Los últimos glaciares de España están cada vez más negros. Se debe a la caída de piedras y cascotes que oscurecen el color blanco o azul del hielo, y que aceleran su fusión. Es uno de los signos visuales más evidentes de que se ha entrado ya en la última fase antes de la desaparición total de estas masas de hielo perennes de los Pirineos, que son las últimas de España y de todo el sur de Europa.
Año catastrófico para los últimos glaciares de España: “Ya es posible subir hasta la cima del Aneto sin pisar hielo”