La energía de los elefantes fue clave en la ruta por la que Aníbal cruzó los Alpes

2 semanas 5 días ago
Año 218 a.C. Un general cartaginés, Anibal Barca, cruza los Alpes junto a un ejército de 40.000 soldados, 7.000 caballos y 37 elefantes de guerra. Ni el frío extremo, ni las intensas nevadas, ni la falta de alimentos ni lo escarpado del terreno detienen al formidable convoy, empeñado en llegar hasta las puertas de Roma y conquistarla por sorpresa. La gesta militar, una de las más grandes de la Historia, ha sido mil veces admirada, analizada , llevada al arte y a la pintura y, sin embargo, todavía hoy se desconoce qué ruta exacta utilizó el militar para atravesar las montañas. Investigadores de la Universidad de Oxford y la Friedrich Schiller de Jena (FSU) han utilizado un novedoso enfoque para intentar resolver el misterio: el cálculo de la energía necesaria para que hombres, caballos y, particularmente, elefantes, viajaran durante quince días a través de los Alpes. Mediante análisis geomorfológicos, los autores analizaron cuatro posibles rutas. Los resultados, publicados este lunes en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences', respaldan que la ruta del Col de la Traversette (2.947 m, en la frontera franco-italiana), fue la más probable al requerir menos gasto energético. No destaca, sin embargo, Col de Clapier (2.477 metros), considerada habitualmente la principal candidata. "Existen relatos de Plinio y Livio, pero datan de décadas o siglos después, y sus diarios de viaje son imprecisos en cuanto a la geografía, aunque ofrecen algunas pistas. Pero hasta el momento, carecemos de evidencia arqueológica de la ruta", explica a este periódico Fritz Vollrath, investigador en Oxford y Save the Elephants UK, sobre lo difícil que resulta aún hoy saber cómo se produjo esta gesta militar. Para intentar arrojar luz sobre el asunto, los investigadores utilizaron métodos de modelización inspirados en elefantes africanos actuales, que estiman el coste energético del movimiento en función de la masa corporal y la pendiente del terreno. "Los elefantes de Aníbal (excepto su montura personal) eran africanos, aunque procedentes de las montañas del Atlas y más pequeños que los elefantes de África Oriental", señala Vollrath. "Habíamos estudiado exhaustivamente su metabolismo energético. Sabemos, gracias a estudios realizados en Kenia, que los elefantes de esa región tienden a elegir rutas energéticamente eficientes. Esto nos indica que conocen y tienen en cuenta la topografía, las pendientes y las subidas, y probablemente relacionan estos factores con el esfuerzo que supone recorrer dichos terrenos", añade.Los resultados sugieren que el Col de la Traversette habría sido la ruta más corta y energéticamente eficiente, con un coste total para todo el ejército de 5,42 TJ (10¹² julios). La segunda ruta más eficiente, con 6,02 TJ, cruzaba los Alpes por el Col de Montgenèvre y llegaba al valle del Po desde Susa. La ruta del Col du Clapier ocupó el tercer lugar con 6,28 TJ, mientras que la ruta que cruzaba el Col de Mont Cenis fue la menos eficiente, con 6,45 TJ.En comparación con la ruta de Traversette, las rutas que pasan por Col de Montgenèvre, Col de Clapier y Col du Mont Cenis habrían requerido un 11%, un 16% y un 19% más de energía para el ejército en su conjunto, respectivamente.200 toneladas de alimentosEl cruce de Traversette requeriría 232,72 toneladas de alimentos y suministros, además de una alimentación casi constante por parte de los elefantes que, por cierto, salieron de Sagunto y Valencia, para mantener su peso corporal. Dado que esta alimentación continua resultaba impracticable, los autores suponen que los hombres habrían perdido el 19 % de sus reservas de grasa corporal durante la travesía, lo que podría explicar su elevada mortalidad. Los caballos habrían gastado el 11% y, sorprendentemente, el modelo sugiere que los elefantes de guerra habrían tenido mejor suerte, perdiendo solo el 4 % de sus reservas. "Nos centramos en el gasto energético de hombres, caballos y elefantes al cruzar los distintos pasos de montaña. Alguien tenía que transportar el equipo militar y el forraje para hombres y animales. ¿Quizás mulas o porteadores? No lo sabemos y no calculamos esos costes para Aníbal y su ejército. Nos centramos en los elefantes y en el coste de su traslado, que (al final) parece haber sido sorprendentemente fácil dadas sus reservas de grasa y su forma de caminar como si fueran vehículos todoterreno", afirma el coautor del estudio.Estas elevadas reservas de energía probablemente expliquen, según los autores, por qué muchos, si no la mayoría, de los elefantes sobrevivieron a la travesía. "La bibliografía es imprecisa respecto al cruce y la campaña, pero existen pruebas sólidas de que Aníbal desplegó un buen número de elefantes (probablemente unos 30) en una batalla posterior al cruce. Por lo tanto, suponemos que muchos sobrevivieron al cruce de octubre, pero no al invierno siguiente, que podría haberse incluido dentro del mismo marco que el cruce y la campaña", señala.Un elefante sube por las rocas de la Reserva Nacional Samburu en Kenia. Robbie LabanowskiDurante la travesía, los hombres habrían perdido el 19 % de sus reservas de grasa corporal; los caballos, el 11%; y los elefantes, solo el 4%¿Pero, es posible que Aníbal hubiera elegido elegido una ruta menos eficiente energéticamente por razones estratégicas o militares? Para Vollrath sí, es posible, "pero no hay razón para creer, hasta donde sabemos, que esta ruta hubiera sido estratégicamente peor que cualquiera de las otras". «La cuestión de la ruta exacta de Aníbal se ha debatido durante generaciones. El nuevo análisis no elimina toda ambigüedad, pero sí refuerza la hipótesis de la ruta de Traversette al demostrar que se adaptaría mejor a las exigencias del desplazamiento de un gran ejército, que incluía elefantes, a través de un terreno alpino extremadamente difícil», confirma Emilio Berti, del Centro Alemán de Investigación Integrativa de la Biodiversidad ( iDiv) y la Universidad Friedrich Schiller.Heces de caballosLa ruta coincide con la señalada en un estudio anterior llevado a cabo hace una década por un grupo de microbiólogos de la Universidad Queen de Belfast. Los investigadores aseguraron haber encontrado heces de los caballos utilizados por Aníbal en la travesía alpina. Los restos, fechados alrededor del año 200 a.C, aparecerieron en el interior de un antiguo pantano, uno de los pocos lugares que podrían haber sido utilizados por el ejército para dar de beber a sus monturas. "Sería fantástico que se confirmara, ¡y mejor aún si se encontrara estiércol de elefante!", apunta Vollrath, quien subraya que se trataría de una confirmación totalmente independiente de su estudio. Aún no está claro por qué Aníbal utilizó elefantes durante las guerras púnicas. Es posible que pretendiera que aportaran un elemento táctico de sorpresa en sus primeras batallas contra los romanos. Otra posibilidad es que esperara que impresionaran y ayudaran a reclutar a los celtas del norte de Italia para su causa. Sea como sea, su audaz empresa militar ha trascendido la Historia para convertirse en leyenda.
Judith de Jorge

Esta empresa quiere enviar a la Tierra rayos de Sol por la noche con un espejo espacial

2 semanas 5 días ago
La idea parece sacada de una historia de ciencia ficción, pero es real y está sobre la mesa. Reflect Orbital , una startup de California, podría recibir pronto la autorización de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. para lanzar su primer prototipo de un enjambre de satélites, hasta 50.000 en 2035, cargados con un gran espejo para reflejar la luz solar a demanda e iluminar zonas concretas de la superficie terrestre por la noche. La iniciativa podría servir para alimentar paneles solares, ayudar a equipos de rescate, extender las horas de trabajo o para que los cultivos sigan creciendo más allá del atardecer. Si la FCC da el visto bueno, el satélite de prueba, denominado Earendil-1, como el personaje de fantasía de J.R.R. Tolkien, podría alcanzar la órbita este mismo verano.Situado a unos 640 kilómetros de altura, el prototipo desplegaría el material reflectante, similar al de una bolsa de patatas fritas, desde el tamaño de una caja de zapatos hasta formar un espejo cuadrado de unos 18 metros de ancho, capaz de reflejar sobre la superficie terrestre un círculo de luz comparable al de la luna llena de unos 5 kilómetros de diámetro. En un año, a este primer satélite se unirían dos más que iluminarían tanto como un alumbrado público. Y para finales de 2028, la compañía espera tener un millar, aún más grandes, en el cielo. Entonces, su luz podría ser tan intensa como la de una zona de trabajo interior durante dos horas. El enjambre subiría a 5.000 para 2030 y a unos increíbles 50.000 cinco años más tarde, cuando alcanzarían niveles de iluminación de 36.000 lux (comparables a la luz del día) durante varias horas y 100 lux (como el resplandor de una habitación al atardecer) las 24 horas del día, los siete días de la semana.Reflect Orbital mantiene que su energía es limpia y que puede reemplazar a los combustibles fósiles y, por lo tanto, mejorar el cambio climático. Considera además que amplía el potencial de la energía solar, que no funciona por la noche, haciendo que esté disponible siempre que se necesite sin necesidad de crear nuevas infraestructuras. Misiones de rescateSus servicios también pueden utilizarse para iluminar zonas de desastre como terremotos o incendios y misiones de búsqueda y rescate. «Si alguien cae por la borda en medio del océano Pacífico y se está intentando localizarlo, basta con pulsar un botón en un dispositivo conectado al satélite, orientar el satélite y toda la zona donde se encuentran los equipos de búsqueda y rescate queda iluminada», explicó a la CBS Ben Nowack, director ejecutivo de la compañía. Igualmente, esta luz solar nocturna puede ampliar la jornada laboral -por ejemplo, para avanzar en los trabajos de una obra sin tener que parar por la noche-, mejorar la seguridad e iluminar emplazamientos remotos. Además, promete ser una forma de prolongar las temporadas de los cultivos y aumentar su rendimiento. El prototipo será capaz de reflejar sobre la superficie terrestre un círculo de luz comparable a la de la luna llena de unos 5 km de diámetroLa compañía cobraría unos 5.000 dólares (unos 4.365 euros) por hora por la luz de un espejo si el cliente firma un contrato anual de 1.000 horas o más. La iluminación para eventos puntuales y emergencias, que podría requerir numerosos satélites, costaría aún más. En el caso de las granjas solares, se quedaría con parte de los ingresos procedentes de la electricidad generada por las horas adicionales de luz. De momento, Reflect Orbital ha conseguido cerca de 30 millones de dólares en financiación de inversores y ha recibido más de 260.000 solicitudes de empresas interesadas en utilizar sus servicios. Presentó la propuesta para lanzar su primer satélite de demostración el 31 de julio de 2025. Desde entonces, la FCC ha recibido más de 1.800 comentarios al respecto, principalmente de organizaciones científicas, conservacionistas y astrónomos que se oponen al proyecto.Daños para la astronomía y la faunaLo cierto es que la idea no gusta a todo el mundo. Los detractores creen que los espejos de esta constelación de satélites podrían distraer a los pilotos de aviones, cegar las imágenes de telescopios y observatorios astronómicos e incluso modificar los ritmos circadianos, el reloj biológico interno que regula procesos como el sueño, la temperatura y la producción de hormonas de personas, animales y plantas. Por ejemplo, los animales no sabrían cuándo despertar o dormir, cuándo deben migrar o reproducirse... Y las plantas tendrían problemas para saber cuándo florecer.Los detractores creen que los espejos podrían distraer a los pilotos de aviones, cegar las imágenes de observatorios astronómicos e incluso modificar los ritmos naturales de humanos, animales y plantasHace tan solo unos días, un estudio del Observatorio Europeo Austral (ESO) advertía de que los satélites de Reflect Orbital serían los más brillantes jamás puestos en órbita, con consecuencias dañinas para las observaciones astronómicas. Los cálculos de Olivier Hainaut, astronómo en ESO y autor del trabajo, muestran que los artefactos parecerían cuatro veces más brillantes que la Luna llena dentro del haz reflejado. Incluso sin apuntar su haz al observador, brillarían tanto como el planeta Venus. Desde algunas ciudades, estos satélites serían las únicas 'estrellas' visibles. La constelación al completo haría el cielo hasta tres o cuatro veces más brillante en general. La compañía rechaza un impacto tan grade y dice que hará todo lo posible por mitigar estos efectos. MÁS INFORMACIÓN noticia Si No, los árboles gigantes no tienen problemas para 'regar' sus partes más altas noticia Si Así logró este planeta sobrevivir a la destrucción de su estrellaEstá por ver cuál será la respuesta de la CFF, pero su decisión marcará mucho más que el futuro de una startup. Si el proyecto recibe luz verde, abrirá un debate inédito sobre hasta qué punto la humanidad puede interrumpir la noche a su antojo. Entre la promesa de una fuente de iluminación limpia y las advertencias sobre sus posibles efectos en la astronomía, los ecosistemas y la salud, Reflect Orbital ha convertido el cielo nocturno en el escenario de una nueva batalla entre innovación tecnológica y conservación ambiental.
Judith de Jorge

Demuestran que las abejas tienen 'vida interior' y expresiones faciales

2 semanas 5 días ago
Las abejas tienen vida interior. Y todo un repertorio de expresiones faciales que creíamos exclusivas de los mamíferos y con las que, como nosotros, expresan emociones, disgusto o satisfacción.Se trata, desde luego, de una afirmación atrevida, pero esa es la conclusión a la que acaba de llegar un equipo internacional de investigadores tras un estudio experimental sin precedentes y que cambia por completo lo que pensábamos sobre la 'consciencia' de los insectos. Hasta ahora, en efecto, la ciencia ha considerado a los insectos como pequeñas y eficientes máquinas biológicas. Una suerte de 'mini robots' programados por la evolución para reaccionar a los estímulos de su entorno mediante reflejos puramente automáticos. Pero el nuevo estudio, recién publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', acaba de hacer saltar por los aires, una vez más, nuestro viejo paradigma sobre la mente animal.Noticia relacionada general No No Los abejorros resuelven problemas de forma espontánea de manera similar a los chimpancés Judith de JorgeLos investigadores, liderados por Fei Peng y Cwyn Solvi, de la Universidad Médica del Sur en Guangzhou (China), y por el neuroetólogo Andrew Barron, de la Universidad Macquarie en Sídney (Australia), decidieron observar a las abejas como nunca antes se había hecho. Así, y utilizando cámaras de video de altísima velocidad, grabaron a los individuos de 18 colonias de abejorros comunes (Bombus terrestris) mientras se alimentaban. Y lo que encontraron al revisar las imágenes a cámara lenta les dejó boquiabiertos.El 'lenguaje' de los rostrosLos abejorros, de hecho, no se limitaron a tragar de forma pasiva aquello que se les ofrecía. Nada de eso. Cuando los investigadores les daban a probar líquidos dulces, ricos en azúcar, los insectos sacaban y extendían repetidamente su glosa, una intrincada estructura bucal alargada que hace las veces de lengua, y lo hacían hasta mucho tiempo después de haber terminado de tragar. Era el equivalente exacto, en el lejano y diminuto mundo de los insectos, a un humano relamiéndose de puro gusto tras saborear un trozo de su tarta favorita. Y, lógicamente, cuanto mayor era la concentración de azúcar, más largos y efusivos eran estos 'relamidos'.Siempre ha existido una tensión entre pensar en los insectos como animales o como simples mini robots. Este es un gran paso para demostrar que existe una vida interior incluso si eres una abejaPor el contrario, cuando las gotas de líquido contenían altas concentraciones de sal o de quinina (una sustancia extremadamente amarga), la reacción era radicalmente opuesta, un gesto que denotaba casi auténtico asco. Los abejorros sacudían enérgicamente la cabeza y utilizaban sus patas delanteras para frotar y limpiarse frenéticamente la boca, tratando, al parecer, de deshacerse del mal sabor.«Las expresiones faciales -explica asombrado Andrew Barron-, son una ventana importante a los estados internos de los animales. Siempre ha existido una tensión entre pensar en los insectos como animales o como una especie de mini robots. Este es un paso más hacia la demostración de que existe una vida interior incluso si eres una abeja ».Más allá de los reflejosCualquiera podría pensar que, al fin y al cabo, limpiar una sustancia amarga de la boca no es más que un acto reflejo de supervivencia. Por eso, para descartar este posible automatismo, los científicos llevaron a cabo un ingenioso experimento farmacológico. Querían averiguar si las abejas, al igual que nosotros, experimentan la sutil pero vital diferencia psicológica que existe entre el simple 'deseo' instintivo de comer (motivado por el hambre y la supervivencia) y el verdadero 'placer' o evaluación afectiva (el disfrute genuino y placentero de la experiencia).La cámara lenta reveló cómo, ante la sal o la quinina, los abejorros sacudían la cabeza de asco y se limpiaban frenéticamente la boca con las patas delanterasLa diferencia entre ambas cosas es abismal. Pensemos, por ejemplo, en cualquiera de nosotros con un hambre tremenda después de varios días sin probar bocado. Y de repente alguien nos ofrece un insípido plato de espinacas hervidas. Desde luego, las comeremos con una tremenda avidez, impulsados por el puro instinto de supervivencia (mediado en nuestro cerebro por la dopamina), pero es muy poco probable que al mismo tiempo esbocemos una sonrisa de deleite. En cambio, si nos ofrecieran un gran banquete coronado con nuestro postre favorito, añadiríamos a eso el placer de comer, una reacción que en los mamíferos está regulada por una familia de compuestos químicos cerebrales muy diferentes a la dopamina: el sistema endocannabinoide.Pues bien, las pruebas de laboratorio revelaron que en el diminuto cerebro de las abejas ocurre exactamente lo mismo. Las repetidas extensiones de su lengua tras tomar algo dulce no estaban mediadas por la dopamina (el instinto ciego de alimentación), sino que se veían potenciadas, precisamente, por una vía endocannabinoide.«Mucha gente -asegura Fei Peng- se siente cómoda al decir que los insectos pueden sentir, aprender y tomar decisiones, pero mucho menos cómoda afirmando que pueden también evaluar las cosas como agradables o desagradables. Nuestros hallazgos presionan sobre esa intuición».El club de los insectos 'sintientes'«Aún no comprendemos qué es lo que las abejas experimentan de verdad -reflexiona Barron, que lleva años estudiando las intrincadas conexiones entre la conducta animal y el sistema nervioso-, pero no hay duda de que podemos observar comportamientos similares a las emociones. Lo importante es que ahora tenemos una lectura práctica de su vida interior con la que podemos trabajar experimentalmente».El asombroso hallazgo, sin embargo, no surge de la nada. En los últimos años, una verdadera avalancha de investigaciones está obligando a los biólogos a reescribir los libros de texto y a mirar a los insectos con nuevos (y más respetuosos) ojos. Destacan, por ejemplo, los trabajos del ecólogo del comportamiento Lars Chittka, autor de la aclamada y más que recomendable obra 'La mente de una abeja'. Y hace apenas unos años, a finales de 2022, un equipo de la Universidad Queen Mary de Londres dirigido por el propio Chittka y la investigadora Samadi Galpayage demostró, por primera vez en la Historia de la ciencia, que las abejas saben 'jugar'.Un cerebro que apenas pesa un miligramo y tiene apenas un millón de neuronas es capaz de albergar emociones, evaluar placeres e, incluso, disfrutar plenamente del juegoEn aquel experimento, los científicos colocaron pequeñas bolas de madera en un recinto artificial junto a decenas de abejorros. Y descubrieron, sin dar crédito a lo que veían, que los insectos se desviaban voluntariamente de su ruta hacia la comida solo para hacer rodar las pelotitas. Era un comportamiento absolutamente espontáneo que no les reportaba ningún beneficio inmediato de supervivencia ni premio alguno en forma de néctar. Se registraron hasta 910 acciones de juego, y algunos individuos concretos llegaron a hacer rodar las bolas hasta 117 veces a lo largo de los días, evidenciando que lo hacían, simple y llanamente, porque les resultaba divertido. Además, igual que sucede con las crias de perros, gatos o humanos, los abejorros más jóvenes jugaban con mucha más frecuencia que los adultos.Y por si fuera poco, un estudio anterior, de 2018, ya había demostrado también que las abejas 'entienden' de matemáticas, y no solo eso, sino que saben lo que es el número cero.Un cerebro diminuto, pero portentosoLa suma de estos hallazgos, desde las matemáticas y el juego hasta las expresiones faciales de placer frente al azúcar, pasando por las matemáticas,resultan aún más impresionantes si prestamos atención al soporte físico donde ocurren. Porque, para nuestros estándares, el cerebro de una abeja es ridículamente pequeño. Apenas pesa un miligramo y alberga aproximadamente un millón de neuronas. Una cifra microscópica que palidece si la comparamos con los 86.000 millones de neuronas que conforman el cerebro humano.Y sin embargo, como señala Barron, «nuestra evidencia sugiere que el extraordinario cerebro de la abeja puede sustentar una forma de vida interior». Y el investigador va incluso un paso más allá al analizar la estructura evolutiva subyacente: «En términos de cómo está organizado el cerebro -afirma-, no hay grandes diferencias entre una abeja y una mosca... esto significa que hay mucho más que considerar en cuanto a cómo podríamos tratar o reaccionar ante los insectos».¿Una inteligencia oculta?Pero si los insectos, o al menos algunos de ellos, pueden experimentar emociones básicas, sentir verdadero placer al empujar una bola de madera por diversión, mostrar disgusto físico ante lo amargo e incluso, como han postulado otros estudios, atravesar estados de optimismo o pesimismo, la forma en la que la humanidad se relaciona con ellos debería enfrentarse sin demora a un profundo y cada vez más necesario debate ético. Ya no estamos hablando de meros recursos biológicos o de pequeños 'drones' agrícolas que actúan mecánicamente polinizando nuestros cultivos, sino de seres con un nivel de consciencia que apenas hoy empezamos a atisbar.Según los autores del estudio, ahora el reto consiste en desentrañar los engranajes exactos de ese vasto y diminuto universo neuronal. «Esperamos -concluye Barron- que futuros estudios muestren cómo la vida mental de las abejas surge de los mecanismos del cerebro, para que podamos cerrar de una vez la brecha entre lo mental y lo físico», .
José Manuel Nieves

Ni cazaban elefantes ni cocinaban, los 'hobbits' de Flores eran simples carroñeros

2 semanas 6 días ago
La existencia del hombre de Flores ( Homo floresiensis ), que vivió hasta hace 50.000 años en la remota isla de Indonesia a la que debe su nombre, fue dada a conocer en 2004 a partir de restos encontrados en la cueva de Liang Bua. Reconocido, no sin polémica , como una especie humana extinta, su tamaño reducido -apenas medía un metro de altura y tenía la capacidad craneal de un chimpancé-, le valió el apodo de 'hobbit'. Poco después, el hallazgo de nuevos fósiles llevó a los científicos a pensar que se trataba de un hominído avanzado, capaz de cazar un paquidermo enano llamado Stegodon y de usar el fuego para cocinarlo . Unas habilidades más que notables que ahora han sido puestas en duda por investigadores del Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian (Washington, EE.UU.). El nuevo estudio, publicado en 'Science Advances', se fija en las marcas de depredación dejadas en los huesos de los antiguos paquidermos para concluir que no fue el hombre de Flores quien los cazaba, sino los dragones de Komodo. Estos lagartos, los más grandes del mundo, y con quienes los 'hobbits' compartían el ecosistema insular, tenían acceso primero al banquete, mientras los homínidos se limitaban a carroñear lo restos. Los autores tampoco encontraron indicios de uso intencional del fuego. En conjunto, los resultados sugieren que H. floresiensis no tenía un comportamiento tan sofisticado como se creía. En 2005, la revista 'Nature' publicó el hallazgo de restos esqueléticos de estos homínidos junto con los de una especie pigmea de proboscídeo ( Stegodon florensis insularis ), del tamaño de un búfalo, asociados a densas concentraciones de herramientas de piedra. Los utensililos fueron interpretados como tecnología empleada para la caza de «grandes presas». Esta interpretación se vio reforzada posteriormente por el hallazgo de marcas de corte en tres huesos de Stegodon y por reconstrucciones endocraneales de H. floresiensis que sugerían una expansión inusual de la región frontopolar, relacionada con procesos cognitivos superiores.Noticia relacionada No No Menos de un metro de altura: así llegó el 'hobbit' de la isla de Flores a ser tan pequeño José Manuel NievesAsimismo, algunos de los restos de animales más pequeños encontrados en el yacimiento tenían el aspecto de haber sido carbonizados, quemados por los hobbits. Dado que la caza de grandes animales y el control del fuego suelen asociarse con homínidos de gran capacidad craneal, como los neandertales y los humanos modernos, la atribución de estas conductas a H. floresiensis resultó especialmente sorprendente.Los dragones de Komodo atacaban a los Stegodon y devoraban las partes más nutritivas; después, estos homínidos aprovechaban el restoPara resolver el enigma, los autores, dirigidos por Elizabeth Veatch, emplearon análisis tafonómicos (la disciplina que estudia qué le ocurre a un organismo después de la muerte) y zooarquerológicos. Para empezar, hicieron algo muy curioso: le dieron de comer una cabra a un dragón de Komodo del Zoo de Atlanta, con el fin de conocer sus huellas dentarias, que se caracterizan por un patrón distintivo y complejo. Después, las compararon con marcas de corte producidas experimentalmente con herramientas de piedra. Marcas de dientesEsta comparación permitió determinar si las marcas observadas en más de 3.000 fragmentos óseos de Stegodon habían sido realizadas por homínidos utilizando herramientas líticas o por los dientes de dragones de Komodo. La conclusión fue definitiva: fueron estos reptiles quienes mataron a los Stegodon , y no H. floresiensis. Los dragones accedían primero a las carcasas y eran quiénes consumían las partes más carnosas de esos animales. Los pequeños 'hobbits' llegaban después y se conformaban con los restos de escaso valor nutritivo. Los hallazgos sugieren que el hombre de Flores no descendía de 'Homo erectus', sino de un homínido más antiguoAdemás, para saber si los habitantes de Flores dominaban el fuego, Veatch recurrió a una fuente bastante inesperada: las ratas. Al igual que sucede hoy en día, los huesos de roedores se acumulaban en el suelo de la cueva como consecuencia de las egagrópilas (las bolas compactas que regurgitan algunas aves) de las lechuzas. Si se enciende un hogar dentro de la cueva, el calor carboniza los huesos que se encuentran debajo.Sin embargo, el equipo no encontró ni un solo hueso de roedor quemado, lo que les llevó a concluir que H. floresiensis no utilizó el fuego en Liang Bua. La única evidencia de hogares en el lugar corresponde a un período posterior a la probable extinción de los hobbits y fue provocado por humanos modernos. Estos resultados no solo aclaran las capacidades de los diminutos hobbits, sino que también pueden arrojar luz sobre su origen. Las supuestas evidencias de caza y uso del fuego apoyaban la hipótesis de que estaban estrechamente emparentados con Homo erectus , especie humana que pudo dispersarse hasta Flores desde otras regiones de Indonesia. Por el contrario, la ausencia de estas habilidades podría indicar un origen evolutivo mucho más antiguo dentro del género Homo.MÁS INFORMACIÓN noticia Si No, los árboles gigantes no tienen problemas para 'regar' sus partes más altas noticia Si Así logró este planeta sobrevivir a la destrucción de su estrella Como explica la investigadora, «estos comportamientos tienen importantes implicaciones evolutivas y ecológicas para los homínidos de Flores. El hecho de que sobrevivieran aislados en una isla hasta hace unos 50.000 años -compitiendo con depredadores de mayor tamaño, como los dragones de Komodo- sin necesidad de cazar ni utilizar el fuego dice mucho sobre el papel que desempeñaban dentro de un ecosistema insular».
Judith de Jorge

No, los árboles gigantes no tienen problemas para 'regar' sus partes más altas

3 semanas ago
Pensemos por un momento en todo lo que tenemos que hacer los humanos para que el agua fluya sin problemas hasta los pisos más altos de nuestros edificios. Bombas gigantescas, válvulas de contrapresión, depósitos intermedios, conductos blindados… Un auténtico derroche de energía y de ingeniería para lograr vencer, día tras día, a esa fuerza invisible y constante que llamamos gravedad.Pues bien, hasta ahora, la ciencia daba por sentado que, en la naturaleza, los árboles más altos también se enfrentaban exactamente al mismo tipo de problema. La enorme dificultad de llevar el agua desde las raíces hasta las ramas más elevadas se consideraba un freno natural que limitaba su altura. De hecho, desde finales de los años 90, la conocida como 'hipótesis de limitación hidráulica' sostenía que a medida que un árbol crece, el viaje del agua se vuelve tan largo y pesado que su transporte disminuye drásticamente. Lo cual, se pensaba, frenaba su crecimiento y los hacía extremadamente sensibles a la falta de lluvia. Cuanto más altos, más vulnerables.Pero un nuevo estudio recién publicado en 'Science' acaba de demostrar que esto no es así. Todas y cada una de las cerca de 73.000 especies de árbol conocidas en el mundo, incluso las más altas, no tienen el menor problema a la hora de regar sus copas, desafiando unas limitaciones que dábamos por sentadas. Sin importar su tamaño , todos los árboles son igualmente eficientes en esa tarea.Noticia relacionada general No No Primer mapa de la mayor infraestructura viva del mundo: la red de hongos de 'Avatar' también existe en la Tierra José Manuel NievesUn sistema hidráulico a prueba de fallosUn equipo internacional de investigadores, Bajo la dirección de científicos de las universidades británicas de Exeter y Cardiff, ha puesto el foco en la familia de las dipterocarpáceas, los árboles con flores más altos del mundo y los auténticos 'rascacielos' de las selvas tropicales asiáticas.«Los árboles -explica Lucy Rowland, de la Universidad de Exeter y coautora del estudio- contienen multitud de vasos delgados y huecos, y succionan el agua hacia arriba creando una baja presión en la parte superior». Si nosotros tratáramos de sorber líquido con una pajita desde una azotea a 80 metros de altura, la fuerza necesaria para lograrlo aplastaría el plástico al instante. Pero en los árboles esto no ocurre. «Estos vasos -continúa Rowland- han desarrollado intrincadas adaptaciones que pueden mantener el agua en forma líquida, incluso bajo las extremas bajas presiones requeridas para llevarla hasta la cima de árboles que de más de 80 metros».El 1% de los árboles más altos del mundo almacena más de la mitad de todo el carbono retenido por los bosquesLlegados a ese punto, la teoría clásica sostenía que la pura longitud de la 'tubería' y la acción de la gravedad acabarían asfixiando la fotosíntesis del árbol. Pero los datos reales dicen otra cosa: «Nuestros resultados -subraya la investigadora- desafían esto al mostrar que los sistemas hidráulicos de los altísimos árboles dipterocarpáceos han evolucionado perfectamente para su altura, y no sufren más que los pequeños si se ven expuestos a las mismas condiciones de sequía».El Niño, la prueba de fuegoPara comprobarlo sobre el terreno, los científicos se internaron en el Borneo malasio y monitorizaron ejemplares que iban desde los 7 hasta los 71 metros de altura. Y descubrieron que los gigantes han aprendido a compensar su talla de formas asombrosas: construyen canales de agua mucho más anchos cerca de la base (como una cañería maestra que empuja con más eficacia) y poseen hojas en sus cimas diseñadas para soportar un estrés hídrico extremo sin llegar a marchitarse.Para succionar agua hasta los 80 metros, las hojas crean presiones negativas extremas que destruirían cualquier tubería artificialY aún más, las mediciones en los troncos antes, durante y después de la brutal sequía generada por el fenómeno de El Niño en 2023-2024 confirmaron que los árboles gigantes no sufrieron ninguna pérdida de crecimiento ligada a su altura en comparación con sus vecinos más bajos. Habían superado el examen con nota.El hallazgo no es una mera curiosidad botánica, sino algo de lo que podría depender nuestro propio futuro. «Comprender a los árboles altos -advierte Paulo Bittencourt, de la Universidad de Cardiff y primer firmante del artículo- es vital porque el 1% más alto almacena más de la mitad del carbono sobre el suelo en los bosques».Los colosos vegetales compensan su tamaño ensanchando los conductos en la base y endureciendo las hojas en lo más alto de la copaLas predicciones que se venían usando en muchos modelos climáticos daban por sentado que estos colosos serían los primeros en caer ante las sequías por culpa de su supuesta debilidad hidráulica. «Esa predicción -añade Bittencourt- está incluida en algunos modelos de impacto del cambio climático, y nuestro estudio sugiere que esto podría no ser correcto». En otras palabras, las selvas son bastante más fuertes de lo que pensábamos.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Así logró este planeta sobrevivir a la destrucción de su estrella noticia Si Piden limitar los satélites en órbita a 100.000 cuando se prevén lanzar casi 2 millonesPalasiah Jotan, de la Universidad Checa de Ciencias de la Vida, concluye por su parte que «los árboles dipterocarpáceos dominan las selvas del Borneo malasio y son fundamentales para la ecología y la biodiversidad de la región. Como investigador malasio y coautor de este estudio, demostrar que incluso el más alto de estos árboles es hidráulicamente resistente a la sequía es un hallazgo que espero fortalezca los argumentos para proteger estos bosques de los efectos de un clima cambiante».
José Manuel Nieves

Así logró este planeta sobrevivir a la destrucción de su estrella

3 semanas 3 días ago
Los planetas, ya sean grandes o pequeños, rocosos o gaseosos, no surgen de la nada. Se forman a partir del material sobrante (polvo, roca y gas) que queda girando alrededor de las estrellas recién nacidas en forma de un anillo turbulento, el disco de acreción . Es decir, que todos los mundos que existen en el Universo están hechos del 'material sobrante' de la propia génesis estelar. Después, a través de un lento y azaroso proceso, las diminutas partículas del disco chocan y se fusionan, construyendo 'piezas' cada vez mayores, hasta convertirse por fin en planetas. Y una vez formados, la inmensa gravedad de sus 'estrellas madre' los ata a ella para siempre en una danza orbital eterna.Por norma general, este vínculo implica que las estrellas y sus planetas comparten un mismo destino: cuando las primeras envejecen y mueren, sus mundos suelen perecer también , destruidos o devorados por sus 'madres' en un verdadero infierno estelar. Pero hay excepciones.Por eso, cuando los astrónomos descubrieron en 2020 un planeta gigante orbitando una estrella muerta, lo primero que hicieron fue preguntarse cómo era posible que aquel mundo hubiera sobrevivido a la violenta caída de su anfitriona. Ahora, las últimas y reveladoras observaciones del Telescopio Espacial James Webb, recién publicadas en ' Nature ', podrían explicar, por fin, cómo este extraño exoplaneta pudo eludir su casi inevitable destrucción. Puede que el hallazgo suponga también una esperanza de supervivencia para algunos de los mundos de nuestro propio sistema cuando nuestro Sol muera, dentro de 5.000 millones de años. Aunque la Tierra no estará entre ellos .Noticia relacionada general No No Así fue el 'infierno' que modeló la Tierra hace 4.000 millones de años José Manuel NievesUn sistema estelar contra toda lógicaEl afortunado mundo, un auténtico coloso llamado WD 1856 b y cuya masa supera entre cuatro y once veces la de Júpiter, se encuentra a unos 80 años luz de la Tierra, en órbita alrededor de una extraña compañera: WD 1856+534, una pequeña enana blanca que forma parte de un sistema estelar triple, el tipo de 'cadáver' en el que también nuestro Sol está destinado a convertirse.Las enanas blancas son los densos y fríos restos que quedan cuando una estrella similar a la que alumbra la Tierra agota por completo su combustible y apaga su horno nuclear. Sólo queda un rescoldo, una enorme brasa de materia muy densa que se consume lentamente a lo largo de miles de millones de años.El planeta, por su parte, «es todo un bicho raro -explica Ryan J. MacDonald, investigador de la Universidad de St. Andrews y director del estudio-. Es más masivo y aproximadamente del tamaño de Júpiter, pero la enana blanca que orbita es del tamaño de la Tierra, por lo que el planeta es siete veces más grande que su estrella». No es la primera vez que los astrónomos encuentran un planeta orbitando a una enana blanca , pero si la primera que ven a uno que lo hace tan de cerca.El gigantesco planeta completa una vuelta alrededor de su cadáver estelar en apenas 1,4 días, una cercanía que los científicos creían completamente imposibleDe hecho, lo que más sorprendió a los astrofísicos fue la extrema cercanía de su órbita. Y es que el gigantesco planeta completa una vuelta entera alrededor de su estrella muerta en apenas 1,4 días, unas 50 veces más cerca de lo que la Tierra lo hace del Sol. Algo sin duda desconcertante porque, según las leyes de la astrofísica, esa debería ser una órbita imposible. Antes de colapsar en una enana blanca, en efecto, una estrella moribunda se hincha de forma desproporcionada, como un globo gigantesco, transformándose en lo que conocemos como una gigante roja. En esta virulenta fase, la estrella multiplica su tamaño original por más de cien, calcinando y engullendo cualquier objeto que ose estar cerca. Cuando nuestro Sol llegue a ese punto crítico, devorará a Mercurio, a Venus y, muy probablemente, a la propia Tierra. De modo que si WD 1856 b hubiera estado allí, tan cerca, habría sido aniquilado sin dejar rastro.James Webb resuelve el enigmaPara resolver el rompecabezas, MacDonald y su equipo recurrieron al Telescopio Espacial James Webb, la máquina más precisa jamás construida para escudriñar la atmósfera de mundos lejanos. Con él observaron cómo el gigante gaseoso pasaba por delante de su pequeña y pálida estrella en un fugaz tránsito que apenas duró 8 minutos.«Capturar suficiente luz para ver el espectro de WD 1856, y al mismo tiempo hacerlo lo suficientemente rápido como para no perderse el tránsito -asegura Victoria Boehm, investigadora de la Universidad de Cornell encargada de extraer los datos-, es algo que solo el Webb puede hacer». Las observaciones dieron su fruto. Y no solo eso, sino que lograron algo histórico: revelar signos de metano y nubes en el exoplaneta, siendo la primera vez que se caracteriza la atmósfera de un mundo que orbita una estrella muerta.Además de lo cual, los investigadores consiguieron un dato definitivo: la temperatura de la atmósfera del planeta. Y es que a pesar de recibir una luz estelar mucho más débil de la que emite una estrella 'viva', WD 1856 b desprende un fuerte calor infrarrojo propio. Según los datos, la temperatura del planeta ronda los 126 grados centígrados, lo que significa que está nada menos que 240 grados más caliente de lo que cabría esperar si su única fuente de calor fuera el escaso brillo de la enana blanca.Una 'fiebre' provocada por un largo viajeEse extraño exceso de calor resultó ser la clave del misterio. Christopher O'Connor, astrofísico de la Universidad Northwestern y coautor del artículo, logró rastrear el origen de esa 'fiebre térmica' retrocediendo en el tiempo. Como los planetas gigantes se enfrían a un ritmo predecible, los modelos matemáticos revelaron que WD 1856 b sufrió un colosal evento de calentamiento masivo mucho tiempo atrás: concretamente, entre 3.000 y 5.500 millones de años después de que la estrella se transformara en enana blanca.«A medida que el planeta se movía hacia el interior -relata O'Connor-, sus interacciones con la fuerte gravedad de la enana blanca causaron que se calentara considerablemente. Se ha estado enfriando desde entonces».La muerte estelar, escriben los científicos, no es el fin. Algunos planetas logran experimentar un futuro vibrante después de la muerte de su estrellaEl hallazgo resuelve el rompecabezas de su supervivencia. El gigante gaseoso no siempre ocupó esa órbita abrasadora. Según el estudio, al principio de su existencia permaneció en una órbita distante y segura, lo que le permitió sobrevivir intacto a los estragos de la destructiva fase de gigante roja. Y mucho después, influenciado por la gravedad de las otras estrellas de este remoto sistema triple, el planeta fue empujado sin remedio hacia el interior, rozando el cadáver de su estrella en una frenética danza gravitacional que lo dejó anclado allí.El futuro del Sistema SolarLa odisea de WD 1856 b no es solo una curiosidad lejana sino que, según los investigadores, es también un perturbador espejo de nuestro propio futuro. «Estamos acostumbrados -afirma MacDonald- a mirar hacia atrás en el tiempo cuando usamos telescopios, pero esta es la primera vez que hemos podido mirar hacia adelante para ver qué podría pasarles a los planetas exteriores alrededor del remanente de una estrella parecida al Sol. Es como usar una máquina del tiempo para asomarnos al futuro lejano de nuestro Sistema Solar».Si bien es poco probable que la Tierra logre esquivar la brutal llamarada final de nuestro Sol (su fase de gigante roja), este descubrimiento demuestra que mundos gigantes que estén lo suficientemente alejados, como Júpiter o Saturno, podrían no solo esquivar la aniquilación, sino encontrar una extraña segunda vida, migrando hacia el interior en un futuro remoto. Y es que, como afirman los astrónomos en su estudio, «la muerte estelar no es el fin; algunos planetas experimentan un futuro vibrante y animado después de la muerte de su estrella».
José Manuel Nieves

Hallan a 'Urokodia', la primera araña con colmillos

3 semanas 3 días ago
Científicos de Reino Unido y China hallan en el yacimiento de Chengjiang a 'Urokodia', un extraño fósil de 3 cm que ha resultado ser el 'eslabón perdido' que nos muestra los primeros colmillos arácnidos de la historiaDesde la temida y mortífera viuda negra hasta la araña radiactiva que le dio sus poderes a Spiderman, hay algo que sin duda define nuestro miedo instintivo a las arañas : su mordedura. Esos formidables colmillos, unas 'herramientas de caza' casi perfectas, han aterrorizado (y maravillado) a la humanidad durante milenios. Pero, ¿dónde, cuándo y cómo inventó la naturaleza un arma tan formidable?La respuesta acaba de emerger de las profundidades del tiempo geológico, hace la friolera de 518 millones de años . Sorprendentemente, la mordedura de las arañas no surgió en tierra firme, en alguna selva húmeda o desierto abrasador, sino bajo las frías aguas de un antiguo océano. Y, para colmo, el animal que 'estrenó' aquellos primeros colmillos se parecía más a un ciempiés que a cualquier araña actual.Noticia relacionada general No No Así se cría una reina: en cuna 'de lujo' y cuidada por un séquito de abejas hasta ahora desconocido Judith de JorgeBajo la dirección de científicos de las universidades de Leicester (Reino Unido) y Yunnan (China) un equipo internacional de investigadores ha hallado en un diminuto fósil llamado Urokodia la evidencia más antigua jamás registrada de los primeros colmillos similares a los de las arañas. El hallazgo se publica hoy en 'Nature'.Un monstruo en miniaturaLos arácnidos modernos, junto con los escorpiones, las garrapatas y los prehistóricos cangrejos herradura, pertenecen a un inmenso y extraordinariamente exitoso grupo de invertebrados conocidos como quelicerados. En la actualidad, este linaje domina múltiples ecosistemas terrestres y marinos y cuenta con más de 100.000 especies formalmente descritas por la ciencia. Pero a pesar de sus diferencias, a menudo evidentes a simple vista, todos sus miembros comparten ciertas características de diseño comunes: patas articuladas, un resistente exoesqueleto externo y, sobre todo, unos apéndices frontales hiper especializados llamados quelíceros.A simple vista, el primitivo fósil de Urokodia, dotado de grandes ojos pedunculados y un esqueleto segmentado, no se parece absolutamente en nada a las veloces arañas o escorpiones de la actualidadNo resulta exagerado considerar un quelícero como una especie de 'navaja suiza' anatómica, firmemente incrustada en el rostro del animal. Dependiendo de la especie , la herramienta funciona como unas poderosas pinzas para aferrar y despedazar a las presas, o como colmillos huecos en forma de aguja hipodérmica, diseñados para 'apuñalar' e inyectar un veneno paralizante. Sin embargo, rastrear el origen de estas sofisticadas estructuras en el registro fósil ha resultado, desde siempre, extremadamente difícil para los paleontólogos.Un hallazgo excepcionalHasta ahora, de hecho, informes y estudios previos como la investigación publicada en 2019, también en 'Nature', sobre el fósil Mollisonia plenomacula hallado en el esquisto canadiense de Burgess Shale, situaban la aparición de los primeros quelíceros en torno a hace 500 millones de años. Aquel hallazgo supuso un hito, pero dejaba interrogantes en el aire. Ahora, Urokodia no solo retrocede el reloj evolutivo casi 18 millones de años más, sino que nos muestra en directo los primeros 'balbuceos' de esta anatomía letal.Los restos de Urokodia fueron recuperados en el célebre (y prolífico) yacimiento de Chengjiang, en la provincia sureña de Yunnan, en China. No es casualidad que este trabajo vea la luz justo coincidiendo con el 42 aniversario del descubrimiento de este tesoro paleontológico, famoso a nivel mundial por preservar, increíblemente intactos, los delicados tejidos blandos de criaturas que vivieron durante la Explosión Cámbrica, un periodo que vio el mayor 'Big Bang' de la vida animal en la Tierra. Se trató, de hecho, de un momento en el que la evolución 'pisó el acelerador' y ensayó los diseños corporales más extraños imaginables, muchos de los cuales permanecen en la actualidad (Artrópodos, Cordados, moluscos, equinodermos...).Secretos revelados por los rayos XA simple vista, nuestro minúsculo protagonista no se parece en nada a las peludas arañas o a los acorazados escorpiones modernos. De hecho, tenía apenas entre 2 y 3 centímetros de largo, poseía grandes ojos que sobresalían de su cabeza montados sobre prominentes pedúnculos (de un modo muy similar a los ojos de un caracol), y hacía gala de un esqueleto fuertemente segmentado y múltiples extremidades articuladas que colgaban bajo la parte inferior de su esbelto y aplanado cuerpo.Pero los detalles de este espectacular fósil no fueron evidentes desde el principio, sino que estaban ocultos, adheridos en la matriz de la roca. Por eso, para no dañar la valiosa y delicada muestra durante su extracción, los investigadores emplearon modernas técnicas no destructivas de tomografía de rayos X. Básicamente, fue como hacerle un escáner médico a una piedra prehistórica. Los resultados, descritos meticulosamente en el artículo de Nature, dejaron sin aliento al equipo: la roca había momificado, casi intacta, gran parte de la anatomía blanda del animal.El hallazgo rempuja el reloj evolutivo de los arácnidos mucho más atrás en el tiempo de lo que se creía, revelando la auténtica 'fase beta' de sus letales colmillosY allí, justo detrás de sus grandes ojos pedunculados, estaban los quelíceros. Surgían de la cabeza como dos minúsculas extremidades frontales en forma de pinza. Eran, sin lugar a duda, los precursores exactos, la auténtica 'fase beta' evolutiva, de los letales colmillos de las arañas actuales.Yu Liu, líder de la investigación en la Universidad de Yunnan y profesor visitante en la Universidad de Leicester, relata así la emoción del hallazgo: «Estábamos utilizando análisis de tomografía de rayos X de estos fósiles para revelar su anatomía blanda enterrada en las rocas durante cientos de millones de años, cuando de repente notamos las extremidades en forma de pinza en la parte delantera del animal. Supimos de inmediato que se trataba de un fósil muy emocionante y, de hecho, de un ancestro lejano de los quelicerados vivos, como escorpiones y arañas».Respirar bajo el aguaPero Urokodia, además, guardaba una segunda sorpresa en su anatomía. Los escáneres en tres dimensiones, en efecto, revelaron unas estructuras muy inusuales en sus patas, unos pliegues que los científicos dedujeron que actuaban como 'branquias en libro' para facilitar la respiración bajo el agua.Podemos imaginar un libro con sus páginas ligeramente separadas y sumergido por completo en una corriente de agua. A medida que el líquido fluye por los minúsculos espacios entre las 'páginas' (que en realidad son finísimas y tupidas láminas de tejido vascularizado), el animal extrae con gran eficacia el oxígeno disuelto. Se trata exactamente del mismo y sofisticado mecanismo respiratorio que siguen utilizando en la actualidad los quelicerados acuáticos modernos, como el ancestral cangrejo herradura, que a pesar de su apariencia (y de su nombre) está más emparentado con las arañas que con los crustáceos.Como linaje biológico, los quelicerados han demostrado ser uno de los grupos de seres vivos con mayor éxito adaptativo de toda la historia de la Tierra. Conquistaron primero las vastas profundidades de los océanos primitivos y, millones de años más tarde, emergieron a la superficie para convertirse en unos formidables cazadores terrestres. Y ahora, gracias a este pequeño hallazgo chino, el registro fósil nos confirma que sus antepasados llevan diseñando y perfeccionando sus 'armas' desde hace más de 500 millones de años.«Urokodia -explica Mark Williams, de la Universidad de Leicester y coautor del estudio- formaba parte de un antiguo ecosistema de más de 200 tipos diferentes de animales que vivían en los mares hace 518 millones de años. Estos fósiles espectacularmente conservados proporcionan una visión real de cómo evolucionaba la vida en nuestro planeta en los albores mismos de la vida animal».A pesar de que películas como 'Aracnofobia', '¡Tarantula!' 'Arac Attack' o 'Lavalantula' (entre otras muchas) se empeñen en presentar a las arañas como una amenaza espantosa y mortífera para el ser humano, la ciencia nos ha enseñado que la inmensa mayoría de las especies conocidas son completamente inofensivas para nosotros. Y que sus mordeduras no son más que el fruto de una fascinante y bien calculada obra maestra de la evolución, diseñada milímetro a milímetro desde tiempos inmemoriales para cazar pequeñas presas.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La NASA se prepara: alunizadores, un rover de Marte y un balón de fútbol si EE.UU. gana el Mundial noticia Si Así fue el 'infierno' que modeló la Tierra hace 4.000 millones de añosSe trata, en definitiva, de una historia de éxito biológico sin precedentes que, como acaba de demostrarse, dio comienzo de forma silenciosa con un extraño nadador de apenas tres centímetros nadando en los mares prehistóricos de la antigua China.
José Manuel Nieves

Astrónomos piden limitar el número de satélites en órbita a 100.000 cuando se prevén lanzar casi 2 millones

3 semanas 3 días ago
Compañías como SpaceX, del multimillonario Elon Musk, prevén lanzar en los próximos años más de 1,7 millones de satélites en órbita, algunos de ellos extremadamente brillantes. Estas constelaciones proporcionarán, entre otros servicios, internet de alta velocidad a cualquier rincón del planeta. Sin embargo, los astronómos llevan tiempo advirtiendo de que estos artefactos pondrán en peligro la observación del cielo nocturno al restarle oscuridad. Un último estudio al respecto, llevado a cabo por el Observatorio Europeo Austral (ESO), prevé «consecuencias devastadoras para la astronomía» si no se ponen límites. Según el informe, para salvaguardar nuestra capacidad de observar las estrellas con telescopios modernos, no deberían orbitar la Tierra más de 100.000 satélites tenues, es decir, por debajo de lo que puede detectar el ojo humano a simple vista. Desde luego, el número es muy inferior a las ambiciones de Musk y otros magnates tecnológicos. Desde 2019, el número de satélites en órbita terrestre ha aumentado rápidamente, hasta superar actualmente los 14.000, entre los que predominan los de telecomunicaciones Starlink, de SpaceX. Las propuestas para nuevos lanzamientos también han aumentado. La compañía de Musk planea enviar un millón más para centros de datos espaciales, lo que, según ESO, alteraría significativamente la apariencia del cielo. El nuevo estudio muestra que, durante una gran parte de cada noche, cientos de satélites serían visibles y, en ciertos momentos, hasta varios miles, similar al número de estrellas que podrían observarse a simple vista bajo buenas condiciones. Otras constelaciones de satélites previstas, como el Cinnamon, de E-Space, y el CTC-1 y 2, de China, añadirían cientos de miles de satélites más en órbita, agravando el problema.La empresa Reflect Orbital, una start-up estadounidense, pretende lanzar una constelación de satélites muy grandes en forma de espejo para proporcionar luz solar por la noche, con haces reflejados que se extienden al menos cinco kilómetros sobre la superficie terrestre. Tienen la intención de comenzar este año con un satélite prototipo en órbita, aumentando su población de satélites a 50.000 para 2035. Según el estudio, estos satélites serían los más brillantes jamás puestos en órbita, con consecuencias dañinas para los cielos oscuros en la Tierra. Noticia relacionada general No No Los cohetes de Elon Musk dejan metales en la atmósfera que pueden afectar al clima José Manuel NievesPara Olivier Hainaut, astronómo en ESO, estamos llegando «más allá del límite» de lo que la astronomía puede soportar. Los cálculos de Hainaut muestran que toda la constelación de Reflect Orbital llenaría el cielo nocturno con cientos de satélites muy visibles. Visto desde dentro de un haz reflejado, el satélite que emite la luz solar parecería cuatro veces más brillante que la Luna llena. Incluso si ningún satélite apuntara su haz directamente a un observador, cada uno sería tan brillante como el planeta Venus, la 'estrella del alba'. Desde una ciudad contaminada por la luz, como Múnich (Alemania), estos cientos de satélites serían las únicas 'estrellas' visibles en el cielo nocturno.Estas propuestas, combinadas con otras consideradas en el estudio, iluminarían drásticamente el cielo nocturno, dificultando la capacidad de la humanidad para observar objetivos cósmicos tenues, incluyendo galaxias lejanas, algunos planetas similares a la Tierra alrededor de otras estrellas e incluso asteroides potencialmente peligrosos para nosotros.Cantidad prevista de dispersión de la luz causada por los 50.000 satélites que prevé lanzar la empresa Reflect Orbital. ESO/O. HainautCielos más clarosHainaut explica que «los satélites, iluminados por el Sol, son mucho más brillantes que galaxias lejanas. Cuando un satélite cruza lo que observamos, deja una estela brillante en nuestra imagen, arruinando la observación de lo que sea que esté detrás».Para calcular el impacto de este y otros efectos de las constelaciones de satélites en las observaciones astronómicas, Hainaut simuló las posiciones, el movimiento y el brillo de todas las constelaciones de satélites presentes y planificadas para el futuro.El investigador estudió la megaconstelación de satélites de SpaceX, revelando que, en observaciones nocturnas de dos horas obtenidas con el VLT (Very Large Telescope) de ESO (en el Observatorio Paranal, en Chile), aparecían decenas de estelas en cada imagen, representando pérdidas de campo de visión de hasta un 28%. Esto supone que los satélites serían lo suficientemente tenues como para no verlos a ojo bajo buenas condiciones. Si fueran un poco más brillantes, algunos instrumentos se verían aún más afectados: por ejemplo, para una cámara como la del Observatorio Vera C. Rubin, de la Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU., esto haría inutilizables la mayoría de sus imágenes durante varias horas cada noche. El Rubin, ubicado en el norte de Chile, está equipado con la cámara digital más grande del mundo (3.200 megapíxeles), y estudia la materia oscura, la energía oscura, asteroides, supernovas y la Vía Láctea.La megaconstelación de Space X podría inutilizar las imágenes durante varias horas cada noche de un observatorio como el Rubin en ChileLas simulaciones de Hainaut asumían que ningún satélite de la empresa Reflect Orbital apuntaría su haz directamente hacia o cerca de un observatorio. Aun así, el rastro de un solo satélite espejo podría estropear una observación con una cámara como la del Observatorio Rubin. Con toda la flota de satélites Reflect Orbital en órbita, todas las imágenes de una cámara así se perderían cuando los satélites fueran iluminados por el Sol.Además, la luz de los satélites puede contaminar todo el cielo. Los satélites demasiado tenues para ser vistos a ojo, producen directamente un velo de luz 'difusa', mientras que la luz de los brillantes se 'dispersa' en todas direcciones al atravesar la atmósfera. Ambos efectos aumentan el brillo general del cielo nocturno. Las constelaciones muy brillantes, como la de Reflect Orbital, tendrían un efecto particularmente significativo en el brillo del cielo de fondo. Con los 50.000 satélites Reflect Orbital al completo, el cielo sería hasta tres o cuatro veces más brillante en general.«Amenaza existencial»Hainaut concluye que los 1,7 millones de nuevos satélites propuestos tendrían consecuencias drásticas para la astronomía terrestre. Estos impactos solo pueden evitarse limitando el total, tanto de los satélites existentes como futuros, a 100.000 satélites lo suficientemente tenues como para no verse a simple vista desde un lugar oscuro. «No es un número fijo, no podemos decir que 99.999 sea bueno y 100.001 sea malo: claramente preferiría 50.000», afirma el científico. «Pero 100.000 causa pérdidas a un nivel similar a otras pérdidas técnicas, como fallos de equipamiento». Sin embargo, añade, los satélites deben ser más tenues que la magnitud visual 7; si algunos de ellos son demasiado brillantes — por encima del umbral mínimo para la visibilidad a simple vista — el número total tendría que ser mucho menor.Reflect Orbital pretende lanzar 50.000 satélites muy grandes en forma de espejo para proporcionar luz solar por la noche. Harían el cielo hasta cuatro veces más brillanteSpaceX y Reflect Orbital, responsables de las propuestas más extremas, han solicitado permiso para lanzar sus satélites ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. Este nuevo estudio ha servido de base para que ESO, en colaboración con la Royal Astronomical Society del Reino Unido y la Unión Astronómica Internacional, respondan a la FCC sobre estas propuestas.«La FCC recibió más de 1.800 comentarios sobre Reflect Orbital y casi 1.500 comentarios sobre la solicitud por parte de SpaceX», explica Betty Kioko, responsable de coordinar la respuesta de ESO a las propuestas. «La pelota está ahora en el tejado de la FCC y estamos a la espera de ver las decisiones que toman en ambos casos. Para la astronomía óptica esto es una amenaza existencial, y esperamos que los reguladores compartan esa visión».El diagrama muestra el número de satélites que serían visibles sobre el del VLT (Very Large Telescope) de ESO si SpaceX lanza su constelación, prevista en un millón de satélites. ESO/O. Hainaut«La astronomía genera un enorme valor para la humanidad, incluyendo aspectos científicos, técnicos, económicos y educativos, y nos ayuda a entender nuestro lugar en el Universo», afirma el Director General de ESO, Xavier Barcons. «El gran número de satélites planeados en órbita baja terrestre desafía esa capacidad, subrayando la necesidad de limitar futuros lanzamientos de satélites y que la comunidad astronómica, la ingeniera y las personas responsables de operar los satélites, además de otros actores, trabajen juntos para adoptar medidas estrictas de mitigación».Enviar miles de satélites también tiene implicaciones ecológicas. La contaminación lumínica puede afectar la salud y el funcionamiento de la vida en la Tierra, al alterar los relojes biológicos y los ecosistemas. Las grandes constelaciones también tienen impactos directos en la calidad del aire debido a los numerosos lanzamientos necesarios para enviar y mantener miles de satélites, así como a la contaminación atmosférica causada al quemarse en la reentrada, al final de su vida útil. MÁS INFORMACIÓN noticia Si La NASA se prepara: alunizadores, un rover de Marte y un balón de fútbol si EE.UU. gana el Mundial noticia Si Así fue el 'infierno' que modeló la Tierra hace 4.000 millones de años«La órbita baja de la Tierra es una orilla celeste que aporta un valor inmenso a la vida moderna, desde la conectividad global hasta nuestro acceso claro al universo. Sin embargo, debemos gestionar la huella de megaconstelaciones para asegurar que este recurso permanezca prístino y accesible para las futuras generaciones», concluye Hainaut.
Judith de Jorge

La NASA prepara la gran vuelta a la Luna: alunizadores, un rover de Marte y un balón de fútbol si EE.UU. gana el Mundial

3 semanas 4 días ago
La NASA continúa avanzando en sus planes para establecer una presencia permanente en la Luna. Este martes, el administrador de la agencia espacial, Jared Isaacman, y el malagueño Carlos García-Galán , responsable del desarrollo de la primera base lunar, anunciaron cuatro nuevos contratos para enviar alunizadores no tripulados a la superficie lunar en 2028.Los planes incluyen también la posibilidad de desplegar un nuevo rover similar a los utilizados en Marte y hasta un curioso objeto: un balón de fútbol. El objetivo de Estados Unidos es convertirse en pionero en la exploración del polo sur lunar, una región donde los científicos creen que existen importantes reservas de agua en forma de hielo, un recurso clave para la futura creación de asentamientos humanos permanentes fuera de la Tierra.La NASA ha seleccionado para estas nuevas misiones a tres compañías que ya contaban con contratos previos dentro del programa de Servicios Comerciales de Carga Lunar (CLPS): Astrobotic, Firefly Aerospace e Intuitive Machines. Las tres empresas ya han intentado alunizajes, con distintos niveles de éxito. «Nuestros socios están haciendo un gran esfuerzo y demostrando un fuerte compromiso para acelerar nuestro objetivo de establecer una presencia a largo plazo en la superficie lunar», señaló García-Galán, quien explicó que la inversión total en estos proyectos alcanzará aproximadamente los 600 millones de dólares.Noticia relacionada general No No La NASA elige la nave de Jeff Bezos para arrancar la primera colonia en la Luna este otoño Patricia BioscaEn concreto, Astrobotic recibirá 297,9 millones de dólares para realizar dos entregas, mientras que Firefly Aerospace contará con 144,2 millones de dólares e Intuitive Machines con 148,3 millones para una misión cada una. Todas ellas están previstas para 2028 y utilizarán versiones mejoradas de diseños de módulos de aterrizaje ya probados, con el objetivo de aumentar la frecuencia de vuelos hacia la Luna.Estos contratos se suman a otras misiones ya anunciadas, como la primera operación del alunizador Blue Origin Mark I Endurance, aunque este proyecto afronta un importante desafío después de que su cohete New Glenn sufriera un fallo durante una prueba en mayo. «Estamos en estrecho contacto con los ingenieros de Blue Origin y están haciendo un trabajo increíble; pero también valoraremos otras opciones si la compañía no está lista en los plazos requeridos», ha señalado García-Galán. En teoría, el Mark I estaba programado para lanzarse a finales de este año, pero la total destrucción de la plataforma de lanzamiento así como la investigación de qué pudo pasar en el test del New Glenn, que acabó totalmente en llamas, podría retrasar el calendario. Noticia relacionada general No No La participación de Jeff Bezos en el regreso a la Luna, en la picota por la monstruosa explosión de su cohete en Florida Judith de JorgeTambién figura entre las compañías seleccionadas SpaceX, la empresa de Elon Musk que tampoco atraviesa su mejor momento. Su lanzador Starship, un sistema híbrido entre cohete y nave con el que el magnate pretende no solo regresar a la Luna, sino abrir el camino hacia Marte y más allá, acumula retrasos en su desarrollo y todavía no ha logrado completar una misión orbital totalmente exitosa. Todo ello pese a que el vehículo ha sido diseñado para ser completamente reutilizable, una característica clave para reducir los costes de los futuros viajes espaciales.Además, la NASA ha elegido a Astrolab y Lunar Outpost para desarrollar los primeros vehículos lunares autónomos que, en futuras misiones tripuladas, serán utilizados por los astronautas sobre la superficie del satélite.Un rover marciano, ¿a la Luna?Isaacman también reveló que la NASA estudia enviar a la Luna el vehículo Promise ('Promesa', en inglés), una evolución del rover Perseverance que actualmente explora Marte. «Aún hay muchas cuestiones que tenemos que resolver, como la supervivencia durante las extremas noches lunares, la radiación o el impacto de meteoritos», explicó García-Galán.Aunque la NASA no ha ofrecido muchos detalles, sí mostró imágenes de las pruebas realizadas en el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL), donde se pudo ver al vehículo realizando ensayos. La misión de Promise sería estudiar la superficie y el subsuelo lunar, además de identificar recursos útiles para futuras expediciones tripuladas.Un balón de fútbol a la LunaLa nota más llamativa del anuncio llegó con una referencia al Mundial de fútbol. «Si Estados Unidos gana el Mundial, encontraremos la manera de llevar un balón de fútbol en estos alunizadores», bromeó Isaacman.García-Galán respondió recordando que para lograrlo Estados Unidos tendría que «vencer a España en los cuartos de final», dejando abierta la incógnita sobre qué ocurrirá en el torneo.Isaacman explicó que le gustaría repetir la hazaña de Allan Shepard , el astronauta que durante una misión del programa Apolo llevó ocultos un palo de golf y dos pelotas con las que jugó sobre la superficie lunar. «Todavía no sé en qué alunizador podremos hacerlo, pero si ganamos, lo haremos», afirmó.La NASA ya ha identificado varios puntos potenciales de aterrizaje en el polo sur lunar. En los próximos vuelos se enviarán instrumentos científicos, vehículos experimentales, los primeros prototipos de reactores nucleares y drones destinados a preparar la construcción de la primera base lunar permanente, prevista para 2032. La carrera espacial con ChinaEsta nueva ofensiva lunar de la NASA se enmarca en una nueva carrera espacial en la que Estados Unidos y China compiten por convertirse en la primera potencia en establecer una presencia permanente en la Luna. Pekín ha avanzado con rapidez a través de su programa lunar, con misiones robóticas cada vez más ambiciosas y el objetivo declarado de enviar astronautas a la superficie lunar a partir de 2030, tan solo dos años después del plazo que se ha fijado la administración de Trump, quien quiere conseguir el regreso de astronautas estadounidenses antes de que se acabe su mandato.
Patricia Biosca

Así fue el 'infierno' que modeló la Tierra hace 4.000 millones de años

3 semanas 4 días ago
Un nuevo estudio publicado en ' Science ' y liderado por científicos de las Universidades Curtin y Tecnológica de Queensland acaban de revelar que la fuerza dominante que modeló la Tierra primitiva fue el bombardeo continuo de asteroides. En un Sistema Solar aún en plena formación y durante varios cientos de millones de años, en efecto, aquellos impactos recurrentes inyectaron colosales cantidades de calor en las entrañas del planeta, retrasando significativamente la formación de continentes estables. La investigación concluye que durante el Hadeico, hace más de 4.000 millones de años, nuestro mundo fue bombardeado con una frecuencia extrema, transmitiendo una enorme cantidad de energía térmica hacia lo más profundo de su estructura. Lejos de la imagen de un planeta temprano en relativo reposo, los nuevos hallazgos dibujan una Tierra mucho más caliente, frágil e inestable, confirmando así las condiciones extremas que los científicos y geólogos llevan proponiendo desde hace varias décadas.Un estudio de 2021 ya había 'adelantado' en 500 millones de años la aparición de los primeros continentes (hasta hace unos 3.700 millones de años). Pero no resolvió el que es uno de los mayores enigmas de la geofísica: la práctica ausencia de rocas que den testimonio de los primeros 500 millones de años de historia terrestre.Noticia relacionada general No No El hallazgo de una 'Pompeya botánica' cambia lo que sabíamos sobre las plantas con flores José Manuel Nieves500 millones de años sin una corteza sólidaDe hecho, y a pesar de que nuestro planeta tiene aproximadamente 4.540 millones de años, apenas se conservan algunos diminutos cristales de circón de sus etapas iniciales (para algunos, restos de antiquísimos continentes perdidos ), y no existe ninguna placa de corteza rocosa intacta de aquel periodo. Y ahora, el nuevo artículo acaba de demostrar que la razón fundamental que explica esa ausencia vino del espacio.Tim Johnson, investigador principal del Instituto Curtin para Soluciones en Geociencias, señala que es un error conceptual minimizar el alcance de estas colisiones cósmicas. «Existe la tentación -afirma- de pensar en los grandes impactos como eventos de corta duración que dejan una cicatriz en la superficie de un planeta y luego pasan. Pero el Sistema Solar primitivo estaba lleno de colisiones, y la Luna conserva esa historia a simple vista. Esos impactos transportaron enormes cantidades de energía, y esa energía tenía que ir a alguna parte».La investigación detalla que aquel violento excedente térmico mantuvo a la incipiente corteza terrestre en un estado de debilidad estructural, parcialmente fundida y altamente elástica, lo que hacía imposible que las formaciones rocosas sólidas sobrevivieran. Podemos comparar aquella corteza terrestre primitiva con la escoria endurecida que se forma sobre un crisol de metal fundido. Si se deja reposar, la superficie se enfría y se asienta. Sin embargo, en el Hadeico, los inmensos asteroides actuaban como proyectiles que rompían repetidamente esta frágil costra, hundiéndola en el interior hirviente para ser fundida y reciclada una y otra vez.El manto, recalentadoCraig O'Neill, de la Universidad Tecnológica de Queensland y coautor del estudio, explica que las simulaciones informáticas de su equipo demostraron que las secuelas de los impactos penetraron muy profundamente en la arquitectura planetaria. «En la Tierra primitiva -dice el investigador-, gran parte de esa energía se habría transferido en forma de calor hacia el manto terrestre, la capa gruesa inmediatamente debajo de la corteza. Lo cual habría provocado que el manto situado debajo y alrededor del lugar del impacto se elevara y se fundiera, produciendo grandes volúmenes de magma».El asedio orbital forzó un reciclaje masivo que imposibilitó la tectónica de placas tal y como la entendemos hoy. «En su lugar -remata O'Neill-, los impactos habrían ayudado a mantener la corteza caliente, débil y móvil, al tiempo que impulsaban la fusión y el reciclaje a escala planetaria durante decenas a cientos de millones de años después de la colisión inicial».Noticia relacionada general No No La «intrigante roca» de Marte arroja nuevas pistas sobre posible vida antigua en el planeta rojo Patricia BioscaEstos nuevos datos se integran y complementan con sólidas investigaciones previas. En 2014, , por ejemplo, el investigador Simone Marchi, del Instituto de Investigación del Suroeste, publicó un informe en 'Nature' que ya cuantificaba la brutalidad de este castigo cósmico. Según las modelizaciones de Marchi, durante el Hadeico, la Tierra fue golpeada por hasta 200 objetos con un diámetro superior a los 100 kilómetros. Basta pensar que cada uno de aquellos impactos liberó una energía al menos mil veces superior a la del asteroide de 'solo' 10 kilómetros que aniquiló a los dinosaurios hace 66 millones de años.Aquel auténtico 'aluvión térmico' no solo hacía hervir los océanos en formación, sino que modeló el futuro químico del planeta. Según Johnson y O'Neill, estas asfixiantes condiciones facilitaron, paradójicamente, un procesamiento geoquímico esencial: «Al mismo tiempo -escriben en Science-, esas condiciones habrían ayudado a producir una corteza más rica en sílice, que más tarde se convirtió en la base de los continentes».El fin del 'infierno geológico'La cronología de este auténtico 'infierno geológico' tiene una frontera clara. El punto de inflexión ocurrió hace aproximadamente 3.900 millones de años, coincidiendo con el fin de la etapa más violenta del llamado Bombardeo Intenso Tardío. Al reducirse la frecuencia de los proyectiles espaciales masivos, la temperatura del manto comenzó a descender, permitiendo por fin la estabilización de los primeros continentes.«Es evidente por la Luna -argumenta Johnson- que, hace unos 3.900 millones de años, el efecto global del calentamiento por impactos se volvió mucho menos importante. Y esa es también la época en la que la Tierra empezó a preservar su corteza continental. Parece poco probable que eso sea una coincidencia».En definitiva, la Tierra no nació como el oasis rocoso y estable que conocemos hoy, sino de un infierno en forma de continuo y abrasador martilleo espacial que, sin embargo, se sirvió al planeta para procesar sus elementos pesados y forjar, sobre un océano de magma, la base tectónica que más tarde permitiría la vida .
José Manuel Nieves

De la espina de pescado al gancho de acero: 40.000 años de evolución del anzuelo

3 semanas 5 días ago
La historia de inventos que nacieron por casualidad está llena de ejemplos fascinantes. La penicilina, los rayos X o la radioactividad surgieron cuando alguien estaba buscando algo completamente diferente y encontró, sin pretenderlo, una solución que cambiaría el mundo. Pero hay un invento mucho más antiguo, silencioso y cotidiano que también tiene en su origen una historia de esta naturaleza: el primer anzuelo.El anzuelo que hoy vemos en cualquier tienda de pesca, fabricado en acero inoxidable o carbono, con formas precisas y tamaños variados, es el resultado de milenios de evolución tecnológica. Sin embargo, su nacimiento no fue el producto de un plan maestro, sino el fruto de la observación aguda de un ser humano prehistórico que, al enfrentarse al desafío de conseguir alimento del agua, encontró una solución inesperada.El contexto de la pesca primitivaPara entender cómo surgió el anzuelo, hay que retroceder mucho antes de que existiera la escritura. En ese momento la pesca ya era una actividad fundamental para la supervivencia de muchas comunidades. Los primeros pescadores utilizaban métodos directos y rudimentarios: redes realizadas con fibras vegetales, arpones de madera o hueso , y simplemente con las manos, atravesando peces en aguas poco profundas.Noticia relacionada general No No Ciencia por serendipia La alcayata: de tropiezo medieval a soporte imprescindible Pedro GargantillaEstos métodos funcionaban, pero tenían limitaciones evidentes. Requerían proximidad al pez, mucha fuerza y sorteaban la suerte de encontrarse con la presa en el momento adecuado. No existía una forma de enganchar al pez a distancia, de forma más segura y eficiente. La pregunta que se planteaban nuestros antepasados era sencilla pero profunda: ¿cómo atrapar un pez sin tener que embestirlo, sin necesidad de acercarse tanto y con una mayor seguridad de que no escapará?El momento de la serendipiaEl escenario más probable es que un ser humano prehistórico, al trabajar con huesos, conchas o espinas de pescado, notara que una pieza curvada o con un gancho natural tenía una propiedad especial: una vez que algo la mordía o se enganchaba, resultaba muy difícil de soltar.Imaginemos por un momento a un pescador del Paleolítico superior, hace más de 40.000 años, limpiando un pescado que había capturado. Al extraer las espinas, una de ellas, afilada y ligeramente curvada, se le clava en el dedo. En lugar de desecharla, guarda la pieza porque le parece interesante. Tiempo después, atando esa espina a una cuerda hecha de fibras vegetales, la introduce en el agua como cebo. Cuando un pez muerde y es tirado, la espina se engancha en su boca y no se suelta.Ese momento, aparentemente insignificante, fue revolucionario. Nuestros antepasados comenzaron a reproducir la forma, trabajando huesos y conchas para crear piezas curvadas afiladas, diseñadas específicamente para engancharse en la boca del pez. Así nació el primer anzuelo.La evidencia arqueológicaLa arqueología ha confirmado que el anzuelo es una de las herramientas más antiguas de la humanidad. Los científicos consideran que el primer anzuelo definitivo de la historia tiene más de 40.000 años y fue hallado en una remota isla del Pacífico, en Timor Oriental. Los restos encontrados consistían en piezas de concha de molusco trabajadas, con forma de gancho y agujeros para atarlas a líneas de pesca.Otras fuentes sitúan los primeros anzuelos en el período neolítico, hace unos 8.000 años antes de Cristo, fabricados con huesos y conchas de moluscos. Estos anzuelos primitivos eran mucho más grandes que los actuales, pues estaban pensados para peces de mayor tamaño y hechos con materiales disponibles en el entorno natural.Lo más interesante es que algunos estudios sugieren que los primeros anzuelos fueron creados por mujeres. La pesca en aguas poco profundas, junto con la recolección de moluscos, era una actividad que realizaban las mujeres en muchas comunidades prehistóricas, y fueron ellas quienes, probablemente, observaron la utilidad de las conchas y huesos curvados.La evolución del anzueloUna vez que se comprendió el principio del anzuelo, la evolución tecnológica comenzó a trabajar sobre él. Los primeros anzuelos de hueso y concha dieron paso a los realizados en cobre, cuando el ser humano descubrió la metalurgia. Los egipcios ya utilizaban anzuelos de cobre hace más de 5.000 años, y los romanos perfeccionaron su diseño, fabricando piezas de bronce con formas más refinadas.Con el paso de los siglos, el anzuelo se fue especializando. Se crearon tamaños diferentes para diferentes peces, formas específicas para diferentes tipos de cebo, y materiales más resistentes que no se oxidaban en el agua salada. El acero inoxidable, el carbono y los recubrimientos anticorrosión son el resultado de siglos de perfeccionamiento técnico.La diferencia con otros inventos es que el anzuelo es tan simple y natural, que su invención pudo ocurrir de forma independiente en múltiples lugares del mundo. Las comunidades costeras de todos los continentes llegaron a la misma solución: un gancho pequeño que se engancha en la boca del pez. Esto demuestra que la serendipia no es solo cuestión de suerte, sino de observación atenta y capacidad de aprovechar lo que el entorno ofrece.
Pedro Gargantilla

Hallan el primer hueso de dinosaurio de la Antártida tras 40 años olvidado en un cajón

3 semanas 5 días ago
Fue desenterrado en 1985, pero en un primer momento el equipo que lo encontró no estaba seguro de qué se trataba dado su aspecto discreto, incluos llegó a pensar que se trataba de un reptil marino, por lo que se guardó en la colección de geología del Estudio Antártico Británico (BAS, por sus siglas en inglés), con sede en Cambridge. Cuarenta años después, unos paleontólogos han estudiado el especímen y han confirmado que pertenece a un titanosaurio y lo convierte en el primer hueso de dinosario encontrado en la Antártida.En concreto, la pieza analizada pertenece a un hueso de la cola de esta especie, que incluía a los dinosarios más grandes que han existido en la Tierra.Este descubrimiento, que ha adelantado la BBC, es importante para conocer cómo vivía el titanosaurio en una parte del mundo donde se han hallado muy pocos fósiles .Noticia relacionada general No No Hallan en la Patagonia a «patas flacas», uno de los dinosaurios más pequeños del mundo Judith de Jorge«Solo cuando empiezas a pensar '¿qué hay en este cajón?', a veces te encuentras con algo y piensas: 'Ah, esto parece interesante'», señaló el Dr. Mark Evans, quien descubrió el fósil entre miles de ejemplares traídos de las expediciones a la Antártida a lo largo de las décadas.«Vértebra de un reptil gigante»El ejemplar fue recogido en la isla de James Ross y registrado en el cuaderno del geólogo Mike Thomson a fecha 9 de diciembre de 1985 con la referencia «vértebra de reptil grande» acompañado del tamaño, 10 centímetros de ancho.El Dr. Evans cree que su descubridor probablemente pensaba que se trataba de un reptil marino, pero él cuando lo vio rápidamente lo asoció con un dinosario y, por la fecha, habría sido el primer fósil de dinosaurio hallado en el continente.Para confirmar sus sospechas llamó al profesor Paul Barrett del Museo de Historia Natural (NHM), que señaló al cogerlo que, pese a no ser llamativo, tenía «una forma muy peculiar». El profesor señaló un hueco en el extremo del fósil, así como una protuberancia en otro lado que para él no dejaba lugar a dudas de que se trataba de un titanosario . «Esta combinación de características es completamente única en este tipo de dinosaurios».Un ejemplar pequeñoHerbívoros de cuatro patas, los titanosaurios fueron los últimos de los saurópodos y que alcanzaron su máxima diversidad en el Cretácico Superior, hace 82 millones de años, al final de la era de los dinosaurios.Su enorme figura, con unos hombros más anchos que la pelvis y unas patas de más del doble de altura que un ser humano adulto, se paseó por Asia, América, Europa -el mayor nido de titanosuarios descubierto en el continente se encuentra en Cataluña-, África y Australia. Sin embargo, apenas se han encontrado un centenar de fósiles de esta especie en todo el mundo.Se estima que llegaron a medir unos 37,2 metros de largo, 20 metros de alto con el cuello erguido y habrían tenido un peso de 77 toneladas. Según el tamaño del hueso de cola hallado, los científicos estiman que el titanosaurio antártico medía unos 7 metros, por lo que podría tratarse de un dinosaurio joven o simplemente un adulto de menor tamaño que rompía con la tendencia del resto del grupo.
Lorena Gamarra

Los expertos auguran «miles de réplicas» de los terremotos de Venezuela en las próximas semanas

3 semanas 5 días ago
Mientras aún se buscan supervivientes entre los escombros de las zonas afectadas de Venezuela por los dos terremotos de 7,2 y 7,5 que azotaron el país el pasado miércoles, la tierra bajo sus pies sigue rugiendo. Centenares de réplicas (y subiendo) se han podido sentir desde entonces, un hecho que hace augurar que la cifra de víctimas, hasta ahora en 1.719 (17 de ellas españolas) y de los 3.150 heridos seguirá aumentando en las próximas horas. El último sismo registrado hace apenas unas horas ha escalado hasta una magnitud de 4,6 . Con hipocentro (el lugar exacto donde se genera el terremoto) muy cerca de Caracas y La Guaira , y a tan solo 10 kilómetros de profundidad, estas réplicas, si bien mucho más débiles que los terremotos originales, «pueden ser terribles si son de baja profundidad y cercanas a los edificios e infraestructuras dañadas previamente», explica Raúl Pérez, geólogo de emergencias del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y miembro del Grupo de Asesoramiento de Emergencias del CSIC. Hasta el momento, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas ( Funvisis ) ha registrado un total de 355 réplicas, aunque esta estimación probablemente se quede corta. «Hay que pensar que los servicios sismológicos pueden estar dañados y los terremotos por debajo de magnitud 2 o inferiores no se estarán detectando en su totalidad», indica Pérez, quien augura «días y semanas» de temblores después del destructivo e inusual 'doblete sísmico' sufrido hace cinco días. «Para terremotos de magnitud de entre 7 y 7,5 se esperan miles de réplicas», señala. Noticia relacionada fototexto No No Cómo se extendió el temblor: los mapas y gráficos que explican la tragedia Sara I. BelledDe hecho, según modelos estadísticos del USGS, existe actualmente una probabilidad del 50% de experimentar una réplica de magnitud 5 o superior en las próximas semanas, elevándose a un 70% en el plazo de un mes. «Sin embargo, la primera semana suele ser la más potente en réplicas fuertes», indica el experto. Es importante recalcar que la zona se encuentra en un enclave complejo en el que las placas del Caribe y Sudamericana interaccionan en estructuras tectónicas activas como las fallas de Boconó y San Sebastián, donde las placas no chocan frontalmente, sino que se deslizan lateralmente. «Y allí donde donde se ha producido un terremoto destructivo, es seguro que se produzca otro similar en el futuro, aunque no sabemos cuándo», señala Pérez. El experto del IGN recuerda que el último episodio de características parecidas se dio a principios del siglo XX, «por lo que la falla, en este caso, ha estado cargándose tectónicamente durante 120 años».La importancia de estudiar estos episodiosAunque los daños y las pérdidas ya auguran un episodio terrible, en el aspecto científico estos episodios sísmicos abren una puerta a comprender mejor cómo se comportan las fallas y cómo puede mejorar la preparación frente a futuros seísmos. «Gracias a los modelos ya podemos estimar la zona más probable de ocurrencia y el tamaño de la réplica máxima -señala Pérez-. Sin embargo, todavía no podemos predecir con exactitud dónde ocurrirán». «Los terremotos de Venezuela han demostrado que, aunque los terremotos no pueden evitarse ni predecirse, sí es posible reducir parte de sus consecuencias mediante sistemas capaces de detectar rápidamente el inicio del evento y alertar a la población», explican por su parte al SMC Lucía Escudero Palencia, investigadora predoctoral, y Maurizio Mattesini, catedrático en el Departamento de Física de la Tierra y Astrofísica de la Universidad Complutense de Madrid. «La incorporación de nuevas tecnologías, como las redes de teléfonos móviles utilizadas en este caso, amplía además las posibilidades de vigilancia y alerta, especialmente en regiones donde las redes sísmicas convencionales son más limitadas».
Patricia Biosca

Luna de fresa: dónde ver en España hoy y a qué hora se produce el fenómeno

3 semanas 6 días ago
Con la llegada del buen tiempo es muy fácil disfrutar de los diferentes fenómenos astronómicos que aparecen en el cielo. Este verano está marcado por uno de ellos: el histórico eclipse total de Sol del miércoles 12 de agosto. Se trata del primer fenómeno de este tipo visible desde la Península Ibérica en más de un siglo.Pero para calentar motores, este mes se despide con uno de los fenómenos más destacados y característicos de esta época del año: la luna llena de junio, que se conoce popularmente como 'luna de fresa'.Se trata de una de las citas astronómicas más importantes del mes. Su horario, ya entrada la madrugada, permitirá verla alta en el cielo durante gran parte de la noche. Sin embargo, las mejores imágenes de la luna suelen captarse cerca de su salida o de su puesta.¿A qué hora se podrá ver la 'luna de fresa' en España?La 'luna de fresa' se verá en su máximo esplendor durante la madrugada del martes 30 de junio, a las 01:57 horas en la España peninsular (00:57 en Canarias). El mejor momento para observarla es cuando aparece baja sobre el horizonte, pues la luz lunar atraviesa una mayor capa atmosférica, lo que muestra un color más cálido del satélite.Este es el momento astronómico exacto para ver la 'luna de fresa'. Sin embargo, se puede disfrutar de la luna llena tanto las noches previas al fenómeno como las siguientes al mismo.¿Por qué se llama 'luna de fresa'?A priori puede parecer que el nombre hace referencia al tono rojizo que adquiere en algunos momentos, pero según indican desde 'National Geographic', esta designación viene de las tradiciones de los pueblos nativos americanos. Para ellos, la luna llena de junio coincidía con el inicio de la cosecha de fresas en el noreste de Estados Unidos. De este modo, bautizaron a la luna de ese momento del año como 'de fresa' para marcar el comienzo de la recolección.Dónde ver la 'luna de fresa' en EspañaPara poder disfrutar de la observación del satélite en este momento especial, hay varias recomendaciones que podemos llevar a cabo, como buscar lugares elevados y alejados de la contaminación lumínica, aprovechar los posibles claros de nubes, llevar prismáticos o telescopio si se desea apreciar más detalles y tener paciencia.Aunque, según explica eltiempo.es, la observación de este fenómeno no requiere telescopio y podrá verse a simple vista desde cualquier punto de España si la nubosidad lo permite.Noticia relacionada general No No El eclipse solar convertirá a Galicia en el epicentro del turismo astronómico en Europa ABCEste plenilunio cierra un mes de junio con diferentes fases lunares (cuarto menguante el 8 de junio, luna nueva el 15, cuarto creciente el 21 y luna llena el 30). Además, llega tras el solsticio que marcó el inicio del verano en el hemisferio norte el pasado 21 de junio.
Francisco J. Jurado

'Revolución cuántica', la exposición que trata sobre la teoría que volvió 'loco' a Einstein

3 semanas 6 días ago
La física cuántica nació de madrugada y casi con culpa. Es el 7 de octubre de 1900 y el físico Heinrich Rubens le lleva unos datos experimentales a Max Planck a su despacho en la Universidad de Berlín. Está estudiando la radiación del cuerpo negro –esa relación entre temperatura y color que vemos en las brasas cuando pasan del rojo al amarillo, por ejemplo–. Pero los resultados no encajan con lo que se sabe hasta ahora. Se pasa toda la noche en vela intentando resolver aquel misterio. Y entonces Planck lanza una hipótesis casi herética: quizá la energía no es continua, quizá está hecha de pequeños paquetes discretos. Pero eso dinamitaría todo lo que se sabe hasta ahora… Y a Planck le cuesta admitir aquello, incluso aunque las ecuaciones encajen perfectamente. «La física cuántica nace casi disculpándose», dice Sònia Fernández-Vidal, comisaria de la exposición ' Revolución cuántica ', al principio de la muestra, recién inaugurada en el Espacio Fundación Telefónica en Madrid.Abierta hasta el 11 de octubre en la tercera planta de la fundación, 'Revolución cuántica' convierte esa grieta científica en un viaje visual, histórico y filosófico que explica cómo una teoría nacida para resolver anomalías acabó transformando la tecnología contemporánea. Más de 120 piezas, entre manuscritos históricos, instalaciones inmersivas, vídeos y experiencias interactivas, trazan el camino que va desde Galileo y Newton hasta los ordenadores cuánticos refrigerados a temperaturas cercanas al cero absoluto.Porque antes del caos cuántico hubo un universo perfectamente ordenado. Durante siglos, la física describió el cosmos como una maquinaria exacta. Newton había convertido el universo en un reloj suizo: determinista, previsible y objetivo. «Con las leyes de Newton que estudiamos en la escuela, si tú sabes la posición y la velocidad de una partícula, sabes su trayectoria, incluso el futuro y el pasado», explica Fernández-Vidal. La exposición reconstruye ese paradigma clásico con primeras ediciones de Galileo procedentes de la Biblioteca Nacional y de la Complutense, junto a referencias a Maxwell y su teoría electromagnética de la luz. Pero entonces, con aquel experimento de Planck, vieron que la luz no seguía las mismas reglas…Y se desentrañó la luz (un poco)La segunda parte de la exposición se adentra en la crisis de finales del XIX en la que la ciencia comenzó a resquebrajarse por culpa de la luz. Allí se le suman a Planck, Albert Einstein y Niels Bohr como protagonistas de una revolución que desmontó las certezas clásicas. Fernández-Vidal lo resume con una metáfora doméstica: «Imaginaos que la luz fuese un salchichón. Según la física clásica podías hacer lonchas infinitamente delgadas. Planck descubre que llega un momento en que ya no puedes cortarla más». Ese límite mínimo es el cuanto de energía.La exposición convierte conceptos abstractos en experiencias casi físicas. Una instalación interactiva diseñada por Dotdotdot permite experimentar el efecto fotoeléctrico de Einstein, ese fenómeno que hoy abre automáticamente las puertas del supermercado y que en 1905, aunque no era tan recurrente en el día a día, ayudó a demostrar que la luz podía comportarse también como partícula. Porque ahí empezó el gran escándalo cuántico: la luz era onda y partícula a la vez .El nacimiento de la mecánica cuánticaEn los años veinte, Werner Heisenberg, Erwin Schrödinger y Paul Dirac levantaron una nueva física, la mecánica cuántica, donde las reglas clásicas dejaban de servir. El principio de incertidumbre de Heisenberg dinamitó la idea de control absoluto del universo: no podemos conocer al mismo tiempo y con precisión total la posición y la velocidad de una partícula. Cuanto más sabemos de una cosa, menos sabemos de la otra. El universo dejaba de ser un mecanismo perfectamente calculable.Luego apareció Schrödinger con su gato encerrado en una caja. Vivo y muerto al mismo tiempo hasta que alguien abre y mira. La metáfora parecía absurda, pero explicaba uno de los conceptos más desconcertantes de la cuántica: la superposición. Las partículas pueden existir en varios estados simultáneamente hasta que una observación obliga al sistema a decidirse. «El preguntarle a la luz o a un electrón lo que es condiciona cómo se va a mostrar», resume Fernández-Vidal. Einstein nunca soportó aquella idea y protestaba: «Yo quiero creer que la Luna está ahí cuando no la estoy mirando».Algunas obras expuestas en la muestra 'Revolución cuántica', en el Espacio Fundación Telefónica. Javier AriasLa exposición entra entonces en el territorio más incómodo: el de una realidad que quizá no existe de manera independiente a quien la observa. Y ahí aparece otro de los grandes fantasmas cuánticos: el entrelazamiento. Dos partículas pueden quedar conectadas aunque estén separadas por distancias enormes. Lo que ocurre en una afecta instantáneamente a la otra. Einstein llamó 'acción fantasmagórica a distancia', si bien estaba convencido de que la teoría estaba incompleta. Décadas después, los experimentos acabaron demostrando que aquella conexión imposible era real.Y después llega el futuroLa última sala aterriza en la segunda revolución cuántica: computación, criptografía y telecomunicaciones. Allí aparece la réplica a tamaño real de uno de los ordenadores cuánticos del Barcelona Supercomputing Center (BSC), suspendido como una lámpara dorada de ciencia ficción. «Todo esto es el envoltorio», explica Artur García, líder del grupo de cuántica del BSC-CNS, señalando la enorme estructura metálica. «El ordenador real apenas es un pequeño chip escondido en la parte inferior, aislado a temperaturas cercanas al cero absoluto para evitar cualquier interferencia, lo que llamamos ruido». A pocos metros, un reloj marca una cuenta atrás inquietante: el momento en que la computación cuántica será capaz de romper, según Google, uno de los grandes pioneros actuales en esta nueva tecnología, los sistemas de encriptación clásicos que hoy protegen bancos, comunicaciones y datos personales. El tiempo corre.Noticia relacionada general No No ¿Puede un reloj experimentar dos tiempos diferentes y hacerse más joven y más viejo a la vez? José Manuel NievesY entonces todo vuelve al principio. A Planck encerrado una noche de 1900 intentando entender por qué unas brasas cambiaban de color de una forma que las ecuaciones no podían explicar. La física cuántica nació de una anomalía minúscula, casi invisible. Más de un siglo después, aquella grieta abierta en la realidad sigue expandiéndose.
Patricia Biosca

La solución improvisada que cambió para siempre la forma de conducir

3 semanas 6 días ago
Durante los primeros años del automóvil conducir era una experiencia bastante más incierta de lo que hoy imaginamos. El conductor debía atender al camino, controlar el vehículo, esquivar baches, vigilar a peatones y, además, adivinar lo que sucedía detrás de él. La carretera era un territorio de sorpresas y una de las más incómodas era no saber quién venía por detrás hasta que ya era demasiado tarde.En ese contexto el espejo retrovisor no fue una excentricidad ni un lujo técnico: fue una respuesta práctica a una carencia muy concreta. Los primeros automovilistas aprendieron pronto que girar la cabeza para mirar hacia atrás era una maniobra torpe y peligrosa. Cada vez que lo hacían, abandonaban durante unos segundos la escena principal: lo que tenían delante.El automóvil introdujo un tipo de velocidad desconocido para el mundo anterior. Con los carruajes todavía era posible percibir el entorno de forma más abierta, pero el coche obligó a mirar en una sola dirección. A medida que aumentaba la circulación, también crecían los adelantamientos, los cambios de carril y la necesidad de anticipar maniobras.Noticia relacionada general No No La primera persiana de la historia nació en un desierto Pedro GargantillaPor eso el espejo retrovisor no debe entenderse solo como un accesorio. Fue, en realidad, una extensión de los sentidos. El vehículo necesitaba un «segundo ojo» que permitiera vigilar el tráfico posterior sin perder contacto con la carretera principal.La historia del retrovisor tiene algo de ingenio improvisado. Antes de que existieran diseños normalizados algunos conductores recurrieron a pequeños espejos domésticos colocados en el interior del coche. Era una solución casi artesanal: un objeto corriente, adaptado a una necesidad nueva.La anécdota más citada sitúa uno de los primeros usos documentados en 1911, cuando Ray Harroun instaló un espejo en su coche para la carrera de Indianápolis. Su propósito era claro: no depender de un acompañante que le indicara lo que venía detrás. Aquel pequeño gesto mostró que el problema tenía remedio, y además un remedio sencillo.Del ingenio al estándarAhí está la verdadera revolución del espejo retrovisor: permitió observar la retaguardia sin abandonar la visión frontal. Parece obvio hoy, pero en su momento cambió la manera de conducir. De pronto el conductor podía decidir con más seguridad si adelantar, frenar o mantener la trayectoria.Ese cambio tuvo también una dimensión psicológica. Con el retrovisor el automóvil dejó de ser una máquina ciega por detrás. El conductor adquirió una sensación nueva de control, y con ella llegó una conducción más estable y previsible.Como ocurre con muchos inventos útiles, la mejora llegó rápido. Lo que empezó como una adaptación casera terminó convirtiéndose en un elemento fijo de los vehículos.Primero se consolidó el espejo interior y después aparecieron los laterales, que ampliaron la información disponible sobre el entorno.Con el tiempo, el diseño se afinó. Los espejos dejaron de ser simplemente superficies reflectantes para convertirse en piezas pensadas para minimizar el ángulo muerto,resistir vibraciones y adaptarse a distintas posiciones de conducción. Más tarde llegarían los sistemas eléctricos, el espejo antideslumbrante y, ya en época reciente, las cámaras que cumplen la misma función con tecnología digital.El espejo retrovisor no tiene la épica de una gran máquina ni el prestigio de un descubrimiento científico, su historia es más modesta, pero precisamente por eso es más interesante. Nació de una necesidad inmediata, se apoyó en un objeto común y terminó resolviendo un problema que afectaba a todos los conductores.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El accidente más nutritivo de la historia: cómo una botella cambió la infancia para siempre noticia Si La alcayata: de tropiezo medieval a soporte imprescindibleEn cierto sentido, su éxito demuestra que la innovación a veces surge cuando alguien mira un problema cotidiano con ojos nuevos y descubre que una solución aparentemente menor puede cambiar por completo la seguridad de una actividad.
Pedro Gargantilla
Revisado
3 horas 40 minutos ago
Sección dedicada a las distintas ciencias y sus noticias. Un repaso a la actualidad en este campo de la ciencia de la mano de nuestros periodistas en ABC.es
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