¡Venus está vivo! Aún 'respira', tiene volcanes activos y enormes fallas tectónicas de 10.000 km

1 día 17 horas ago
Venus no está muerto. Muy al contrario, el segundo planeta del Sistema Solar, el 'gemelo' de la Tierra, sigue estando 'geológicamente vivo'. Y eso a pesar de la creencia generalizada de los científicos planetarios de que la geología del planeta vecino estaba 'dormida'.Claro que llamar 'gemelo' a un mundo que tiene una temperatura superficial de más de 400 grados centígrados, un efecto invernadero desbocado que lo convierte en un auténtico infierno y una presión atmosférica tan aplastante que trituraría el casco de un submarino nuclear, puede parecer una locura. Pero no lo es. Lo cierto es que, bajo esa hostil coraza de ácido sulfúrico, Venus y la Tierra son verdaderos hermanos, dos gemelos separados al nacer: ambos son planetas rocosos formados en la misma época, poseen masas y tamaños casi idénticos y guardan una composición interna tan parecida que el calor residual de sus núcleos debería comportarse de forma similar.Ahora, un nuevo estudio llevado a cabo por Taras Gerya y Xi Yang, de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), y recién publicado en 'Nature Geoscience' , acaba de demostrar que Venus, de hecho, hace gala de una intensa actividad interior, y que tiene, como la Tierra, incluso volcanes activos que escupen continuamente lava a la superficie.El 'latido' de los valles de rupturaDurante décadas, la venenosa y densa atmósfera venusiana logró mantener en secreto los mecanismos de su corteza. Pero este nuevo trabajo rompe todos los esquemas gracias a un modelo informático en 3D de una resolución sin precedentes. Con él, de hecho, los investigadores han logrado simular por primera vez las formidables fosas tectónicas, o valles de ruptura, que fracturan la superficie del planeta. En la Tierra, la mejor comparación sería el Gran Valle del Rift africano, solo que las grietas de Venus son mucho mayores, auténticos monstruos geológicos capaces de extenderse a lo largo de más de 10.000 kilómetros.Las grietas de Venus son verdaderos monstruos geológicos capaces de extenderse por más de 10.000 kilómetros de longitudHasta ahora, la comunidad científica había asumido que estas gigantescas cicatrices no eran más que reliquias del pasado, fosilizadas hace más de 100 millones de años. Pero las simulaciones realizadas en el nuevo estudio demuestran lo contrario: los grandes flancos o rebordes que enmarcan estos valles sólo se forman cuando las grietas son geológicamente jóvenes o aún están en pleno movimiento. Y no son lentas en absoluto; los modelos sugieren que se están ensanchando a un ritmo de entre 3 y 10 centímetros por año.Como un bizcocho que se desinflaPodemos visualizar la exótica dinámica de nuestro vecino imaginando un bizcocho recién sacado del horno. En la Tierra, la erosión causada por el agua, el viento y el hielo lima pacientemente cualquier elevación del terreno. Pero Venus es un desierto ardiente desprovisto de agua. Allí, según el modelo desarrollado por Yang, los elevados bordes de las grietas se aplanan rápidamente en cuanto la falla deja de moverse, impulsados por un proceso de 'relajación de la corteza'. Sometida a una temperatura abrasadora, la roca cede y se hunde bajo su propio peso, como si fuera de plastilina caliente. Cuanto más antigua es la estructura, menos pronunciados y estrechos son sus flancos. Este hallazgo, además, encaja milimétricamente con las imágenes captadas por la sonda Magallanes de la NASA en la década de los 90La abrasadora temperatura hace que la corteza se relaje y ceda bajo su propio peso, como si fuera de plastilina caliente«Los resultados -asegura Taras Gerya- nos ayudan a evaluar mejor la actividad tectónica en Venus». Sus conclusiones destierran de una vez por todas la imagen de un orbe muerto y paralizado. Su interior, muy al contrario, sigue siendo un hervidero de actividad.El despertar de los volcanesEl nuevo estudio se suma a un historial de descubrimientos recientes que, pieza a pieza, han ido redibujando la imagen que teníamos de Venus. En 2020, por ejemplo, un equipo dirigido por Laurent Montési, de la Universidad de Maryland, logró identificar, basándose en la forma de unas estructuras circulares llamadas 'coronas', al menos 37 sistemas volcánicos recientemente activos. Fue la primera vez.«Esta es la primera vez que podemos decir 'mira, esto no es un volcán antiguo, si no uno que aún está activo»La confirmación definitiva de este 'frenesí' geológico llegó tres años después, en 2023, de la mano de Robert Herrick, investigador de la Universidad de Alaska. Tras 'bucear' manualmente durante más de 200 horas en el archivo de radar de la sonda Magallanes, Herrick halló pruebas irrefutables de erupciones en curso : una chimenea en Maat Mons, el mayor volcán de Venus, había duplicado su tamaño en apenas ocho meses a lo largo del año 1991, llenándose por completo de lo que los expertos interpretan como un inmenso lago de lava.Próxima parada: el infiernoLa confirmación de una intensa actividad geológica en Venus ha despertado el interés de la comunidad científica mundial y está empujando a la NASA y a la Agencia Espacial Europea (ESA) a preparar una ambiciosa flota de exploración. Investigadores como Tackley y Gerya, en efecto, ya colaboran en el desarrollo de los instrumentos que viajarán a bordo de EnVision, la futura sonda europea que orbitará el planeta hermano a principios de la década de 2030 con el objetivo de escudriñarlo desde su núcleo hasta las nubes.MÁS INFORMACIÓN noticia Si En vertical y soplando burbujas: la curiosa forma de dormir de los cachalotes noticia Si ¿Y si no hemos sabido 'sintonizar' con los alienígenas?Ahora, y gracias a estudios de altísima precisión como el de la ETH, las próximas misiones sabrán exactamente hacia dónde apuntar sus radares. Ya no iremos a ciegas, sino con los ojos bien abiertos y la información necesaria para estudiar el corazón ardiente de un planeta que, una vez, pudo incluso ser tan amable como el nuestro. Analizar en profundidad a este 'gemelo' nos dará, en última instancia, las pistas esenciales para descubrir cómo se forman, viven y mueren los planetas rocosos tanto en el Sistema Solar como en los confines más remotos del Universo.
José Manuel Nieves

En vertical y soplando burbujas: la curiosa forma de dormir de los cachalotes

2 días 7 horas ago
A unos 25 metros bajo las olas, una manada de cachalotes ( Physeter macrocephalus ) flota en posición vertical como si estuviera sosteniendo el océano. Duermen con la cabeza hacia arriba, evitando las turbulentas aguas de la superficie pero mantiéndose lo suficientemente cerca como para respirar aire fresco cuando lo necesitan. El descanso es breve, unos diez o quince minutos les bastan. Sin embargo, un detalle ha desconcertado a los investigadores. La cabeza de un cachalote es enorme —ocupa casi un tercio de su cuerpo— y está llena de aceite, cera y aire. Dado que todos estos materiales flotan, ¿cómo logran estos cetáceos permanecer bajo el agua sin emerger a la superficie como un corcho mientras duermen? Noémie Freymond, de la Universidad de Neuchâtel (Suiza) y con Alec Burslem y Patrick Miller, de la Universidad de St. Andrews (Reino Unido), creen tener la respuesta. Y es de lo más curiosa: soplando burbujas. El equipo colocó dispositivos de última generación a 42 cachalotes en las islas Loften, frente a la costa del norte de Noruega, para determinar si estaban dormidos y, además, grabar las burbujas que expulsaban. Estas grabadoras, fijadas a los cetáceos mediante ventosas, registraban el sonido de las burbujas al salir del espiráculo, indicando también a los investigadores la profundidad a la que se encontraban y si sus cabezas estaban hacia arriba o hacia abajo. Los científicos recuperaron los dispositivos una vez que se desprendieron y flotaron hasta la superficie, y los llevaron al laboratorio para analizar sus grabaciones.Tres formas de dormirFreymond y sus colegas ya sabían que los cachalotes pueden descansar de tres maneras diferentes: pueden bajar la cabeza y sumergirse un poco antes de que su cabeza, gracias a su flotabilidad, ascienda hacia la superficie; pueden hundirse suavemente, con la cola primero, unos 8 metros de profundidad; o pueden descansar mientras ascienden desde inmersiones profundas (más de 200 metros). Los investigadores descubrieron que las ballenas que dormitaban más cerca de la superficie expulsaban más burbujas al dormir, liberándolas unas once veces por siesta. Sin embargo, las que ascendían desde las profundidades (más de 200 metros) solo expulsaban burbujas tres o cuatro veces durante su ascenso reparador. Los científicos explican en la revista 'Journal of Experimental Biology' que las diferentes profundidades de descanso requieren que los cachalotes transporten diferentes cantidades de oxígeno y que este descanso dure distintos periodos de tiempo. Las inmersiones profundas implican mucho oxígeno, pero la presión del agua comprime el aire de sus pulmones, lo que reduce su flotabilidad. Esto significa que necesitan expulsar menos burbujas para evitar flotar hacia arriba. Sin embargo, cuando las ballenas descansan cerca de la superficie, el aire en sus pulmones las impulsa lentamente hacia arriba. Al expulsar burbujas, liberan parte de ese aire, lo que reduce su flotabilidad.MÁS INFORMACIÓN noticia Si noticia Si Hallan el primer cáncer contagioso entre peces, un extraño melanoma noticia Si El hallazgo de la primera 'exoluna' del Universo desafía todo lo que sabemos: es gaseosa y más grande que JúpiterSin embargo, queda una incógnita por responder: ¿liberar aire mientras duermen es una decisión consciente de los cachalotes? Nadie sabe si estos gigantes duermen como nosotros o como los delfines, manteniendo una mitad del cerebro despierta mientras la otra descansa. Soplar burbujas para evitar acercarse demasiado a la superficie requiere que las ballenas perciban su entorno y se den cuenta de que se están acercando demasiado. Ya sea que estén parcialmente despiertas o completamente dormidas, han ideado «una solución ingeniosa para asegurar un sueño reparador bajo las olas».
J. de Jorge

'Nobel' de matemáticas por resolver la conjetura de Kakeya, un endiablado juego de agujas

2 días 9 horas ago
La pregunta parece un acertijo para pasar la tarde: ¿cuánto espacio se necesita para girar una aguja de manera que llegue a apuntar en todas las direcciones? No se engañe, el problema es fácil de formular, pero extraordinariamente difícil de resolver. Se llama desafío de Kakeya y ha permanecido más de un siglo sin respuesta hasta que, en 2025, una joven matemática china, Hong Wang , de solo 34 años, logró destejer el enredo para tres dimensiones. Su solución, que se extiende a lo largo de más de un centenar de páginas, ha merecido este jueves la medalla Fields, el premio más prestigioso de las matemáticas, junto a los trabajos del también chino Yu Deng, el estadounidense John Pardon y el canadiense Jacob Tsimerman. Los Fields son considerados los 'Nobel' de las matemáticas. La Unión Matemática Internacional (ICM) los otorga cada cuatro años a talentos que no han cumplido los 40 en el marco de un congreso internacional que en esta ocasión se celebra en Filadelfia (EE.UU.). Wang, investigadora de la Universidad de Nueva York, es la tercera mujer en llevarse el galardón. La han precedido la matemática iraní Maryam Mirzakhani (2014) y la ucraniana Maryna Viazovska (2022).El nombre de Wang sonaba en las quinielas para el premio desde hace varios años. El problema de Kakeya «empezó siendo una mera curiosidad, una especie de divertimento matemático, pero ha devenido en tema central del análisis armónico contemporáneo, un área muy importante de las matemáticas que aparece en todos los modelos de propagación de ondas, así como en los algoritmos que hacen funcionar en los hospitales las máquinas TAC, o en los que permiten transmitir imágenes por un teléfono móvil», explica a este periódico Antonio Córdoba, catedrático emérito de Análisis Matemático de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT- CSIC). Conoce muy bien este campo de las matemáticas, ya que él mismo resolvió el problema en dos dimensiones en 1974. Ahora, Wang y su colaborador Joshua Zahl lo han logrado en un espacio tridimensional. Tres dimensionesEl matemático japonés Soichi Kakeya formuló en 1917 la curiosa pregunta de encontrar «el recinto plano de área mínima en el que es posible mover una aguja (es decir, un segmento rectilíneo unidad) hasta invertir su posición: donde antes estaba el ojo ahora está la punta, y viceversa», indica Córdoba. «Fácilmente podemos comprobar que un círculo de radio ½ o un triángulo equilátero de altura 1 son ejemplos de conjuntos donde esa inversión es posible. Pero ambos están muy lejos de la solución», señala. La solución fue encontrada por el matemático ucraniano Abran Besicovitch en 1919, al parecer desconociendo la pregunta de Kakeya, quien construyó un conjunto plano, cerrado y de área cero con un segmento unidad en cada dirección. Esos conjuntos fueron utilizados por el estadounidense Charles Fefferman en 1970 para resolver una cuestión fundamental del análisis armónico «en un trabajo genial». Desde entonces, estos conjuntos, que para Córdoba deberían llamarse de Besicovith y no de Kakeya, han pasado a ser centrales en este campo de las matemáticas. La resolución, objeto de deseo de los matemáticos, es un auténtico 'tour de force' de cien páginas «que recuerda a los cuadros de Malevich»En su tesis doctoral en la Universidad de Chicago, Córdoba daba respuesta al problema en dos dimensiones, donde es posible desplazar y rotar una aguja de forma ingeniosa dentro de una región muy pequeña, pero el problema análogo de Kakeya en tres dimensiones resultó ser mucho más complejo. «Lo que ocurre en dimensiones mayores, de tres en adelante, ha permanecido como un arcano, objeto de deseo de los analistas, durante todos estos años -reconoce- hasta que Wang y Zahl sorprendieron con su resultado tridimensional». La propuesta «siguiendo la estela de mi tesis, se reduce a controlar la intersección de cilindros o paralelepípedos en el espacio, componiendo figuras que recuerdan los cuadros suprematistas de Malevich». Ecuación de BoltzmannLa resolución ha abierto el camino a numerosos teoremas y conjeturas en análisis armónico, ecuaciones en derivadas parciales, teoría geométrica de la medida y otras áreas de las matemáticas. Pero el problema sigue abierto en dimensiones cuatro y superiores.Con todo, la demostración que han publicado, y por la que reciben la medalla, «es un auténtico 'tour de force' de más de cien páginas. Si mi tesis era un haiku matemático, esto es el 'suprematismo barroco' en el análisis armónico. Se tardará todavía un tiempo en entenderlo bien». Las medallas Fields se entregan desde 1936, pero Wong es solo la tercera mujer en conseguir una. «Tradicionalmente, ha habido pocas mujeres en el campo de las matemáticas puras. Pero cuando han empezado a entrar, han demostrado estar a la misma altura y conseguir los mismos premios importantes (que sus colegas varones), aunque sigan siendo menos», señala Daniel Peralta, investigador del ICMAT- CSIC. Los premios también han reconocido al chino Yu Deng, de la Universidad de Chicago, por su trabajo en ecuaciones diferenciales que describen los fenómenos físicos. «Son resultados espectaculares, más cercanos a la física. Ha conseguido demostrar la ecuación de Boltzmann (un modelo de la física estadística propuesto en el siglo XIX y fundamental para la termodinámica) a partir de la dinámica microscópica», apunta Peralta. Deng comparte con Wong su origen chino, un país que se impone cada vez más en matemáticas. Teoría de las supercuerdasEl tercer galardonado es John Pardo, investigador en la Universidad Stony Brook (Nueva York, EE.UU.) y niño prodigio de las matemáticas. Determinó cómo contar curvas sobre determinadas formas dentro del campo de la geometría simpléctica, demostrando la conjetura MNOP, planteada veinte años antes, que sostenía que dos métodos distintos de contar curvas eran, en realidad, equivalentes. Se cree que esas formas específicas, denominadas 3-variedades de Calabi–Yau, modelan nuestro universo en la teoría de las supercuerdas. El trabajo de Pardon tiene implicaciones para la teoría de la representación, la topología simpléctica y la física cuántica.Jacob Tsimerman, de la Universidad de Toronto, es el premiado «más abstracto». Comenzó abordando grandes problemas de la teoría de números, utilizando la geometría para revelar propiedades de los números. Posteriormente incorporó a la geometría algebraica el concepto de o-minimalidad —un marco lógico utilizado para 'simplificar' estructuras matemáticas muy complejas— procedente de una de las ramas más abstractas de las matemáticas, la teoría de modelos, obteniendo «resultados extraordinarios». Sus aportaciones están estrechamente relacionadas con la conjetura de Hodge, uno de los siete célebres Problemas del Milenio dotados con un premio de un millón de dólares.MÁS INFORMACIÓN noticia Si ¿Por diversión? Orcas revientan peces luna como si fueran piñatas noticia Si Hallan el primer cáncer contagioso entre peces, un extraño melanomaLa historia de Hong Wang ilustra bien cómo avanzan las matemáticas: una pregunta que parece un pasatiempo puede acabar transformándose, un siglo después, en una herramienta esencial para comprender cómo se propagan las ondas, cómo se procesan las imágenes médicas o cómo se describen fenómenos físicos fundamentales. Esa es también la filosofía de las medallas Fields, que distinguen no solo problemas resueltos, sino nuevas formas de pensar.
Judith de Jorge

Mensajes alienígenas: ¿Y si hemos estado 'sintonizando' la emisora equivocada?

2 días 17 horas ago
¿Y si nos hubiéramos dejado una parte del 'dial' sin mirar? ¿Y si el tan ansiado mensaje de las estrellas estuviera ahí mismo, pero en una zona del espectro de las ondas de radio que hace mucho que no exploramos?Muchos sugieren que no encontramos nada porque asumimos (erróneamente) que una civilización extraterrestre usará, como nosotros, ondas de radio para comunicarse, cuando en realidad podría estar utilizando una tecnología totalmente distinta.¿Pero y si, efectivamente, están comunicándose por radio, solo que lo hacen en frecuencias poco o nada usadas por la Humanidad?El 'abrevadero' cósmicoDesde que el astrónomo Frank Drake iniciara en 1960 el ya legendario Proyecto Ozma , la inmensa mayoría de los rastreos del instituto SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) y de otros ambiciosos programas como el actual Breakthrough Listen se han centrado en un estrecho callejón del espectro electromagnético: las frecuencias entre 1,42 y 1,66 GH, una región a la que los astrofísicos llaman coloquialmente 'el abrevadero' porque se encuentra justo entre las frecuencias de emisión naturales del hidrógeno y del hidroxilo, las dos moléculas que, al combinarse, forman el agua. La lógica dictaba que cualquier civilización tecnológicamente avanzada reconocería la enorme importancia del agua para la vida y utilizaría esta tranquila región de radio, relativamente libre de ruido cósmico, para emitir y recibir sus mensajes. Es decir, que estaríamos haciendo algo similar a esperar tranquilamente junto al único oasis de un enorme desierto en el que intentamos encontrar a alguien .Las bandas de radio milimétricas y submilimétricas siguen estando casi completamente inexploradas en la búsqueda de inteligencia extraterrestrePero ahora, un nuevo y revelador estudio recién presentado en la Reunión Nacional de Astronomía de la Royal Astronomical Society en Birmingham (Reino Unido), sugiere que la Humanidad podría haber estado intentando 'sintonizar' la emisora equivocada. La investigadora Louisa Mason, de la Universidad de Mánchester, ha liderado el primer rastreo SETI de la historia llevado a cabo con el formidable conjunto de antenas ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), situado en el desierto chileno. Pero en vez de realizar nuevas observaciones astronómicas, Mason y sus colegas (el profesor Michael Garrett y los doctores Andrew Siemion y Kelvin Wandia) bucearon en los inmensos archivos de ALMA, buscando señales de banda estrecha en frecuencias mucho más altas (por encima de los 90 GHz), unas firmas que indicarían el uso de tecnología artificial y no un simple fenómeno astrofísico natural.«Durante décadas -explica Mason-, las búsquedas de SETI se han concentrado en una parte relativamente pequeña del espectro de radio. Queríamos saber qué pasaría si miráramos en un lugar muy diferente. Las bandas de radio milimétricas y submilimétricas siguen estando casi completamente inexploradas para SETI, por lo que esto trata realmente de abrir una nueva área del espacio de parámetros para buscar».La 'pesca accidental' de estrellasAunque en las cuatro observaciones analizadas no se hallaron firmas tecnológicas (las codiciadas señales alienígenas), el trabajo encierra un descubrimiento asombroso en la forma en que evaluamos el firmamento.Al usar un nuevo modelo informático, el recuento de estrellas rastreadas pasó repentinamente de 288.000 a más de 6,1 millonesCuando los astrónomos apuntan sus radiotelescopios hacia un objetivo concreto (como quien lanza el haz de una linterna en la oscuridad), la lente capta también, sin quererlo, innumerables estrellas que se cruzan en su campo de visión. En la jerga científica, esto se denomina 'captura estelar incidental' o 'pesca' accidental. Hasta la fecha, los investigadores contaban estas estrellas de fondo usando grandes catálogos como Gaia, el satélite europeo. Sin embargo, Mason decidió aplicar el sofisticado Modelo Galáctico de Besançon, una potente herramienta de simulación informática capaz de estimar la población estelar al completo, incluyendo astros que están demasiado lejos, son demasiado débiles o resultan muy difíciles de identificar con la tecnología actual.La inmensa mayoría de los rastreos espaciales se han centrado tradicionalmente en el 'abrevadero', la frecuencia de radio natural entre el hidrógeno y el hidroxiloLos resultados fueron más allá de las expectativas. Al aplicar la técnica a un estudio previo de SETI que apuntó a 1.327 objetivos, el número de estrellas realmente observadas saltó de las 288.000 identificadas por Gaia a más de 6,1 millones. En otras palabras: sin quererlo, habíamos estado 'escuchando' a 20 veces más sistemas estelares de los que creíamos. En palabras de Mason, «una de las cosas más emocionantes de este trabajo es darse cuenta de que hemos rastreado a muchas más estrellas de lo que pensábamos inicialmente».El silencio no significa ausenciaEl hallazgo demuestra sin lugar a dudas que los radiotelescopios de alta frecuencia aún tienen un papel vital que desempeñar en los programas del futuro. Como concluye Mason: «Incluso una observación muy pequeña puede contener una gran cantidad y diversidad de estrellas que tal vez nunca tuvimos la intención de estudiar. Al combinar observaciones de alta frecuencia con simulaciones galácticas, podemos comprender mejor exactamente qué hemos buscado y dónde debemos buscar a continuación».MÁS INFORMACIÓN noticia Si ¿Por diversión? Orcas revientan peces luna como si fueran piñatas noticia Si Hallan el primer cáncer contagioso entre peces, un extraño melanomaLa científica hace hincapié en un detalle fundamental: el hecho de no haber detectado por ahora ninguna señal no significa que la vida inteligente no exista. Tan solo implica que no se encontró nada en las pequeñas ventanas de frecuencia analizadas. Al final, el Universo es un pajar inmenso, y nosotros apenas hemos empezado a buscar la aguja. Quizá el susurro de otra civilización lleve décadas atravesando nuestro planeta, y lo único que nos hacía falta era girar, de una vez, el dial de la radio hacia la emisora correcta.
José Manuel Nieves

¿Por diversión? Orcas revientan en mil pedazos peces luna como si fueran piñatas

3 días 5 horas ago
Las orcas son cazadoras temibles. Tienen una gran variedad de estrategias de caza y presas, hasta el punto de que se les ha visto arrancar el corazón y el hígado de tiburones blancos en las costas de Sudáfrica, o enfrentarse en grupo y de manera coordinada a tiburones ballena , tan largos como un autobús articulado, en el Golfo de California. Pero un equipo de investigadores de Beneath The Waves , una organización sin fines de lucro que promueve la salud de los océanos, ha registrado por primera vez un comportamiento insólito en estos animales que, a nuestros ojos, puede parecer despiadado pero cuyo objetivo quizás sea simplemente la diversión.En julio de 2024, los autores observaron cómo un grupo de orcas del Golfo de California interactuaba con un pez luna de cola afilada de metro y medio de longitud al que habían matado previamente. Una hembra sujetó al pez por su gran aleta caudal —un punto de agarre efectivo— mientras que un macho nadaba a gran velocidad hacia ambos. Poco antes del impacto, la hembra soltó al pez. El embiste provocó que el tejido del pez se fragmentara en mil pedazos que salieron disparados por el agua como si fuera una piñata de cumpleaños. Un año más tarde, en septiembre de 2025, los equipos filmaron otro suceso similar. El comportamiento fue ejecutado en ambos eventos por grupos pequeños y altamente coordinados, y en ambos casos participó una cría. ¿Para qué harían las orcas algo semejante? En el evento de 2024, la cría del grupo comenzó a consumir trozos más pequeños del pez luna. Los adultos se alimentaron de lo que quedaba del cuerpo, pero no consumieron los fragmentos diminutos. «Creemos que esto podría ayudar a las orcas jóvenes a alimentarse con mayor facilidad o simplemente podría ser por diversión. Las orcas son conocidas por jugar con su comida», afirma Kathryn Ayres, primera autora del artículo publicado en ' Frontiers in Ethology' .Ataques a barcos¿Podría este comportamiento estar relacionado con los ataques de las orcas a barcos en las costas de la Península Ibérica, que también se han atribuido al juego? "Sí, existe un vínculo conceptual claro. En ambos casos, observamos comportamientos cognitivos y autorrecompensantes que se propagan en una población mediante el aprendizaje social", afirma a este periódico Erick Higuera , director de fotografía de vida salvaje y biólogo marino. "La diferencia crucial radica en el objetivo: mientras que las orcas ibéricas han desarrollado un comportamiento lúdico o de moda centrado en los timones de los veleros, el grupo de orcas del Golfo de California descrito en nuestro artículo aplica esta innovación lúdica al procesamiento de alimentos. Ambos comportamientos demuestran que las orcas no actúan únicamente por instinto de supervivencia; poseen la capacidad cognitiva para la innovación, la práctica colectiva y las tradiciones que se transmiten de generación en generación", explica.Para Higuera, es probable que el comportamiento de "embestir para desmembrar" cumpla dos funciones interconectadas. La primera es el procesamiento mecánico: "Los peces luna poseen una dermis increíblemente densa, elástica y colagenosa que es difícil de desgarrar. Al romper el cadáver mediante embestidas de alto impacto, la presa se fragmenta en trozos más pequeños y manejables, lo que facilita la ingestión, especialmente para los ejemplares jóvenes o subadultos del grupo, que carecen de la fuerza mandibular de los adultos".Por otro lado, la actividad también implica juego y aprendizaje social. Las orcas "son depredadores con un alto grado de encefalización que frecuentemente manipulan objetos y juegan con sus presas. Dado que los peces luna se mueven lentamente y son indefensos, representan una oportunidad de bajo riesgo para que la manada practique la precisión de sus ataques y fortalezca sus lazos sociales".A juicio de Higuera, estas dos hipótesis pueden coexistir a la vez, aunque la presencia de un juvenil en el primer evento, que se alimentó activamente de los fragmentos más pequeños, sugiere fuertemente la inversión parental y la facilitación de la alimentación. "Romper un pez luna duro y gomoso en trozos pequeños lo hace mucho más accesible para una orca joven -subraya-. Para separar definitivamente el juego del cuidado parental, necesitaríamos observar una muestra más amplia. Observar a los adultos realizar esta misma rutina sin la presencia de juveniles".Las orcas transmiten métodos de caza especializados de generación en generación a través de su cultura. La presencia de crías durante estas interacciones con los peces luna pone de manifiesto cómo las hembras adultas utilizan estos eventos como "herramientas de enseñanza cruciales". "En mamíferos sociales altamente inteligentes, el juego rara vez es solo 'entretenimiento'; es el mecanismo principal para practicar habilidades motoras complejas, fortalecer la coordinación del equipo y compartir una experiencia colectiva", señala. "Piénselo como un atajo lúdico e innovador que además proporciona una excelente nutrición para los jóvenes". resume.El comportamiento de embestida de alto impacto, que provocó una desintegración sustancial del tejido de la presa, no se había descrito previamente como una estrategia de depredación de las orcas. Ambos eventos sugieren que las orcas siguieron una estrategia coordinada y cooperativa, en la que una estabilizó el cadáver para que la otra pudiera golpearlo con mayor precisión. Los peces luna ya estaban muertos en ambos casos, por lo que se cree que la embestida fue una técnica de procesamiento más que un medio para asestar un golpe mortal.La estrategia puede ser una manera de alimentar a las crías con trozos más pequeños al tiempo que el grupo comparte una "experiencia colectiva"La capa gelatinosa que recubre a los peces luna, conocida como cápsula, y su piel albergan un microbioma distintivo. Si este tejido se rompe, los taxones microbianos que lo habitan se dispersan en el agua, donde alteran la composición de nutrientes. Por lo tanto, la fragmentación del tejido podría facilitar el contacto entre los microbiomas de los peces luna y las orcas, lo que podría proporcionar beneficios nutricionales u otros, como la regulación inmunitaria."Parece imposible que un vertebrado sólido se haga añicos, pero el pez no explotó únicamente por la fuerza del impacto. El secreto reside en una combinación de sincronización y física anatómica. En primer lugar, el pez luna ya estaba muerto y estructuralmente dañado: las orcas ya le habían extraído los órganos internos. Esto dejó un cilindro hueco formado por una gruesa cápsula de colágeno gelatinosa compuesta casi en un 90 % de agua", explica Higuera.Además, las orcas son capaces de alcanzar velocidades vertiginosas, llegando a acelerar hasta 30 o 45 kilómetros por hora. "Cuando un superdepredador de varias toneladas embiste una estructura de colágeno hueca y saturada de agua a esa velocidad, la energía cinética no puede ser absorbida. El tejido saturado de agua actúa como una onda de choque fluidodinámica, provocando que el cadáver se desintegre por completo en una nube de fragmentos", aclara.Si bien se sabe que las orcas desmantelan selectivamente a sus presas —como extraer quirúrgicamente los hígados ricos en lípidos de los tiburones o despedazar mamíferos marinos en grupo—, hacer estallar un gran vertebrado en miles de fragmentos mediante un simple impacto cinético es algo totalmente único. Esto refleja la física estructural específica del cuerpo elástico y colágeno del pez luna de cola afilada, pero también pone de relieve una tradición cultural singular.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Resuelto el misterio del 'monstruo galáctico' que engañó a la ciencia durante 40 años noticia Si «No tenemos manera de gestionar esta avalancha de gente»Los investigadores pudieron reconstruir estas interacciones gracias a una combinación de herramientas como drones aéreos no invasivos y cámaras subacuáticas. Reconocen que es necesario obtener más grabaciones de alta calidad, especialmente de las aletas dorsales y las manchas oculares de las orcas, para poder identificar a los individuos que participaron. «Seguimos descubriendo nuevas técnicas sobre cómo las orcas cazan y procesan a sus presas», concluye Ayres. «Son uno de los depredadores marinos más emblemáticos del mundo, y aun así, continúan sorprendiéndonos».
Judith de Jorge

Hallan el primer cáncer contagioso entre peces, un extraño melanoma

3 días 11 horas ago
Los bagres o peces gato de los lagos de Nueva Inglaterra (EE.UU.) y Canadá se transmiten entre ellos un raro tipo de cáncer, visible por sus manchas negras en la piel. Curiosamente, se trata de un melanoma, generalmente asociado a la exposición solar, que se contagia de ejemplar a ejemplar como si fuera un parásito. Este cáncer es el primero transmisible en una criatura de agua dulce y el cuarto conocido en el reino animal después del tumor facial del demonio de Tasmania , el venéreo en perros y enfermedades similares a la leucemia en almejas, mejillones y otros moluscos bivalvos . Según investigadores de las Universidad de Vermont (UVM), que han dado a conocer sus resultados en la revista 'Nature', el cáncer de los peces no supone ningún riesgo para los humanos. Los peces enfermos se encontraron por primera vez en 2012 en el lago Memphremagog, en la frontera entre Vermont y Quebec. Dos años después, casi uno de cada tres presentaba estas lesiones oscuras. Al principio, las manchas desconcertaron a los investigadores. «Pensamos que podría ser un virus», reconoce Julie Dragon, del Centro Oncológico de la UVM y una de las responsables del estudio. Dado que los bagres se consideran indicadores de la calidad ambiental, el equipo también sospechó de un contaminante.Nada de eso. Las lesiones resultaron ser melanoma, un cáncer de piel. El resultado sorprendió a los investigadores: ¿Cómo un pez que vive en el fondo marino podía desarrollar un cáncer que asociamos con la exposición excesiva a la luz solar? Los científicos secuenciaron el genoma completo del pez y compararon el ADN de tumores y tejidos sanos de los ejemplares afectados. Descubrieron que las células cancerosas estaban mucho más emparentadas entre sí que con los peces huéspedes, lo que constituye la característica distintiva de un cáncer transmisible clonalmente, en el que las propias células tumorales actúan como agentes infecciosos. Las muestras de tumores compartían cientos de miles de varientes genéticas ausentes en los peces huéspedes, superando con creces los niveles observados en los cánceres convencionales.Durante la reproducciónEste descubrimiento marca el cuarto tipo de cáncer transmisible en el reino animal, y el primero en peces o especies de agua dulce. «Parece que solo ocurre en peces grandes en edad reproductiva», dice Mark Henderson, biólogo y codirector del estudio en la Escuela Rubenstein de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la UVM. «Quizás algún aspecto del comportamiento reproductivo provoque la propagación del cáncer entre los animales», añade.Durante la época de desove, los bagres se agrupan densamente en aguas poco profundas, lo que permite el contacto físico que podría transmitir células tumorales. Al ser peces bentónicos sin escamas, también interactúan estrechamente con el sedimento, que podría albergar células cancerosas libres. El estudio señala que los contaminantes o los cambios hormonales podrían debilitar el sistema inmunitario, haciendo que los bagres del lago sean más vulnerables a las infecciones.El impacto ecológico de este cáncer sigue siendo incierto. Si bien algunos cánceres transmisibles son devastadores —el tumor del demonio de Tasmania ha diezmado algunas poblaciones—, otros, como el tumor canino, coexisten con sus huéspedes desde hace miles de años. En el lago Memphremagog, los ejemplares de bagre gravemente enfermos pueden sobrevivir durante años, pero aún se desconocen los efectos a largo plazo en las poblaciones.La enfermedad no representa ningún peligro para el ser humano, «pero yo no me comería estos peces», dice un investigadorDado que el lago Memphremagog abastece de agua potable a más de 175.000 personas, los investigadores recalcan que la enfermedad no representa ningún riesgo conocido para los humanos. Las células cancerosas no pueden infectar ni sobrevivir en otras especies, y los peces son seguros para manipular y estudiar. Sin embargo, «personalmente, no comería los que tienen tumores», admite Henderson, quien señala que alrededor del 30 % de los peces gato del lago parecen estar afectados.Beata Ujvari, profesora de Genética y Bioinformática de la Universidad Deakin (Victoria, Australia), una de las revisoras del artículo para 'Nature', asegura al Science Media Centre (SMC) que «no hay peligro de preocupación pública. Los seres humanos poseen un sistema inmunitario altamente eficiente, capaz de reconocer células extrañas, como las células cancerosas transmisibles de los peces; por lo tanto, la probabilidad de transmisión de los bagres a los humanos es prácticamente nula». La transmisión de tumores entre humanos es extremadamente rara: se han documentdo algunos casos aislados por transmisión materno-fetal, cánceres derivados de donantes en receptores de trasplantes de órganos y algunos casos de exposición accidental en laboratorios o cirugías.Presencia de arsénicoAlgunos ecologistas se han preguntado si el vertedero cercano de Coventry podría estar vertiendo toxinas al lago, provocando el cáncer. El equipo de investigación lo descarta. El cáncer se encuentra distribuido uniformemente a lo largo de los 51 kilómetros del lago, en poblaciones de peces reproductivamente aisladas. Además, el equipo ha encontrado el tumor en otros estanques y lagos de la región que tienen aguas cristalinas. Sin embargo, el equipo descubrió que las células cancerosas de los peces presentaban niveles elevados de arsénico, un elemento notoriamente tóxico y carcinógeno. La distribución geográfica del cáncer sí parece estar correlacionada con los niveles de arsénico en el suelo que rodea los lagos. «El arsénico se encuentra de forma natural en toda Nueva Inglaterra, y hay concentraciones muy altas en la región del Noreste de Vermont, así como en Maine, donde también hemos visto indicios de este tipo de cáncer», afirma Henderson.Es muy probable que haya más casos de tumores transmisibles en la naturaleza que han pasado desapercibidosDragon cree que el cáncer transmisible «tal vez no sea tan raro como se cree. Puede que no veamos muchos simplemente porque no los estamos buscando». De hecho, la primera observación documentada del cáncer en el bagre podría provenir de los diarios del filósofo y naturalista Henry David Thoreau. En julio de 1852, Thoreau se encontraba en el río Concord (Massachusetts), y escribió sobre un bagre con una mancha negra aterciopelada muy grande, que incluía la aleta pectoral derecha, «una especie de enfermedad que he observado a menudo en ellos». Seis años después, volvió a describir otro caso cercano, con la mitad de la cabeza »cubierta de una especie de lepra negra como la tinta». Los científicos están explorando actualmente estanques y ríos en Massachusetts para determinar si el cáncer pudo haberse originado allí.«Hasta hace unos diez años, se creía que el cáncer transmisible era un fenómeno extremadamente raro que solamente afectaba a dos especies de mamífero, el perro y el demonio de Tasmania. Sin embargo, en la última década se ha descubierto que es bastante común entre bivalvos de mar», afirma al SMC Adrián Báez-Ortega, investigador universitario de la Royal Society y la Universidad de Cambridge (Reino Unido). «El medio acuático podría ser más propicio para la transmisión del cáncer entre individuos. Es muy probable que existan muchos otros casos en la naturaleza que han pasado desapercibidos hasta ahora por falta de estudio».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Infierno Triásico: cuando Europa quedó arrasada por incendios que duraron decenas de miles de años noticia Si El asombroso 'superpoder' geométrico que compartimos con los monosJulie Dragon considera que comprender este cáncer transmisible podría ofrecer nuevas perspectivas sobre la biología del cáncer en general. «Al estudiar cómo sobreviven y se propagan los cánceres fuera de su huésped original, podemos aprender mucho sobre qué los mantiene contenidos y qué sucede cuando esas barreras se rompen», afirma. «Estos peces brindan la oportunidad de observar la evolución del cáncer».
Judith de Jorge

El hallazgo de la primera 'exoluna' del Universo desafía todo lo que sabemos: es gaseosa y más grande que Júpiter

3 días 11 horas ago
Las fronteras de nuestro conocimiento de lo que es posible o no en el Universo acaban de saltar por los aires, como piezas de un rompecabezas que ya no encajan. Atrás quedan descubrimientos que nos dejaron sin aliento, como el gigantesco exoplaneta GJ 504b envuelto en asombrosas nubes de sal, o la reciente observación directa de cuatro enanas blancas ocultas en sistemas binarios a apenas 65 años luz de la Tierra.Cuando los científicos creían tener por fin bien catalogados los objetos que hay 'ahí fuera', aparece algo que rompe por completo los esquemas. Y eso es justo lo que acaba de suceder con el sistema CD-35 2722, cuya arquitectura es tan extraña que los astrónomos, sencillamente, no saben cómo llamar a lo que acaban de encontrar allí.Según un estudio recién publicado en ' Nature ', un equipo internacional de investigadores, utilizando el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile, ha detectado claras evidencias de un objeto gigante, similar a un satélite, pero que no orbita alrededor de un planeta normal, sino de una enana marrón. Una enana marrón que, a su vez, gira alrededor de una estrella.Si se confirma, estaríamos ante la primera 'luna' descubierta fuera de nuestro Sistema Solar. Aunque, desde luego, no se trata de una luna cualquiera.Pero veamos. Tenemos un sistema en cuyo centro hay una estrella 'normal', con aproximadamente la mitad de la masa de nuestro Sol. Girando a su alrededor hay una enana marrón (CD-35 2722 B), un tipo de objeto que está a 'medio camino' entre una estrella y un planeta. De hecho, es demasiado masivo para ser considerado un planeta normal (tiene unas 37 veces la masa de Júpiter), pero resulta demasiado pequeño para encender en su núcleo las reacciones de fusión nuclear que lo convertirían en una auténtica estrella. Y aquí viene lo asombroso. Alrededor de esa enana marrón, los datos revelan la existencia de un 'tercer invitado': un enorme cuerpo gaseoso que tiene casi la misma masa que nuestro gigante Júpiter y que tarda unos 170 días en dar una vuelta completa a su peculiar anfitrión.Este sistema desdibuja las líneas entre estrellas, planetas y lunas, haciéndolo extremadamente complicado de describirTras varios meses de análisis minuciosos, Kevin Hoy, autor principal del estudio, no duda en calificar el sistema como algo 'súper raro'. «Este sistema -afirma- es un tanto difícil de definir usando palabras basadas en el Sistema Solar, como planeta y luna. El exosatélite es claramente lo bastante masivo como para ser un planeta, pero no orbita una estrella, sino un objeto que, a su vez, orbita una estrella». Para el investigador, el misterio está servido: «Ser el tercero en discordia en este sistema nos empuja a llamarlo luna, aunque no se parezca en nada a las lunas pequeñas y rocosas que tenemos en el Sistema Solar».Un bamboleo delatorDetectar lunas más allá de nuestro vecindario cósmico ha sido, durante años, el Santo Grial de la astronomía exoplanetaria. Pese a que ya se conocen más de 6.000 exoplanetas confirmados, ninguna exoluna había podido ser ratificada definitivamente hasta ahora. Hoy y su equipo lo han logrado aplicando el 'método de la velocidad radial', y gracias al uso del potentísimo instrumento CRIRES+ del VLT.¿En qué consiste exactamente este método? Imaginemos a un adulto muy fornido (la enana marrón) haciendo girar velozmente a un niño (la exoluna) cogiéndolo de las manos. Aunque el adulto es mucho más pesado, el peso del niño tirando constantemente de él hace que el adulto se 'tambalee' ligeramente. Eso es exactamente lo que miden con precisión milimétrica los astrónomos: el levísimo bamboleo gravitatorio de la enana marrón producido por la fuerza de su gigantesco acompañante invisible.Detectar lunas más allá de nuestro vecindario ha sido durante años el Santo Grial de la astronomía exoplanetaria«Asentamos una clara línea divisoria entre los planetas y el Sol en el Sistema Solar - explica Alice Zurlo, coautora de la investigación- por lo que definir cosas como las lunas resulta sencillo. Pero en el sistema CD-35 2722, donde desdibujamos las líneas entre estrellas, planetas y lunas, todo se vuelve más complicado de describir». Con todo, Zurlo señala que el hallazgo supone «un gran avance: la primera detección plausible de un exosatélite».En la frontera de lo conocidoLas reacciones, por supuesto, no se han hecho esperar, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Jorge Lillo-Box, por ejemplo, investigador científico del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA), destaca la enorme proeza tecnológica que ha supuesto utilizar el instrumento CRIRES+ para obtener mediciones tan increíblemente precisas de un objeto tan débil. No obstante, en cuanto a la nomenclatura, el astrofísico español difiere de la calificación directa de 'exoluna'. Para él, al ser la enana anfitriona demasiado grande para ser considerada legalmente un exoplaneta (tiene 30 masas de Júpiter), «no estamos ante la detección de la primera exoluna, que debiera ser un objeto de masa planetaria orbitando alrededor de otro objeto de masa planetaria».El levísimo bamboleo gravitatorio de la enana marrón ha delatado a su gigantesco acompañante invisiblePor su parte, Pedro J. Amado, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), lo ve como una saludable lección de humildad cósmica: «Para mí, lo más interesante de este resultado es que nos ofrece otro ejemplo de lo diferentes que pueden ser otros sistemas planetarios respecto al nuestro». Subraya que lo vital no es la etiqueta final, «sino el hecho de que la naturaleza forme objetos y sistemas complejos que no encajan fácilmente en las categorías que hemos creado a partir de nuestro propio Sistema Solar».Finalmente, Benjamín Montesinos, también del CAB, recuerda que configuraciones jerárquicas similares ya habían sido observadas (estrellas orbitadas por otras estrellas y enanas marrones), pero recalca que «la peculiaridad de este trabajo en Nature es que lo que llaman exosatélite es un objeto de masa planetaria». Montesinos incide en que la Unión Astronómica Internacional (IAU) aún carece de una definición férrea para el término «exoluna».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Infierno Triásico: cuando Europa quedó arrasada por incendios que duraron decenas de miles de años noticia Si Sismógrafos registraron las vibraciones de las celebraciones del gol de Ferran Torres por toda EspañaSea como fuere, lo que está claro es que el Universo nos acaba de lanzar una nueva 'bola curva'. Sea o no una extraña luna, un planeta caprichoso atrapado en un baile a tres bandas, o algo intermedio y completamente nuevo, este hallazgo inaugura una nueva era de descubrimientos que prometen cambiar, una vez más, nuestra forma de mirar al cielo.
José Manuel Nieves

Infierno Triásico: cuando Europa quedó arrasada por incendios que duraron decenas de miles de años

4 días 12 horas ago
Hace más de 200 millones de años, mucho antes de que un asteroide pusiera fin al reinado de los dinosaurios, el fin del mundo no llegó del cielo, de pronto y en silencio, sino envuelto en el rugido de un fuego interminable. Una buena parte de la Tierra se transformó, literalmente, en un pavoroso infierno de llamas y cenizas. Hablamos de la extinción masiva de finales del Triásico , un evento catastrófico que borró del mapa a la inmensa mayoría de las especies (el 76%) que en ese momento habitaban el planeta.Sabemos que aquél 'apocalipsis biológico' estuvo directamente vinculado a un vulcanismo desbocado, fruto del resquebrajamiento del supercontinente Pangea que los geólogos denominan la 'Provincia Magmática del Atlántico Central'. Aquellas erupciones colosales bombearon enormes cantidades de gases a la atmósfera; de hecho, investigaciones recientes han calculado que se inyectaron hasta 100.000 millones de toneladas de dióxido de carbono durante aquella fase. El resultado fue un efecto invernadero extremo y un calentamiento global letal que elevó los termómetros entre 5 y 10 grados centígrados de golpe.El mundo se asfixió y, como consecuencia, la vegetación dominada por los grandes bosques colapsó por completo. Los paisajes terrestres, profundamente alterados, asolados por la sequía y la erosión, fueron rápidamente colonizados por helechos. Estas plantas, auténticas supervivientes natas, formaron vastas 'sabanas« a lo largo y ancho de gran parte de lo que hoy es el noroeste de Europa.Ahora, una nueva investigación liderada por geólogos de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) y cuyos resultados se acaban de publicar en 'Nature Geoscience' , ha descubierto que aquellas praderas prehistóricas eran extremadamente propensas a arder. Peor aún, los propios helechos actuaron como la yesca que alimentó algunos de los peores incendios forestales que ha tenido que sufrir nuestro planeta.Buscando el rastro del fuegoPara llegar a estas conclusiones, el equipo científico analizó una serie de sedimentos procedentes de cuatro perforaciones, incluyendo un núcleo de 640 metros de longitud recientemente extraído en el Reino Unido.Tradicionalmente, los investigadores reconstruyen los incendios del pasado remoto buscando carbón fósil o rastreando moléculas orgánicas conocidas como hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), que se forman en el humo y caen a la tierra. Sin embargo, estas pistas pueden ser engañosas: el carbón suele fragmentarse, y las moléculas transportadas por el humo a menudo caen muy lejos del fuego original, o simplemente no logran conservarse con el paso de los eones. Por eso, esta vez los científicos idearon un método totalmente nuevo.Los investigadores han determinado que se inyectaron en la atmósfera hasta 100.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, elevando la temperatura global 10 grados de golpe«La novedad de este estudio - explica Bas van de Schootbrugge, geólogo de la Universidad de Utrecht y autor principal de la investigación- proviene del análisis de los cambios de color en microfósiles orgánicos. Utilizamos una técnica sencilla y de muy bajo coste que cuantifica la 'oscuridad' del polen y las esporas fósiles, el llamado Índice de Oscuridad de Palinomorfos».Los misterios de la 'zona oscura'En condiciones normales, el color de estos minúsculos fósiles orgánicos se va oscureciendo a medida que quedan enterrados a mayor profundidad, simplemente porque la presión y la temperatura de la Tierra los van 'cocinando' poco a poco. Cuanto más profundo, más oscuro.«Pero aquí encontramos un patrón muy diferente», asegura Van de Schootbrugge. En las muestras más profundas y antiguas de los núcleos de perforación, en efecto, el polen y las esporas son de colores claros. Pero justo en las capas que corresponden al intervalo de la extinción masiva, se vuelven repentinamente de un color marrón extremadamente oscuro. Al finalizar la extinción, los colores retornan al amarillo claro. «Estábamos bastante desconcertados por este fenómeno - aclara el geólogo-, ya que ocurre en los cuatro núcleos exactamente al mismo tiempo, de modo que no podía estar relacionado con el enterramiento de los sedimentos, pues las cuatro cuencas experimentaron historias geológicas muy distintas.»Los helechos, expertos en supervivencia, respondieron y proporcionaron el combustible que avivó las llamas. Un mundo verdaderamente infernalTras más de 15.000 mediciones, los científicos comprobaron que el efecto afectaba por igual a todas las plantas. «Todas las familias de plantas muestran el mismo efecto -escriben los autores- lo que es un fuerte indicio de que fue el resultado de una fuerza exterior». Esa 'zona oscura' coincidía cronológicamente con la explosión demográfica de helechos y con los abundantes picos de carbón en el terreno. No había duda: reflejaba un período prolongado de fuegos intensos y masivos.Camino del desastrePodemos comparar a este 'mar' de helechos con la maleza altamente inflamable de nuestros bosques modernos durante una intensa ola de calor, pero extendida a escala continental. Además, mientras que una pradera suele quemarse a ras de suelo, algunas especies de estos helechos formaban densas esteras que funcionaban como auténticas 'escaleras de fuego'. Lo que permitía que las llamas treparan velozmente por la vegetación, asfixiando de paso a cualquier otra planta competidora.«Los helechos son plantas verdaderamente notables que han resistido muchas crisis a lo largo de la historia de la Tierra -indica Van de Schootbrugge-, y hay especies que pueden adaptarse a algunos de los entornos más extremos». Cuando se secaban, sus gruesas alfombras vegetales se convertían en el combustible ideal. El fuego lo devoraba todo sobre la superficie, pero el helecho rebrotada desde sus extensas redes de raíces subterráneas, extendiendo su dominio en un intervalo infernal que se prolongó entre 40.000 y 300.000 años.El efecto de 'escalera de fuego' de los helechos permitió extender las llamas y eliminar a cualquier otra vegetación competidora durante 300.000 años«Los helechos respondieron y proporcionaron el combustible que avivó las llamas, desencadenando repetidos incendios masivos. Un mundo verdaderamente infernal», asegura el investigador. La situación de estrés medioambiental fue tan brutal que la vida tardaría hasta 8 o 9 millones de años en recuperar ecosistemas plenamente estables y complejos.El trabajo, desde luego, supone un inquietante aviso que resuena con fuerza en la actualidad. «La lección que podemos extraer de todo esto -concluye Van de Schootbrugge-, es que la combinación del cambio climático, la deforestación y la propagación de especies oportunistas puede proporcionar todos los ingredientes para una tormenta perfecta».
José Manuel Nieves

Medio millar de grabaciones registrarán la reacción de los animales durante el eclipse de agosto

4 días 17 horas ago
El entomólogo estadounidense William M. Wheeler dirigió en agosto de 1932 uno de los estudios más famosos sobre la influencia de los eclipses solares en la vida silvestre: recopiló casi 500 observaciones de ciudadanos de Nueva Inglaterra que relataban cómo los búhos comenzaron a ulular, los grillos a cantar y las abejas regresaron a su colmena en cuanto la oscuridad interrumpió el día. Observaciones más recientes también han documentado respuestas inmediatas ante el fenómeno, en el que, además de una oscuridad inesperada, también se alteran la temperatura, el viento o la humedad relativa. Los insectos diurnos, como las mariposas o las hormigas, reducen su actividad y buscan refugio. En cambio, los nocturnos parecen activarse: los grillos chirrían, las polillas salen de sus escondites y las luciérnagas inician sus rituales de apareamiento. Algunas especies de aves reducen el canto y el vuelo, dejan de alimentarse y regresan a sus nidos para, una vez vuelva la luz, cantar y volar de nuevo, como si fuera un segundo amanecer. También se han documentado vacas que regresan a sus establos para dormir, arañas que desmantelan sus telas y, en los zoológicos, flamencos que se acurrucan, jirafas que corren nerviosas alrededor del recinto y primates con aparentes signos de confusión que se dirigen a sus guaridas nocturnas. Dos iniciativas de ciencia ciudadana pretenden registrar la reacción de la fauna ibérica durante el eclipse solar del 12 de agosto, cuya franja de oscuridad cruzará el país de oeste a este, desde Galicia hasta las Baleares. La primera, llamada Ecoeclipse, colocará grabadoras en unos 300 parajes naturales del territorio para escuchar los sonidos, o la ausencia de ellos, de la naturaleza cuando se haga la oscuridad. La segunda, TriEclipse, filmará el comportamiento animal en un centenar de ubicaciones, entre ellos dormideros de aves, madrigueras de tejones o zorros, o basureros. Los proyectos todavía están abiertos, así que es probable que los puntos de grabación se multipliquen. El despertar de los murciélagos«Queremos saber cómo cambian las vocalizaciones de los animales al bajar la luz bruscamente, especialmente entre aves y murciélagos», explica Irene Mendoza, investigadora de la Universidad de Sevilla y responsable de Ecoeclipse junto a Airám Rodríguez, del Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC. «Nuestra hipótesis es que los ejemplares que habitan zonas con menos contaminación lumínica serán más sensibles al cambio», dice. Para confirmarlo, los equipos de sonido se dejarán en los puntos escogidos dos días antes del eclipse y se recogerán dos días después. Todos los colaboradores utilizarán sus propias grabadoras, siguiendo el mismo protocolo de muestreo y configuración. Algunos de los parajes escogidos son Noceda (Lugo), Valle del Trubia (Asturias), Valle de Sajambre (León), Sierra de Guadarrama (Madrid), Delta del Ebro (Tarragona) o Sierra de Tramontana (Mallorca). En todos hay al menos un 98% de cobertura del eclipse.La reacción de los animales dependerá de varios factores. Uno de ellos es la hora del eclipse, al atardecer, con el Sol bajo en el horizonte en el momento de la totalidad. «Al finalizar el eclipse solar total de 2024 en Norteamérica, que fue a mediodía, las aves hicieron un falso amanecer y se pusieron a cantar de nuevo -señala Mendoza-, pero el que disfrutaremos en España será al atardecer, lo que puede cambiar el comportamiento de los animales. Probablemente, no responderán igual en Galicia, donde el Sol saldrá de nuevo, que en Baleares, donde ya será de noche. Para algunos animales solo supondrá un pequeño adelanto de la hora de irse a dormir».Que estemos en pleno verano también influye. «Las aves ya han pasado su temporada de reproducción, por lo que no están muy cantoras», indica la bióloga. Por eso, cree que los murciélagos se dejarán notar más. «Vocalizan para orientarse independientemente del momento del año. Pensamos que se van a despertar antes de la hora habitual. Su respuesta puede ser más fuerte», afirma. La iniciativa de colaboración científica también registrará si los lobos echan a aullar ante la oscuridad repentina en una localización de Portugal y en SendaViva, el parque de naturaleza en Arguedas (Navarra).«Como irse a dormir más temprano» Los animales, incluidos los seres humanos, poseen relojes biológicos o circadianos, capaces de medir el paso del tiempo. Se sincronizan con las señales del entorno, como la luz del amanecer, que es la más importante. La noche es una señal menos relevante, por lo que Esther Isorna Alonso, profesora de Fisiología Animal en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), cree que el eclipse de agosto, al ser próximo al anochecer, no tendrá grandes efectos en la fauna. «Que llegue la oscuridad un poco antes no va a alterar casi nada. Es como si un día te vas a dormir más temprano», explica. «Lo que más afecta al reloj circadiano es la luz. Una luz en mitad de la noche durante media hora altera mucho más el sistema que una oscuridad de media hora durante el día», afirma. Además, destaca que es posible que dentro de un grupo o una especie haya distintos comportamientos individuales ante el eclipse, porque estos fenómenos astronómicos «son raros», ocurren una o ninguna vez en la vida del animal, «y no hay ninguna necesidad de que exista una adaptación como especie».Mascotas alteradasOtros estudios han apuntado que, durante los eclipses, los animales de los zoos muestran un comportamiento más ansioso, pero la investigadora cree que, en realidad, ese estado alterado se debe a la presencia humana, «generalmente grupos de personas entusiasmadas con el fenómeno astronómico, que son ruidosas, gritan... Sin la gente, se ha comprobado que los animales no muestran tanta ansiedad. Simplemente, adelantan la hora de dormir». Con las mascotas pasa algo parecido. Acostumbradas a que la luz se encienda y se apague por la voluntad humana, «responden más al tinglado que forman los humanos que al propio eclipse». El segundo proyecto de ciencia ciudadana, TriEclipse, está promovido por Ángel García Rojo, cineasta con más de 20 años de experiencia en la realización de documentales de naturaleza para la BBC, entre ellos varios con el famoso naturalista David Attenborough. TriEclipse intentará filmar la respuesta de distintas criaturas, desde aves o reptiles a animales domésticos o de granja. No es necesario poseer una cámara profesional para participar, cualquier persona interesada puede hacerlo, incluso si utiliza un móvil para la grabación. Ya se han apuntado un centenar de interesados, algunos muy conocidos, como los naturalistas y divulgadores Joaquín Araújo y Sol de la Quadra-Salcedo o la Asociación Ibérica de Zoológicos y Acuarios (AIZA).MÁS INFORMACIÓN noticia Si Las matemáticas que permiten reconocer cualquier canción en segundos noticia Si Cuenta atrás para el mítico telescopio espacial Hubble: la NASA estudia su rescate... o su entierro en el océano«La idea es intentar ver lo que sucede y aprender para el eclipse que viene», afirma García Rojo. Tanto esta iniciativa como Ecoeclipse planean repetirse durante el eclipse total de Sol 2027 y el anular de 2028, que también se disfrutarán desde España. «Si sale adelante, el plan es hacer una película de cine», añade. Pero lo que más ilusión le hace, «más allá de que las imágenes salgan o no, es que la gente participe y tome conciencia de la naturaleza. Esto no lo ha hecho nadie antes, es un experimento total».
Judith de Jorge

Sismógrafos registraron las vibraciones de las celebraciones del gol de Ferran Torres por toda España

5 días 11 horas ago
Ferran Torres marcó el 1-0 en la prórroga de la final del Mundial de Fútbol contra Argentina y toda España vibró. Literalmente. Las vibraciones del suelo, provocadas por la celebración simultánea de miles de personas, fueron captadas tanto por los sismógrafos del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y del Instituto Geológico y Cartográfico de Cataluña (ICCG), como por los aparatos de la Red Sísmica Educativa de Geociencias Barcelona del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (GEO3BCN-CSIC).Los registros del IGN y del ICGC, procesados por el investigador de GEO3BCN-CSIC Jordi Díaz, muestran señales en estaciones repartidas por toda la geografía española. El gráfico recoge la huella de la celebración en puntos tan distantes como Algeciras, Alcoy, Cádiz, Granada, Elda, Huelva, Granollers, Barcelona y Lleida.Los registros muestran tres picos bien diferenciados durante el partido, visibles de forma simultánea en los sensores de la red: el gol de Torres, un tanto que el VAR acabó anulando y la sacudida más intensa de la noche, la del pitido final.En Cataluña, los datos de la Red Sísmica Educativa también analizados por Díaz ofrecen una radiografía más detallada. Las señales se registraron claramente en sensores situados en Sabadell, Mollet del Vallès, Santa Coloma de Gramenet, Barcelona, Banyoles, Olot y Torroella de Montgrí.También en semifinalesLas vibraciones también se registraron en Sabadell durante el encuentro de semifinales contra Francia, gracias a un sismómetro de la Red Sísmica Educativa de GEO3BCN-CSIC. Los picos de movimiento en el subsuelo coincidieron con el primer gol de Mikel Oyarzabal (1-0), el posterior tanto de Pedro Porro (2-0) e, incluso, una vibración menor durante un gol que finalmente fue anulado. La mayor alteración del terreno se registró también tras el pitido final, momento en el que se certificó el pase de España a la final del Mundial 2026.Asimismo, en el partido de octavos contra Portugal, un acelerómetro del IGN en Algeciras ya había captado las vibraciones generadas por la celebración del gol de Mikel Merino.El precdente de la EurocopaNo es la primera vez que los sismómetros documentan una gran noche del fútbol español. En la final de la Eurocopa 2024 contra Inglaterra, los registros de Madrid y Barcelona mostraron el mismo patrón. La multitud congregada en la plaza de Colón y en la plaza Catalunya hizo vibrar ambas ciudades con los goles de Nico Williams en el minuto 47 y Mikel Oyarzabal en el 86.En Barcelona, los temblores se midieron con el sismómetro del ICGC situado en el Portal de l'Àngel, a menos de cien metros de la concentración de público. En Madrid, con el del IGN en el Real Observatorio, a menos de dos kilómetros de Colón.Según explica el CSIC, esta sismicidad inducida por actividad humana e imperceptible en nuestro día a día ha sido documentada en varias ciudades del mundo con motivo de eventos deportivos y musicales multitudinarios. La particularidad de estos registros es que la señal no procede de los estadios, sino de los barrios y hogares donde la gente siguió el partido.
ABC

El asombroso 'superpoder' geométrico que compartimos con los monos

5 días 17 horas ago
Somos aún más parecidos de lo que creíamos. Ya sabíamos que chimpancés, gorilas y orangutanes se parecen extraordinariamente a nosotros, un eco de nuestro propio linaje evolutivo que la paleontología lleva décadas desentrañando. Pero el nuevo estudio recién aparecido en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' ha sido toda una sorpresa. Nadie, de hecho, esperaba que este puente cognitivo se extendiera, también, a otros primates no humanos, como los babuinos y los macacos. Sabíamos que son criaturas excepcionalmente inteligentes: utilizan herramientas, recuerdan rostros e incluso aprenden a comunicarse con lenguaje de signos. Pero creíamos que conceptos puros como la geometría o las matemáticas quedaban fuera de su alcance.Una vez más, nos equivocábamos. Porque investigadores de la Universidad Carnegie Mellon han aportado la primera evidencia empírica de que babuinos y macacos comprenden la geometría con la misma destreza intuitiva que los niños humanos.«Lo que nos sorprendió no fue solo que los monos pudieran realizar la tarea -confiesa Jessica Cantlon, neurocientífica cognitiva de la CMU y autora principal de la investigación-. Fue que los monos, los niños y los adultos parecían pensar en las relaciones geométricas fundamentalmente de la misma manera. Y eso sugiere que estas intuiciones forman parte de la arquitectura básica de la mente de todos los primates».Para 'asomarse' a la mente de estos animales, el equipo de Cantlon y del también investigador Jialin Li recurrió al 'Primate Portal', un pionero recinto interactivo enclavado en el zoo Seneca Park de Nueva York. Allí, frente a pantallas táctiles de alta resistencia integradas en su entorno natural, macacos Rhesus y babuinos oliva participan de manera voluntaria en curiosos videojuegos a cambio de pequeños premios de fruta. El desafío consistía en un juego de emparejamiento bidimensional, pero llevado al extremo de la abstracción pura.Investigadoras observan cómo una babuina oliva llamada Olivella interactúa con el Portal de Primates. Otra babuina que participa con frecuencia, llamada Kalamata, permanece cerca. Instituto Tecnológico de RochesterEl experimento obliga a repensar nuestra manera de enseñar ciencias puras: la educación debería construirse sobre estas antiquísimas intuiciones espaciales evolutivas y no partir desde cero«Puede parecer fácil -explica la doctora Cantlon-, pero en realidad es bastante difícil, porque no hay rasgos distintivos entre los objetos, no hay grandes diferencias de color, tamaño o forma».Imaginemos que a cualquiera de nosotros nos muestran en una pantalla decenas de polígonos irregulares. Pero no podemos agruparlos fijándonos en si son rojos o azules, o si unos son más grandes que otros. Solo podemos usar nuestra 'visión' espacial para ver qué líneas mantienen la misma proporción, como si tratáramos de emparejar las siluetas de dos sombras proyectadas desde distintos ángulos. Una proeza matemática instintiva. «Cualquiera también tropezaría», añade divertida la investigadora ante la dificultad de la prueba.Un mismo 'software' para distintas especiesPara dotar al estudio de un marco de comparación lo suficientemente amplio, los científicos no evaluaron sólo a los primates, sino que decidieron someter exactamente al mismo test geométrico a preescolares (de 3 a 6 años) de la Escuela Infantil de la Universidad Carnegie Mellon, además de a 21 adultos estadounidenses y a otros 79 adultos del pueblo indígena Tsimané, en Bolivia. Esta última es una sociedad de agricultores y recolectores que no recibe el tipo de educación escolar formal que impera en Occidente.«Eso nos permitió separar la edad y la experiencia cultural -añade Cantlon- Porque a veces, cuando intentas estudiar algo en los niños, puede ser difícil desentrañar si su habilidad es de desarrollo o algo aprendido de la educación o la experiencia».Un babuino oliva del zoológico de Seneca Park. Instituto Tecnológico de RochesterLos resultados no dejaron lugar a dudas: la geometría es universal en todos los primates. En todos los grupos evaluados (especies distintas, edades diversas y culturas radicalmente opuestas) la forma de resolver los puzles fue prácticamente idéntica. Existe, por tanto, una profunda y fascinante continuidad evolutiva en la forma en que los cerebros humanos y simios procesan la información geométrica básica.«La intuición geométrica -señala la investigadora- es algo que los humanos finalmente convertimos en matemáticas y ciencia. Así que si queremos entender cómo los niños aprenden geometría, necesitamos comprender qué traen a la mesa antes de que comience la instrucción formal. Este estudio sugiere que los niños comienzan con intuiciones profundas, evolutivamente antiguas, sobre la forma y el espacio. La educación puede construirse sobre esas intuiciones en lugar de tratar la geometría como algo que tiene que enseñarse desde cero».Kalamata, el babuino imparableEl alcance de este descubrimiento confirma el éxito del Primate Portal, un proyecto que ha traspasado las barreras del laboratorio. De hecho, y en colaboración con expertas como Caroline DeLong, del Instituto de Tecnología de Rochester (RIT), la iniciativa está sirviendo para que alumnos de primaria aprendan a programar con código pequeños videojuegos que luego prueban con los monos del zoo. La experiencia ha disparado un interés sin precedentes en las carreras científicas y de ingeniería (STEM) entre los estudiantes.Uno de los babuinos del estudio esperaba diariamente a que encendieran la pantalla táctil para pasarse hasta tres horas inmerso en la resolución de tareas geométricasY entre los exigentes usuarios de estas pantallas, algunos individuos animales brillan con luz propia. «Uno de los babuinos, llamado Kalamata, fue el mono más trabajador que he visto nunca -relata asombrado Jialin Li-. Se acercaba a la pantalla y esperaba a que yo encendiera el ordenador, y luego se quedaba allí sentado entre dos y tres horas haciendo sin más todo tipo de tareas matemáticas».«¿Cómo llegamos a pensar de la manera en que pensamos?» se pregunta Cantlon. Si retrocedemos en el tiempo, los registros arqueológicos nos devuelven el eco de piedras grabadas con líneas paralelas hace 70.000 años y colmillos de mamut repletos de precisas muescas geométricas. «Es una de las primeras cosas que los humanos quisieron dejar por escrito. Y ese tipo de intuiciones nos resultan automáticas, porque las hemos codificado muy profundamente- prosigue la investigadora-. Pero incluso pensar en una forma bidimensional y ser capaz de comprender las propiedades que comparte con otro objeto es un tipo de cognición realmente abstracta».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Resuelto el misterio del 'monstruo galáctico' que engañó a la ciencia durante 40 años noticia Si El pinchazo que sostuvo a la civilización: la historia accidental del alfilerGracias al nuevo estudio, hoy sabemos que esa 'chispa' genial de abstracción no nació con el primer ser humano . Llevaba latente en el intrincado cerebro de los primates millones de años, brillando en silencio, mucho antes de que aprendiéramos siquiera a trazar figuras geométricas en la arena.
José Manuel Nieves

Resuelto el misterio del 'monstruo galáctico' que engañó a la ciencia durante 40 años

6 días 10 horas ago
El lóbulo central galáctico no era lo que parecía. Durante cuatro largas décadas, esa colosal estructura se ha erigido en nuestros mapas como un auténtico gigante, una enorme extensión que parecía elevarse a miles de años luz sobre la región central de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Descubierto a través de las observaciones de radio de los años ochenta, el lóbulo central ha mantenido a los astrónomos de todo el mundo en vilo desde entonces, tratando de descubrir su verdadero origen y naturaleza. Y todo para nada porque ahora, un nuevo estudio recién publicado en 'Astronomy & Astrophysics' acaba de revelar que no se trataba más que de una elaborada ilusión óptica a escala interestelar.Un «test de Rorschach» para astrofísicosVisto desde la Tierra, el llamado lóbulo central galáctico (GCL, por sus siglas en inglés) se presentaba recortado contra el concurrido y brillante telón de fondo del centro de nuestra galaxia. Las imágenes de radio mostraban lo que parecía el rastro de un estallido monumental. Los científicos no tardaron en proponer toda clase de teorías para explicar su existencia. Algunos sugerían que estábamos ante las secuelas de una serie encadenada de supernovas, mientras que otros, más audaces, vinculaban directamente la estructura con una violenta y antigua erupción procedente del agujero negro supermasivo Sagitario A* , el monstruo que habita en el corazón mismo de la Vía Láctea.Había tantas explicaciones contrapuestas que el misterio llegó a hacerse abrumador. Tal y como se llegó a señalar en su día, el lóbulo se había convertido en un auténtico 'test de Rorschach' para la astrofísica galáctica: cada científico que lo miraba interpretaba una cosa distinta en función de sus propias teorías y de cómo analizaba las pruebas disponibles.La niebla del núcleo galácticoEl problema que impedía ponerse de acuerdo radica en la extrema complejidad de estudiar el centro galáctico. Se trata de la región más densamente poblada de nuestra galaxia, un hervidero caótico lleno de estrellas , densas nubes de gas molecular y enormes cantidades de polvo. Todo ese material se superpone en nuestra línea de visión, y actúa como una cortina de humo que puede hacer que objetos muy distantes entre sí parezcan estar conectados, a pesar de estar separados por miles de años luz.El lóbulo se había convertido en un auténtico 'test de Rorschach para la astrofísica galáctica': cada científico que lo miraba interpretaba una cosa distintaLa parte inferior del GCL fue siempre la más esquiva, ya que, al superponerse visualmente con el brillante plano galáctico (ver imagen), las ondas de radio de la estructura se camuflaban con el fondo. Esto creaba la falsa impresión de que estábamos viendo un lóbulo abierto, una gigantesca 'chimenea' de material que era expulsado violentamente desde el mismo núcleo de la Vía Láctea.Nuevos ojos para atravesar el polvoEl gran avance llegó cuando los autores del nuevo estudio, bajo la dirección de la astrofísica Kathryn Kreckel, de la Universidad de Heidelberg (Alemania), decidieron cambiar de estrategia. En lugar de confiar únicamente en las observaciones de radio, en efecto, el equipo recurrió a los datos del proyecto SDSS-V Local Volume Mapper, un mapa inmensamente detallado que rastrea el gas brillante en nuestra galaxia midiendo la luz que emite en el espectro óptico e infrarrojo.Si usamos gafas infrarrojas, podremos ver a través de la niebla. Eso es exactamente lo que hizo el azufre ionizado al brillar a través del espeso polvo interestelarEl 'arma secreta' de los astrónomos fue el azufre ionizado. Este tipo de emisión tiene una longitud de onda más larga (más roja), lo que le confiere la capacidad de penetrar a través de las espesas nubes de polvo interestelar con mucha más eficacia que otras luces de onda corta. Es como estar en una habitación oscura y llena de humo e intentamos iluminar con una linterna normal. El haz rebotará en el humo y nos cegará. Pero si usamos gafas de visión térmica o infrarroja, podremos ver a través de la niebla. Eso es exactamente lo que hizo el azufre ionizado: logró brillar a través de la parte inferior de la estructura, revelando por fin la pieza que faltaba en el rompecabezas.Más cerca, más pequeño y diferenteLo que descubrieron los científicos volvieron a calcular cambió por completo el panorama. Aquel apéndice inferior no había desaparecido ni estaba abierto; simplemente había estado oculto por el caos del entorno galáctico. El equipo de Kreckel comprobó que la estructura no era un lóbulo abierto procedente del centro de la galaxia, sino una burbuja completamente cerrada.Al comparar la cantidad de polvo que atenuaba la luz de la burbuja con mapas tridimensionales detallados de la galaxia, los investigadores volvieron a calcular su ubicación. Y el resultado fue que la burbuja se encuentra 'sólo' a unos 6.520 años luz de la Tierra, y no a los 26.000 años luz que nos separan del centro galáctico.No es el enorme remanente de una 'rabieta' de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo del centro de nuestra galaxia, sino una estructura cercana y que mide 'apenas' 115 años luz de diámetroEs decir, que no se trata del enorme remanente de una 'rabieta' de nuestro agujero negro supermasivo, sino una estructura que mide 'apenas' 115 años luz de diámetro. Un hallazgo tan drástico que Kreckel y sus colegas, con cierto sentido del humor, han propuesto rebautizar el objeto como el «bucle enormemente confuso» (greatly confused loop). Confiesan además que todo este proceso ha supuesto «una lucha de 40 años para separar características nucleares genuinas del disco galáctico en primer plano».Guarderías estelares y el Lazo de BarnardEntonces, si no se encuentra en el centro de la Vía Láctea, ni fue generado por una explosión de actividad de Sagitario A*, ¿qué es exactamente esta estructura? En su estudio, los científicos concluyen que se trata de una gran nube de gas de hidrógeno que brilla al ser bañada por una intensa radiación ultravioleta. Y es muy probable que esta 'cavidad' haya sido esculpida por una generación anterior de estrellas muy masivas nacidas en una misma guardería estelar.Estas estrellas gigantes, que viven vidas cortas pero frenéticas, terminan estallando como supernovas y envían brutales ondas de choque que barren el material circundante, creando grandes burbujas en el espacio. El borde de la burbuja se ilumina por la radiación de las estrellas que la habitan, por lo que, desde nuestra perspectiva visual, parece un bucle luminoso en lugar de una esfera tridimensional completa.Se trata de un fenómeno astronómico que nos resulta familiar. De hecho, el GCL pertenece a la misma categoría que otras estructuras estelares bien conocidas, como el famoso 'Lazo de Barnard' en la constelación de Orión. Situado a unos 1.400 años luz de la Tierra, el Lazo de Barnard probablemente se originó por la explosión de una supernova hace unos dos millones de años y hoy forma parte de un inmenso complejo molecular luminoso que abarca 10 grados en nuestro cielo nocturno.MÁS INFORMACIÓN noticia Si «No tenemos manera de gestionar esta avalancha de gente» noticia Si El pinchazo que sostuvo a la civilización: la historia accidental del alfilerEl nuevo estudio, todo un trabajo detectivesco, no solo resuelve un enigma histórico, sino que nos muestra lo eficaz que puede llegar a ser la Vía Láctea a la hora de camuflar sus propios secretos. Y es que a veces, en la inmensidad del cosmos, hasta los monstruos más temibles resultan ser sólo sombras en la niebla.
José Manuel Nieves

El pinchazo que sostuvo a la civilización: la historia accidental del alfiler

6 días 11 horas ago
Hay objetos tan pequeños y tan omnipresentes que se vuelven invisibles. Los miramos sin verlos, los usamos sin pensarlos, los perdemos entre los cojines del sofá con una resignación que ya forma parte del contrato tácito de tenerlos en casa. El alfiler es uno de esos objetos.El punto de partida de su invención hay que buscarlo muy atrás, en un momento en que la humanidad todavía no sabía coser, pero ya necesitaba sujetar pieles y telas sobre el cuerpo. Los arqueólogos han encontrado espinas de pez, agujas de hueso y pequeños pinchos de espino en yacimientos paleolíticos de toda Europa y Asia. No eran alfileres en ningún sentido refinado, pero cumplían exactamente la misma función: unir dos materiales sin que la unión fuera permanente. La idea de un cierre reversible, de algo que sujeta pero que puede quitarse, es una de las más antiguas y más útiles que ha tenido nuestra especie.El salto hacia algo reconocible como alfiler ocurrió en la Edad del Bronce, hace unos cuatro mil años, cuando los artesanos del Mediterráneo oriental aprendieron a trabajar el metal con suficiente precisión como para producir objetos muy delgados y con punta.Los primeros alfileres metálicos aparecen en tumbas micénicas, en ajuares egipcios y en depósitos rituales de la cuenca del Indo. En aquellos momentos eran objetos de valor, no baratijas. Fabricarlos requería tiempo, destreza y acceso a metal, todo ello escaso. Quien llevaba un alfiler de bronce en la túnica estaba haciendo una declaración de estatus social tan clara como la que hoy haría con un reloj de lujo.Innovación y desarrollo en estado puroPero la verdadera revolución no vino del metal ni de la punta. Vino de un añadido que parece menor y que lo cambió todo: la cabeza. Durante siglos, el alfiler no tenía cabeza.Era simplemente un alambre recto con punta en un extremo, lo que significaba que podía atravesar la tela, pero también que podía deslizarse hacia atrás y escaparse en cualquier momento. La solución, cuando llegó, fue tan obvia en retrospectiva que resulta difícil entender por qué tardó tanto en aparecer: doblar o engrosar el extremo opuesto a la punta para que el alfiler no pudiera salirse por donde había entrado.Nadie sabe quién lo hizo primero. Casi con certeza fue un artesano anónimo que estaba trabajando un alambre de bronce, que por alguna razón -un golpe mal dado, una distracción, un error de cálculo- acabó con el extremo aplastado o doblado, y que en lugar de desecharlo lo probó en una tela y descubrió que funcionaba mejor que los anteriores. Ese accidente, multiplicado por miles de talleres en miles de años, fue consolidando la forma que hoy reconocemos: punta, cuerpo, cabeza.Los romanos llevaron la fabricación de alfileres a una escala que no se volvería a ver hasta la revolución industrial. Los acus romanos -la misma raíz latina que nos da 'aguja' y palabras como acupuntura- se producían en serie en talleres especializados, y los arqueólogos los encuentran por millares en excavaciones de todo el Imperio. Había alfileres para el pelo, alfileres para las togas, alfileres para los vendajes quirúrgicos…Plinio el Viejo dedicó varios párrafos de su enciclopédica 'Historia Natural' a describir los distintos tipos de agujas y alfileres metálicos, lo que da idea de hasta qué punto eran objetos cotidianos e imprescindibles.Con la caída del Imperio romano, la producción manufacturera en Europa retrocedió de forma dramática. Los alfileres no desaparecieron, pero volvieron a ser objetos escasos y preciados. Durante buena parte de la Edad Media un alfiler era un regalo apreciable.Existía incluso una costumbre documentada en Inglaterra y Francia según la cual los maridos daban a sus esposas dinero específicamente destinado a comprar alfileres -el llamado 'pin money', literalmente dinero para alfileres-, expresión que ha sobrevivido siglos y que hoy usamos para referirnos a un gasto pequeño y personal sin saber que estamos hablando de objetos que costaban lo suficiente como para merecer una partida presupuestaria propia.Para muestra un… alfilerEl siguiente gran accidente de la historia del alfiler ocurrió en el siglo XV, cuando los artesanos de Nuremberg y otras ciudades del sur de Alemania desarrollaron técnicas mejoradas de trefilado del alambre de latón. El trefilado -pasar el metal a través de agujeros cada vez más pequeños para adelgazarlo y uniformizarlo- no era nuevo, pero las mejoras mecánicas de ese período permitieron producir alambres mucho más finos y regulares que los anteriores. Alguien, inevitablemente, probó a hacer alfileres con ese alambre nuevo. El resultado fue un objeto más delgado, más uniforme, más fuerte y más barato que cualquier alfiler anterior. La producción se disparó.Pero el momento más fascinante de toda esta historia es el que convierte el alfiler en un protagonista inesperado del pensamiento económico moderno. Llegó en 1776. Adam Smith al buscar un ejemplo para explicar el concepto de división del trabajo en su monumental 'La riqueza de las naciones', eligió precisamente una fábrica de alfileres.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La cremallera, el invento del que todos se rieron y que salvó vidas en la Segunda Guerra Mundial noticia Si Slinky, el 'muelle caminante' que supuso un antes y un después en la ingenieríaSu descripción es detallada y casi hipnótica: un solo trabajador, haciendo el alfiler entero de principio a fin, podía producir quizás veinte alfileres al día. Pero si se dividía el proceso -un operario estiraba el alambre, otro lo cortaba, otro afilaba la punta, otro aplicaba la cabeza- una pequeña fábrica de diez personas podía producir cuarenta y ocho mil alfileres diarios. El alfiler no era solo un objeto útil: era la demostración perfecta de cómo la especialización multiplicaba la productividad humana. Smith convirtió un trozo de alambre con punta en el símbolo fundacional del capitalismo industrial.
Pedro Gargantilla

La chincheta, una revolución silenciosa que fijó el mundo moderno

6 días 18 horas ago
La historia de la chincheta es una de esas pequeñas narraciones que, como el propio objeto, pasan desapercibidas a simple vista, pero que tienen más enjundia de lo que pueda parecer a priori. En un mundo fascinado por los grandes inventos existen avances diminutos que han cambiado la forma en que interactuamos con nuestro entorno cotidiano. La chincheta, ese sencillo clavo corto con cabeza plana que hoy encontramos en oficinas, aulas y hogares, es uno de ellos. Su origen, como ocurre con tantas innovaciones, no fue el resultado de un plan maestro, sino de una combinación de necesidad, ingenio y, sobre todo, un toque de azar.A finales del siglo XIX la comunicación visual comenzaba a adquirir una importancia creciente. Anuncios, carteles, horarios y mapas necesitaban ser fijados de manera rápida y visible en superficies como tablones de madera o paredes. Las alternativas disponibles no eran especialmente prácticas. Los clavos requerían herramientas y podían dañar los soportes; los adhesivos, por su parte, eran aún rudimentarios y poco fiables. Existía, por tanto, un problema cotidiano sin resolver: cómo fijar documentos de forma sencilla, temporal y sin esfuerzo.En este contexto aparece Edwin Moore, un inventor estadounidense con una mente práctica y una inclinación hacia las soluciones simples. En 1900 desarrolló un pequeño dispositivo al que llamó «pin con asa». La idea era aparentemente trivial, un clavo corto con una pieza superior que permitiera presionarlo con los dedos sin hacerse daño. Este detalle, casi insignificante, era en realidad la clave de su éxito. Moore no estaba intentando reinventar la fijación de objetos, sino mejorar la experiencia del usuario.Sin embargo, la historia no es tan lineal como podría parecer. En paralelo, en Alemania, el relojero Johann Kirsten había ideado un objeto muy similar unos años antes. Su versión consistía en un pequeño disco metálico atravesado por una aguja corta, fabricado a partir de una sola pieza. La técnica utilizada implicaba prensar y cortar el metal de tal forma que la cabeza y el pin quedaran integrados. Era una solución elegante desde el punto de vista de la producción industrial, pero no alcanzó inicialmente una gran difusión.Aquí es donde entra en juego el azar, no como un evento único y espectacular, sino como una suma de circunstancias. Moore, al contrario que Kirsten, no solo diseñó el objeto, sino que también supo comercializarlo eficazmente. Fundó la Moore Push-Pin Company y comenzó a vender su producto directamente a oficinas y empresas. Su enfoque era claro: resolver un problema cotidiano de manera inmediata. La chincheta no era un lujo ni una curiosidad, sino una herramienta práctica.El éxito de la chincheta se debe en gran medida a su aparente obviedad. Una vez que existe, resulta difícil imaginar cómo se podía prescindir de ella. Este fenómeno, conocido en innovación como «retrospectiva de inevitabilidad», describe la tendencia a considerar evidentes las soluciones después de haber sido inventadas. Sin embargo, la simplicidad de la chincheta es engañosa. Su diseño condensa varios principios fundamentales: facilidad de uso, bajo coste, producción en masa y adaptabilidad a múltiples contextos.Uno de los aspectos más interesantes de este invento es su relación con el desarrollo industrial. La fabricación de chinchetas requiere técnicas de estampado y conformado de metales que se perfeccionaron durante la Revolución Industrial. Sin estos avances producir millones de unidades idénticas y baratas habría sido inviable. Así, la chincheta no es solo un objeto aislado, sino el resultado de una red de conocimientos técnicos acumulados a lo largo de décadas.A lo largo del siglo XX la chincheta experimentó variaciones en materiales, colores y diseños. Aparecieron versiones de plástico, más ligeras y seguras; modelos con cabezas más grandes para facilitar su manipulación e, incluso, variantes decorativas que combinan funcionalidad y estética.Pero, quizás, lo más fascinante de la chincheta es lo que revela sobre la naturaleza del invento en sí. A menudo tendemos a pensar en la innovación como el resultado de grandes ideas disruptivas cuando, en realidad, muchos avances surgen de ajustes incrementales y observaciones cotidianas. Moore no inventó el clavo ni la necesidad de fijar papel a una superficie, lo que hizo fue identificar una fricción en el uso de estos elementos y eliminarla con una solución ingeniosa. Este patrón se repite en numerosos inventos que hoy consideramos esenciales.Un invento que ha sabido adaptarseEn el caso de la chincheta el azar también se manifiesta en su adopción cultural. No todos los inventos útiles logran difundirse, factores como el momento histórico, la estructura del mercado y la percepción del usuario juegan un papel decisivo. La expansión de oficinas modernas a principios del siglo XX creó un entorno propicio para su uso. Sin esta coincidencia, es posible que la chincheta hubiera quedado como una curiosidad técnica más.Desde una perspectiva científica la chincheta también ofrece un ejemplo interesante de cómo se aplican principios físicos en objetos cotidianos. Su eficacia depende de la concentración de fuerza en un punto muy pequeño, lo que permite penetrar materiales relativamente blandos como el corcho o la madera. Al mismo tiempo, la cabeza ancha distribuye la presión del dedo, evitando daños y facilitando su inserción. Este equilibrio entre fuerza y ergonomía es fundamental para su funcionamiento.Otro aspecto relevante es su impacto en la organización de la información. Antes de la generalización de herramientas digitales, los tablones de anuncios y paneles de corcho eran centros neurálgicos de comunicación. La chincheta permitió una interacción dinámica con estos espacios: añadir, mover o retirar documentos con facilidad. En cierto modo, anticipa la lógica de las interfaces digitales actuales, donde la información se reorganiza constantemente.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La primera persiana de la historia nació en un desierto noticia Si El accidente más nutritivo de la historia: cómo una botella cambió la infancia para siempreIncluso en la era digital, la chincheta no ha desaparecido. Aunque muchas funciones han sido sustituidas por pantallas y aplicaciones, sigue siendo un objeto presente en la vida cotidiana. Esto plantea una cuestión interesante: ¿por qué algunos inventos perduran mientras otros quedan obsoletos? La respuesta suele estar en su simplicidad y en su capacidad para adaptarse a diferentes contextos.
Pedro Gargantilla

El eclipse del 12 de agosto llenará la España vacía: «No tenemos manera de gestionar esta avalancha de gente»

6 días 20 horas ago
En Bujalaro, pueblo dentro de lo que llaman ' la España vacía' , no llegan a la treintena de vecinos durante buena parte del año. Ahora, en julio, los parroquianos empiezan a multiplicarse con el éxodo al pueblo por vacaciones. En el Bar Moreno, una antigua peña atlética con trofeos de caza y antiguas imágenes de futbolistas decorando sus paredes (y que también hace las veces de estanco), los vecinos se juntan a tomar una caña antes de la comida, aprovechando el tiempo estival, más pausado. Mientras, a su alrededor, un nutrido grupo de niños difícil de ver en invierno busca por el suelo chapas para improvisar un partido de fútbol sobre una de las mesas. Es verano y el pueblo lo sabe. No obstante, no es un verano cualquiera. Entre cafés, tercios y conversaciones, Jorge y María hablan del eclipse total de Sol en España. Un acontecimiento histórico que cruzará de lleno la provincia de Guadalajara el próximo 12 de agosto, incluido este paraje recóndito de la Sierra Norte, un lugar donde hay municipios cuya densidad de población apenas alcanza entre uno y dos habitantes por kilómetro cuadrado (lo que le ha valido el sobrenombre de la 'Siberia española'). Y mientras medio mundo busca un hueco desde el que contemplar uno de los fenómenos astronómicos más importantes del siglo –el Ministerio de Turismo calcula que el eclipse atraerá a diez millones de personas , entre uno y dos millones de ellos, extranjeros–, Jorge y María piensan en cosas más sencillas, como conseguir que algún experto vaya hasta aquel recóndito pueblo para explicarles qué van a ver exactamente o el mejor lugar para que los más mayores disfruten del espectáculo.«Está muy difícil que alguien se preste a venir aquí, porque lo poco que hay ya está cogido por los pueblos grandes», lamenta Jorge, presidente de la Asociación Cultural de Bujalaro y quien por su trabajo reside entre el pueblo y Madrid, pero se afana en que la localidad no muera. «Queremos explicarles, sobre todo a los niños, cuándo fue el anterior eclipse, cuándo será el siguiente y por qué es una cosa inédita que no ocurrirá en mucho tiempo. Si no, me tocará ir a mí a alguna charla, coger notas y contárselo yo mismo», valora. María, maestra en el colegio de Mandayona (municipio que ni alcanza los 300 censados) y oriunda y vecina de Pinilla de Jadraque (47 habitantes), cuenta que en la escuela sí que se han dado charlas, por lo que ahora su objetivo se centra en llegar a la gente mayor. «Habrá una merienda a cargo del Ayuntamiento, después nos juntaremos en un punto accesible para todo el mundo para ver el eclipse y luego habrá un DJ. En Pinilla aprovechamos cualquier excusa para hacer una fiesta», dice sonriendo.«Al final las cosas salen porque hay una especie de complot entre todos los vecinos. Nos organizamos nosotros solos» María Profesora en Mandayona y residente en Pinilla de JadraquePorque en pueblos como Pinilla o Bujalaro la autogestión no es una elección, sino una necesidad. «Al final las cosas salen porque hay una especie de complot entre todos los vecinos. Nos organizamos nosotros solos», cuenta María. No es casualidad que también participe en la Plataforma Valle del Río Cañamares-Sierra Norte, impulsada por vecinos, asociaciones y alcaldes para defender el territorio frente a los proyectos de investigación minera planteados para la zona. «La plataforma se creó no solo para protestar, sino también para poner en valor el medio», explica. El eclipse, añade, brinda una ocasión excepcional para hacerlo.Destino olvidado ahora codiciadoParadójicamente, el eclipse ha convertido durante meses a esta comarca olvidada en uno de los destinos más codiciados de Europa. «Un amigo me preguntó que si iba a alquilar mi casa, que podría conseguir hasta 2.000 euros», relata Jorge. «Yo no lo voy a hacer, pero sé que los alquileres están muy por encima del precio normal».Y así es: el Parador de Sigüenza está completo desde 2021. Algo parecido ocurre en el de Molina de Aragón, donde hace años que no queda una habitación libre para la noche del eclipse ni para las fechas próximas. La situación se repite en hoteles, hostales y casas rurales de toda la provincia. Las pocas habitaciones que todavía aparecen disponibles se ofrecen a precios que multiplican varias veces los habituales. A pesar de todo, Sigüenza, el mayor de esos «pueblos grandes» a los que se refería Jorge (aunque ni siquiera llega a los 5.000 censados), vive aún con escepticismo la llegada del fenómeno y el impacto que pueda suponer para un pueblo ya acostumbrado al turismo. «No tenemos ningún miedo al eclipse porque en agosto siempre estamos hasta la bandera», dice Paloma Estévez, propietaria del restaurante Los Soportales, junto a la catedral seguntina. Su plan consiste precisamente en no cambiar nada: «No voy a meter más gente ni más mesas. Cuando se llenen las mesas, hasta ahí será».La prudencia domina el discurso de Carlos, responsable de un supermercado Covirán del mismo municipio. Ha oído hablar de habitaciones a 500 euros y de una posible avalancha de visitantes, pero prefiere esperar. «De momento, tranquilidad. Pero cuando venga el día, ya veremos». Él tampoco piensa alterar demasiado sus planes: esa semana coinciden las fiestas patronales y, como muchos seguntinos, también quiere disfrutarlas. «Nosotros también tenemos que vivir las fiestas».En la imagen superior, una pareja con las gafas del eclipse frente a la puerta del Parador de Sigüenza; abajo, Paloma Estévez (izquierda) junto a una empleada del bar que regenta en Sigüenza, Los Soportales; al lado, Carlos, responsable del supermercado Covirán del municipio. Laura Robles CantalapiedraUnas fiestas que provocan precisamente que la población de Sigüenza pase a multiplicarse por cuatro, llegando a las 20.000 personas concentradas. Y sobre ese pico estacional que ya tensiona los servicios públicos puede recaer ahora una afluencia extraordinaria de visitantes que amenaza con presionar aún más un sistema al límite.«En los municipios pequeños no tenemos manera de gestionar esta avalancha de gente», reconoce María Jesús Merino, alcaldesa de Sigüenza y presidenta de la Asociación para el Desarrollo Local Sierra Norte ( ADEL Sierra Norte ). Señala que no han sentido demasiado el apoyo ni del Gobierno central (que ha creado una suerte de ministerio 'frankenstein' con 13 carteras , pero sin dotarlo ni de un euro de presupuesto), ni del regional. «También es cierto que es algo inédito y muy difícil de gestionar», excusa.«Quien venga, le recibiremos con los brazos abiertos; pero quien viaje que lo haga con alojamiento reservado, que llegue uno o dos días antes y que retrase la vuelta otros tantos. Que se lo tome como unas minivacaciones» María Jesús Merino Alcaldesa de SigüenzaPor eso insiste una y otra vez en la misma idea: responsabilidad. «Quien venga, le recibiremos con los brazos abiertos; pero quien viaje que lo haga con alojamiento reservado, que llegue uno o dos días antes y que retrase la vuelta otros tantos. Que se lo tome como unas minivacaciones». Porque el problema no es únicamente el minuto y medio en que el Sol desaparecerá tras la Luna, sino las horas anteriores y posteriores, cuando miles de coches intenten entrar o salir al mismo tiempo por una red de carreteras secundarias diseñada para dar servicio a algunos de los territorios menos poblados del país.El Ayuntamiento ha pedido refuerzos de seguridad, Protección Civil y sanitarios; estudia peatonalizar parte del casco urbano y pretende que los autobuses estacionen fuera del centro histórico para reducir el tráfico. Incluso evita publicitar el punto de observación oficial. «Ahora mismo no necesitamos más promoción, nosotros estamos llenos; lo que necesitamos es que la gente que ya tiene reservado venga con responsabilidad», vuelve a insistir.«Se está hablando de que vendrán a Guadalajara dos millones de personas; las mismas que habitantes en toda Castilla-La Mancha» Héctor Gregorio Alcalde de JadraqueA apenas unos kilómetros, en Jadraque, otro de los puntos más poblados de la zona (aunque a penas superan los 1.500 censados), se respira la misma incredulidad entre los vecinos y similar inquietud en su ayuntamiento. Su alcalde, Héctor Gregorio, reconoce que todavía hay muchos vecinos que no terminan de creer que un eclipse pueda alterar la vida de toda una provincia. Ni siquiera las charlas organizadas para hosteleros y alojamientos han despertado demasiado interés. «Hemos hecho ya dos y solo ha venido una persona», dice.Y, sin embargo, las cifras que circulan entre administraciones –y Gregorio las conoce bien, ya que además ocupa un cargo en la Diputación provincial– resultan difíciles de ignorar. «Se está hablando de que vendrán a Guadalajara dos millones de personas; las mismas que habitantes hay en toda Castilla-La Mancha», señala. Para muchos (incluido el propio Gregorio), estas cifras son exageradas. Para otros, si se compara con fenómenos recientes, como el eclipse solar total de EE.UU. en 2024 que provocó el caos y el decreto del estado de emergencia, son ajustadas. «Nadie sabe qué va a pasar porque este fenómeno no ocurre desde 1905, y las circunstancias son muy diferentes», señala Merino.Héctor Gregorio, el alcalde de Jadraque, posa frente al ayuntamiento con unas gafas para el eclipse. Laura Robles CantalapiedraLa oportunidad de brillar con el eclipsePese a todo, ninguno de los alcaldes renuncia a la oportunidad que supone un fenómeno como este, en el que España, junto a las remotas Groenlandia e Islandia, serán únicas protagonistas. Por ejemplo, Merino lleva años impulsando la certificación Starlight de los cielos de la Sierra Norte y la formación de guías especializados en astroturismo. «Toda esa gente que venga ahora puede querer volver», advierte.Gregorio comparte esa visión, aunque con el realismo de quien ha gestionado antes momentos muy caóticos. «Después de una pandemia y una Filomena no me da miedo nada», bromea. Hace una pausa y rectifica inmediatamente: «Bueno... esto sí me da miedo. No por el eclipse, sino por todo lo que puede ocurrir alrededor de él».Porque el eclipse durará poco más de un minuto. Después volverá el día. Y quedará por comprobar si, además del recuerdo de un momento irrepetible, esa oscuridad fugaz consigue iluminar también el futuro de unos pueblos que quizá no estén para contemplar el siguiente.
Patricia Biosca

El meteorito que acabó con los dinosaurios era uno de los más raros del Sistema Solar

1 semana 1 día ago
Hace 66 millones de años, una gigantesca roca de más de 10 kilómetros de diámetro rasgó el cielo a 64.000 kilómetros por hora y se estrelló contra la Tierra. Todos sabemos cómo terminó aquella historia: el descomunal impacto en lo que hoy es la península de Yucatán, en México, formó el cráter de Chicxulub, de 200 km de diámetro, y fue el máximo responsable de la aniquilación total de los dinosaurios no aviares y del 75 por ciento de toda la vida en nuestro planeta. Sin embargo, la identidad exacta del 'asesino' seguía siendo un misterio. Fue un meteorito, sí, ¿pero de dónde vino , y de qué clase era?Hasta ahora, la evidencia científica apuntaba a que el impactador era un asteroide similar a las condritas carbonáceas. Pero esa, la de las condritas, es una gran familia de rocas espaciales muy diversas, una especie de enorme cajón de sastre en el que hay prácticamente de todo, lo que ha impedido conocer la naturaleza exacta del mortífero proyectil. Pero ahora se ha conseguido. Y ha sido gracias a una nueva investigación recién publicada en 'Science Advances' y llevada a cabo por un equipo internacional que incluye a investigadores de la Universidad de Columbia Británica, el Instituto de Física del Globo de la Universidad de París, y las universidades de Bruselas y Viena. La conclusión es clara y abrumadora: la roca que casi acabó con la vida del planeta hace 66 millones de años fue una 'condrita CO', una clase de meteorito excepcionalmente rara.Un código de barras en el polvo estelarDesde que en 1980 los físicos Luis y Walter Álvarez plantearon por primera vez la teoría del impacto basándose en el estrato rico en iridio que, en distintos lugares del mundo, separa el límite Cretácico-Paleógeno (K/Pg), la ciencia ha tratado de recomponer el puzle. El iridio es un material muy raro en la Tierra, pero abunda en la composición de muchas rocas espaciales. Y si en un momento concreto de la historia (el límite Cretácico-Paleógeno) se depositó en todo el planeta una capa rica en ese material, lo más lógico es pensar que vino de fuera, a bordo de un meteorito de gran tamaño.Aunque la roca volara por los aires, las proporciones de las variantes atómicas de níquel delatan irremediablemente el lugar del Universo donde se formóPara hacernos una idea de las proporciones de la catástrofe, la energía liberada en aquella colisión fue miles de millones de veces más destructiva que cualquier bomba atómica moderna, desencadenando tsunamis globales e incendios a escala continental.Pero, ¿cómo se analiza la composición de una roca que, literalmente, dejó de existir? Para responder a la pregunta, los investigadores realizaron mediciones de isótopos de níquel de altísima precisión. Estas muestras fueron recogidas durante años de esa fina capa global de arcilla rica en iridio generada por el impacto. Para entenderlo, los isótopos funcionan como un 'código de barras' o una 'huella dactilar' inalterable; aunque la roca vuele por los aires, las proporciones de esas variantes atómicas delatan irremediablemente el lugar exacto del Universo donde se formó.Una aguja en el pajar planetarioDar con esta firma química fue un desafío técnico enorme, una verdadera labor de arqueología planetaria. «Este es un trabajo de gran dificultad -explica Philippe Claeys, coautor de la investigación-. Solo una fracción minúscula del proyectil se conserva en la capa de arcilla del límite K/Pg del planeta porque el meteorito entero se vaporizó tras el impacto».El asteroide no traía tanto azufre como creíamos; fue la corteza terrestre triturada y lanzada a la estratosfera la que asfixió a los dinosauriosLos resultados revelaron que esa huella isotópica coincidía al milímetro con un grupo de rocas cósmicas marginal. Poniendo los datos en perspectiva, de todos los meteoritos de los que hemos tomado muestras en la Tierra, más de un 90% son condritas, pero apenas un 5% son condritas carbonáceas. Y dentro de esa minoría, las condritas carbonáceas de clase Ornans, conocidas como 'condritas CO', constituyen una fracción minúscula. Se trata, por tanto, de algunos de los materiales más primitivos e inalterados que existen en todo el Sistema Solar.Adiós a la teoría del azufre letalEl hallazgo obliga a matizar el mecanismo exacto de la catástrofe climatológica que oscureció el cielo durante años tras el impacto. «Las condritas carbonáceas de la clase Ornans -subraya Claeys - definitivamente no son como los meteoritos típicos que encuentras en las colecciones de los museos».Durante años se barajó la idea de que gran parte del azufre atmosférico procedía de la propia roca. Sin embargo, el nuevo 'retrato robot' indica lo contrario. «Una condrita CO contiene muchos menos elementos volátiles (como carbono, zinc, agua y particularmente azufre) que otras clases de meteoritos que hemos descubierto hasta ahora en la Tierra», explica el investigador.Un objeto improbable cruzando el vacío para acertar en la peor diana posible: la mala suerte de los dinosaurios fue totalEsto no disculpa al meteorito del evento de extinción, pero redirige la mirada hacia otra 'arma homicida'. Como aclara Claeys, el descubrimiento «no altera nuestra teoría sobre lo que causó el evento de extinción, pero hace menos probable que el azufre contenido en el impactador fuera la causa definitiva. En vez de eso, los escombros finos lanzados a la atmósfera habrían sido el factor principal». Es decir: fue el polvo sulfuroso de la propia corteza terrestre pulverizada del Golfo de México el que tapó la luz del Sol y asfixió a los dinosaurios.Mala suerte cósmicaAunque aún quedan interrogantes sobre el largo viaje del asteroide, todo apunta a que se originó en rincones helados y lejanos de nuestro sistema planetario. Sus fuentes potenciales incluyen zonas ricas en escombros en los confines del Sistema Solar exterior, o quizá el borde más alejado del cinturón de asteroides, cerca de Júpiter.Lo que llegó a la Tierra aquél funesto día de hace 66 millones de años fue, en definitiva, un objeto improbable, originario de las zonas más despobladas y oscuras de nuestra vecindad cósmica, que cruzó el vacío durante milenios para estrellarse precisamente en la peor diana posible de la Tierra.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Detectan, por primera vez, una atmósfera en un planeta similar a la Tierra, potencialmente habitable noticia Si Esclavos de Santa Elena fueron trasladados a miles de kilómetros hasta los barcos negrerosComo bien sentencia el propio Claeys: «Ser impactados por un proyectil tan raro y distante subraya realmente la mala suerte que tuvieron los dinosaurios». Un funesto juego de lotería planetaria en el que los grandes saurios, que fueron los amos del mundo durante más de 160 millones de años, sacaron el peor boleto posible. Aunque, eso sí, su desaparición abrió el telón para que los mamíferos, entre ellos nosotros, pudieran salir de sus madrigueras y heredar el mundo.
José Manuel Nieves

Esclavos liberados en Santa Elena fueron trasladados a la fuerza miles de kilómetros hasta los barcos negreros

1 semana 2 días ago
A más de 1.800 km de las costas de África, perdida en medio del Atlántico, la pequeña isla de Santa Elena es famosa por ser el lugar del exilio y muerte de Napoleón Bonaparte. Pero este remoto territorio también fue testigo de otro acontecimiento histórico, menos conocido pero de gran importancia. Entre 1840 y 1867, unos 27.000 esclavos africanos fueron liberados allí después de que la Marina Real Británica interceptara los barcos negreros, casi un centenar, en los que eran trasladados a América. Muchos llegaron después de semanas o meses hacinados en los navíos, afectados de desnutrición y enfermedades como la disentería, la viruela o el escorbuto. Casi un tercio murieron poco después de desembarcar y fueron enterrados en grandes cementerios de la isla, como el de Rupert's Valley, sin que se conociera jamás su nombre o su procedencia. Otros, la mayoría, fueron enviados por las autoridades británicas a las colonias como trabajadores contratados. Y solo unos pocos centenares se establecieron en la isla, donde vivieron vidas humildes. Los restos de los africanos enterrados en Santa Elena fueron redescubiertos durante unas excavaciones arqueológicas realizadas entre 2007 y 2008, lo que dio lugar a una iniciativa para comprender mejor sus vidas y conmemorarlas. Pero, lamentablemente, los registros están incompletos o han desaparecido, por lo que sus descendientes apenas tienen información sobre el lugar de nacimiento de sus antepasados y las vicisitudes que pasaron hasta acabar como esclavos. Un estudio de ADN publicado en 2023 analizó restos de personas enterradas en Rupert's Valley y concluyó que la mayoría procedía de una amplia región de África centro-occidental, entre el norte de Angola y Gabón. Ahora, un equipo de internacional de investigadores ha intentado afinar un poco más el tiro y reconstruir con mayor precisión los orígenes geográficos de estas personas con un método distinto. Para ello, han analizado las huellas de isótopos de estroncio (87Sr/86Sr) en los dientes de 152 de los individuos enterrados en Santa Elena, la mayoría hombres jóvenes y de mediana edad, pero entre los que también se encontraban 25 mujeres y 41 niños y adolescentes. "Nuestros dientes se forman solo una vez durante la infancia y la adolescencia. Durante este proceso, incorporamos la huella isotópica de estroncio del lugar donde vivimos. Por lo tanto, para los arqueólogos, los dientes sirven como un archivo biológico de la vida temprana de una persona, preservando información sobre dónde pasó su infancia y adolescencia", explica Vicky Oelze, profesora del Departamento de Antropología de la Universidad de California, Santa Cruz (EE.UU.) y coautora del estudio que este jueves publica la revista 'Science' "Esto permite que el análisis de isótopos de estroncio vaya un paso más allá en la reconstrucción de los orígenes de una persona, particularmente en el contexto del comercio transatlántico de esclavos, trasladados a la fuerza a través de vastas distancias geográficas. En cierto modo, pueden revelar información que va más allá de lo que el ADN antiguo por sí solo puede decirnos", continúa. Penurias y mortalidadLos resultados, combinados con el ADN antiguo y los registros históricos, muestran que los esclavos procedían de una amplia zona geográfica que se extendía desde la costa occidental de África Central, como la actual Angola o el Congo, hasta regiones mucho más alejadas del interior, como Zimbabue. Ninguno de los valores es compatible con una infancia transcurrida en la propia Santa Elena. "Nuestros datos de isótopos de estroncio confirmaron la interpretación del estudio de ADN de 2023 para muchos individuos, indicando que habían sido víctimas de trata desde regiones a lo largo de lo que hoy son las costas de Angola y Gabón. También encontramos evidencia de que algunos provenían de zonas más interiores dentro de la actual Angola", confirma Oelze."Sin embargo, lo que resultó particularmente sorprendente fue que varios individuos presentaban firmas de isótopos de estroncio que indicaban orígenes en el sureste de África. Este fue un hallazgo completamente nuevo que no había sido revelado por los datos genéticos. Es probable que provinieran de puertos a lo largo de la costa de lo que hoy es Mozambique", indica. Antes incluso de llegar a la costa, "debieron haber soportado viajes de semanas o incluso meses, muy probablemente a pie, antes de ser obligados a embarcar en barcos de esclavos. Es difícil imaginar las penurias y la mortalidad asociadas a esos viajes. Esa fue una de las contribuciones más importantes de los datos de isótopos de estroncio: nos permitió identificar orígenes geográficos que no se podían determinar con tanta claridad solo mediante evidencia genética", subraya.«La violencia no comenzó en la costa, sino que muchas personas fueron trasladadas por la fuerza dentro de África antes de ser embarcadas. La trata fue un proceso largo y traumático» Hannes Schroeder Profesor de Arqueogenómica en la Universidad de Copenhague«Los análisis muestran que los orígenes (de los liberados en Santa Elena) fueron mucho más diversos de lo que pensábamos. Muchos procedían de regiones costeras o cercanas a la costa de África centro-occidental, pero otros crecieron cientos e incluso miles de kilómetros tierra adentro. Esto nos permite ir más allá de los puertos desde donde partían los barcos y acercarnos a los lugares donde estas personas pasaron su infancia», afirma Hannes Schroeder, y profesor de Arqueogenómica en la Universidad de Copenhague y coautor del estudio. «La violencia de la esclavización no comenzó en la costa, sino que muchas personas fueron trasladadas por la fuerza dentro de África antes de ser embarcadas. Nos recuerda que la trata fue un proceso largo y traumático, no un único acontecimiento», puntualiza.El viaje de un niñoUno de los casos «más conmovedores» es el de un hombre adulto cuyos dientes conservan el registro químico de distintos momentos de su infancia. «Al analizar dientes que se formaron a diferentes edades, vimos que pasó sus primeros años en una región y más tarde vivió cientos de kilómetros más lejos, en un entorno geológico completamente distinto. Es muy probable que ese desplazamiento coincidiera con su captura y esclavización, mucho antes de ser llevado a la costa y embarcado en un barco negrero. Sus dientes nos permiten reconstruir una parte de esa historia décadas después», señala el investigador.Las pruebas científicas pueden aportar información valiosa para conmemorar y recordar a estas personas, además de tomar decisiones sobre la posible repatricación de sus restosLos investigadores creen que las pruebas científicas pueden aportar información valiosa para que las comunidades puedan conmemorar y recordar a estas personas, además de tomar decisiones informadas sobre la posible repatricación de sus restos. «La ciencia no puede devolverles los nombres ni reparar la violencia que sufrieron -dice Schroeder-, pero sí puede recuperar fragmentos de sus historias: dónde crecieron, cómo fueron desplazados y, en algunos casos, incluso reconstruir parte de sus trayectorias vitales». MÁS INFORMACIÓN noticia Si Descubren un extraño mono con los labios naranjas en el Congo noticia Si La próxima gran tormenta solar será mucho peor de lo que se creíaPara Oelze, el análisis de isótopos estables y el análisis genético son "herramientas forenses de gran valor, tanto en las investigaciones actuales de personas desaparecidas o no identificadas como en contextos históricos." En el caso de poblaciones históricas, "estos métodos nos ayudan a conocer quiénes eran las personas y, en particular, de dónde provenían. El origen geográfico suele ser una parte importante de la identidad, ya que está estrechamente relacionado con el idioma, las tradiciones culturales, las creencias y las formas de vida". Al identificar el origen de estas personas, "comprendemos mejor quiénes eran y las comunidades a las que pertenecían. Tampoco debemos subestimar la importancia de esta información para las comunidades descendientes".
Judith de Jorge

Detectan, por primera vez, una atmósfera en un planeta similar a la Tierra, rocoso y potencialmente habitable

1 semana 2 días ago
Se trata de un hito descomunal, de un auténtico paso de gigante para la búsqueda de vida en otros mundos. Y es que por primera vez en la historia, un equipo de astrónomos ha conseguido detectar la atmósfera de un planeta rocoso similar a la Tierra, uno que orbita en la 'zona habitable' de otra estrella. El hallazgo proporciona la evidencia más fuerte hasta ahora de que, más allá de nuestro Sistema Solar, pueden existir exoplanetas con condiciones similares a las terrestres en cuanto a composición y temperatura. Y, además, con el potencial de albergar vida.Recién publicado en 'Science' , este descubrimiento supone un antes y un después en la astrofísica moderna. Durante los últimos años, detectar exoplanetas terrestres en el vecindario cósmico se había vuelto algo casi rutinario. Sabíamos que estaban ahí, girando a la distancia correcta de su sol para permitir la existencia de agua líquida. Pero seguía existiendo un abismo infranqueable: nadie había sido capaz de demostrar empíricamente si estos mundos habían logrado retener una atmósfera, el sutil velo de gas indispensable para proteger la vida.Un mundo envuelto en misterioLHS 1140 b, el protagonista de esta historia, no es un cuerpo celeste cualquiera . Descubierto en 2016 por un equipo internacional de científicos esta 'súper-Tierra' se halla a una distancia de unos 48 años luz de nosotros. Su masa es 5,6 veces superior a la de la Tierra y su radio 1,7 veces mayor. Medidas que apuntan ineludiblemente a una composición rocosa.Hasta ahora, nadie había logrado confirmar si los mundos rocosos ubicados en la zona habitable de sus estrellas tenían, o no, una atmósfera capaz de proteger la vida de la radiaciónEl planeta tarda 24,7 días terrestres en completar una órbita entera alrededor de su sol, una antigua estrella enana roja. Y al hacerlo, recibe el 42% de la radiación estelar que nuestro propio mundo obtiene del Sol, lo que deja su temperatura de equilibrio en unos fríos -47 grados centígrados. Sin embargo, no nos dejemos engañar por el termómetro, porque si LHS 1140 b posee un efecto invernadero activo, esa temperatura es ideal para mantener océanos líquidos bajo sus nubes.«Una atmósfera es esencial para que un planeta albergue vida tal y como la conocemos -afirma Collin Cherubim, de la Universidad de Harvard y autor principal de la investigación-. Esta es la primera vez que alguien encuentra una atmósfera en un planeta rocoso en la zona habitable de otra estrella».El 'chivatazo' del helioPara poder 'ver' la fina envoltura de gas de un planeta a decenas de billones de kilómetros de distancia, los investigadores recurrieron a la espectroscopía de precisión. Imaginemos que un exoplaneta pasa justo por delante de su estrella, un fenómeno conocido como 'tránsito'. En ese crítico momento, la luz estelar es 'filtrada' por el aire del exoplaneta justo antes de emprender su largo viaje hacia la Tierra. Y así, igual que un prisma de cristal descompone la luz en un arcoíris, los espectrógrafos analizan con el máximo detalle esa luz estelar, porque cada uno de los gases atravesados por ella deja una firma inconfundible, una 'huella dactilar' exclusiva (franjas oscuras donde absorbe fotones) que revela su 'código de barras' químico.Los astrónomos detectaron la fuga de helio analizando el tenue «código de barras» que los gases del exoplaneta imprimen en la luz de su estrellaCherubim y su equipo confiaron, contra la opinión de muchos, en sus complejos cálculos matemáticos, según los cuales LHS 1140 b tenía por fuerza que estar expulsando helio de su atmósfera hacia el espacio. Después, para atrapar esa débil e hipotética señal, los investigadores recurrieron al instrumento WINERED acoplado al telescopio Magallanes Clay, en el Observatorio Las Campanas (Chile).El premio a su insistencia llegó en forma de un hallazgo asombroso en 2024. Fue entonces, de hecho, cuando confirmaron sin asomo de duda la presencia de helio escapando al espacio. Shreyas Vissapragada, coautor del estudio y astrónomo en el instituto Carnegie, lo describe así: «Fue una evidencia clara de una atmósfera en un exoplaneta de la zona habitable. Fue una emoción absoluta ver los espectros de tránsito y darnos cuenta poco a poco de las implicaciones de lo que estábamos viendo».Un infierno de radiaciónLas enanas rojas, que son las estrellas más comunes de la Vía Láctea, son extremadamente turbulentas en su juventud. Sus brutales erupciones estelares, de hecho, arrancan sin piedad las atmósferas de cualquier planeta que que tenga la mala suerte de estar demasiado cerca. Por eso, el mero hecho de que LHS 1140 b, que tiene más de 3.000 millones de años de edad, haya conservado la suya, es un auténtico milagro.David Charbonneau, jefe del Departamento de Astronomía de Harvard, admite su escepticismo inicial frente al atrevido plan de Cherubim, basado únicamente en simulaciones de ordenador sobre algo que jamás se había observado en mundos rocosos. «Collin analizó los planetas que conocíamos y predijo que este tendría una atmósfera de helio -confiesa Charbonneau-. Luego organizó el tiempo de observación en el telescopio, obtuvo los datos y la detección fue estadísticamente sólida como una roca».Jason Dittmann, por su parte, que participó en el descubrimiento de LHS 1140 b en 2016, explica que la mera detección del planeta ya fue, de por sí, toda una hazaña de análisis de datos. Para lograrlo, de hecho, el científico tuvo que entrenar a una inteligencia artificial para filtrar las nubes y el clima de la propia Tierra que emborronaban las observaciones terrestres. Dittmann califica de 'rompedor' el hallazgo actual, y afirma que «la parte emocionante de este artículo es que esta es la primera vez que vemos un planeta rocoso, similar a la Tierra, que podría tener una atmósfera».Resulta irónico pensar que hace apenas dos décadas aún nos preguntábamos si siquiera existían otros planetas de tipo terrestre. Luego supimos que son comunes, y además encontramos algunos en la zona habitable de sus estrellas. La siguiente pregunta era si alguno de ellos había logrado mantener una atmósfera. Algo que el nuevo estudio acaba de contestar afirmativamente. Puede que la siguiente pregunta sea, directamente, la de saber si en alguno de sos mundos pudo surgir la vida.Un clima estructurado en capasPero lo que cuentan los datos espectroscópicos del nuevo estudio de 'Science' va más allá de un simple rastro de gas, y nos desvelan un mundo complejo y estructurado. Los investigadores, en efecto, sugieren que la atmósfera está sufriendo un proceso de fraccionamiento porque las observaciones apuntan a que la parte más alta de la capa superior está dominada por el helio y carece de hidrógeno, lo cual indica la presencia de una dinámica fascinante llamada 'trampa fría' en la tropopausa de LHS 1140 b. Podemos pensar en un enorme (e invisible) colador térmico: si en la superficie de este mundo hay agua oceánica, su vapor intenta subir hacia el espacio. Pero no lo consigue, porque a medio camino choca contra temperaturas tan extremadamente gélidas que se congela inmediatamente y 'llueve' de nuevo hacia abajo. Solo el helio y otros elementos muy ligeros logran cruzar esa frontera, asomando la cabeza hacia el espacio para ser empujados por el viento estelar. Esto significa que las moléculas portadoras de vida, como el H2O y el CO2, podrían estar perfectamente a salvo, atrapadas cerca de un suelo rocoso calentado por la presión.El misterio de la frontera cósmicaPero aún hay más. Para asombro de los investigadores, cuando el equipo apuntó los telescopios de nuevo en 2025, la señal del helio se había difuminado. Un comportamiento intermitente que revela que la atmósfera no se está perdiendo en un chorro constante, sino que se trata más bien de una fuga 'variable', ligada probablemente a los violentos 'latidos' periódicos de la estrella «¡Es un raro privilegio presenciar cómo la atmósfera de un planeta extrasolar cambia en escalas de tiempo humanas tan cortas!», señala Vissapragada.La confirmación llegó también por la vía de la negación. Porque el hermano gemelo de este mundo, LHS 1140 c, orbita aún más cerca de la misma estrella, cumpliendo su año en apenas 3,7 días. Sometido a un infierno de radiación cinco veces superior a la Tierra, los astrónomos han comprobado que es poco más que una roca inerte y desnuda. Ambos mundos, por lo tanto, delimitan con precisión lo que la ciencia denomina la 'costa cósmica', es decir, la frágil línea divisoria que separa a los exoplanetas pelados y calcinados de aquellos afortunados que lograron retener un cielo sobre sus superficies.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Descubren un extraño mono con los labios naranjas en el Congo noticia Si La próxima gran tormenta solar será mucho peor de lo que se creíaCon todo, este indiscutible triunfo científico es sólo la avanzadilla de lo que está por llegar. Con el helio confirmando la existencia del aire, la comunidad internacional tiene ahora claro el objetivo. Durante los próximos cuatro o cinco años, a través del programa Rocky Worlds DDT, el poderoso Telescopio Espacial James Webb clavará su mirada en LHS 1140 b, escudriñando su atmósfera inferior a la caza del tesoro más grande imaginable: el rastro espectral del agua y el carbono. Si lo logra, habremos encontrado, por fin, el que podría ser nuestro primer hogar potencial en las profundidades de la galaxia.
José Manuel Nieves

Descubren una nueva especie de mono con los labios naranjas en el corazón del Congo

1 semana 2 días ago
Un grupo de científicos ha descubierto en las profundidades de la selva del Congo una nueva especie de mono, hasta ahora desconocida para la ciencia. El animal, denominado Colobus congoensis y apodado localmente 'Likweli', es negro con unas llamativas manchas naranjas en la boca y unas marcas en los pómulos y alrededor de los ojos similares a una máscara. Además, produce unas fuertes y llamativas vocalizaciones. Se trata del quinto mono africano descrito en los últimos 75 años y de uno de los hallazgos de primates más importantes de las últimas décadas. Por desgracia, aunque acabamos de conocerlo, los investigadores advierten de que podría estar ya en peligro de extinción debido a su distribución limitada, la pérdida de hábitat y la presión de la caza. El primer indicio de la existencia de este extraño primate se produjo en 2008, cuando conservacionistas fotografiaron un gran mono negro durante una expedición entre los densos bosques del Parque Nacional de Lomami. Pero la imagen solo mostraba el lomo del animal y era demasiado borrosa para determinar de qué especie se trataba. Una década después, el primate volvió a ser captado, esta vez con suficiente detalle para mostrar su rostro, cuerpo y cola. Los científicos comprendieron que estaban viendo un mono que no podían identificar, así que impulsaron una misión en su búsqueda.El equipo internacional de investigadores de la Universidad Atlántica de Florida (FAU), la Universidad de Yale y la Sociedad Zoológica de Frankfurt, entre otras instituciones, halló al misterioso Likweli en la remota zona interfluvial entre los ríos Lomami y Congo. Relativamente pequeño, con un peso aproximado de 7 kilogramos, el mono se distingue por su pelaje negro y sedoso, una larga cola también negra y, lo que es más llamativo, la piel de la cara negra y gris oscura, similar a una máscara. Largos pelos negros y puntiagudos salen disparados de los lados del rostro, la frente y la coronilla. Pero el rasgo más llamativo es la piel de color anaranjado alrededor de la boca, que contrasta intensamente con el resto de la cara. Además, en la base de la cola, tiene una brillante mancha blanca. En conjunto, estas características confieren a 'Likweli' un aspecto inconfundible, diferente al de cualquier otro colobo conocido. Los análisis morfológicos y genéticos demostraron que los 'Likweli' están estrechamente emparentados con los monos colobos negros ( Colobus satanas ), a pesar de que ambas especies están separadas por más de 1.200 kilómetros de bosque. Los investigadores estiman que divergieron hace entre 5, y 4 millones de años, lo que representa una separación mucho más temprana que la de otras especies del género. Un ejemplar observa atentamente desde una rama. Junior Amboko, Universidad Atlántica de FloridaRugidos impactantes'Likweli' también tienen su propio carácter, una naturaleza que los investigadores describen como «tranquila y vigilante». En vez de huir ante la presencia humana, como hacen muchos otros primates, estos monos ascienden a las zonas más altas del dosel y observan. «En algunos casos permanecieron en el mismo lugar durante más de una hora, observándonos. A menudo da la impresión de que nos estamos estudiando mutuamente», explican los científicos. Otro comportamiento distintivo son sus fuertes llamadas, conocidas como rugidos, distintas de las de sus parientes más cercanos. Estas vocalizaciones pueden propagarse a grandes distancias por la selva tropical. Observar cómo rugen con sus labios naranjas es especialmente impactante, según los científicos. «Este descubrimiento es emocionante, ya que pone de relieve la extraordinaria diversidad de mi tierra natal y la gran cantidad de especies que aún permanecen sin documentar», afirma Junio Amboko, investigador de la FAU y coautor del estudio que se publica este miércoles en PLOS ONE . «Incluso en regiones que ya han sido exploradas científicamente, siguen apareciendo especies completamente nuevas. Este descubrimiento refuerza la magnitud de la biodiversidad que aún permanece sin documentar en la cuenca central del Congo y cómo esta región continúa transformando nuestra comprensión de la evolución y la conservación de los primates», añade John A. Hart, primer autor y científico conservacionista de la Fundación Lukuru para la Investigación de la Vida Silvestre. Mapa de distribución de la nueva especie. John Hart, Fundación para la Investigación de la Fauna Silvestre de LukuruEspecie en peligro'Likweli' ocupa un área de al menos 1.700 kilómetros cuadrados, mucho menor que la de la mayoría de los demás monos colobos, al este del río Lomami. Habita bosques primarios intactos, con árboles gigantes, un dosel denso y numerosos arroyos. Estos bosques le proporcionan todo lo que necesita: hojas jóvenes y maduras, frutos, flores y semillas. Allí viven en grupos sociales pequeños, a menudo en compañía de otras especies de monos. Pero no lo tiene fácil. Debido a su distribución extremadamente limitada, su pequeña población, la creciente presión de la caza y la continua pérdida de hábitat, su futuro no parece muy optimista. Es especialmente vulnerable incluso a cambios ambientales relativamente pequeños. Los científicos proponen que la especie sea clasificada como En Peligro en la Lista Roja de la UICN. La mayor parte de su hábitat conocido se encuentra dentro del Parque Nacional Lomami, por lo que consideran fundamental la protección de la región para la supervivencia del animal. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Astrónomos españoles detectan azúcar en el espacio noticia Si El eclipse convertirá la noche del 12 de agosto en oro para el turismoPara Kate Detwiler, doctora, autora principal y profesora de ciencias biológicas en la FAU, «el descubrimiento de Colobus congoensis es a la vez un triunfo científico y un recordatorio aleccionador de que algunas de las criaturas más raras de la Tierra pueden desaparecer antes de que el mundo siquiera sepa que existen».
Judith de Jorge

SpaceX cancela abruptamente el vuelo de prueba de Starship

1 semana 2 días ago
SpaceX canceló el jueves el que iba a ser el primer vuelo de Starship desde que la compañía salió a bolsa, suspendiéndolo abruptamente justo cuando el cohete propulsor comenzaba a encenderse.«Algunos de los motores no arrancaron, lo que provocó la interrupción automática del lanzamiento. Ahora se está descargando el combustible. Esperamos que el próximo intento de lanzamiento sea en unos días», escribió el director de la compañía, Elon Musk, en X.Este iba a ser el decimotercer vuelo de ese gigantesco cohete.Cuando finalmente despegue, los objetivos del vuelo serán similares a los de un viaje que resultó en gran medida exitoso en mayo, en el que se presentó la última edición de la potente Starship, su modelo de tercera generación.Los objetivos de esa prueba eran esencialmente demostrar los nuevos diseños en vuelo.Sin embargo, no estuvo exenta de algunos problemas, entre ellos fallos en el motor del propulsor Super Heavy que obligaron a estrellarse en el Golfo de México en lugar de realizar un regreso de precisión.La compañía afirmó que «se han realizado varias modificaciones en el hardware y el software para solucionar los problemas detectados en el vuelo anterior».En el próximo intento, SpaceX aspira a ejecutar sin contratiempos el lanzamiento, el ascenso, la separación de etapas, el encendido de impulso y el encendido de aterrizaje del propulsor en alta mar.La etapa superior desplegará 20 satélites Starlink V3, y SpaceX ha anunciado que probará el reencendido de un motor Raptor en el espacio.También se pondrán a prueba las mejoras del escudo térmico de la Starship.Este último vuelo será el primero después de que SpaceX, la empresa de Musk , saliera a bolsa en Wall Street en junio, con una oferta pública inicial récord.La compañía aeroespacial ha expandido rápidamente su servicio de internet por satélite y ha manifestado grandes ambiciones para la creación de centros de datos de IA en el espacio.Hay mucho en juego con el progreso de SpaceX : la compañía tiene un contrato con la NASA para producir una versión modificada de Starship que sirva como sistema de aterrizaje lunar.
AFP
Revisado
3 horas 40 minutos ago
Sección dedicada a las distintas ciencias y sus noticias. Un repaso a la actualidad en este campo de la ciencia de la mano de nuestros periodistas en ABC.es
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