La proteína ha pasado de ser un macronutriente a un reclamo publicitario, un unicornio nutricional. En los últimos años, los productos alimentarios han empezado a añadir proteína a sus fórmulas y lo han usado en sus empaquetados, disparando las ventas. Una búsqueda de la palabra “proteína” en la web de Mercadona arroja 50 resultados. La búsqueda de “carbohidratos” da un triste paquete de pasta y en la de “grasas” se mezclan productos de limpieza y aquellos que anuncian tener bajo contenido en este macronutriente.
¿Demasiada proteína? Los dudosos beneficios del nutriente de moda