cambiar, una vez más, nuestra forma de mirar al cielo.
José Manuel Nieves

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