Descubren una nueva especie de mono con los labios naranjas en el corazón del Congo

1 semana 3 días ago
Un grupo de científicos ha descubierto en las profundidades de la selva del Congo una nueva especie de mono, hasta ahora desconocida para la ciencia. El animal, denominado Colobus congoensis y apodado localmente 'Likweli', es negro con unas llamativas manchas naranjas en la boca y unas marcas en los pómulos y alrededor de los ojos similares a una máscara. Además, produce unas fuertes y llamativas vocalizaciones. Se trata del quinto mono africano descrito en los últimos 75 años y de uno de los hallazgos de primates más importantes de las últimas décadas. Por desgracia, aunque acabamos de conocerlo, los investigadores advierten de que podría estar ya en peligro de extinción debido a su distribución limitada, la pérdida de hábitat y la presión de la caza. El primer indicio de la existencia de este extraño primate se produjo en 2008, cuando conservacionistas fotografiaron un gran mono negro durante una expedición entre los densos bosques del Parque Nacional de Lomami. Pero la imagen solo mostraba el lomo del animal y era demasiado borrosa para determinar de qué especie se trataba. Una década después, el primate volvió a ser captado, esta vez con suficiente detalle para mostrar su rostro, cuerpo y cola. Los científicos comprendieron que estaban viendo un mono que no podían identificar, así que impulsaron una misión en su búsqueda.El equipo internacional de investigadores de la Universidad Atlántica de Florida (FAU), la Universidad de Yale y la Sociedad Zoológica de Frankfurt, entre otras instituciones, halló al misterioso Likweli en la remota zona interfluvial entre los ríos Lomami y Congo. Relativamente pequeño, con un peso aproximado de 7 kilogramos, el mono se distingue por su pelaje negro y sedoso, una larga cola también negra y, lo que es más llamativo, la piel de la cara negra y gris oscura, similar a una máscara. Largos pelos negros y puntiagudos salen disparados de los lados del rostro, la frente y la coronilla. Pero el rasgo más llamativo es la piel de color anaranjado alrededor de la boca, que contrasta intensamente con el resto de la cara. Además, en la base de la cola, tiene una brillante mancha blanca. En conjunto, estas características confieren a 'Likweli' un aspecto inconfundible, diferente al de cualquier otro colobo conocido. Los análisis morfológicos y genéticos demostraron que los 'Likweli' están estrechamente emparentados con los monos colobos negros ( Colobus satanas ), a pesar de que ambas especies están separadas por más de 1.200 kilómetros de bosque. Los investigadores estiman que divergieron hace entre 5, y 4 millones de años, lo que representa una separación mucho más temprana que la de otras especies del género. Un ejemplar observa atentamente desde una rama. Junior Amboko, Universidad Atlántica de FloridaRugidos impactantes'Likweli' también tienen su propio carácter, una naturaleza que los investigadores describen como «tranquila y vigilante». En vez de huir ante la presencia humana, como hacen muchos otros primates, estos monos ascienden a las zonas más altas del dosel y observan. «En algunos casos permanecieron en el mismo lugar durante más de una hora, observándonos. A menudo da la impresión de que nos estamos estudiando mutuamente», explican los científicos. Otro comportamiento distintivo son sus fuertes llamadas, conocidas como rugidos, distintas de las de sus parientes más cercanos. Estas vocalizaciones pueden propagarse a grandes distancias por la selva tropical. Observar cómo rugen con sus labios naranjas es especialmente impactante, según los científicos. «Este descubrimiento es emocionante, ya que pone de relieve la extraordinaria diversidad de mi tierra natal y la gran cantidad de especies que aún permanecen sin documentar», afirma Junio Amboko, investigador de la FAU y coautor del estudio que se publica este miércoles en PLOS ONE . «Incluso en regiones que ya han sido exploradas científicamente, siguen apareciendo especies completamente nuevas. Este descubrimiento refuerza la magnitud de la biodiversidad que aún permanece sin documentar en la cuenca central del Congo y cómo esta región continúa transformando nuestra comprensión de la evolución y la conservación de los primates», añade John A. Hart, primer autor y científico conservacionista de la Fundación Lukuru para la Investigación de la Vida Silvestre. Mapa de distribución de la nueva especie. John Hart, Fundación para la Investigación de la Fauna Silvestre de LukuruEspecie en peligro'Likweli' ocupa un área de al menos 1.700 kilómetros cuadrados, mucho menor que la de la mayoría de los demás monos colobos, al este del río Lomami. Habita bosques primarios intactos, con árboles gigantes, un dosel denso y numerosos arroyos. Estos bosques le proporcionan todo lo que necesita: hojas jóvenes y maduras, frutos, flores y semillas. Allí viven en grupos sociales pequeños, a menudo en compañía de otras especies de monos. Pero no lo tiene fácil. Debido a su distribución extremadamente limitada, su pequeña población, la creciente presión de la caza y la continua pérdida de hábitat, su futuro no parece muy optimista. Es especialmente vulnerable incluso a cambios ambientales relativamente pequeños. Los científicos proponen que la especie sea clasificada como En Peligro en la Lista Roja de la UICN. La mayor parte de su hábitat conocido se encuentra dentro del Parque Nacional Lomami, por lo que consideran fundamental la protección de la región para la supervivencia del animal. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Astrónomos españoles detectan azúcar en el espacio noticia Si El eclipse convertirá la noche del 12 de agosto en oro para el turismoPara Kate Detwiler, doctora, autora principal y profesora de ciencias biológicas en la FAU, «el descubrimiento de Colobus congoensis es a la vez un triunfo científico y un recordatorio aleccionador de que algunas de las criaturas más raras de la Tierra pueden desaparecer antes de que el mundo siquiera sepa que existen».
Judith de Jorge

SpaceX cancela abruptamente el vuelo de prueba de Starship

1 semana 3 días ago
SpaceX canceló el jueves el que iba a ser el primer vuelo de Starship desde que la compañía salió a bolsa, suspendiéndolo abruptamente justo cuando el cohete propulsor comenzaba a encenderse.«Algunos de los motores no arrancaron, lo que provocó la interrupción automática del lanzamiento. Ahora se está descargando el combustible. Esperamos que el próximo intento de lanzamiento sea en unos días», escribió el director de la compañía, Elon Musk, en X.Este iba a ser el decimotercer vuelo de ese gigantesco cohete.Cuando finalmente despegue, los objetivos del vuelo serán similares a los de un viaje que resultó en gran medida exitoso en mayo, en el que se presentó la última edición de la potente Starship, su modelo de tercera generación.Los objetivos de esa prueba eran esencialmente demostrar los nuevos diseños en vuelo.Sin embargo, no estuvo exenta de algunos problemas, entre ellos fallos en el motor del propulsor Super Heavy que obligaron a estrellarse en el Golfo de México en lugar de realizar un regreso de precisión.La compañía afirmó que «se han realizado varias modificaciones en el hardware y el software para solucionar los problemas detectados en el vuelo anterior».En el próximo intento, SpaceX aspira a ejecutar sin contratiempos el lanzamiento, el ascenso, la separación de etapas, el encendido de impulso y el encendido de aterrizaje del propulsor en alta mar.La etapa superior desplegará 20 satélites Starlink V3, y SpaceX ha anunciado que probará el reencendido de un motor Raptor en el espacio.También se pondrán a prueba las mejoras del escudo térmico de la Starship.Este último vuelo será el primero después de que SpaceX, la empresa de Musk , saliera a bolsa en Wall Street en junio, con una oferta pública inicial récord.La compañía aeroespacial ha expandido rápidamente su servicio de internet por satélite y ha manifestado grandes ambiciones para la creación de centros de datos de IA en el espacio.Hay mucho en juego con el progreso de SpaceX : la compañía tiene un contrato con la NASA para producir una versión modificada de Starship que sirva como sistema de aterrizaje lunar.
AFP

El perfume secreto que mantiene la paz y la castidad (al menos entre las ratas topo desnudas)

1 semana 4 días ago
En un episodio de la serie 'Los Simpson', Lisa crea un perfume que consigue que los abusones no ataquen a los 'cerebritos'. Es una combinación de algo simple: ingredientes de un aliño de ensalada que, según cuenta la niña delante de una convención de científicos, bloquea los receptores olfativos de los 'bullies', convirtiéndolos en personas «totalmente inofensivas», que incluso se dejan acariciar como gatitos. Esto, que por supuesto forma parte del universo animado y de ficción de la popular familia amarilla, puede no estar tan alejado de la realidad en el mundo de la rata topo desnuda. Porque un estudio publicado en ' Nature ' acaba de descubrir que las reinas de esta peculiar especie (que, entre otras cosas, no siente dolor , es extremadamente longeva y no padece cáncer ) producen una molécula capaz de mantener la paz social en dentro de la colonia incluso cuando ella no está presente. Es más: puede inhibir que el resto de hembras no se reproduzca, lo que trae armonía y unidad a estas sociedades. «Sospechábamos que las señales olfativas desempeñaban un papel importante, como ocurre en los insectos, especialmente porque ya habíamos demostrado que las ratas topo desnudas utilizan el olfato para distinguir a los miembros de su propia colonia de los individuos procedentes de colonias diferentes», explica Gary Lewin, responsable del grupo de Fisiología Molecular de la Percepción Somatosensorial del Max Delbrück Center de Berlín y autor del estudio. «Con este estudio queríamos comprender los mecanismos biológicos que permiten a la reina mantener su exclusividad reproductiva«. El fin de la reina, el inicio del caosLa protagonista de esta historia es la rata topo desnuda ( Heterocephalus glaber ), uno de los mamíferos más extravagantes del planeta. Vive bajo tierra en colonias que recuerdan mucho más a un hormiguero o una colmena que a una familia de roedores. Solo existe una reina reproductora; el resto trabaja excavando túneles, buscando alimento o cuidando de las crías sin dejar descendencia propia.Durante décadas los científicos sabían que, cuando la reina moría o desaparecía, el orden se rompía casi de inmediato: las hembras comenzaban a pelear violentamente por ocupar el trono y recuperar su fertilidad. Lo que nadie había conseguido explicar era cómo una sola reina mantenía sometido al resto del grupo. Y la respuesta estaba, literalmente, en el aire. El equipo dirigido por Lewin ha identificado una sustancia química presente casi exclusivamente en las reinas: el miristato de isopropilo (IPM), un compuesto utilizado incluso en cosmética como agente hidratante, pero que para las ratas topo funciona como una auténtica señal de autoridad. «Funciona incluso cuando la reina está ausente y los animales solo están expuestos al olor», explica Mohammed Khallaf, primer autor del trabajo.Comprobaron que el compuesto aparecía en concentraciones muy elevadas en las reinas, especialmente durante la ovulación y el embarazo, y era prácticamente inexistente en el resto de los individuosLos investigadores analizaron cientos de muestras obtenidas de más de 350 ratas topo desnudas y comprobaron que el compuesto aparecía en concentraciones muy elevadas en las reinas, especialmente durante la ovulación y el embarazo, mientras que era prácticamente inexistente en el resto de los individuos.Analizando el nuevo 'perfume'Así que los científicos decidieron poner a prueba esta molécula y primero comprobaron que el cerebro de las ratas topo respondía específicamente al compuesto. Utilizando registros electrofisiológicos, microscopía e incluso ecografía funcional cerebral –una técnica que permite visualizar qué regiones del cerebro se activan– demostraron que el IPM activa los circuitos olfativos relacionados con el comportamiento social.Después hicieron otro experimento y sacaron a la reina de la colonia, pero pulverizando cada día el compuesto químico dentro del sistema de túneles. Aunque normalmente cuando la reina desaparece de la colonia, las peleas empiezan en cuestión de días, aquí se mantuvo la calma. «En nuestros experimentos descubrimos que la presencia física de la reina no es esencial para mantener la armonía en la colonia –explica Lewin–. Bastaba con pulverizar miristato de isopropilo cada día». Cuando dejaron de hacerlo, los conflictos reaparecieron rápidamente.La 'colonia' de la castidadLa molécula no se limita solo a frenar peleas, sino que alcanza directamente al sistema hormonal. Las hembras expuestas al olor aumentaban sus niveles de prolactina, una hormona conocida por reducir la fertilidad en mamíferos, mientras disminuían las concentraciones de progesterona, esencial para la reproducción. En otras palabras, el aroma de la reina convierte al resto de las hembras en temporalmente infértiles.Una reina rata topo embarazada (izquierda) y una rata topo obrera (derecha) Felix Petermann, Centro Max DelbrückLa demostración más llamativa llegó cuando los investigadores aislaron parejas formadas por un macho y una hembra que, en circunstancias normales, comenzarían a reproducirse al cabo de pocos días. Las parejas expuestas diariamente al olor de la reina –o directamente al compuesto químico– no mostraron interés sexual y ninguna llegó a reproducirse durante las 18 semanas que duró el experimento.Los propios autores comprobaron que nuestros receptores olfativos apenas reaccionan frente al miristato de isopropilo, por lo que el compuesto parece ser prácticamente invisible para nuestro sentido del olfatoEl hallazgo resulta especialmente interesante porque la eusocialidad –la organización extrema en la que solo unos pocos individuos se reproducen mientras el resto trabaja para la comunidad– es extraordinariamente rara entre los mamíferos. Apenas se conoce en la rata topo desnuda y en unas pocas especies emparentadas. Hasta ahora se pensaba que mecanismos tan sofisticados eran patrimonio casi exclusivo de insectos sociales como las hormigas o las abejas.«Que un único olor pueda mantener la paz y prevenir la violencia puede sonar a ciencia ficción», reconoce Khallaf. «En el mundo de las ratas topo desnudas es una realidad». El investigador admite además que el equipo esperaba encontrar una mezcla compleja de feromonas, similar a la utilizada por los insectos sociales. En cambio, se toparon con un único compuesto químico. «Parece que la evolución recurre a soluciones ya probadas –y a veces simplificadas– incluso en especies radicalmente distintas».No obstante, esto no quiere decir que la rata topo desnuda tenga la clave para crear el antídoto 'antiabusones' de Lisa: los propios autores comprobaron que nuestros receptores olfativos apenas reaccionan frente al miristato de isopropilo, por lo que el compuesto parece ser prácticamente invisible para nuestro sentido del olfato. Sin embargo, el trabajo sí ofrece una ventana fascinante a la evolución del comportamiento social y desentraña un nuevo misterio de la enigmática rata topo, que pese a ser ampliamente estudiada, aún sigue protagonizando sorpresas.
Patricia Biosca

La próxima gran tormenta solar será mucho peor de lo que se creía

1 semana 4 días ago
Los astrónomos llevan mucho tiempo avisando. Insistiendo en la necesidad de que nos preparemos lo mejor posible para resistir el golpe de una gran tormenta solar, una catástrofe natural con el potencial de causar miles, puede que millones de muertes, daños materiales incalculables e incluso el retroceso de nuestra civilización a la era preindustrial .Sabemos, con absoluta certeza, que no podemos evitar que esa tormenta se produzca. A lo largo de la historia de nuestro planeta ha habido muchas, y en el futuro también las habrá. La cuestión, como se suele decir, no es si esa tormenta llegará, sino cuándo lo hará. Y si en ese momento estaremos, o no, lo suficientemente preparados para encajar el impacto.Y ahora, lejos de darnos un respiro, un nuevo estudio recién publicado en ' Nature ' asegura que los efectos de un 'evento de clima espacial extremo' se han subestimado sistemáticamente durante décadas. Es decir, que los peligros inherentes a una supertormenta solar serían bastante peores de lo que pensábamos .El falso techo de nuestra protecciónHasta ahora, la ciencia de los fenómenos espaciales había operado bajo una premisa que resultaba, en cierto modo, tranquilizadora. Existía, de hecho, el consenso generalizado de que la Tierra poseía un límite natural a la hora de absorber la furia del viento solar, ese chorro incesante de plasma y gases ardientes que nuestra estrella escupe continuamente. Las observaciones sugerían que, a medida que aumentaba la fuerza del viento solar, las corrientes eléctricas inducidas en la atmósfera superior de la Tierra crecían hasta llegar a un punto de saturación en el cual, sencillamente, se estabilizaban. Es decir, que por muy violenta que fuera la erupción, nuestro mundo no podía 'electrificarse' más allá de ese límite.Sin embargo, el equipo liderado por Nithin Sivadas, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, y Maria Walach, de la Universidad de Lancaster, ha echado por tierra esa reconfortante suposición. En realidad, el 'escudo' del planeta no es inagotable y, peor aún, el supuesto límite superior es en realidad una ilusión, un espejismo estadístico provocado por la incertidumbre en nuestras propias herramientas de medición.Igual que un radar mal calibrado puede ignorar las velocidades más altas, nuestros satélites han estado interpretando a la baja la fuerza del SolLa trampa de medir desde lejosEl error detectado por los investigadores equivale a un radar de tráfico que estuviera mal calibrado en sus mediciones más altas y registrara, por lo tanto, velocidades muy por debajo de las que realmente llevan los coches más rápidos. Al hacer la media de los datos recopilados, los ingenieros podrían creer erróneamente que ningún vehículo supera jamás los 200 km/h, diseñando en consecuencia barreras de contención deficientes.Pues bien, algo muy parecido nos ha ocurrido en el espacio. Las mediciones que usamos para predecir el clima espacial provienen principalmente de satélites estacionados en el Punto de Lagrange 1 (L1), situado a un millón y medio de kilómetros de la Tierra en dirección al Sol. La enorme distancia y los errores propios de los sensores en momentos de saturación generan un efecto que en estadística se conoce como 'regresión a la media'. Y al promediar las lecturas de numerosos eventos, los datos sugieren falsamente que los peores vientos solares no provocan corrientes igual de fuertes porque, de media, los vientos solares que llegan a la Tierra son más débiles.«Normalmente -advierte Sivadas- asumimos que la verdad puede estar cerca de lo que medimos. Pero la teoría de la probabilidad dice que se inclina hacia un lado. Es por eso que los riesgos del clima espacial parecen subestimados».Un huracán magnético sin frenosPara descubrir la verdad, el equipo de investigación ignoró los datos más lejanos (los tomados desde el punto L1) y analizó más de un millón de registros adquiridos directamente por naves de la NASA en órbita baja, rozando casi nuestro planeta. Los datos revelaron una relación directa e inquebrantable. A más fuerza del viento solar, más corriente en nuestra atmósfera. No existe ningún límite superior.«El campo magnético de nuestro planeta -explica la doctora Walach- hace un gran trabajo protegiéndonos de muchos de los efectos del clima espacial que, a menudo, sólo se manifiestan como fallos puntuales o hermosas auroras. Sin embargo, hay casos extremos, en los que los satélites caen inesperadamente a la Tierra, o perdemos la comunicación y las señales GPS».Un Evento Carrington en el siglo XXI costaría más de dos billones de dólares, calcinando satélites e infraestructuras eléctricas vitales y devolviendo a continentes enteros a una era preindustrialNo hace falta retroceder mucho en el tiempo para comprobar nuestra extrema vulnerabilidad tecnológica. En marzo de 1989, por ejemplo, una tormenta solar moderada colapsó toda la red eléctrica de la provincia de Quebec (Canadá) en apenas 90 segundos. Seis millones de personas se quedaron sumidas en la oscuridad y el frío, lo que generó pérdidas millonarias.Pero el verdadero terror de los astrofísicos es la posibilidad de que se repita el Evento Carrington de 1859 . Aquella erupción masiva inyectó tanta energía en la atmósfera que las líneas de telégrafo de Europa y Norteamérica ardieron, y las auroras boreales iluminaron los cielos del Caribe con un resplandor que permitía leer a medianoche. Según estimaciones de la Academia Nacional de Ciencias de EE. UU., si un evento de esa magnitud nos golpeara hoy, los daños iniciales superarían los dos billones de dólares, friendo transformadores vitales y devolviendo a continentes enteros a una era preindustrial.Descubrir que la Tierra no tiene un límite para absorber ese castigo, implica que nuestros escudos actuales son insuficientes de manera alarmante. «Si no hay un límite superior a la respuesta de nuestro planeta al viento solar -concluye Walach-, los modelos para casos extremos deben tener esto en cuenta y debemos estar alerta. Afortunadamente, estos casos muy extremos son raros, pero esto también significa que tenemos datos limitados para trabajar y solo el tiempo dirá qué sucede en un evento muy extremo, del tipo que ocurre una vez cada mil años».
José Manuel Nieves

El planeta más tenue jamás fotografiado desde la Tierra, descubierto tras más de 10 años de búsqueda

1 semana 5 días ago
El sistema de Beta Pictoris, una estrella visible a simple vista a unos 63 años luz de la Tierra, ha fascinando a los científicos durante décadas al encontrarse en proceso de formación. En 2008 los astrónomos descubrieron un gigante gaseoso a su alrededor, Beta Pictoris b , uno de los primeros exoplanetas (mundos fuera de nuestro sistema solar) captados mediante imagen directa . Once años después, apareció el segundo mundo gigante en órbita, el c, y hoy, tras más de una diez años de búsqueda en observaciones archivadas, un equipo de astrónomos ha dado con el tercero. Ha sido muy difícil encontrarlo proque se trata del planeta más tenue jamás fotografiado. Beta Pictoris d, detectado con el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), es cien veces menos brillante que Beta Pictoris b. «Fue un descubrimiento fortuito», afirma Ben Sutlieff, codirector del estudio publicado este miércoles en 'The Astrophysical Journal Letters' y astrónomo de la Universidad de Edimburgo, Reino Unido. «Inicialmente, queríamos analizar con más detalle un planeta conocido del sistema, Beta Pictoris b, para ver cómo había cambiado con el tiempo», añade. Sin embargo, al analizar las imágenes, el equipo descubrió algo más.«Hay algo más ahí, ¿lo has visto?», recuerda Markus Bonse, astrónomo del ESO en Alemania y codirector del estudio, haber dicho al analizar los datos. Para confirmar la naturaleza de su detección, el equipo revisó el archivo de observaciones de ESO. Allí encontraron un nuevo planeta, Beta Pictoris d, en múltiples imágenes que datan de hace hasta once años, incluyendo una en la que apenas era visible contra el resplandor de su vecino más grande, Beta Pictoris b. «Al parecer, el planeta d ha estado jugando al escondite con nosotros durante más de una década y solo ahora podemos decir: '¡Te encontramos!'», dice Jayne Birkby, coautora del estudio y astrónoma de la Universidad de Oxford, Reino Unido.Frío y menos masivoEl planeta recién descubierto, al igual que los otros dos del sistema, es un gigante gaseoso como Júpiter o Saturno. Sin embargo, tiene una órbita mucho más amplia que sus dos compañeros. Además, mientras que los dos primeros planetas tienen aproximadamente diez veces la masa de Júpiter, el d es solo 2,4 veces más masivo. También es relativamente frío y, por lo tanto, extremadamente tenue en comparación con su estrella anfitriona.La imagen directa, donde la luz de un objeto se captura como en una fotografía, solo funciona para planetas lo suficientemente brillantes como para aparecer junto a sus estrellas anfitrionas, mucho más brillantes. Por lo tanto, según los investigadores, tomar una imagen directa de un planeta tan tenue como Beta Pictoris d representa un logro significativo. «El nuevo planeta es 100 veces más tenue que Beta Pictoris b, el famoso planeta del mismo sistema, lo que lo convierte en el exoplaneta más tenue jamás fotografiado directamente desde la Tierra », redunda Bonse. Para confirmar el descubrimiento de un planeta a partir de una detección, los astrónomos suelen realizar observaciones de seguimiento. Sin embargo, este sistema había sido estudiado exhaustivamente, con varias imágenes almacenadas en los archivos científicos del ESO y el JWST. « Para nuestra alegría, apareció en observaciones previas de SPHERE », dice Birkby, refiriéndose a otro instrumento del VLT utilizado anteriormente para observar el sistema Beta Pictoris. El planeta también fue detectado en observaciones de archivo de NIRCam, un instrumento del telescopio espacial James Webb (JWST). Ahora que el equipo sabía dónde buscar el posible nuevo planeta, «¡ resulta que estaba oculto en los datos todo este tiempo! », dice Birkby. Beta Pictoris es ahora el segundo sistema, después de HR 8799 , donde se han fotografiado directamente más de dos planetas. Estos sistemas con múltiples exoplanetas fotografiados directamente son el 'santo grial' de los descubrimientos, porque pueden enseñarnos mucho sobre cómo son los diferentes exoplanetas en el mismo entorno de formación. Beta Pictoris d también aclara un misterio en su sistema planetario, ya que tiene la masa y la posición exactas para explicar la forma particular del disco de escombros circundante, formado por los restos de la formación planetaria.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Astrónomos españoles detectan azúcar en el espacio noticia Si Qué es un eclipse solar: guía básica para entender el trío de eclipses en EspañaEl descubrimiento de Beta Pictoris d fomenta la obtención de imágenes directas de sistemas planetarios donde planetas débiles podrían haber estado ocultos a plena vista, incluso con el próximo Telescopio Extremadamente Grande (ELT) del ESO. «Los planetas parecen tener amigos», dice Beth Biller, también coautora del artículo y astrónoma de la Universidad de Edimburgo, «muchos de los famosos sistemas de exoplanetas observados directamente parecen tener múltiples planetas gigantes en el mismo sistema, y es probable que haya incluso más planetas de menor masa ocultos en estos sistemas que podrían revelarse con los instrumentos del ELT». Más tesoros ocultos podrían estar esperando a ser descubiertos.
J. de Jorge

Astrónomos españoles detectan azúcar en el espacio

1 semana 5 días ago
Cada vez resulta más frecuente descubrir complejas moléculas orgánicas flotando en la inmensidad del cosmos. Más de 340 tipos diferentes, en efecto, se han identificado ya 'ahí arriba', aunque los azúcares de tres o más átomos de carbono nunca han estado entre ellas. Es cierto que los científicos ya habían logrado hallar azúcares elementales 'a bordo' de antiguos meteoritos e incluso en asteroides como Bennu . Pero nunca hasta ahora se había conseguido detectar un azúcar libre, vagando sin ataduras en el gélido medio interestelar.Pero eso es precisamente lo que acaba de lograr un equipo de científicos españoles, cuyos hallazgos se acaban de publicar en ' Nature Astronomy '. Un descubrimiento que podría tener profundas implicaciones para la comprensión del origen de la vida.'Frambuesas' en el centro de la Vía LácteaBajo la dirección de la investigadora Izaskun Jiménez-Serra, del Centro de Astrobiologia (INTA/CSIC), el equipo ha logrado identificar de manera inequívoca la presencia de eritrulosa en una inmensa y oscura nube de gas y polvo cósmico, catalogada por los astrónomos como G+0.693-0.027 y situada muy cerca del turbulento centro de la Vía Láctea.La eritrulosa es un azúcar formado por cuatro átomos de carbono que en la Tierra nos resulta extremadamente cotidiano. De hecho, es la sustancia que se encuentra de forma natural en el corazón de las frambuesas y, por sus propiedades, es también un ingrediente básico de la industria cosmética a la hora de fabricar los conocidos autobronceadores. Y ahora sabemos que también flota libremente en el espacio, a miles de años luz de la Tierra.Para descubrirlo, los astrónomos recurrieron a dos grandes instalaciones científicas españolas: el radiotelescopio de Yebes (de 40 metros), en Guadalajara, y el inmenso plato parabólico de 30 metros del IRAM, encaramado en el Pico Veleta de Sierra Nevada. Así, escudriñando el cielo, el equipo rastreó los débiles ecos electromagnéticos de la nube. Y al cruzar los datos obtenidos con las 'huellas dactilares' de la eritrulosa medidas en el laboratorio, encontraron hasta doce conjuntos de señales coincidentes.Encontrar mecanismos alternativos de formación de azúcares podría resolver los problemas históricos de la teoría del 'mundo de ARN'Las cifras son contundentes: la eritrulosa es, como mínimo, ocho veces más abundante en esa lejana nube que otros azúcares estructuralmente similares pero más pequeños (de tres átomos de carbono), que curiosamente brillan por su ausencia en esa misma zona del cielo. Lo cual sugiere que, al amparo de las bajísimas temperaturas, este azúcar se ensambla de forma gradual sobre la superficie de diminutos granos de polvo helado a partir de ingredientes más sencillos, preparándose para integrar futuros sistemas químicos más complejos.Un salto en la complejidadHasta hoy, las redes de la astroquímica habían conseguido 'pescar' más de 340 moléculas de diferente tamaño en la oscuridad del espacio, pero los azúcares de tres o más átomos siempre se habían resistido a ese escrutinio. Según Andrés de la Escosura Navazo, científico del Instituto de Investigación Avanzada en Ciencias Químicas (IAdChem) y director del grupo de Materiales Biohíbridos en la UAM, la importancia de este hallazgo radica en «el salto de complejidad que se ha dado en el tipo de moléculas que pueden detectarse con estos métodos».Como explica el investigador, compuestos esenciales como la glucosa y la ribosa (esta última vital para formar el ARN, pilar de la genética) ya habían aparecido en rocas espaciales primitivas de entre 3.900 y 4.450 millones de años de antigüedad. Lo que sustentaba la hipótesis de un aporte extraterrestre a la vida , «es decir, estos compuestos no fueron generados en la Tierra sino que proceden del exterior y llegan aquí a través de impactos de meteoritos».Pero había una pieza suelta: nadie sabía cómo se habían 'cocinado' esos azúcares dentro de los asteroides. Por eso, la detección directa de eritrulosa «arroja algo de luz sobre su formación en los granos de polvo helados» antes de que estos se apelmazaran para construir protoplanetas y asteroides. Además, hallar vías alternativas a las reacciones químicas que operan en la Tierra podría resolver grandes misterios prebióticos, porque los modelos teóricos clásicos tienen un fallo grave: no logran generar ribosa, y sin ribosa, la hipótesis del 'mundo de ARN' cojea. Escosura es optimista al respecto, y afirma que «encontrar en el espacio algunos de esos componentes moleculares básicos es sin duda un paso importante en esa dirección».Cuidado con las 'ilusiones cósmicas'Sin embargo, en ciencia, el entusiasmo siempre debe ir siempre acompañado del máximo rigor analítico. César Menor Salván, astrobiólogo y profesor de Bioquímica en la Universidad de Alcalá, reconoce el mérito del hallazgo, definiéndolo como «un extraordinario trabajo que combina radioastronomía, espectroscopía molecular y química computacional». Para el profesor, este hito nos muestra que los azúcares «pueden formarse en condiciones naturales en el espacio» y apoya la idea de que los hielos primigenios pudieron preservar moléculas que luego desataron la vida en entornos propicios.A pesar de lo cual, el experto lanza una severa advertencia contra los titulares grandilocuentes. Aclara, por ejemplo, que el estudio «no resuelve el problema del origen de la vida o el origen de moléculas como el ADN o ARN». Menor Salván desmenuza las interpretaciones erróneas que podrían surgir, tachándolas de 'falacias lógicas' o saltos al vacío, y pone un ejemplo cotidiano muy ilustrativo. Saber que existe un compuesto orgánico en el Universo profundo no implica que viniera después a la Tierra a crear la vida, «del mismo modo que ver gente bajarse de un avión en un aeropuerto no implica que todas las personas de la ciudad vinieron en avión».Descubrir eritrulosa en una lejana nube no significa que ésta llegara directamente a la Tierra; es una pieza más en el inmenso puzzle cósmicoCon todo, su balance final es que estamos ante un trabajo «extraordinario, sugerente, sólido y con un resultado muy relevante», aunque «hay que tener cuidado con las extrapolaciones e interpretaciones exageradas y especulativas».El nuevo trabajo, por tanto, nos vuelve a confirmar que el Universo alberga de forma natural los 'ladrillos' básicos de nuestra existencia. El misterio sigue siendo cómo llegó a ordenarlos.
José Manuel Nieves

Descubren otras cuatro estrellas muertas ocultas muy cerca de la Tierra

1 semana 6 días ago
Por primera vez, un equipo conjunto de investigadores de la Universidad de Warwick, en el Reino Unido, y la de Colorado Boulder, en Estados Unidos, ha logrado observar de forma directa cuatro enanas blancas orbitando en sistemas estelares dobles dentro de nuestra región espacial más próxima. Estos sistemas binarios, auténticos tesoros astronómicos, se encuentran todos a menos de 65 años luz de la Tierra. Y, por si fuera poco, una de ellas acaba de coronarse oficialmente como la novena enana blanca más cercana a nosotros detectada hasta ahora.Para entender lo que es una enana blanca, basta con pensar en el destino final de nuestro Sol. Dentro de varios miles de millones de años, en efecto, cuando agote todo su combustible nuclear, nuestra estrella no estallará como supernova, ya que no tiene la masa suficiente para ello. En lugar de eso, se hinchará primero como una gigante roja (que se tragará a Mercurio, Venus y probablemente a la Tierra ), después expulsará violentamente sus capas exteriores y finalmente dejará atrás un núcleo desnudo, apagado y ultradenso, un 'rescoldo' estelar que, ya sin actividad nuclear, se irá apagando lentamente a lo largo de un tiempo inimaginablemente largo.Ese núcleo es lo que los astrofísicos llaman enana blanca, un auténtico 'cadáver estelar'. Son objetos tan sumamente comprimidos que, teniendo un volumen similar al de la Tierra , concentran en su interior una masa equivalente a la de todo el Sol. Una sola cucharadita del material que forma una enana blanca pesaría en nuestro planeta tanto como un camión de gran tonelaje. Y sí, ese será exactamente el destino final de la estrella que nos alumbra dentro de unos 5.000 millones de años.El selecto club de nuestras vecinas estelaresCuando están 'en pareja', encontrar a estos remanentes estelares ha sido siempre toda una hazaña. La enana blanca más cercana a nosotros, Sirio B (situada a tan solo 8,6 años luz), no fue descubierta hasta 1862, cuando el fabricante de telescopios estadounidense Alvan Graham Clark notó, mientras probaba una nueva lente, una diminuta y débil acompañante junto a la deslumbrante estrella Sirio A.A Sirio B le siguen otras vecinas ilustres en los catálogos celestes, como Procyon B, a 11,4 años luz, o la estrella de Van Maanen 2, a 14,1 años luz, identificada en 1917 por el astrónomo holandés-estadounidense Adriaan van Maanen, y que saltó a la fama por ser la primera que se encontró en solitario, vagando sin una pareja estelar.Pese a estar a apenas 25 años luz de distancia, los astrónomos han tardado 27 años en confirmar la presencia de la estrella muerta en G 203-47Y ahora, ese registro acaba de ampliarse. Las cuatro recién descubiertas estaban, literalmente, ocultas a plena vista, ahogadas por el intenso resplandor de sus compañeras, todas ellas pertenecientes al grupo de estrellas conocidas como enanas rojas.El baile invisible y la paciencia del Hubble«Las enanas blancas cercanas y aisladas suelen ser fáciles de encontrar -explica la Mairi O'Brien, investigadora de la Universidad de Warwick y autora principal del estudio recién publicado en 'Monthly Notices of the Royal Astronomical Society' . Pero no pudimos ver estas cuatro estrellas directamente porque sus compañeras enanas rojas ahogaban su luz. Es un recordatorio de que incluso en nuestro propio vecindario cósmico, todavía podemos encontrar sorpresas si miramos de la manera correcta».¿Y cuál fue esa 'manera correcta'? Durante décadas, los astrónomos han estado notando un fenómeno muy peculiar en esas cuatro enanas rojas: un acusado 'bamboleo radial'. Podemos pensar en un bailarín dando vueltas vigorosamente en la pista de baile con una pareja que es totalmente invisible; aunque no veamos a la otra persona, sabemos que está ahí porque el bailarín principal se balancea hacia adelante y hacia atrás, zarandeado por la fuerza de su acompañante.El equipo desenmascaró a las estrellas fijándose en el 'bamboleo radial', como un bailarín impulsado por una pareja invisibleDe modo que, para desenmascarar por fin al compañero invisible, el equipo recurrió a los datos del espectrógrafo ultravioleta del telescopio espacial Hubble. Aunque las intensas fulguraciones de las enanas rojas suelen confundir los instrumentos de medición, los científicos aplicaron técnicas de calibración personalizadas para confirmar oficialmente que, efectivamente, allí se ocultaban cuatro estrellas muertas.El gran misterio de G 203-47De todos los sistemas identificados, uno ha llamado poderosamente la atención: el catalogado como G 203-47. Y es que, a pesar de estar a apenas 25 años luz de distancia, a los astrónomos les ha llevado 27 largos años, desde que se observó su primer bamboleo radial, lograr aislar la 'firma' de su compañera muerta. Se trata, oficialmente, de la novena enana blanca más cercana a la Tierra.Pero G 203-47 esconde otra rareza. Su enana roja tarda más de 100 días en rotar sobre sí misma pero, increíblemente, orbita alrededor de la enana blanca cada 14,9 días. Para entender lo sumamente extraño que resulta esto, miremos a la Tierra y la Luna. Las fuerzas gravitacionales de un sistema tan cercano normalmente provocan un 'acoplamiento de marea', bloqueando a ambos cuerpos para que se den siempre la misma cara (el motivo por el que nunca vemos la cara oculta de la Luna). Sin embargo, la enana roja del sistema G 203-47 rota demasiado despacio para que este acoplamiento se produzca.Aún podría haber hasta 10 sistemas binarios adicionales en nuestro entorno estelar que permanecen ocultos a los telescopiosComo subraya David Wilson, de la Universidad de Colorado Boulder y coautor del trabajo: «Lo fascinante es que G 203-47 no debería rotar tan lentamente si se formó de la misma manera que otros sistemas similares. Lo cual sugiere que estas binarias han tenido historias evolutivas muy diferentes. Algunas sufrieron interacciones violentas y prolongadas en sus inicios que las bloquearon por efecto de las mareas. Otras, como G 203-47, experimentaron encuentros más suaves y breves que las dejaron en este estado inusual».Lo que queda por descubrirEl descubrimiento permitirá actualizar el censo estelar de nuestro vecindario en un radio de 20 pársecs (unos 65 años luz). Sorprendentemente, los modelos de población de estrellas ya predecían la existencia de entre 4 y 5 pares de este tipo en nuestra región. Y el equipo ha encontrado exactamente cuatro. La teoría astrofísica, una vez más, acierta. Pero la caza no ha terminado.Como concluye Pier-Emmanuel Tremblay, del Grupo de Astronomía y Astrofísica de Warwick: «Solo se ha estudiado sistemáticamente el 30 por ciento de las enanas rojas situadas a menos de 20 pársecs en busca de enanas blancas ocultas. Creemos que podría haber hasta 9 o 10 sistemas binarios adicionales en nuestro entorno estelar local que aún no hemos encontrado. Si dedicamos un esfuerzo más específico a observar las enanas rojas, quizá encontremos más sorpresas como esta».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Astrónomos españoles detectan azúcar en el espacio noticia Si EE.UU. autoriza el espejo gigante espacial para iluminar la Tierra a demanda por la nocheQueda claro que el 'patio trasero' de nuestro rincón en el espacio sigue guardando un sinfín de oscuros secretos, a la espera de que alguien los descubra.
José Manuel Nieves

EE.UU. autoriza el espejo gigante espacial para iluminar la Tierra a demanda por la noche

2 semanas ago
Ni las advertencias de los astrónomos ni las quejas del público lo han impedido. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. ha autorizado a Reflect Orbital su polémico espejo espacial gigante para reflejar la luz solar a demanda. La compañía californiana pretende lanzar el primer prototipo, denominado Earendil-1, este mismo año para llegar a los 50.000 en 2035. El objetivo es alimentar paneles solares, iluminar áreas recónditas o proporcionar luz a equipos de rescate por la noche. La licencia se ha otorgado a pesar de la fuerte oposición de los astrónomos, que han advertido de que estos espejos arruinarán el cielo nocturno y las observaciones de los telescopios, además de distraer a los pilotos de aviones y conductores, e interferir en el reloj biológico de personas, animales y plantas.Sin embargo, la FCC ha considerado que «los riesgos de daño mencionados en el expediente con respecto al reflector solar de Reflect Orbital no guardan relación con el papel de la Comisión en la autorización del uso del espectro de radiofrecuencia». Es decir, los posibles riesgos del prototipo no son algo que ellos contemplen.Tecnologías novedosasEl prototipo se situará a unos 640 kilómetros de altura y desplegará un material reflectante desde el tamaño de una caja de zapatos hasta formar un espejo cuadrado de unos 18 metros de ancho. El espejo será capaz de reflejar sobre la superficie terrestre un círculo de luz comparable al de la luna llena de unos 5 kilómetros de diámetro. Cuando el enjambre llegue a 50.000 satélites alcanzarán niveles de iluminación de 36.000 lux (como la luz del día) durante varias horas y 100 lux (como el resplandor de una habitación al atardecer) las 24 horas del día, los siete días de la semana.Ben Nowack, cofundador y director ejecutivo de Reflect Orbital, ha agradecido a la FCC «por reconocer la importancia de probar tecnologías novedosas en el espacio». A su juicio, la licencia es «el primer paso para probar rigurosamente la eficacia de nuestra tecnología y las medidas de seguridad que hemos desarrollado». Reflect Orbital mantiene que su energía es limpia y que puede reemplazar a los combustibles fósiles y, por lo tanto, mejorar el cambio climático. Considera además que amplía el potencial de la energía solar, que no funciona por la noche, haciendo que esté disponible siempre que se necesite sin necesidad de crear nuevas infraestructuras. Sus servicios también podrían utilizarse para iluminar zonas de desastre como terremotos o incendios y misiones de búsqueda y rescate; prolongar la jornada laboral, mejorar la seguridad de emplazamientos remotos o aumentar el rendimiento de los cultivos. «Nos entusiasma demostrar cómo funciona nuestra tecnología e introducir una tecnología limpia y transformadora que el mundo necesita con urgencia», ha declarado Nowack. Cegar telescopiosLejos de ese entusiasmo, los detractores creen que los espejos de esta constelación de satélites pueden distraer a los pilotos de aviones, cegar las imágenes de telescopios y observatorios astronómicos e incluso modificar los ritmos circadianos, el reloj biológico interno que regula procesos como el sueño, la temperatura y la producción de hormonas de personas, animales y plantas. Por ejemplo, los animales no sabrían cuándo despertar o dormir, cuándo migrar o reproducirse... Y las plantas tendrían problemas para saber cuándo florecer.Recientemente, un estudio del Observatorio Europeo Austral (ESO) advertía de que los satélites de Reflect Orbital serían los más brillantes jamás puestos en órbita, con consecuencias dañinas para las observaciones astronómicas. Según sus cálculos, los artefactos parecerían cuatro veces más brillantes que la Luna llena dentro del haz reflejado. Incluso sin apuntar su haz al observador, brillarían tanto como el planeta Venus. Desde algunas ciudades, estos satélites serían las únicas 'estrellas' visibles. La constelación al completo haría el cielo hasta tres o cuatro veces más brillante en general.
Judith de Jorge

Del castillo templario a un paseo en barco: los lugares oficiales más singulares para ver el eclipse en España

2 semanas ago
La cuenta atrás para el 12 de agosto, el día en que tendrá lugar el próximo eclipse total de Sol ya ha comenzado y numerosas administraciones han empezado a organizar espacios oficiales para facilitar una observación segura y convertir el fenómeno astronómico en una experiencia turística. Aunque muchas comunidades todavía ultiman sus planes, ya existe una amplia oferta de emplazamientos repartidos por buena parte de la franja afortunada, con propuestas que van desde observar el fenómeno desde un castillo medieval hasta disfrutar de la experiencia en un paseo científico en barco.El objetivo es doble: por un lado, se intenta ofrecer lugares preparados para acoger a miles de visitantes; y, por otro, aprovechar el enorme atractivo de un acontecimiento que no volverá a repetirse con estas características en décadas y que no ha tenido lugar en España desde hace un siglo. Además de las habituales zonas de observación, muchas propuestas incorporan actividades culturales, divulgación científica, restauración o incluso opciones de acampada para quienes quieran vivir el eclipse desde primera hora.Las ofertas más originalesAragón es una de las comunidades con una oferta más amplia y variada. Entre sus propuestas destaca MotorLand Aragón, en Alcañiz, donde el circuito de velocidad se transformará por un día en un gran observatorio al aire libre con servicios para los asistentes. También figuran espacios tan poco habituales como el antiguo aeródromo de Calamocha, la estación de esquí de Javalambre –con acceso mediante telesilla hasta la cima y enclave seleccionado por la Agencia Espacial Europea (ESA) para retransmitir el evento al resto del mundo– o varios recintos habilitados para caravanas y vehículos particulares.Navarra también se suma con decenas de propuestas, como la de Peralta, donde se habilitarán zonas de estacionamiento reservadas, puntos de información, aseos, restauración, agua potable y asistencia sanitaria. Además de la observación del eclipse, los visitantes podrán aprovechar la jornada para recorrer el casco histórico y algunos de los principales atractivos patrimoniales del municipio.Miles de puntos se reparten por todo el centro y norte de la península, con todo tipo de apuestas divulgativas y de ocioCantabria apuesta por una experiencia diferente: contemplar el eclipse desde el mar. Santander ofrecerá un paseo en barco por la bahía acompañado de explicaciones científicas a cargo de especialistas del Instituto de Física de Cantabria (IFCA), en una actividad organizada junto a la Universidad de Cantabria y el equipo de divulgación Big Van Ciencia.Castilla y León también propone uno de los escenarios más llamativos entre los 73 puntos repartidos por toda su geografía y señalados como puntos de observación posibles. Ponferrada convertirá el Castillo de los Templarios en un gran punto de observación equipado con telescopios conectados a pantallas gigantes, animación, reparto de gafas homologadas y espacios adaptados para personas con movilidad reducida. Un escenario histórico para presenciar uno de los espectáculos naturales más esperados.Y Galicia prepara varios puntos oficiales en La Coruña. Aunque la programación definitiva sigue cerrándose, ya está previsto habilitar tres espacios de observación, un dispositivo especial de tráfico, actividades culturales como conciertos y zonas accesibles para facilitar la participación del público.Madrid y alrededoresEn Castilla-La Mancha, una de las propuestas más accesibles será la de Azuqueca de Henares (Guadalajara), situada a apenas media hora de Madrid. Su proximidad a la capital la convierte en una alternativa especialmente atractiva para quienes quieran evitar desplazamientos más largos. Además, el municipio recuerda que desde la Comunidad de Madrid el eclipse total solo podrá contemplarse en la zona norte de la región, por lo que Azuqueca se presenta como uno de los puntos más cercanos para disfrutar plenamente del fenómeno. Precisamente en la Comunidad de Madrid, el protagonismo recaerá en Buitrago de Lozoya. Las piscinas naturales de Riosequillo serán el escenario del denominado Festival del Eclipse, que combinará la observación astronómica con actividades familiares, oferta gastronómica mediante food trucks y un ambiente festivo durante toda la jornada.Cataluña ha elegido un enclave emblemático de Lleida como la Seu Vella y la zona de Els Mangraners. Además de la observación, el programa incluirá música durante toda la tarde, servicio de bar y reparto gratuito de gafas para seguir el eclipse con seguridad.En la Comunidad Valenciana sobresale la propuesta de Benasal, en Castellón. El punto de observación se ubicará en el entorno de la ermita de Sant Cristòfol, un enclave rural pensado para quienes buscan contemplar el eclipse en plena naturaleza. El espacio contará con servicios básicos para los asistentes, aunque el acceso y el estacionamiento estarán limitados.La diversidad de propuestas demuestra que el eclipse será mucho más que un fenómeno astronómico. Castillos, montañas, circuitos de velocidad, playas, barcos o festivales familiares forman parte de una oferta que busca convertir unos pocos minutos de oscuridad en una experiencia inolvidable para miles de personas llegadas de toda España y del extranjero.
Delegaciones ABC

Las matemáticas que permiten reconocer cualquier canción en segundos

2 semanas ago
Estás en una cafetería y escuchas una canción que te encanta. Sacas tu móvil del bolsillo, abres una aplicación de reconocimiento de audio y, tan solo en unos segundos, sabes cuál es el nombre de la canción y su intérprete. ¿Cómo es posible identificar un tema, entre los millones existentes, incluso con ruido de fondo o en directo? Detrás de esta tecnología se esconde un sofisticado entramado matemático que convierte el sonido en una especie de 'huella digital' única, que permite diferenciar, de forma muy precisa, cada grabación. La teoría de Fourier, responsable de muchos procesos tecnológicos de hoy en día, es la base de todo ello.Para caracterizar matemáticamente un sonido, el caso más sencillo es estudiar el que emite una cuerda que vibra. La descripción matemática de este fenómeno se remonta a los tiempos de los pitagóricos de la antigua Grecia. Ellos ya sabían, a raíz de una serie de experimentos con el sonido que producían cuerdas de diferentes longitudes, que existía una profunda conexión entre los números naturales y las armonías consonantes y disonantes.A lo largo de los siglos, los fundamentos pitagóricos fueron ampliados y desarrollados tanto desde una perspectiva teórica como experimental, pero no sería hasta después de la edad media cuando se produjeron avances sustanciales. En el s. XVII, se había observado en el laboratorio que, cuando se hace sonar una cuerda de un instrumento, el sonido resultante se compone de los llamados armónicos, tonos más o menos altos que determinan tanto la nota musical que produce el sonido como el propio timbre del instrumento. Pero esto solo quedó descrito matemáticamente en 1747, con el trabajo de Jean le Rond D'Alembert, en su formulación de la llamada ecuación de la cuerda vibrante. Sus soluciones describen la forma de una cuerda elástica en vibración a lo largo del tiempo.Sin embargo, entonces faltaban herramientas matemáticas para poder estudiar las propiedades de las soluciones de forma rigurosa. Frente a ello, a principios del s. XIX, el trabajo seminal de Joseph Fourier desencadenó una teoría que arrojó luz al problema. Según Fourier, las soluciones a la ecuación de la cuerda vibrante representaban una superposición de ondas de diferentes frecuencias y amplitudes.Su revolucionaria teoría permitía expresar (casi) cualquier función como una suma infinita de funciones trigonométricas, es decir, senos y cosenos, de todas las frecuencias posibles. Cada frecuencia tiene asociado un «peso», lo que significa que, en la descomposición por ondas de una función, algunas frecuencias serán «más importantes» que otras.Esta idea tiene una profunda conexión con el conocimiento experimental sobre el sonido de los siglos anteriores. Los armónicos, que se sabía que componían cada sonido, son desde un punto de vista matemático, precisamente, los senos y cosenos de los que hablaba Fourier. Es decir, cada término de la suma infinita de Fourier se corresponde a un armónico; el primer término corresponde a la onda de menos frecuencia (la que vibra con menos velocidad), que en el sonido se asocia al llamado armónico fundamental, el cual determina su nota musical; mientras que el resto de términos, las ondas de frecuencias sucesivamente más altas, son los armónicos que caracterizan el timbre del instrumento.magen de las primeras cuatro sumas parciales de la serie de Fourier para una onda cuadrada. A medida que se añaden más armónicos, las sumas parciales convergen hacia la onda cuadrada. WikipediaEsta es la base de las huellas digitales de las canciones, que permiten reconocerlas y que de forma técnica se conocen como espectrogramas. Estos son gráficas que representan el tiempo transcurrido de una canción frente a una escala de frecuencias y asignan un color a cada punto de este espacio de tiempo-frecuencia; las frecuencias más presentes (o con más peso) en el sonido en un instante de tiempo son representadas con colores más vivos, mientras lo contrario pasa con frecuencias de menos peso. El resultado es un mapa de calor, parecidos a los empleados en meteorología.Espectrograma de un sonido, en el que las frecuencias se muestran a lo largo del eje vertical, y el tiempo en el eje horizontal. La intensidad del color aumenta con la densidad. WikipediaLa teoría de Fourier también permite producir cada espectrograma de forma rápida y eficiente. Con este fin, se toman muestras del sonido en intervalos de tiempo muy pequeños sobre los cuales se aplica la transformada de Fourier, una herramienta matemática que es capaz de transformar muestras de sonido en las amplitudes o «pesos» que tienen las diferentes frecuencias que lo conforman. Después, a cada amplitud se le asigna un color más o menos vivo dependiendo de cuán grande sea la misma y se representa en el mapa de calor. Este proceso se repite muchas veces hasta haber codificado el sonido de modo gráfico para el intervalo de tiempo total.Pero, ¿qué pasa si hay ruido en la cafetería en la que grabamos la canción? ¿Cómo se distinguen las frecuencias de la canción con las de la conversación de la mesa de al lado? La idea es simple: en presencia de ruido, las frecuencias de la canción con más peso deberían sobrevivir mejor a las posibles distorsiones del sonido. Por ello, se simplifica el espectrograma, quedándose solo con los puntos de color más vivo, produciendo el llamado «mapa de constelaciones» del sonido.Ahora bien, una vez se dispone de este mapa que distingue nuestra canción, ¿cómo encontramos otro lo suficientemente parecido en una base de datos de millones de canciones, sin tardar demasiado tiempo?Cabe la posibilidad de que haya ciertos puntos del espectrograma que no sobrevivieran al ruido, por lo que en vez de comparar de modo convencional nuestro mapa de constelaciones con el de las canciones de la base de datos, se buscan coincidencias en los patrones que siguen. Es decir, si se observa que en nuestro mapa hay, por ejemplo, un sonido de 500 Hz de frecuencia y 0.3 segundos después aparece uno de 1200 Hz, se busca en la base de datos mapas que compartan este mismo patrón. Esto se hace sucesivamente con otras parejas de puntos tiempo-frecuencia hasta encontrar la canción buscada.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El paseo imposible que hizo surgir nuestras redes sociales noticia Si El número pi, la constante milenaria que aún desafía a los matemáticos noticia No Dos trayectorias, un mismo hito: las únicas mujeres con el 'Nobel de las Matemáticas' noticia No Las matemáticas desmontan los mitos de la Lotería: tu número favorito no tiene más opcionesEs interesante señalar que los métodos que componen el algoritmo de estas aplicaciones no fueron desarrollados para este fin en concreto, sino que son consecuencia de un cúmulo de avances en el área a lo largo de las décadas anteriores. Estos mismos conocimientos fueron primero aplicados en numerosos campos, desde las telecomunicaciones hasta el procesamiento de imágenes y sonido, medicina, o los sistemas de navegación. Muchos de los progresos se debieron al imprescindible trabajo de diversas investigadoras del siglo XX, como Hedy Lamarr , pionera en lo que hoy conocemos como comunicaciones inalámbricas, como el WiFi; Ingrid Daubechies , reconocida por sus aportaciones al campo de procesamiento de imágenes; o Karen Spärck Jones , quien desarrollo métodos que permitieron a los ordenadores identificar y recuperar información automáticamente, sentando algunas de las bases de los sistemas modernos de búsqueda y reconocimiento.Mencía Reborido es investigadora predoctoral del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT).Entre teoremas es una sección de matemáticas para todos los públicos impulsada por el Instituto de Ciencias Matemáticas (CSIC-UAM-UC3M-UCM)Edición y coordinación: Ágata Timón (ICMAT-CSIC)
Mencía Reborido

Hasta 22.000 euros por una habitación: el eclipse convertirá la noche del 12 de agosto en oro para el turismo

2 semanas 1 día ago
La noche del 12 al 13 de agosto ha alcanzado precios de otro planeta en hoteles y casas rurales de la franja afortunada de España en la que se podrá contemplar el primer eclipse solar total en la Península Ibérica en más de un siglo. Hasta 13 comunidades autónomas se encuentran entre los territorios privilegiados para observar un largo minuto y medio de oscuridad en pleno día, un acontecimiento que ha disparado la demanda y para el que no solo hoteles y alojamientos, sino también empresas especializadas en astroturismo, han preparado una oferta específica de actividades y experiencias.La primera región a la que llegará en la tarde del 12 de agosto será Galicia , donde La Coruña y Lugo serán las provincias más favorecidas. La presión se nota en las plataformas de reserva: Booking ha registrado un aumento del 85% en Santiago de Compostela y del 67% en La Coruña respecto a un año normal y una habitación oscila entre 41 y 925 euros, más de veinte veces de diferencia según el tipo de alojamiento. Para la noche del eclipse, el 95% de los alojamientos coruñeses ya no aparecen disponibles y, entre los pocos que quedan, los precios van de 343 a 1.069 euros, con la mayoría situada entre los 500 y los 700 euros. La comarca del Camino de Santiago vive una situación similar: en Arzúa y Melide la tensión se aprecia más en la disponibilidad que en las tarifas. Entre el 11 y el 13 de agosto, el 81% de los alojamientos de Arzúa y el 86% de los de Melide ya están completos. El Clúster Turismo de Galicia calcula que la ocupación hotelera podría superar el 90%, e incluso alcanzar el 95%, durante esos días.Por su parte, Castilla y León se erige como epicentro del eclipse : la franja de totalidad atravesará la comunidad de noroeste a sureste, con Burgos y Palencia situadas en la línea central de máxima duración. Los alojamientos han colgado prácticamente el cartel de completo, al igual que muchos restaurantes. Se calcula que cerca de dos millones de personas recorrerán la comunidad durante esos días, una cifra muy próxima a su población.Los ejemplos son elocuentes. Un estudio en Aranda de Duero se ofrece por 700 euros la noche. En Palencia capital, un hotel del centro vende habitaciones por 500 euros cuando los días anteriores o posteriores cuestan entre 100 y 140. También las bodegas de la Ribera del Duero han diseñado experiencias especiales con visitas a viñedos, catas y cenas para grupos reducidos que alcanzan los 700 euros por persona, aunque existen propuestas más asequibles que, en cualquier caso, no bajan de los 150 euros. Mientras tanto, en localidades como Tiedra, con un importante centro astronómico, incluso se han alquilado parcelas para instalar food trucks ante la previsión de una afluencia masiva.Alojamientos completos en el norte de MadridLa Comunidad de Madrid no vivirá el eclipse con la misma intensidad que otras regiones, pero las localidades donde la totalidad será más larga, en el norte de la región, también notan el tirón. En Somosierra, el Hotel Restaurante Puerto, que suele ofrecer habitaciones por unos 60 euros durante el verano, ronda los 200 euros y ya no tiene disponibilidad para la noche del eclipse. En Buitrago de Lozoya, establecimientos habituales como el Hostal Madrid París o el Hotel La Beltraneja, con precios que normalmente oscilan entre los 60 y los 90 euros, también han agotado las reservas.La administración regional y los ayuntamientos preparan dispositivos especiales para gestionar la afluencia de visitantes. En Somosierra el aforo se completó dos meses antes del evento mediante inscripción previa. En Buitrago de Lozoya se celebrará el 'Festival del Eclipse' con actividades familiares, música, food trucks y zonas habilitadas para la observación segura. A ello se suman iniciativas privadas como las organizadas por CosmoAventuras, con propuestas gratuitas y otras de pago en Valdesquí o Soto del Real, donde las experiencias, con telescopios y actividades astronómicas, alcanzan entre 140 y 180 euros por persona.Lleno absoluto en la 'España vaciada'En Castilla-La Mancha, Guadalajara y Cuenca, las provincias agraciadas con la totalidad del eclipse, rozan el lleno absoluto. Los alojamientos presentan una ocupación del 98%, sin plazas en los paradores, con las casas rurales completas y con lo poco que queda, especialmente en Guadalajara capital, registrando incrementos de entre 100 y 400 euros respecto a cualquier otra noche. «Tenemos una ocupación casi total, con reservas con mucha antelación, de incluso años», explican desde la Federación Provincial de Turismo y Hostelería de Guadalajara, donde sostienen que las mayores subidas responden, sobre todo, a cancelaciones de última hora, algo que comparan con lo que ocurre con otros eventos muy conocidos, como la floración de los campos de lavanda.Los precios también lo reflejan. El Hotel Meliá de Guadalajara pasa de 94 euros la noche a 142 el día del eclipse. El Hotel Torcal sube de 76 a 138 euros. Y el caso más llamativo es el de la única casa rural que aún queda disponible en Sigüenza, uno de los puntos donde se espera mayor concentración de visitantes y que además estará en plenas fiestas patronales: pasa de 75 euros la noche en julio a 500 euros la pernocta del 12 al 13 de agosto. En Aragón, el gran foco será el Observatorio Astrofísico de Javalambre, en el sur de Teruel, elegido por la Agencia Espacial Europea para retransmitir el eclipse al mundo . Alrededor de ese enclave, pero también en Zaragoza y en buena parte de la comunidad, los precios se han disparado. Según asociaciones de hosteleros y plataformas de reservas, pasar la noche del eclipse en hoteles de Zaragoza puede multiplicar por catorce el precio habitual. Un ejemplo es el hotel El Príncipe, situado frente a la basílica del Pilar, donde una habitación que ahora cuesta 81 euros alcanza más de 1.400 euros la noche del eclipse.El fenómeno afecta a todo tipo de alojamientos. Una cama en habitación compartida en el VTZ The Botanic Hostel cuesta 789 euros cuando normalmente oscila entre 28 y 40. En el hotel Plaza España, de dos estrellas, una habitación que suele costar menos de 100 euros asciende hasta 1.291. Ya se alquilan hasta terrazas, balcones y azoteas por hasta 700 euros la tardeEn Cataluña , el eclipse está provocando un fenómeno paralelo en la provincia de Tarragona: llenazo en los hoteles y una escalada de precios a la que se suma la imaginación de algunos particulares. En plataformas de anuncios ya se alquilan terrazas, balcones e incluso azoteas con vistas al cielo por importes que alcanzan los 700 euros para la tarde del fenómeno. Con la ocupación rozando el lleno, algunos alojamientos han pasado de cobrar 140 euros por noche a superar los 300.Desde la Asociación Empresarial Hotelera y Turística de la Comunidad Valenciana (Hosbec) se señala que el eclipse no ha supuesto un aumento significativo de las reservas respecto a años anteriores por coincidir con la temporada alta, si bien sí se ha detectado una mayor anticipación por parte de un nuevo perfil de turista interesado en la astronomía. En esta línea, municipios como Utiel ya registran un incremento de consultas y han aprovechado para fomentar el enoturismo mediante visitas a las bodegas subterráneas, actividades divulgativas y una observación con aforo limitado en el Pico del Remedio. Por su parte, otros municipios de la costa buscan aprovechar este acontecimiento para ganar visibilidad como destino turístico litoral. También en Castellón de la Plana, según fuentes municipales, se ha registrado «un importante incremento de la demanda hotelera y de alojamientos turísticos», lo que se ha traducido en «un aumento muy significativo de precios».Baleares despedirá al eclipse con excursiones de lujo, como ver el espectáculo en un yate privado por 18.000 eurosEl recorrido del eclipse concluirá en Baleares, la última comunidad española en despedir el fenómeno. Allí también se ha convertido en un potente reclamo turístico. Hoteles de lujo, embarcaciones históricas y establecimientos de alta gama han diseñado experiencias exclusivas mientras el Govern recomienda contemplarlo desde lugares próximos al domicilio para evitar desplazamientos en unas fechas de máxima afluencia.Entre las propuestas más llamativas figura la del St. Regis Mardavall Mallorca Resort, que ofrece seguir el eclipse desde un yate privado frente a la Serra de Tramuntana y Sa Dragonera por entre 15.000 y 18.000 euros, según la modalidad elegida. El histórico velero Rafael Verdera, construido en 1841, organiza una travesía especial de tres días por 1.999 euros por persona y otra salida el mismo 12 de agosto desde Port d'Andratx por 380 euros.La expectación también se refleja en el mercado hotelero. Numerosos establecimientos costeros ya han colgado el cartel de completo y se comercializan paquetes turísticos de hasta 6.000 euros por persona o suites que superan los 1.700 euros por noche. En Port de Sóller, una estancia de lujo en la villa Es Racó d'Alconàsser alcanza los 22.397 euros para la noche del eclipse, una cifra muy superior a la habitual, que ronda los 6.100. El último tramo del recorrido de la sombra sobre España también será, paradójicamente, uno de los más exclusivos para quienes estén dispuestos a pagar por contemplar un fenómeno que solo dura apenas un minuto, pero que ha bastado para revolucionar el mapa turístico del verano.Turistas apreciando desde Santiago de Compostela (Galicia) el eclipse anular de octubre de 2005 MIguel Muñiz El turista extranjero gastará 100 euros más que los españoles La expectación no solo se ha disparado entre los aficionados a la astronomía españoles, sino también entre miles de viajeros extranjeros. Según una encuesta elaborada por Opinium para Airbnb, los viajeros de Francia, Reino Unido y Estados Unidos concentran más de la mitad de las búsquedas internacionales de alojamiento en la ruta del eclipse, mientras que Alemania, Italia, Países Bajos y Bélgica representan otro tercio. El estudio calcula además que los visitantes europeos que se desplazarán a estas zonas gastarán una media de 680 euros por viaje –unos 100 euros más que los viajeros españoles– entre alojamiento, restauración, compras y actividades relacionadas con el eclipse. Un impacto económico que refuerza las conclusiones de un reciente informe de AFI, elaborado a partir de fuentes oficiales, según el cual los turistas internacionales gastan casi tres veces más que los nacionales durante sus estancias en alojamientos de corta duración en los municipios más pequeños de España. En ese contexto, muchos establecimientos han encontrado en el evento astronómico su particular gallina de los huevos de oro, con reservas agotadas desde hace meses y tarifas que, en algunos casos, multiplican por diez o incluso por catorce su precio habitual.Autores Érika Montañés (Aragón); Andrés Lasaga (Baleares); Patricia Biosca (Castilla-La Mancha y coordinación); Montse Serrador (Castilla y León); Esther Armora (Cataluña); Santiago José García Caballero (Comunidad de Madrid); Alba Pérez (Comunidad Valenciana); Sheyla Garrido (Galicia)
Delegaciones ABC

China desafía a Elon Musk y a EE.UU. en el espacio: así ha logrado aterrizar su primer cohete orbital reutilizable

2 semanas 1 día ago
China ha dado un paso decisivo en su carrera por conquistar la carrera espacial y ha conseguido recuperar por primera vez la primera etapa de un cohete tras un lanzamiento orbital. Se trata de un logro tecnológico hasta ahora solo dominado por la compañía de Elon Musk, SpaceX, quien se ha hecho de oro gracias a este sistema que ha abaratado de forma drástica el acceso al espacio.El lanzamiento se realizó desde el centro espacial de Hainan, en el sur del país. Desde allí alzó el vuelo el Long March 10B, un nuevo cohete parcialmente reutilizable que, tras colocar un satélite en órbita, realizó una maniobra controlada para regresar a la Tierra. Apenas seis minutos después del despegue, la primera etapa descendió sobre una plataforma marítima equipada con una gran estructura en forma de red que amortiguó su aterrizaje.La maniobra convierte a China en el primer país que recupera un cohete orbital mediante este sistema de captura con red, una alternativa distinta a los aterrizajes propulsados sobre patas desplegables que popularizó SpaceX con el Falcon 9 y también diferente de la plataforma de 'palillos' que recupera al Starship, el megacohete de Musk con el que está previsto EE.UU. vuelva a la Luna. La reutilización, la gran revolución espacialDesde la creación de los cohetes, los lanzadores siempre han sido de un solo uso: tras cada misión, la mayor parte del vehículo terminaba en su mayor parte desintegrada por el roza con la atmósfera en la reentrada y las partes que sobrevivían, acababan hundidas en el océano. Para cada misión había que crear un nuevo cohete de cero, del que no sobrevivía nada. Ese paradigma cambió con SpaceX, que ha convertido con sus Falcon en una operación rutinaria recuperar al menos una de las etapas del cohete (aunque muchos tacharon de imposible la proeza, cuando Musk anunció sus intenciones). La reutilización ha reducido drásticamente el coste por lanzamiento y ha permitido multiplicar el ritmo de misiones, hasta el punto de transformar por completo el mercado espacial.China persigue ahora ese mismo objetivo. La Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC) considera que la recuperación del Long March 10B abre la puerta a reutilizar el propulsor antes de terminar el año, un paso imprescindible para competir en un sector cada vez más dominado por los lanzamientos frecuentes y de bajo coste.No obstante, conviene matizar que el gigante asiático no es el segundo en recuperar un cohete reutilizable tras Musk. La estadounidense Blue Origin, la empresa fundada por Jeff Bezos, el magnate de Amazon, lleva años haciendo aterrizar con éxito el New Shepard, si bien se trata de un vehículo suborbital, diseñado para vuelos turísticos que alcanzan el espacio sin llegar a entrar en órbita alrededor de la Tierra. También está probando su cohete orbital New Glenn, si bien aún enfrenta grandes retos, sobre todo después de que en la última prueba estática uno de los prototipos acabara en una enorme explosión . Un pulso tecnológico con Estados UnidosMás allá del componente técnico, el éxito tiene una clara lectura estratégica. Pekín lleva años acelerando su programa espacial con la construcción de su propia estación espacial, misiones lunares (de hecho, tiene programado su primer alunizaje tripulado para 2030 , tan solo dos años después de la fecha marcada por la NASA) y marcianas, así como el despliegue de grandes constelaciones de satélites.La reutilización de cohetes constituye uno de los pocos ámbitos donde Estados Unidos mantenía una ventaja muy clara gracias al liderazgo de SpaceX. Aunque la compañía de Elon Musk continúa muy por delante –con cientos de recuperaciones exitosas y una experiencia operativa difícil de igualar–, el ensayo chino demuestra que el país asiático acorta distancias y busca desarrollar una capacidad propia sin depender de tecnologías extranjeras.Un sistema diferenteEl método elegido por China también llama la atención. En lugar de incorporar patas de aterrizaje, el Long March 10B desciende sobre una plataforma flotante equipada con una gran red capaz de absorber parte del impacto. Es algo así como una enorme red metálica, similar a una gigantesca cama elástica o a las redes de seguridad que utilizan los acróbatas de circo. Su función no es detener por completo el cohete, sino absorber parte del impacto y estabilizarlo durante el aterrizaje para facilitar su posterior recuperación.Esta solución permite reducir el peso estructural del cohete y dedicar una mayor parte de su masa al transporte de carga útil. Sus ingenieros confían en que esta estrategia aumente la eficiencia del lanzador y facilite futuras operaciones comerciales.Con una capacidad para colocar alrededor de 16 toneladas en órbita baja terrestre en configuración reutilizable, el Long March 10B se perfila como una de las piezas centrales del futuro programa espacial chino. Si los próximos vuelos confirman la fiabilidad del sistema, Pekín habrá dado uno de los pasos más importantes de los últimos años para consolidarse como uno de los grandes actores de la nueva economía espacial.
Patricia Biosca

Cuenta atrás para el mítico telescopio espacial Hubble: la NASA estudia su rescate... o su entierro en el océano

2 semanas 2 días ago
Más de 1,7 millones de observaciones, 1,5 millones de citas académicas y cerca de 23.000 artículos científicos que, literalmente, han reescrito casi por completo los manuales de astronomía moderna. A 27.000 kilómetros por hora, y tras 36 años en órbita escudriñando el cosmos a 540 kilómetros de altitud, el observatorio más famoso del mundo ha generado hasta la fecha más de 150 terabytes de datos de valor incalculable.Según datos oficiales de la NASA, al menos 29.000 astrónomos de más de cuarenta países se han aprovechado alguna vez de la privilegiada visión de esta máquina única para desentrañar los secretos del Universo. En pocas palabras: el Telescopio Espacial Hubble es el instrumento científico más prolífico y revolucionario jamás construido por el ser humano.Lanzado el 24 de abril de 1990 a bordo del transbordador espacial Discovery, los planes iniciales eran, desde luego, ambiciosos, pero la realidad los ha dejado pequeños. Su diseño, de hecho, contemplaba una vida útil de quince años, el tiempo estrictamente necesario (o eso se suponía) para ofrecernos un vistazo inédito al espacio exterior y, posteriormente, ceder el testigo a una nueva generación. Pero el Hubble está durando mucho, mucho más.Gracias a cinco complejas y peligrosas misiones de mantenimiento a cargo de la flota de transbordadores (inolvidable aquella de 1993, en la que los astronautas corrigieron un defecto de pulido en el espejo principal instalando, en órbita, una 'gafas' correctoras), el Hubble ha superado con creces todas las expectativa y ahora navega majestuosamente a través de su cuarta década de servicio. Pero nada es eterno, y en estos precisos instantes, mientras usted lee estas líneas, la supervivencia de este veterano centinela cósmico pende de un hilo. Según ha revelado ' Nature ', en efecto,un grupo de trabajo de la NASA está sopesando dos opciones diametralmente opuestas para la etapa final del telescopio.Un futuro en la cuerda flojaLa primera alternativa pasa por extender la misión del observatorio hasta muy entrada la década de 2030. Lo cual implicaría enviar una nave que se acople al Hubble para impulsarlo hacia una órbita más alta, segura y estable. La segunda opción, mucho más triste, consistiría en lanzar una misión robótica encargada de atraparlo, desmantelarlo y precipitarlo hacia la Tierra para una muerte segura bajo las aguas de algún océano terrestre. Cada una de estas rutas entraña riesgos formidables, beneficios científicos dispares y costes altísimos que la agencia espacial debe calcular al milímetro.Muchos de los que se dedican a la astrofísica, sin embargo, lo tienen claro, y piden que el telescopio no se 'desenchufe' todavía. «He presentado un libro blanco argumentando que el Hubble debería seguir operativo mientras sea técnicamente posible -escribe Rogier Windhorst, de la Universidad Estatal de Arizona y autor del ensayo en Nature-. Es un caso fácil de defender, pero el futuro de este icónico telescopio no está garantizado. Los científicos y el público deben respaldar este notable proyecto en su quinta década».Una herramienta aún irreemplazableSegún Windhorst, lo que verdaderamente está en juego es la capacidad irreemplazable del telescopio para potenciar el resto de las misiones que la NASA tiene previstas de aquí al año 2040. A menudo existe la falsa creencia de que el gigantesco y novísimo telescopio infrarrojo James Webb ha dejado obsoleto a su viejo predecesor. Pero no es así en absoluto. Las longitudes de onda ópticas y ultravioletas que es capaz de capturar el Hubble (y el James Webb no) son, en palabras de los investigadores, «esenciales para entender cómo y cuándo se formaron las galaxias, las estrellas y los planetas».Pensemos en el Universo como en una enorme orquesta sinfónica. El 'supertelescopio' James Webb posee un 'oído' excepcional para las frecuencias infrarrojas (los graves profundos, capaces de atravesar el denso polvo cósmico). Pero el Hubble es el único con la sensibilidad necesaria para distinguir la radiación óptica y ultravioleta (los violines y las flautas de las estrellas más jóvenes, calientes y enérgicas). Por eso, apagar el Hubble sería como eliminar a una de las familias instrumentales más vitales de la sinfonía estelar. Y el problema sería grave, porque el Observatorio de Mundos Habitables (Habitable Worlds Observatory), destinado a ser su auténtico sucesor, no despegará al menos hasta la década de 2040.El telescopio que rasgó el telónTal y como subraya el artículo de 'Nature', el Hubble nos ha empujado mucho más allá de lo que la mente podía concebir. Su lente 'rasgó el telón de un excitante Universo incandescente, no solo para un puñado de astrónomos, sino para todo el mundo'. Con un simple vistazo a sus imágenes de nebulosas y cúmulos, comprendimos de repente la furiosa danza de la materia y la energía en un escenario planetario donde las palabras, simplemente, no alcanzan. Sus fotografías, únicas y sobrecogedoras, han cambiado para siempre la imagen que todos teníamos del Universo.Además, sus descubrimientos en cadena obligaron a reestructurar la ciencia moderna. Al tomar las famosas fotografías de campo profundo, el Hubble demostró con imágenes cómo las galaxias fueron evolucionando desde la prehistoria del cosmos. Poco después, midiendo la luz de supernovas antiquísimas, el observatorio blindó la prueba definitiva de que nuestro Universo se expande de forma acelerada bajo la influencia de la enigmática 'energía oscura'.Y por si fuera poco, el Hubble trazó el ciclo vital de nacimiento y muerte estelar con un nivel de claridad inaudito, y pasará a los anales de la ciencia por haber sido el primer telescopio de la historia capaz de medir químicamente la atmósfera de un exoplaneta, un mundo alienígena en órbita alrededor de otro sol.A la espera del veredicto finalLejos de ser una reliquia, los instrumentos a bordo del histórico telescopio siguen siendo de vanguardia. Su altísima demanda global es la mejor prueba de su vigencia: las propuestas de observación de científicos de todo el mundo superan la disponibilidad en una proporción de seis a uno.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Amaneceres de arena y tardes despejadas en un mundo a 700 años luz de la Tierra noticia Si Algo extraño sucede en Urano y NeptunoPero el reloj avanza inexorablemente. Este mismo mes de julio finalizarán las llamadas para definir las prioridades del Hubble para la próxima década, y a finales de año, el grupo de trabajo de la NASA presentará su informe definitivo. Esa decisión marcará para siempre el destino de nuestra mejor máquina del tiempo. Si finalmente lo dejamos caer al mar, perderemos los ojos con los que la humanidad aprendió a mirar cara a cara a la inmensidad de las estrellas.
José Manuel Nieves

Con tres capas y hechas de resina: así son las ventanillas de los aviones

2 semanas 2 días ago
Un ciudadano serbio de 60 años ha vivido probablemente este viernes por la mañana una de las experiencias más traumáticas de su vida al ser succionado por la ventanilla de un avión que se dirigía de Tesalónica (Grecia) a Memmingen (Alemania) y quedar «colgado cabeza abajo» en pleno vuelo. Fueron otros pasajeros quienes lograron reintroducir en el aparato al hombre, que no se había desabrochado el cinturón de seguridad, y evitaron el fatal desenlace. «Una ventanilla de pasajeros se desprendió en pleno vuelo , poco después del despegue», ha informado en un comunicado Ryanair, la compañía propietaria de la aeronave involucrado en el incidente. Tras lo sucedido, el fabricante estadounidense Boeing, constructor del aparato implicado, ha indicado que «tiene conocimiento del incidente ocurrido en el vuelo FR1879». Por su parte, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) afirmó estar «dispuesta a prestar apoyo» a las autoridades griegas competentes. Las informaciones iniciales apuntan a que la ventanilla ha sido destruida por un fragmento desprendido de uno de los dos motores del aparato. Ahora bien, ¿ cómo están compuestos estos elementos de las aeronaves y qué supone su rotura en pleno vuelo, como ha ocurrido este viernes?Las ventanillas de los aviones están formadas por tres capas distintas fabricadas en resina acrílica y sintética muy resistente: la exterior, la intermedia y la interior. Esta última es la que está en contacto con la cabina, mientras que las dos primeras forman parte del fuselaje y se consideran «estructurales», según informa la Sociedad Aeronáutica Española en su página web. La rotura durante el vuelo de las dos capas más exteriores supondría una descompresión explosiva que puede ser fatal. Sin embargo, la ventana interior es prácticamente decorativa, con la única función de evitar que los pasajeros arañen los paneles exteriores.Un orificio en el panel centralAdemás, la capa intermedia cuenta con un pequeño orificio -conocido como 'respiradero'-, que actúa como una válvula. En contra de lo que algunos viajeros podrían pensar, no se trata de un defecto de fabricación o un desperfecto, sino de una herramienta para equilibrar la presión del aire de la cabina y la del exterior.Este pequeño agujero preserva el panel central de la presión de cara a situaciones de emergencia. Además, ayuda a que no se empañe el cristal y que no se acumule hielo a pesar de los constantes cambios de temperatura que sufre la aeronave.Asimismo, es una medida de seguridad para que la cabina de pasajeros no se despresurice y pueda quedarse sin oxígeno . De esta forma, además de estar protegidos por si se rompe alguno de los paneles de las ventanas, se garantiza que los pasajeros puedan seguir respirando.¿Por qué son ovaladas?Tampoco la forma de las ventanillas de los aviones es casual: su diseño redondo u ovalado es una medida de ingeniería que permite al avión ascender a mayor altura , según explica la compañía Vidrio Panel. En el pasado, eran cuadradas y resultaban problemáticas en algunos vuelos, ya que la presión se concentraba en las esquinas de los marcos. Cuando los ingenieros repararon en este detalle, optaron por que la forma fuese ovalada para reducir el estrés sobre los materiales y evitar que la ventanilla pudiera romperse e incluso estallar, algo que sucedía con anterioridad. De hecho, en la década de los 50, varios aviones se estrellaron por este motivo, lo que propició que se produjera el cambio de forma.
África Albalá

Operación Periodo: así será la primera misión que estudie la menstruación en el espacio

2 semanas 2 días ago
Es un hecho que, antes o después, la Humanidad tendrá que ser capaz de reproducirse en el espacio. La sola idea de tener bases permanentes en la Luna, en Marte o en algún lejano asteroide, hace inevitable que, en algún momento, surja la que será la primera generación de seres humanos 'espaciales'. ¿Pero estamos preparados para ello?La cuestión es mucho más seria de lo que parece. Se trata de determinar si nuestros cuerpos están equipados biológicamente para concebir, gestar y dar a luz en gravedad cero, o en las superficies de la Luna o de Marte. Y, hoy por hoy, la respuesta de la ciencia es un rotundo 'no'. Nuestro inminente futuro espacial choca de frente con un entorno hostil que parece diseñado para aniquilar la vida, y lo cierto es que conocemos aún muy poco sobre los efectos de la microgravedad y la radiación en nuestras células sexuales.Las tres amenazas para la fertilidadUn reciente informe publicado en 'Reproductive Biomedicine Online' puso recientemente sobre la mesa la ausencia total de garantías para la reproducción humana fuera de nuestro planeta. En aquel estudio, el investigador Giles Palmer y su equipo identificaron tres barreras fundamentales. La primera es la radiación cósmica. En el espacio profundo, en efecto, sin la coraza protectora del campo magnético terrestre, la radiación actúa como una lluvia incesante de 'balas' microscópicas capaces de atravesar el fuselaje de las naves y dañar irreversiblemente el frágil ADN de óvulos y espermatozoides.La segunda amenaza, por supuesto, es la microgravedad, que altera la fisiología celular y los fluidos corporales. Nuestro sistema circulatorio y celular es como una compleja red de tuberías, diseñada exclusivamente para bombear líquidos contra la gravedad terrestre. Pero si quitamos esa gravedad de la ecuación, los fluidos se acumularán donde no deben, la presión interna cambiará y los delicados procesos que rigen la formación de células reproductoras perderán su 'brújula' y ya no sabrán dónde deben ir. Y, en tercer lugar, aunque no por ello menos importante, está la disrupción de los ritmos circadianos. No olvidemos que, a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), el Sol sale y se pone 16 veces al día. Y si el simple hecho de viajar a otro huso horario en la Tierra ya nos causa jet lag, imaginemos qué no hará un reloj biológico en el que el amanecer y el anochecer ocurren cada 90 minutos. Según los expertos, el resultado será un auténtico caos hormonal que trastocará por completo los ciclos que regulan nuestra fertilidad.El inquietante aviso de los ratonesHasta ahora, los experimentos previos han arrojado resultados que invitan, como mínimo, a la prudencia. Hace unos años, el envío a la ISS de esperma liofilizado (congelado y deshidratado) de ratón confirmó la crudeza del entorno espacial: en menos de un año, la radiación indujo graves alteraciones y daños genéticos en las muestras. Es cierto que, posteriormente, se lograron nacimientos de crías de ratón sanas al fecundar esos óvulos aquí en la Tierra, pero esto se debió a la asombrosa capacidad natural del óvulo terrestre para detectar y reparar el ADN dañado del espermatozoide.Sin la protección de la magnetosfera terrestre, concebir y gestar en la Luna o en Marte plantea un riesgo crítico de malformaciones o de fracaso reproductivo totalEste resultado, lejos de tranquilizarnos, plantea una duda que pone los pelos de punta a los biólogos: ¿Podría un embrión humano en pleno desarrollo reparar ese enorme daño genético si la concepción ocurriera en el espacio, sometido a una lluvia radiactiva constante? Nadie lo sabe. En pocas palabras, concebir en la Luna o en Marte supone un riesgo crítico de malformaciones o de fracaso reproductivo total. Todo apunta a que las futuras colonias dependerán de biobancos fuertemente blindados, en cuyo interior se almacenarán embriones fecundados previamente en la Tierra, y de técnicas de reproducción asistida muy avanzadas.El elefante en la nave: los derechos de la mujerSin embargo, y a pesar de los los estudios con ratones, las simulaciones de gravedad y las células liofilizadas, faltaba una prueba, un test fundamental que había sido incomprensiblemente ignorado durante el último medio siglo de exploración espacial y que, por fin, alguien ha decidido llevar a cabo. Se trata, además, de una prueba que no solo tiene que ver con la reproducción humana en sí, que también, sino con un asunto mucho más 'terrenal': los derechos de la mujer y el diseño sesgado de la medicina aeroespacial.Hace 46 años, los ingenieros de la NASA llegaron a preguntarle a la astronauta Sally Ride si 100 tampones eran la cantidad adecuada para un vuelo espacial de seis díasDesde los albores de la era espacial, las astronautas han recurrido de forma sistemática a la supresión hormonal (mediante píldoras anticonceptivas o dispositivos intrauterinos) para evitar la menstruación durante sus misiones. Lo cual, lógicamente, ha provocado un enorme vacío de datos. No sabemos absolutamente nada sobre cómo funcionan los ciclos naturales en órbita ni qué le ocurriría a una mujer durante un viaje de años de duración a Marte. El sesgo es tan profundo que, hace 46 años, en 1978, los ingenieros de la NASA llegaron a preguntarle a la legendaria astronauta Sally Ride si 100 tampones eran 'la cantidad adecuada' para un vuelo espacial de apenas seis días.Aunque hoy la anécdota nos haga sonreír, es el reflejo de una cruda realidad: jamás en la historia se ha realizado un estudio científico dedicado en exclusiva a investigar la menstruación en el espacio. Hasta ahora.Operación Periodo: menstruar en gravedad ceroUna organización sin ánimo de lucro llamada Operation Period, liderada por jóvenes investigadoras de la Generación Z, ha decidido cambiar la historia. De modo que en 2027, la misión suborbital Operation Period-01 (OP-01) volará a bordo de una nave de Virgin Galactic con un objetivo claro: realizar el primer estudio sobre la menstruación en microgravedad.Los vuelos espaciales tripulados se han construido históricamente en torno a una definición muy estrecha del cuerpo humano», denuncia la científica e ingeniera Manju Bangalore.La ingeniera, científica e investigadora Manju Bangalore, fundadora de la organización, viajará personalmente al espacio junto a la ingeniera aeroespacial Priya Abiram para llevar a cabo estos experimentos. «No se trata solo de una primicia científica -subraya Bangalore-, sino de corregir un fallo de diseño fundamental. Los vuelos espaciales tripulados se han construido históricamente en torno a una definición estrecha del cuerpo humano. Estamos trabajando para ampliar esa definición y asegurar que la futura exploración espacial refleje toda la diversidad de la experiencia humana».Actualmente, y ante la casi total falta de información, las astronautas apenas tienen opciones reales sobre sus propios cuerpos más allá de la supresión hormonal. «Aunque los datos que tenemos, aunque limitados, dicen que en general es seguro menstruar -advierte Bangalore- en términos de misiones de larga duración no tenemos datos cuantitativos». Simple y llanamente no hay información suficiente para planificar misiones más largas con garantías pra las astronautas.Precisamente por eso, la misión OP-01 estudiará cómo se comportan los fluidos menstruales en un entorno sin gravedad. De la misma manera que el agua en la ISS no fluye hacia abajo, sino que flota formando esferas perfectas debido a la tensión superficial, la ciencia necesita comprender la dinámica exacta de los fluidos uterinos para diseñar productos de higiene espacial que sean eficaces y seguros, evitando infecciones o complicaciones en el entorno cerrado de una nave.Un impacto directo para las mujeres en la TierraLa misión no solo sentará las bases para que la Humanidad pueda establecerse en el cosmos, sino que destapará graves deficiencias de la medicina actual, y no solo de la que se refiere al espacio . Un ejemplo. Durante su investigación preliminar, Operation Period descubrió que, hasta fechas muy recientes, las grandes compañías ponían a prueba la capacidad de absorción de sus productos de higiene íntima utilizando simples soluciones salinas (agua con sal) en lugar de sangre real, cuyos componentes y viscosidad son radicalmente distintos.Según Bangalore, esta falta de rigor científico ha llevado a que los médicos diagnostiquen de forma errónea o insuficiente el sangrado menstrual abundante, un problema que, en Estados Unidos, afecta al 20% de las mujeres. «Espero que todas las que menstrúan puedan vivir su vida con plena dignidad y alcanzar su máximo potencial, y eso incluye a las astronautas», señala la ingeniera, que reconoce que este primer vuelo no bastará para responder a todas las incógnitas de golpe. «Nuestra esperanza es continuar repitiendo esta investigación para poder realizar futuros vuelos suborbitales, así como vuelos orbitales, para continuar creando conjuntos de datos más grandes».Prepararnos para colonizar el Sistema Solar requerirá, sin duda, dominar los cohetes y los sistemas de soporte vital. Pero si olvidamos estudiar la biología de la mitad de la población humana, el sueño de convertirnos en una especie multi planetaria podría terminar antes siquiera de haber empezado.
José Manuel Nieves

El incendio más mortal en 40 años: un repaso por los fuegos que han arrasado España

2 semanas 2 días ago
En España los fallecidos en incendios forestales han aumentado tras la tragedia ocurrida en la madrugada del viernes en Los Gallardos (Almería), con al menos 12 muertos hasta el momento.Se trataría de uno de los incendios más mortales de España , situándose por encima del ocurrido en Guadalajara a mediados de julio en 2005, en el municipio de La Riba de Saelices que arrasó con unas 13.000 hectáreas y con las vidas de 11 personas por una negligencia de unos excursionistas, según las estadísticas de Internacional Disaster Database.Todavía los incendios de 1979 de Lloret de Mar en Gerona ostentan uno de los récords de víctimas: con 21 fallecidos . Se llevaron la vida de siete hombres, cinco mujeres y nueve menores. Las pesquisas indican que se inició en tres focos diferentes pero aún se desconocen las causas.El incendio de 1984 en La Gomera (Canarias) fue el segundo que más víctimas arrojó. Este suceso, originado en septiembre en las proximidades del Parque Nacional de Garajonay, se cobró la vida de otras 20 personas tras quedar atrapadas.Antes de los sucesos de este viernes, en 2026 ya habían fallecido tres personas por incendios en distintas fechas, según el último avance de Protección Civil. El primero ocurrió en Escorca (Baleares), donde localizaron un hombre calcinado tras la extinción del incendio, el segundo en abril en Cenlle (Orense) y el más reciente en Soportújar (Granada) en las mismas condiciones que el primero. Los tres eran ciudadanos ajenos a los servicios estatales, pero en otros años la realidad ha variado bastante.Los equipos de emergencias entre las víctimasEn los últimos diez años, 34 personas han perdido la vida en incendios forestales en España, según la recopilación de ABC con datos de Protección Civil. De ellas, 15 formaban parte de los dispositivos de extinción y las otras 19 eran población ajena a las labores contra el fuego entre vecinos, agricultores y personas sorprendidas por las llamas.Uno episodio destacado se produjo en julio de 2022 en Losacio (Zamora), donde un incendio se cobró cuatro vidas: un agente de extinción y tres vecinos de la zona, dos de ellos fallecidos semanas después a causa de las heridas.Los datos reflejan además los riesgos que asumen los propios equipos de protección: en 2020 murieron dos tripulantes de un avión de rescate siniestrado en Orense, y en años como 2020 y 2024 se contabilizaron hasta cuatro víctimas entre agentes de protección civil. La principal causa se atribuye a incidentes durante las labores de extinción.Por meses, la mortalidad se concentra entre julio y octubre, la temporada alta de incendios forestales: con octubre de 2017 y de 2020 como los meses más letales. Fuera de esta franja, los casos son más puntuales y suelen estar ligados a quemas agrícolas de invierno o primavera.Previo a esta década, en una serie más amplia el Ministerio de Medio Ambiente contabilizó que entre 1979 y 2007 murieron 243 personas en España mientras realizaban tareas de extinción, ese grupo representaba el 78,2% del total .Los mayores incendios de EspañaEn lo que va de año se han producido 1.642 incendios , según el último avance informativo del Ministerio de la Transición Ecológica y el Reto Demográfico actualizado a 28 de junio. El dato ya está por encima de la media de incendios de la última década, cifrado en 1621 incendios.Los incendios de mayor magnitud se sitúan más atrás. Desde 1968 hasta la actualidad, el incendio forestal que más superficie ha arrasado en España fue el declarado en 2012 en Cortes de Pallás, en Valencia, que afectó a 13 municipios y calcinó casi 29.000 hectáreas, acorde a las estadísticas del ministerio. Se produjo cuando dos trabajadores instalaban unas placas solares.Le siguen el incendio de Millares, también en Valencia, que en 1994 quemó 25.430 hectáreas repartidas entre 11 municipios tras el impacto de un rayo, y el de Murcia de ese mismo año, provocado por una línea eléctrica que afectó a cuatro municipios y arrasó 24.817 hectáreas.El mapa del fuego señala con fuerza al noroeste de la península ibérica. Orense es la provincia más castigada, que encabeza la lista de las provincias con más incendios de gran magnitud: 172 focos documentados hasta la fecha. De todos ellos, el fuego registrado en Carballeda de Valdeorras en 2022 destaca como el más virulento tras arrasar un total de casi 23.000 hectáreas.Otra de las zonas críticas es Cáceres, que acumula 152 grandes incendios en sus registros. Entre ellos sobresale el de Ladrillar, iniciado a las tres de la tarde del 11 de julio de 2022, un desastre ambiental que llegó a calcinar más de 10.000 hectáreas.
Sandra Vilches

Este ratón orejudo desafía los límites de la vida a casi 7 km de altitud: así es cómo lo hace

2 semanas 3 días ago
Las cimas de la cordillera de Los Andes son lo más parecido que hay en la Tierra a la superficie de Marte. A 6.700 metros de altitud, la temperatura del aire se mantiene casi permanentemente bajo cero, los niveles de oxígeno se reducen a la mitad y la radiación es intensa. Este páramo desierto es un infierno en el que escasean la vegetación, el agua y la comida; solo hay roca y hielo. Cuando los arqueólogos llegaron allí en los años 70 y 80 descubrieron varias ruinas incas con momias humanas y, entre las piedras, los restos de unos ratoncillos. En ese momento, creyeron que los roedores habían sido trasladados hasta allí por esos antiguos pobladores, ya que en esas condiciones la vida de los mamíferos se consideraba imposible. Sin embargo, en 2020 un equipo de la Universidad de Nebraska-Lincoln (EE.UU.) capturó un espécimen vivo de ratón orejudo andino ( Phyllotis vaccarum ) en la cima del pico de Llullaillaco, un volcán a ambos lados de la frontera entre Chile y Argentina. Además, los investigadores localizaron trece ejemplares momificados en las cumbres de tres volcanes vecinos. Sin la antigüedad suficiente para haber coexistido con los incas, los ratoncillos tenían que haber ascendido por sí mismos. Los hallazgos convertían al ratón orejudo, un roedor de unos 23 centímetros de longitud y dieta herbívora, en el mamífero que vive a mayor altitud del planeta, en cumbres donde los alpinistas bien entrenados apenas pueden pasar un día. Desbancaba a la pika de orejas largas ( Ochotona macrotis ) de las regiones montañosas y glaciares de Asia Central por al menos 500 metros. Pero aún persistía el misterio de cómo era capaz de soportar las temperturas gélidas y el aire enrarecido de los Andes. Ahora, un equipo internacional de investigadores ha encontrado en los ratones orejudos un conjunto único de adaptaciones metabólicas y genéticas que les permiten prosperar desde el nivel del mar hasta las cumbres andinas. Entre ellas, una inesperada capacidad para desintoxicar plantas venenosas.El secreto de su resistenciaLos investigadores analizaron datos de secuenciación del genoma completo de 167 ratones orejudos recolectados de zonas de gran altitud (4.260 m) y de baja altitud (1.420 m), así como de individuos de una especie de tierras bajas estrechamente emparentada ( P. darwinii, 620 m). Mediante experimentos de laboratorio que simulaban condiciones frías y con bajo oxígeno, descubrieron que los ratones de gran altitud generaban significativamente más calor corporal y mostraban mayor actividad tanto en sus músculos como en la grasa parda productora de calor, lo que refleja una mayor capacidad para mantenerse calientes a pesar de la falta de oxígeno. A nivel celular, su tejido muscular se asemeja al de los atletas de resistencia. «Se parecen más a un corredor de maratón que a un velocista», explica Graham Scott, de la Universidad McMaster (Canadá) y coautor del estudio que se publica este jueves en la revista 'Science' . «Sus células musculares están repletas de mitocondrias que les permiten mantener la actividad generadora de calor durante períodos más prolongados».Los ejemplares de gran altitud generan más calor corporal y nuestran mayor actividad tanto en sus músculos como en la grasa pardaSorprendentemente, estos ratones no dependían de muchas de las adaptaciones de transporte de oxígeno observadas en otros mamíferos de gran altitud, como los cambios en la hemoglobina. En cambio, parecen depender de un conjunto diferente de adaptaciones fisiológicas y genéticas que mejoran la producción de energía, regulan los vasos sanguíneos y que ayudan a sus cuerpos a funcionar bajo privación crónica de oxígeno. Eliminar tóxicosPero algunos de los hallazgos más sorprendentes tenían poco que ver con el oxígeno o la temperatura. A altitudes tan extremas, la comida escasea. Los ratones sobreviven gracias a fuentes de alimento inusuales e impredecibles, como los líquenes, organismos simbióticos que crecen en las rocas, y posiblemente semillas o insectos transportados por el viento. Los análisis genéticos revelaron que los ratones de gran altitud han desarrollado cambios en los genes implicados en el metabolismo de los alimentos y pueden desintoxicar compuestos vegetales que normalmente serían perjudiciales. «Inicialmente nos centramos en los desafíos ambientales más obvios, como la falta de oxígeno y el frío, pero hubo factores importantes que no esperábamos, como la forma en que estos animales procesan su alimentación», dice Scott.Cambios en los genes implicados en el metabolismo de los alimentos les permiten desintoxicar compuestos vegetales perjudicialesLos hallazgos dibujan un panorama de la evolución como un proceso de múltiples capas, donde diversos sistemas se adaptan para hacer frente a complejos desafíos ambientales. También pone de relieve cuánto nos queda aún por aprender sobre los límites de la vida. «A veces, nuestras suposiciones sobre los entornos más extremos en los que pueden vivir los animales pueden ponerse en tela de juicio», afirma Grant McClelland, también de McMaster. «La evolución tiene mucho margen para experimentar», añade.Esta observación podría tener implicaciones más amplias, ya que las especies se enfrentan a un clima que cambia rápidamente. «Tendemos a centrarnos en las temperaturas como el principal desafío -señala Scott-, pero los animales se enfrentan a muchas presiones a la vez y la evolución puede llevarlos por caminos que no siempre anticipamos». 
Judith de Jorge

Definitivamente, Urano y Neptuno no son lo que parecen

2 semanas 4 días ago
Llevamos toda la vida refiriéndonos a ellos como 'los gigantes de hielo' y resulta que igual no lo son. Gigantes sí, por supuesto, se trata de dos mundos enormes, pero hechos de algo más sólido, y mucho más caliente, que el agua congelada. Hace algo más de dos meses, ABC se hacía eco de un estudio según el cual en las entrañas de Urano y Neptuno ocurre algo verdaderamente extraño: bajo presiones extremas, los materiales de su interior se debaten entre estados que desafían la física clásica, desdibujando la frontera entre lo sólido y lo líquido. En aquel informe se sugería que el corazón de estos mundos podría albergar 'fluidos supercríticos' o incluso hielo super iónico caliente. Sin embargo, toda una avalancha de nuevas investigaciones apunta ahora a una conclusión aún más radical: el hielo no es, ni de lejos, el protagonista de esta historia.Durante décadas, los estudiantes de todo el mundo han memorizado el mismo esquema del Sistema Solar: primero los mundos rocosos como la Tierra o Marte; luego los gigantes gaseosos, Júpiter y Saturno; y finalmente, en los fríos confines de nuestro vecindario cósmico, los gigantes de hielo, Urano y Neptuno . Hace veinte años, los astrónomos ya alteraron ese esquema al degradar a Plutón a la categoría de 'planeta enano'. Y ahora, parece que ha llegado el momento de revisar también nuestras ideas sobre los dos colosos azules porque, en realidad, sabemos aún muy poco sobre la composición de estos dos planetas.Un espejismo de hace cuarenta añosOriginalmente, Urano y Neptuno recibieron la 'etiqueta' de mundos helados porque orbitan más allá de la llamada 'línea de hielo' del Sistema Solar, es decir, la frontera a partir de la cual el agua, el amoníaco, el monóxido de carbono y otras moléculas volátiles se congelan. Por lógica, si esa región era rica en agua congelada durante la infancia del Sistema Solar, el interior de esos mundos debía estar compuesto mayoritariamente por agua, comprimida por la brutal gravedad.Pero hay un problema grave con esta teoría. Y es que las únicas mediciones directas y cercanas de ambos mundos se realizaron hace ya 40 años, cuando la histórica sonda Voyager 2 de la NASA pasó por Urano en 1986 y por Neptuno en 1989. Y aquellos datos, aunque extremadamente valiosos, son hoy insuficientes. Por otra parte, estudios recientes de pequeños cuerpos más allá de la órbita de Neptuno, así como del propio Plutón, han revelado que albergan mucha menos agua y amoníaco de lo que se pensaba, no superando el 50% de su contenido rocoso.Las únicas mediciones directas y cercanas de ambos mundos se realizaron hace 40 años; aquellos datos son hoy insuficientesEn otras palabras, la evidencia de que Urano y Neptuno están 'helados' es completamente indirecta y circunstancial. Y ambos podrían ser mucho más complejos de lo que pensábamos.Océanos de magma hirvienteAveriguar qué se esconde bajo las espesas atmósferas de estos dos colosos planetarios no es solo un capricho académico. Porque los planetas ligeramente más pequeños que Neptuno (los llamados sub-Neptunos) son, según los datos del telescopio espacial Kepler, el tipo de mundo más común en toda la Vía Láctea. Y resulta que tenemos a dos de sus 'primos' aquí, en nuestro propio vecindario, y aún así apenas los comprendemos.Para arrojar luz sobre la cuestión, un equipo liderado por Edward Young, científico planetario de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), acaba de publicar un extenso estudio en 'The Astrophysical Journal'. Inspirándose en la composición conocida de exoplanetas, Young y sus colegas simularon modelos matemáticos donde ambos mundos, Urano y Neptuno, poseían un núcleo de hierro, un manto rocoso y una enorme envoltura de gas hidrógeno.Ponerse de acuerdo en un nuevo nombre para los planetas está resultando tan difícil como diseñar una misión para visitarlosEl resultado fue, como mínimo, intrigante. Al mezclarse los materiales bajo presiones aplastantes, el punto de fusión de la roca descendió drásticamente, dando lugar a colosales océanos de magma fundido. Y no, no se trata del magma espeso y volcánico que vemos en la Tierra. Imaginemos un fluido denso y supercrítico, aprisionado bajo presiones extremas, con gigantescas cantidades de hidrógeno y helio disueltos en su interior. Una sopa ardiente capaz de conservar su asombroso calor durante miles de millones de años gracias al grueso 'abrigo' aislante de sus atmósferas. Cero hielo a la vista. Se trata, sin duda, de un replanteamiento radical de la astrofísica y de los entornos en los que ambos mundos se formaron.El misterio del metanoEsta teoría del magma no es una voz aislada. Roberto Tejada Arevalo, astrofísico de la Universidad de Princeton, ya elaboró modelos similares hace alrededor de un año para explicar un enigma histórico: por qué Neptuno emite mucha más energía térmica interna que Urano. Y su investigación demostró que un interior de magma supercrítico mezclado con agua, amoníaco y metano encaja a la perfección con el calor y las propiedades observadas.Para entender este concepto, podemos imaginar una simple botella de aliño para ensaladas. A temperaturas y presiones normales, el vinagre y el aceite se separan en capas. Sin embargo, si sometemos esa vinagreta a las presiones infernales de miles de atmósferas (como sucede en el corazón de Neptuno) y la agitamos con fuerza, los elementos pesados (roca y hielo) se mezclarán íntimamente con los gases, creando una emulsión exótica y fluida.Y en 2024 Uri Malamud, del Instituto Technion de Israel, aportó un giro de tuerca diferente en un estudio publicado en 'Icarus'. Para este investigador, sí que hay hielo en Urano y Neptuno, pero no de agua, sino de metano. En sus propias simulaciones, el escenario que mejor encajaba con el tamaño y la masa de ambos planetas se producía cuando enormes cantidades de hollín (carbono puro) se mezclaban con el hidrógeno atmosférico primordial. Esta reacción química habría formado metano puro, el cual, en estado líquido, terminó hundiéndose hacia las entrañas de ambos mundos.Y hace apenas un mes, Vanessa Ramírez, investigadora de la Universidad de Leiden, añadía más datos al rompecabezas. Sus modelos, de hecho, apuntaban a que estos mundos podrían estar hechos, en realidad, por más de un 60% roca , y organizados en capas muy diferenciadas. Observaciones recientes de Urano con el gigantesco radiotelescopio ALMA en Chile han detectado, por último, niveles anómalos de monóxido de carbono, un gas que delata un interior profundamente diferente a lo que creíamos.En busca de un nuevo nombreAnte esta auténtica avalancha de resultados cruzados, la comunidad científica tiene claro que hay un único camino a seguir: volver allí. En la evaluación decenal de 2023 de las Academias Nacionales de Ciencias de EE.UU. , los planetólogos añadieron una sonda orbital a Urano como la prioridad número uno absoluta. «Necesitamos desesperadamente -afirmaban los científicos- una misión insignia para encajar todas estas piezas del rompecabezas».Sin embargo, y mientras la NASA y la ESA deciden si enviar por fin una nave a desentrañar el misterio, los astrónomos debaten un problema más mundano: ¿Cómo llamamos ahora a estos planetas? Suenan ya varios nombres, aunque parece que ninguno de ellos está destinado a conseguir los favores del público. Desde luego no el de 'gigantes miscibles', en honor a la mezcla íntima de sus materiales. Puede que otras sugerencias, como 'subgigantes' o 'gigantes menores' lo tengan más fácil, aunque es pronto para decirlo. Arevalo prefiere 'gigantes de metal', utilizando la jerga astronómica que denomina metal a todo lo que no sea hidrógeno ni helio. Evocador y sonoro, pero ya veremos.Jonathan Fortney, astrofísico de la Universidad de California, lo resume con humor al recordar una reunión de expertos de hace años para planificar futuras misiones: «Éramos 10, encerrados en una habitación durante una semana. Y ni siquiera nos pusimos de acuerdo en cuál sería el mejor nombre».
José Manuel Nieves

Los bulos científicos se cuelan en la vida cotidiana, pero pensamos que solo se los creen los demás

2 semanas 4 días ago
Pan peligrosísimo porque se excede en moléculas con gluten, fruta que te perjudica por la noche o ¡el agua engorda! Estas afirmaciones son falsas pero circulan por redes sociales a la velocidad de la luz. Son los nuevos bulos científicos, los que más perciben los ciudadanos en España, especialmente en reels y plataformas de vídeo. Si en la época del Covid imperaban los grandes complots contra las vacunas , ahora las noticias falsas tratan de calar en la vida cotidiana, sobresaliendo las que se refieren al campo de la nutrición y el bienestar físico. Más de la mitad de los ciudadanos se consideran capaces de distinguirlas pero, curiosamente, solo el 3% cree que el español medio puede hacerlo. Los crédulos son los otros. Estas son algunas de las conclusiones del segundo 'Informe sobre la desinformación científica en España', de la Fundación para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), dado a conocer este jueves. El trabajo, elaborado a partir de 2.215 cuestionarios a ciudadanos mayores de 16 años y usuarios habituales de internet, detecta que la desinformación ha dejado de ocupar una «posición marginal» para integrarse en el experiencia informativa cotidiana de los ciudadanos. Los encuestados señalan que la alimentación y el bienestar físico fueron los temas sobre los que recibieron más información en la última semana, pero también en los que creyeron encontrar más bulos (40%), seguidos del cambio climático (36,2%) y tratamientos médicos (31,9%). El Covid y las vacunas, que lideraban las noticias falsas en 2022 (37,5%), cuando se hizo el primer informe, ceden el primer puesto y bajan al 28,3%.Decisiones domésticas«La desinformación científica ha entrado en el terreno de lo doméstico», asegura Celia Díaz Catalán, coautora del estudio e investigadora de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en un encuentro con los medios organizado por el Science Media Centre (SMC) España. «Es un cambio en la naturaleza del fenómeno: ya no hablamos de grandes complots por una situación sanitaria puntual, sino de informaciones que buscan cambiar decisiones cotidianas sobre qué comer, qué suplementos tomar o qué rutinas seguir...», apunta.Un tercio de la población usa la IA para informarse sobre ciencia, salud o medio ambiente. Sin embargo, casi el 30% admite que no se fía. Que se haya hecho familiar no significa que inspire confianzaLas platafomas de vídeos y redes sociales son, para siete de cada diez personas, el canal principal de recepción de desinformación. Pero la gran incorporación es la IA. Un tercio de la población usa Chat GPT o Gemini para informarse sobre ciencia, salud o medio ambiente. Sin embargo, casi el 30% admite que no puede fiarse del contenido. Que se haya hecho familiar no significa que inspire confianza. «Se consume lo que es accesible e inmediato, no lo que se cree más fiable. Esto ocurre también en otros países», reflexiona Díaz Catalán. Los científicos y el personal sanitario siguen siendo los actores en los que más confía la población a la hora de informarse sobre ciencia. Más del 80% los destaca. Les sigue de cerca la Aemet (73,9%), a pesar de las últimas polémicas, mientras que hay más recelo hacia la ONU, la OMS o la UE. Los que generan más desconfianza son los periodistas e influencers y, sobre todo, los políticos. «Se confía más en quien genera conocimiento y menos en el encargado de aplicarlo», señala la investigadora. Con todo, más del 70 % cree que los bulos tienen consecuencias: puedan dañar la salud, manipular creencias... E incluso poner en peligro el sistema democrático, algo que temen especialmente las personas de más edad. Sin embargo, el 13% reconoce haber compartido algún bulo en conversaciones cara a cara dentro de círculos de amigos o familiares, y un porcentaje algo menor lo ha hecho en las redes. A la hora de distinguir una noticia falsa de una auténtica, más de la mitad de la población se considera "bastante seguro". Sin embargo, y es un dato muy curioso, solo el 3% cree que el español promedio consigue hacerlo. Eso implica que se debe "proteger a esa población vulnerable", según concluyen los autores. Más del 60% apoya la restricción gubernamental de información falsa online, aunque limite la libertad de prensa. Razón y emociónEl estudio, que se encuadra dentro de la iniciativa Iberifier, un observatorio de medios digitales de España y Portugal, impulsado por la Comisión Europea, también incluyó un experimento en el que se mostró a los participantes cuatro titulares falsos y cuatro verdaderos sobre el clima, las vacunas, la alimentación y la salud. Después, se les pidió que pensaran sobre la credibilidad de las noticias, y a otros sobre la reacción emocional que les suscitaba. Pues bien, los resultados mostraron que pensar sobre la credibilidad reduce la posibilidad de compartir información falsa (aunque también verdadera), mientras que la emoción lleva a compartirla más, sin pensar en su verosimilitud. El pensamiento conspirativo y las opiniones y actitudes alienadas con el populismo científico aumentan la posibilidad de compartir una noticia falsa. A esto se une otro fenómeno llamado "las noticias me encuentran", por el que los usuarios confían de forma pasiva en lo que les ofrecen las redes sociales y algoritmos para mantenerse informados, en lugar de buscar activamente la información. Les ocurre sobre todo a los jóvenes y la información recibida, que en muchos casos no es cuestionada, suele ser "de calidad bastante baja". Como dice Díaz Catalán, "la desinformación no es una crisis puntual, es ruido de fondo, ha venido para quedarse y está en toda la vida cotidiana".
Judith de Jorge

Un científico del MIT propone el primer método para detectar armas nucleares en el espacio

2 semanas 4 días ago
En 2022, apenas unas semanas antes de la invasión de Ucrania, Rusia lanzó un satélite, el Cosmos 2553, con una trayectoria muy inusual. El artefacto alcanzó una órbita cementerio a casi 2.000 km sobre la superficie terrestre, más alta que la de la mayoría de los satélites enviados al espacio. Desde entonces, personal militar estadounidense no le ha quitado ojo. Aunque Moscú dijo que el artefacto estaba destinado a probar instrumentos para investigación, Washington advirtió de que podría transportar componentes de un arma nuclear en fase de pruebas que, una vez construida, podría destruir cientos, si no miles de satélites críticos, entre ellos el sistema de internet Starlink de SpaceX, el que han estado utilizando las tropas ucranianas. El daño causado sería incalculable. El Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967 declaró el espacio «patrimonio de toda la humanidad», prohibiendo expresamente el emplazamiento de armas nucleares. Desde entonces, el texto ha sido firmado por 118 países, incluidos Estados Unidos, China y Rusia. El problema es que es difícil saber si todos lo cumplen, porque actualmente no existe ningún método para verificar que los satélites no contengan armas nucleares. Al menos en la literatura científica y revisada por pares, ya que la mayor parte de la investigación sobre detección nuclear es altamente clasificada. Areg Danagoulian, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), se ha convertido en el primer investigador en proponer uno. En un nuevo artículo publicado en la revista 'Nature', el científico describe un sistema de satélites sensores que podría orbitar cerca del artefacto sospechoso y detectar neutrones generados por protones de alta energía que colisionan con material radiactivo.Danagoulian calcula que un sistema de sensores del tamaño de una enciclopedia grande podría detectar un arma nuclear con un 99 % de precisión si orbitara a menos de 4.000 metros del sospechoso durante aproximadamente una semana. También estima que el tiempo de detección podría reducirse a unas horas si se utilizan varios sensores o si uno lograra acercarse a menos de 1.000 metros.Cinturones de Van AllenEn 1962, Estados Unidos detonó una ojiva termonuclear de 1,4 megatones en el espacio, que destruyó involuntariamente muchos de los primeros satélites de la época. La explosión liberó enormes cantidades de electrones altamente energizados, muchos de los cuales quedaron atrapados en el campo magnético terrestre, donde dañaron cualquier dispositivo electrónico a su paso.EE.UU. acusó a Rusia de lanzar un satélite con componentes de un arma nuclear en fase de pruebas semanas antes de la invasión de Ucrania «Cuando se produce una detonación nuclear en el espacio exterior, básicamente todo el cuerpo de la bomba se ioniza y casi todos los electrones de su masa se liberan», explica Danagoulian. «Se inyectan en lo que se conoce como el cinturón de radiación interno de Van Allen. Una vez allí, los electrones comienzan a chocar con todo lo que atraviesa esos cinturones, causando ionización, daños por radiación y otros efectos. A medida que nos adentramos más en el espacio, se crean estos densos cinturones alrededor de la Tierra, poblados por protones y electrones de alta energía», añade. Cosmos 2553 despertó las sospechas de EE.UU. al haber sido lanzado en una órbita muy extraña. Rodeaba la Tierra cada dos horas en un entorno hostil de radiación cósmica que los satélites de comunicaciones o de observación terrestre suelen evitar. Solo existen otros diez satélites en esa zona, y todos llevan años inactivos. Este área se utiliza poco, en parte porque se encuentra dentro de los cinturones de radiación de Van Allen. «Nadie coloca satélites allí porque es altamente radiactivo. ¿Por qué hacerlo? Pues bien, es probable que esa ubicación sea el punto óptimo para atrapar electrones en caso de detonación de un arma termonuclear», asegura Danagoulian.Detectores nuclearesEl método propuesto se centra en una reacción conocida como espalación, causada por protones de alta energía en entornos radiactivos. «Cuando un protón energético choca contra elementos con un número atómico alto, como el uranio y el plutonio, cada protón puede expulsar unos 40 neutrones», explica. «Es una cantidad descomunal. Estamos hablando de millones de protones por segundo por centímetro cuadrado, muchos de los cuales generan 40 neutrones. La pregunta es: ¿se pueden detectar algunos de esos neutrones?».Los satélites normales no emiten tantos neutrones, pero aún existen protones, neutrones y electrones de origen natural en la atmósfera, especialmente en la órbita terrestre baja. El concepto de Danagoulian utiliza dos paneles compuestos por píxeles de sensores de neutrones, conocidos como centelleadores, que interactúan con la radiación y emiten luz. Estos paneles se encuentran intercalados entre detectores de diamante de cristal sintético, lo que permite al sistema distinguir entre los neutrones provenientes de materiales radiactivos y los protones y electrones naturales. Esta configuración de dos paneles permite estimar la dirección del neutrón, diferenciando así entre los neutrones atmosféricos naturales y los que provienen de un posible satélite. El investigador cree que el sistema, colocado dentro de un satélite de inspección, sería lo suficientemente resistente como para sobrevivir al duro entorno de la órbita terrestre baja, a la vez que lo suficientemente rápido como para procesar los protones, electrones y neutrones que lo bombardean. Si un satélite detector pudiera acercarse a menos de 1.000 metros del satélite sospechoso, podría detectar con precisión armas nucleares en aproximadamente una hora. Esto equivaldría a un solo sobrevuelo.Danagoulian reconoce que el sistema es una prueba de concepto, no está completamente probado. Pero espera que el estudio impulse nuevas investigaciones y desarrollos. Confía en que puedan contribuir a fomentar la no proliferación de armas nucleares en el espacio. Señala que, si bien es natural que los países adversarios desconfíen de las afirmaciones de los demás, la evidencia científica fortalecería la confianza. «Se puede fingir inteligencia», dice, «pero no se puede fingir física».
Judith de Jorge
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5 minutos 32 segundos ago
Sección dedicada a las distintas ciencias y sus noticias. Un repaso a la actualidad en este campo de la ciencia de la mano de nuestros periodistas en ABC.es
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