Hay un inmenso ecosistema microbiano en nuestro organismo que influye en la salud y la enfermedad. La comunidad científica todavía está tratando de descifrar exactamente su papel y comprender su comportamiento, pero ya se sabe que el microbioma humano, ese universo de bacterias, virus, hongos y arqueas que nos habita, puede hacer de barrera protectora contra patógenos externos, ayudar a metabolizar alimentos e, incluso, modular el sistema inmune. Sobre esa interacción con el ejército defensivo del organismo ha ahondado un estudio publicado este jueves en la revista Science: la investigación ha descubierto que el microbioma intestinal de una persona podría ayudar a determinar si va a desarrollar reacciones adversas, como fiebre, tras recibir una vacuna.
El microbioma intestinal influye en efectos adversos de la vacunación como la fiebre