Tener buena memoria no significa solo ser capaz de almacenar mucha información. También implica saber filtrar, descartar lo irrelevante y quedarse con lo importante. Por eso surge una pregunta clave: ¿Qué pasaría si no pudiéramos olvidar? ¿Qué ocurre cuando el cerebro pierde esa capacidad de borrar lo innecesario?
De Cajal a Borges: el peso de recordarlo todo