Solo durante la fase de totalidad, cuando el disco del Sol ha desaparecido por completo, es seguro mirar un eclipse sin gafas de protección. Es más, todos los expertos en astronomía consultados por EL PAÍS coinciden en que si no se retiran las gafas, es imposible ver la imagen más espectacular del fenómeno: un Sol negro y rodeado de un halo blanco que es la corona solar.
Las campanadas del eclipse: el ritual que hay que seguir durante el minuto aproximado que dura la totalidad