Cuando perder peso es una necesidad, el cómo se consigue es importante. La obesidad, definida como acumulación de grasa que puede afectar a la salud por la Agencia Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO, por las siglas en inglés), puede traer consigo enfermedades metabólicas como diabetes, diversos problemas cardiovasculares o enfermedad hepática metabólica (anteriormente, hígado graso no alcohólico). Pese a que no deja de extenderse en todo el mundo, tanto el diagnóstico como los tratamientos para paliar la obesidad carecen aún de la especificidad y eficacia que tienen otras enfermedades crónicas. Es el caso de los abordajes nutricionales, que siguen sometidos a análisis que arrojan nuevas claves.
La dieta más eficaz es la más fácil de mantener: la keto desafía a la mediterránea, pero “es una tortura”